-me estas retando porque si es así, no dudes que lo hare – amenazo el shinigami ya cabreado.
Ulquiorra tembló internamente esta vez sí le dio miedo, más porque el shinigami se acercó mucho a él.
-escucha mocoso no vine aquí a lidiar con un malcriado vine a divertirme al mundo humano…-
-entonces dices que todas las muertes provocadas solo fueron diversión de un dios de la muerte…-
-qué otra cosa más creías, los humanos no son de mi interés en otro sentido, a decir verdad no me importa que muera si muere toda una nación mientras pueda divertirme estará bien para mi…-
-eres un egoísta, como Kira, como todos los asesinos que mi padre atrapo, todos ustedes no son más que basu-
Fue interrumpido por una cachetada violenta que lo arrojó al suelo estrepitosamente. No pudo reaccionar desde el suelo observó como Ryuk se agachaba a sus altura sus ojos brillaban con ira y eran más grandes de lo normal.
-ya me hartaste maldito crio! Escucha bien si lo deseo en este instante te mato o mejor aún le doy a Kira tu ubicación a si te da caza como a tu padre…-
-no metas…a mí…padre en esto...to shi…shinigami –
-muy tarde niño aunque lo dudes Kira esta tan cerca de él que pronto lo matara, así que para no dejarte huérfano como el té matare junto a tu queridísimo padre…-
-No…Kira no puede…-
-Está más cerca de lo que podrías imaginar y pronto tu padre dejara de ser un estorbo para Kira y yo me encarare personalmente de que despidas de su cuerpo sin vida para que después lo acompañes…-
-no…puedes- murmuro apenas.
-puedo y quiero ya me canse de esta conversación nos vemos Ulquiorra Cifer Lawliet hijo del gran detective L ja ja ja Que tengas dulces sueños…-
Se despidió atravesando la puerta del cuarto dejando al pequeño en el piso con una gran marca en la mejilla derecha. Por otro lado el primogénito de L sintió como un líquido caliente resbalaba por sus mejillas, estas mismas que eran saladas y se sentían arder al pasar por su mejilla maltratada.
No supo si lloraba de rabia, dolor, miedo, compasión de sí mismo, o el saber que era verdad que Kira pronto le quitaría el amor de su padre que pronto lo mataría y el quedaría solo de nuevo.
Lentamente y con dificultad se recostó en su cama acomodándose en un ovillo pequeño sin aplastar su mejilla herida por que la sentía arder e inflamarse.
Con el suave hipar y el obligarse a no gimotear pronto callo en el mundo de los sueños.
*Sueño*
Como otras veces el Cifer apareció en el desierto de blancas arenas y de oscuridad solo acompañada del brillar de la luna eterna. La criatura que siempre veía pronto apareció caminando a su dirección lentamente con las alas plagadas hábilmente en su espalda.
Esta vez el pequeño Lawliet no se levantó ni camino no se le acerco por lo que la criatura se sentía extrañada y por primera vez camino acercándosele para ver la razón, al estar más cerca logro ver cosas que no creyó que vería.
El pequeño estaba sentado abrazando sus piernas contra su pecho, a pesar de la posición de sus piernitas podía ver claramente una parte de la blanca piel de su rostro completamente roja e inflamada con una forma similar a una mano, por sus mejillas rodaban lagrimas sin descanso parecía hipar levemente y sus ojos estaban acuosos y rojos por el llanto.
Se sorprendió nunca creyó ver esa imagen tan deplorable en el pequeño tal vez ese tal "padre" que tenía lo golpeaba o lo golpeo hoy, no supo la razón pero el verlo así hizo que sintiera la rabia por sus venas.
Estando frente a él agacho una pierna apoyándola en el suelo, mientras su mano se estiraba para alcanzar la cabecita del peli-negro, que no noto que estaba de nuevo en el sueño. Pero pronto su cabeza tenía algo de presión, levanto levemente la mirada para observar que la criatura estaba llamando su atención.
Para otra vez sorpresa del más alto se levantó rápidamente para abrazar parte de su torso volviendo a hipar mientras su bracitos se sujetaban fuertemente. La criatura no supo que hacer era la primera vez que alguien hacia algo como eso, por lo que lenta y dubitativamente sus brazos arroparon al niño.
Aunque la posición no era muy cómoda para el Vasto Lorde que con el pequeño en brazos se levantó viendo como este seguía con su rostro enterrado en su pecho humedeciéndolo con lágrimas.
¿Qué te sucede?
Cuestiono con severidad aunque también estaría muy curioso de por qué el mocoso había venido de esa manera.
-Papá… - murmuro con dificultad tratando de no llorar.
¿Tu padre te golpea?
Se sentía un poco raro el acertar ya que no espero eso.
-No…papá puede morir por culpa de un asesino en masa…por mi culpa-
La criatura quedo brevemente pasmada como un mocoso que es increíblemente débil puede tener la culpa de un asesinato a manos de un asesino en masa.
Entonces él no te hizo eso
Apunto a su mejilla roja e inflamada, el sí pensó que el detective le hizo eso.
-no…fue un shinigami.
La criatura quedo meditabunda no era que los tan agraciados shinigamis eran los protectores de los humanos y ahora salen que uno golpeo aun niño pequeño, delicado y débil.
Como te encontraste con un shinigami?
-es algo que preferiría olvidar ya dije que odio esas "cosas "más porque son desagradables a la vista.
Los hollows no te causan nada de miedo.
-¿qué es un hollow?
Un alma humana que después de morir queda en el mundo humano sin ser llevada al Seireitei por un shinigami, pronto esta alma por los sentimientos negativos, por la venganza, o tristeza se convierte en hollow que pronto comienza a alimentarse de las demás almas.
-no la única que cosa que me desagrada es ese shinigami
Ya veo, pero por que un dios de la muerte golpearía a un niño.
-simplemente porque lo provoque, veo que los shinigamis no son inmunes a las emociones humanas son capaces de ser sometidos a una presión psicológica
El Vasto Lorde comenzó a dudar que sea un niño lo que tenía en brazos
Por qué el de hacer eso si claramente posees desventajas
-Porque sea un dios de la muerte no significa que deje que se burle y amenace a mi padre
No veo por qué arriesgar tu integridad por algo tan insignificante como los sentimientos
-es algo que nunca se entiende con palabras solo con acciones según veo
Los humanos son tan tontos al creer en los sentimientos.
-supongo que tienes razón a diario no expreso tales cosas como veras y a quien más respeto también tiene la misma actitud fría
Sería interesante conocer a esa persona
-si deberías conocerlo
Bueno ahora parecía exactamente un niño cosa que mareaba al arrancar ya que cambiaba rápido de emoción.
Toc Toc Toc
Los débiles golpes comenzaron a sonar alguien estaba en la puerta.
-Ulqui-kun estas despierto!
El pequeño se removió de entre los brazos del arrancar hasta ser depositado en el suelo este se veía impaciente por ir al llamado de su predecesor aunque pareció detenerse y observarlo esperando algo.
¿Qué sucede?
Cuestiono esperando que el mocoso pronto se fuera como otras veces
-no puedes venir conmigo ¿verdad?
El hollow pensó en la posibilidad de que algo le haya afectado la cabeza pues viendo donde estaban era poco probable que el pudiera irse de ahí.
La criatura guardo silencio respondiendo a su pregunta pero el peli-negro se acercó a él y con su pequeña manita sujeto sus garras.
Pronto como otras veces el pequeño Ulquiorra comenzó a desaparecer desde sus pies, pero no soltó en ningún momento al hollow.
*Quiero que conozcas a papa que por favor funcione*
-¡Ulqui-kun estas despierto, despierta aun no cenaste o algo!- llamo suavemente L moviéndolo.
-¡Papi! – grito mientras lo abrazaba temblando.
L quedo brevemente sorprendido "Papi" nunca antes había usado ese término con él ni cuando era más pequeño. Dejando de lado el sentimiento de incertidumbre abrazo a su pequeño hijo.
Pero el arrancar observo la habitación sorprendido había funcionado el deseo del maldito enano funciono. Dirigió su mirada verdosa a la pequeña familia.
El que veía ahora era el padre del niño y le sorprendió mucho el parecido con el pequeño, además repetía la misma acción que había hecho el de acunar a Ulquiorra en sus brazos.
-¿Qué sucede Ulqui-kun? ¿Algo está mal? ¿Te duele algo? – lanzo como histérico, aunque si era un padre y estaba histérico como cualquiera para con su hijo.
-N-ada estoy bien – respondió alejando su cabeza de su pecho mostrando lo que pocas veces en la vida uno vería una autentica sonrisa de Cifer.
-Mientes – corto seca borrando la sonrisa del más pequeño. L estaba serio al ver que en la mejilla lo que tenía era un golpe, en específico una cachetada que tenía tonalidades oscuras - ¿Quién te golpeo responde?
-Qu-e yo…- tan emocionado estaba de tener a su figura paterna consigo que se olvidó del asunto del shinigami.
Lawliet por otro lado maquinaba su mente para averiguar quién fue el desgraciado que levanto su mano contra su hijo cuando ni él nunca se atrevería a hacerlo.
-Nadie yo fui solo –
-Estas seguro como paso –
- Bueno veras quise bajar un libro que estaba muy alto en mi librero y me resbale y me golpee fuerte, lo siento – termino de explicar la mirada penetrante del mas mayor era muy intensa como si quisiera que dijera la verdad.
-Está bien parece algo creíble- respondió al fin después de todo no podía averiguar las cosas de esta manera- También le avisare a Watari que traiga un banquito para que puedas alcanzar los espacios altos de tu librero.
-Gracias padre – dijo con algo de emoción interna no soportaba el tener que estirarse de manera descomunal para poder alcanzar los libros con más altura.
-Bueno iré en busca de tu abuelo para que me traiga algunas cosas que necesitare para curarte y de paso que te traiga la cena, vuelvo en un momento- anuncio saliendo por la puerta.
Ulquiorra solo observo como este salía y se perdía por los pasillos al ver que ya no estaba giro su cabeza hacia un costado de su librero y ahí estaba el ser que vivía en sus sueños pero ahora en el mundo físico.
-¿Estás aquí? Funciono – lo último fue más para sí mismo que para el arrancar.
-Parece que si- dijo a secas viendo cada punto y rincón del gran cuarto.
-Pero papa no puede verte o eso parece ¿verdad?- dedujo al notar que en ningún momento su padre pareció verlo y si fuera así ya hubiera gritado.
-No sé lo que ocurre solo sé que ya no estoy en Hueco Mundo – hablo aunque sus pensamientos contradecían su palabras
*Ya no estoy solo*
-Ulqui-kun ya volví – aviso el detective abriendo la puerta tras la venia el carismático anciano abuelo del pequeño.
El nombrado dejo de hablar con el Hollow o los adultos creerían que tenía amigos imaginarios o estaba alucinando.
Después de cenar.
-L podrías dejarme hacerlo no me importari-
Decía Watari pero fue interrumpido.
-Y-o…yo puedo soy…perfectamente capaz – reclamo nervioso apenas si llegaba a rozar con algodón con alcohol la piel de Ulquiorra, ya que su gran padre temblaba mientras intentaba curarlo.
-Papa el Abuelo pue-
-¿Acaso dudas de tu padre?- cuestiono intentando seguir pero su mano no podía dejar de temblar estaba nervioso temía hacerle daño.
-Yo lo hare Ryusaky déjame- anuncio con cansancio el más mayor.
5 minutos después.
-Listo, no dolió nada o si – pregunto el canoso al más pequeño que tenía un pedazo de gasa con cinta pegada a su mejilla de izquierda.
-No – negó acomodándose.
-Es un alivio, bueno me retiro que descanses bien – dijo sonriendo al menor para después voltear a una de las esquinas en el cuarto L estaba ahí sentado observándolos –Puedes venir Ryusaky ya termine.
El anciano salió y el detective salió de su esquinita emo y se sentó a su manera a un lado de su hijo que se encontraba bajo las colchas.
-Descansa Ulqui-
-Espera quiero que me leas un cuento- pidió con voz inocente impidiéndole al mayor no aceptar.
-Está bien- afirmo con resignación no podría escapar – Bueno supongo que tomare unos de tu librero.
Aunque siendo extraño Ulquiorra si tenía libros infantiles pero muy bien escondidos, el detective tomo unos cuantos y volvió a su misma posición.
-Leerás esos Papá – pregunto acomodándose, secretamente sonrió ya que solo lo hizo para que el arrancar presente no se aburriera, aunque no es que afirmaba que le gustaba algunos cuentos, eso nunca.
-Sí parecen interesantes – nunca antes leyó libros como esos sería la primera vez – Bueno comencemos había una vez
Después de 8 libros de cuentos Ulquiorra ya había caído rendido pues quien no se reiría hasta el cansancio con el detective cuestionando el estado mental de los personajes, además tenía serias acusaciones contra algunos.
Ricitos de oro: allanamiento de morada.
La bruja de Hansel y Gretel: Canibalismo.
El lobo de Caperucita Roja: pederasta, secuestrador, homicida y caníbal.
En la Gansa de los Huevos de Oro: Maltrato animal y experimentación con vida silvestre, no caería fácilmente en el dicho de que era magia, eso no era normal que un ganso hiciera eso.
Bueno dejando eso de lado al ver que el menor estaba durmiendo solo procedió a darle el beso en la frente y decir "Buenas Noches Ulqui-kun" tomar los libros que pronto tiraría y acomodarlos en su librero y salir.
Pero lo que no noto fue que alguien más lo seguía.
El arrancar no se quedaría en ese cuarto a ver dormir un niño, así que decidió seguir a L aunque no sabía que encontraría siguiendo a un humano igualmente era mejor que estar si hacer algo.
Mientras que en un cuarto (específicamente de Kira).
-Ryuk extrañamente hoy te vez molesto ¿Qué sucede?- cuestiono el castaño volteándolo a ver.
-Nada interesante solo que odio a los mocosos es todo –respondió en un resoplido molesto.
-Los odias eso es nuevo Ryuk, no sabía que los dioses de la muerte se enojaran con simples niños – se burló.
-Te recuerdo que también te fastidiaste con ese mocoso la otra vez- contrataco con molestia al recordar a cierto niño de ojos verdes.
-No es lo mismo –
-Si, si lo es además no te recuerda a nadie ese mocoso de la otra vez – hablo suspicaz con un nuevo plan cruzando su mente se desacera de ese niño un cuando tenga que utilizar a Light.
-Si me es algo conocido como a – Yagami se detuvo era obvio que le recordaba a alguien pero ese alguien era – Ryusaky.
La mente del asesino mundialmente conocido como Kira comenzó a recordar cada una de las imágenes que recordaba Ryusaky o L después el mismo niño que vio aquella vez yendo a su universidad uniendo los puntos de esa manera era posible todo al igual que no lo fuera solo faltaba la aprobación de cierto shinigami.
-Lo vez ja ja ja-
-La pregunta es ¿Por qué me brindas esta oportunidad de oro Ryuk? –
-Tengo mis razones Light y no tengo por qué decirlo-
-Entonces no hay duda alguna verdad –
-No las hay ese mocoso es…-
-El Hijo del gran detective L y mi pieza necesaria para matar a Ryusaky
Continuara...
