Capitulo 16 Duelo del rencor
"En la ira más profunda nadie puede tener la mínima piedad."
Ame seguía en la arena, viendo hacia el placo de Exitium, en el cual Erinias la veía nerviosa en el momento que a este entro un unicornio. Adam acababa de regresar de la misión asignada por Exitium, se acercó a este y le dijo:
-Señoría, me he encargado del grupo que buscaba la espada y esta última quedo enterrada en la nieve
-Perfecto, buen trabajo Adam… te ganas el honor que te da mi hija Erinias al amarte…
Adam se acerca a Erinias y le dio un abrazo, esto Ame lo noto desde la arena del coliseo. Mostrando una sonrisa maliciosa la pegaso volvió a gritar con furia:
-ERINIAS!
La pegaso Erinias al oír a Ame se estremece mientras Adam la abrazaba, este la soltó y volteó a ver a Ame en la arena. Acto seguido, el unicornio pasó su mirada a Exitium dando a entender que le dejara encargarse, este le respondió con un ademan afirmativo. Con esto Adam tomó el casco de Erinias lo besó y luego se retiró. Mas, Erinias no pudo evitar verlo partir con cierta preocupación.
Mientras esto sucedía, Ame, sin dejar de estar sobre dos patas comenzó a caminar de un lado a otro contemplando la ensangrentada arma en sus patas con una expresión tan fría que le helaría la sangre a cualquiera. La pegaso se detuvo cuando piso una cadena, al pisarla volvió a mostrar una sonrisa y con la fuerza que le confería su ira le quito una de las hojas a la macuahuitl y dejo caer esta hoja de obsidiana junto a la cadena.
Un momento después, se abrió una de las rejas del coliseo y entro a la arena Adam. Le echó un vistazo al campo ensangrentado y lleno de cadáveres y llevando su vista a la pegaso ensangrentada preguntó:
-¿Has matado demasiados en tu búsqueda de justicia a lo largo de tu vida…? ¿cuantos han caído bajo tu espada…? ¿A cuántos se ha cobrado tu alma? ¿Lo has pensado?
-¿Acaso importa? Este ángel infernal no le fue importante a nadie, tanto importe que me condenaron –respondió Ame fríamente.
-Estas desquiciada- dijo Adam mostrando una mueca
-Tal vez –contestó Ame no menos fría, observando el macahuatil y los cadáveres a su alrededor
-¿Has satisfecho tu sed de sangre? Ángel de la venganza–cuestionó Adam
-El destino me ha obligado a navegar demasiado en el mar sangre, en los campos de batalla… en la desgracia, la traición, la crueldad, matar es tan natural para mí como respirar- respondió Ame de manera sínica.
-Ja parece que tenemos a alguien perfecta para ser sacaría aquí- pronunció Adam burlándose un poco.
Ame solo lo pasó su vista de su arma al unicornio y mostrándole una sonrisa maliciosa le respondió:
-Sabes uno de mis enemigos fue un sicario… se llamaba HellBlood, mato a varios miembros de mi familia y a mi primo frente a mi… ¿sabes que le hice?- al realizar la pregunta Ame soltó el arma y se puso en cuatro patas
La pata delantera derecha de Ame empezaba a sostener la cadena de manera cuidadosa y la otra la hoja afilada de obsidiana que antes arrancó del macuahuitl. Adam un poco confundido dio un paso hacia atrás sin despegar la mirada de la pegaso cuya crin desarreglada, ojos fríos y manchada de sangre, lo miraba de una manera preocupante.
-¿Qué le hiciste a ese sicario? –cuestionó preparando su cuerno para cualquier cosa,
Ame sin quitar su aterradora sonrisa le tomo la cadena totalmente.
-¡LE CAZE Y JUSTO CUANDO SUPLICABA POR SU VIDA LO HERI DE MUERTE LO DEJE MORIR EN LA FRIA NIEVE! –al momento que la pegaso gritaba esto se puso en dos patas y lanzando a la ves la cuchilla que dio directo al cuerno del unicornio cortando este.
Adam no tuvo tiempo de reaccionar cuando Ame tiro de la cadena que al pasar por debajo de los pies de Adam hizo que este callera al piso. Ame uso la cadena como látigo cuando su víctima intentaba levantarse y se la tiro al lomo dándole un fuerte latigazo y provocando que la cadena se enrosque en su torso.
Adam: ¿¡QUE DEMONIOS?!
Ame se acercó rápido a él y le puso la cadena en el cuello haciéndole una atadura rápida con la misma, acto seguido, hizo lo mismo con las patas dejando inmovilizado al unicornio. Este intento defenderse, pero, fue inútil.
Ame una vez dejándolo inmóvil tomó la cadena y se dirigió al cadáver de un enemigo y de este desenvainó una katana, hecho esto, regreso donde estaba Adam sometido le puso la katana al cuello y volteando a ver a Erinias sentenció:
-¡BAJA DE UNA VEZ ENFRENTA TU DESTINO! Lucha contra mi ¡Y PERMITEME BAÑARME EN TU SANGRE SI NO LO HACES ENVIARAS A TU AMADO A SU TUMBA
Al decir esto último puso la hoja de la katana al contacto con la piel de Adam
-¡ERINIAS NO BAJES!-gritó Adam desesperado.
Erinias miro con odio a Ame y tomando sus dos Kophes bajo rápido al encuentro de la pegaso.
-¡ERINIAS NO!- volvió a gritar Adam
Ame no alejó el filo de la espada del cuello de su rehén hasta que Erinias apareció con un traje idéntico al de Ame en la arena. Ambas se miraron con odio y caminaron hasta el centro del lugar, en el camino Erinias tomó una katana que se encontraba clavada a un cadáver.
-¿Crees que eres suficientemente buena para vencerme por ti sola? .dijo Erinias desenterrando la katana del cadáver.
-No quiero probar quien es mejor, quiero venganza… -respondió Ame
-Eh peleado desde que Exitium me crio como su hija… de todo este lugar no hay mejor guerrera que yo-presumió Erinias.
-¿En cuántas guerras has estado?- cuestionó Ame
Esto hizo que Erinias se quedara en silencio, la verdad era que no había estado en muchas hasta ese mismo año. Erinias dirigió su mirada a la pegaso, le apunto con la espada y sentenció:
-¡ATACAME SI ERES TAN BUENA LUCHADORA!
Ame, sin pensarlo dos veces se lanzó al ataque sosteniendo la katana con ambos cascos delanteros eh impulsándose con sus alas. Erinias bloqueo el ataque y ambas katanas formaron una x por un momento, las dos combatientes alzaron vuelo y mientras lo hacían intentaban herirse mutuamente. Las katanas chocaban una contra la otra continuamente con tal fuerza que hacían salir chispas y resonaban en todo el lugar.
Los tajos se los repartían mutuamente, una especie como el pegaso normalmente no estaba acostumbrada a un arma que requiriera utilizar ambos cascos delanteros a la vez... pero, para ellas parecía tan natural como traer una espada en cada casco.
Luna, quien había visto todo desde su celda seguía buscando la manera de cómo salir, mas, ahora le interesaba ver quien ganaría. Ella quería que muriese Erinias quien le había arrebatado tantos batponis
El odio de las dos pegaso se sentía en cada ataque que realizaban, en cada estocada y tajo. En una embestida sincronizada que realizan ambas se derribaron y cayeron del cielo a la arena Ame en la caída perdió la katana que quedo clavada en la arena Erinias por su lado intentó aprovechar esa oportunidad para tomar por sorpresa a Ame. Esta se percató de la jugada de Erinias y al tanteo intento encontrar otra arma en el suelo. El casco de Ame finalmente sintió el mango de un arma eh ignorando que tipo de arma era la levantó y le lanzó un tajo a la katana la cual estaba a punto de acertarle. El arma que Ame tomó resulto ser un alfanje que por ser una espada más gruesa y tener mayor impacto que la katana provocó que el filo de esta se partiese en dos. La katana suele ser muy filada, pero, de hoja frágil.
Erinias sorprendida intento retroceder, pero, Ame le lanzo una patada en su casco trasero lo cual hizo caer a Erinias. Ame se levantó eh intento darle un tajo fatal a Erinias con el alfanje, pero, esta de una marioneta hacia atrás esquivó el ataque quedando parada nuevamente en cuatro patas. El alfanje quedo clavado a la arena y antes de que Ame lograra sacarlo Erinias se le echó encima quedando ambas desarmadas. Ame se movía tambaleante tratando de quitarse a Erinias de su lomo, quien además le iba apretando el cuello. Ame extendió sus alas emprendió vuelo y se dejó caer de espaldas cayendo sobre Erinias.
Erinias se levantó con dificultad justo antes de recibir un golpe a casco limpio en toda la cara, reaccionó a tiempo para bloquear el siguiente ataque e intentar contraatacar. Ahora ambas se encontraban peleando a casco limpio, pero, aun estaban demasiado parejas una con la otra.
En un golpe que lanzo Ame, Erinias, capturo su casco y de un rápido movimiento le dio un giro a Ame azotándola contra el suelo. Ame en respuesta se levantó impulsándose con sus alas y le encesto dos patadas seguidas en medio vuelo a Erinias.
La pegaso Erinias retrocedió un tanto aturdida, se llevó el casco a la boca y luego lo observo, Ame le había sacado sangre. Al ver esto Erinias alzó su mirada cruel a Ame
-Eso te costara caro –dijo Erinias amenazante.
-No puedes intimidar a un ángel caído –respondió Ame.
Erinias mostro una sonrisa camino un momento y desenvainó sus dos kophes, Ame por su lado busco entre las armas tiradas del piso una que le fuera útil. Al final Ame termino consiguiendo una Kophes de menor calidad que las de Erinias, pero, útil.
Ame retrocedió y bloque al momento un ataque de Erinias, quien aprovecho para lanzar una andanada de ataques consecutivos con ambas espadas. Ame por su lado bloqueaba con rapidez y agilidad mientras buscaba con la vista otra espada que usar. Cuando Ame fijo su vista en otra kophes, Erinias logro encestarle un pequeño corte en su pierna, Ame soltó un quejido de dolor y luego contraataco desviando ambas espadas de Erinias y dándole con el pomo de la espada en la cara.
Tomando ventaja de la anterior acción Ame, se desplazó hasta donde había detectado el arma y la tomó. Ya armada con dos kophes al igual que Erinias se dirigió contra esta eh impulsándose con sus alas logro darle más fuerza a su doble tajo. Erinias logro bloquear el ataque, pero, este la hizo tambalear y caer sobre su lomo
Ame intento un segundo tajo con ambas espadas, pero, Erinias aun en el suelo logro bloquear y contraatacar con rapidez, Ame bloqueo el contraataque, pero, no logro ver el siguiente paso sucio de Erinias, en el cual esta se dio una vuelta rápida y de un tajo le hizo un corte a Ame en su costado.
Ame se sujetó la herida y luego volvió su vista a Erinias quien la embistió y la hizo caer muy cerca de la orilla del coliseo. Ame en su caída tiro una de las antorchas que iluminaban el lugar, haciendo arder toda la orilla del coliseo, que aparentemente desde antes de todo tenia aceite encima de toda la orilla por si alguno intentaba escapar por las puertas mientras salían las oleadas enemigas. Ame al ver el fuego se le ocurrió una idea brutal, puso el filo de ambas kophes al contacto con el fuego de manera que pareciera que habían caído ahí ambas.
Erinias ya se acercaba a Ame quien ahora intentaba levantarse, mas, la herida en su pata trasera le empezaba a punzar y le costaba ponerse de pie. Erinias aprovecho y de una patada la volvió a tirar completamente.
-¿Antes de acabar de una vez por todas con esto… cuál es tu nombre desgraciada? –preguntó Erinias.
Ame observó las espadas, ambas con el filo en contacto con las llamas su vista cambio a una totalmente atemorizante y de un movimiento rápido tomó los mangos de ambas kophes y extendiendo ambas alas rápidamente, golpeo Erinias aturdiéndola y en ese mismo momento se levantó obligando a retroceder a su adversaria.
Al tiempo de levantarse tomó ambas kophes cuyas hojas estaban incendiadas. Se abalanzó contra Erinias lanzando su imponente contraataque. Tajo tras tajo no dejaba hacer un solo movimiento de defensa a Erinias quien retrocedía mientras se protegía. Era como si la ira se hubiera apoderado de Ame. Unos cuantos tajos después Erinias se fue contra el suelo de lomo, con su mirada observando a Ame pregunto de nuevo:
-¿Quién eres?
Ame se detuvo en seco a unos pasos de ella y vio una de las kophes cuya hoja flameante ya no tenía reflejo. La pegaso pasó su mirada a Erinias y respondió:
-¡Soy Ame d'Argent! Pero, para ti… ¡SOY EL ANGEL DE LA VENGANZA!
Dicho esto Ame alzo una de las kophes envuelta en llamas pero justo antes de que diera el golpe fatal a Erinias otro poni se le echó encima sujetándola. Ame con su vista trato de ver quien era, pero,al ver la cadena de antes sin el rehén en ella le supo que era Adam. Al no serle más de utilidad a Ame esta apenas se logró soltar se dio vuelta con una de las espadas extendidas y dio el tajo mortal
Erinias se quedó petrificada un momento, Ame estaba estética frente a un inerte Adam… no paso mucho tiempo cuando la cabeza de este cayo frente de su cuerpo el cual aún estaba de pie. Ame de manera sínica se acercó al cuerpo inerte y de un pequeño toque le dio el impulso para caer al suelo.
-No…. –dijo Erinias quien aún miraba petrificada.
Ame lentamente volvió su vista a Erinias quien ya se había logrado poner de pie, pero, aun no digería lo que había pasado. Ame no espero un momento más y se lanzó sobre Erinias quien apenas reacciono para bloquear, cada ataque que recibía la asía retroceder, las estelas de fuego que dejaban las espadas de Ame la alteraban y distraían. Erinias había dejado la ira y empezaba a atemorizarse. Entre tajos y estocadas Erinias aun intentaba digerir lo ocurrido cuando una de las espadas ardientes de Ame le hizo un corte en su casco delantero izquierdo lo que la hizo soltar la espada que sostenía en ese casco… la herida se cauterizo ya que la hoja de la espada que infringió el daño estaba en llamas. Erinias retrocedió librándose un poco de los ataques. Mas, no fue por mucho Ame reanudó el rudo combate con dos tajos casi simultáneos provenientes desde arriba Erinias levanto la única kophes que le quedaba para bloquear. Solo logro resistir uno de los impactos el segundo le arrebato el arma del casco y para el siguiente segundo Ame realizó un giro en el cual enterró al tiempo ambas espadas incendiadas en el abdomen de Erinias.
Ame soltó ambas espadas dejándolas ardiendo dentro del cuerpo de Erinias quien se dejó caer al suelo retorciéndose de dolor. Exitium desde su placo se levantó al ver esto y golpeo la reja del coliseo. Ame le dedico una mirada al dios y luego paso su vista hasta la katana que antes había utilizado y ahora estaba clavada en el piso. Caminó hasta el arma y la desenterró llevándola donde estaba agonizando Erinias.
Una vez Ame llegó donde Erinias se encontraba ardiendo por dentro, alzo la katana y lanzó el golpe de gracia, un tajo que dio de lleno en el costado de Erinias partiéndolo hasta chocar con el hueso… en ese momento Erinias dejo de moverse.
Hecho esto Ame aun sosteniendo la katana ahora ensangrentada volvió a moverse al centro de la arena y apuntándole a Exitium sentenció
-¡QUE SE SIENTE QUE TE QUITEN A TU HIJA DESGRACIADO!
Exitium de momento no entendió de que hablaba Ame hasta que se fijó en los ojos de la misma… eran los mismos ojos de ira que había visto en Akri
