Capítulo 2: Venas Arcoíris

Venas Arcoíris= Rainbow veins by Owl City

Hetalia no me pertenece. Si fuera mía el UsUk sería cannon… y no. No son hermanos… a menos que recoger a un niño en un campo cree un lazo sanguíneo mágico -_-

Por cierto… ¡¿Soy la única que cree que Polar de Escandalosos es igual a Kumajiro?!

DISFRUTEN

*Punto de Vista de Emma*

Desde que conocí a Lovino en aquel viaje a Italia, supe que era un niño al cual le costaba expresar sus sentimientos. Podía estar feliz, pero aun así en su rostro solo se podía observar un ceño fruncido. Asi era él, un terco, un malhablado. Un tsundere como diría Kiku.

A pesar de todo yo insistí en convertirme en su amiga. Era una niña algo terca también.

Los dos pasamos un buen tiempo juntos, hablando de cosas de niños y jugando todo el día. Asi solía ser siempre, ya que su hermano menor nunca estaba con el gracias a sus clases y actividades diurnas. Y ni hablar de sus padres, los cuales solo vivían para complacer a Feliciano.

Increíblemente, Feli nunca llegó a desarrollar un complejo de superioridad. Él siempre ha sido un niño muy dulce y amable con todos. Lovino por su parte si desarrolló cierto resentimiento hacia él y le dejaba en claro que no lo soportaba, aunque era mentira.

Los tres nos hicimos amigos rápidamente- aunque yo sabía que Lovino no le gustaba que conociera a su hermano- y ellos fueron mi compañía durante mi estadía.

Aun después de haberme ido Lovino siguió en contacto conmigo y ambos prometimos vernos de nuevo un día, y lo hicimos, cuando entramos a la misma escuela. Al llegar pude notar que él no había cambiado, seguía siendo igual de gruñón que siempre, pero algo no estaba igual. Junto a él estaba un hombre castaño, el cual se encontraba hablando con él con una gran sonrisa e, increíblemente, Lovino no parecía molestarle. Si, aún tenía su actitud tsundere pero, lucia feliz.

Desde ese día siempre los veía juntos. En la cafetería, biblioteca, sala de estudios, en las canchas de futbol… parecían siameses. No sabía por qué Lovino estaba con él- claro, Antonio es alguien agradable y hasta yo me hice su amiga- pero un día lo descubrí. El italiano tsundere estaba loco por el amante de tomates

Yo, por mi parte, estaba muy feliz. ¡Mi mejor amigo se había enamorado y de alguien muy agradable! Y por lo que veía, Antonio correspondía sus sentimientos. Por ende decidí ayudarlo a confesar su amor y hasta a ganarse al castaño.

Luego de tantos días de ayudarle a reunir el valor Lovino ya estaba listo para llevar a cabo su plan. Yo le ayudé memorizando las cosas que diría y hasta lo ayudé a sacar las malas palabras de su cabeza. Lovino se esforzó mucho y yo siempre lo animé con una sonrisa. Quise acompañarlo a el lugar donde le diría a Antonio todo, pero tenía un concurso de cocina en esa semana y tendría que salir de la escuela, aun así antes de irme le deseé lo mejor. No quería verlo con el corazón roto.

Los días en que estuve fuera pasaron lentamente para mí. Vivía todo el tiempo pensando en mi amigo y su confesión. ¿Le habría ido bien? ¿Y si lo rechazaban? ¿Y si Antonio no era homosexual? ¿Y si ya tenía novia? No Emma, tienes que pensar positivo.

Obviamente no me concentré para nada durante el concurso. Me pasé todo el tiempo pensando en mi amigo ¿Qué esperaban?, cualquiera estaría en esta situación. A la final no gané pero quedé en segundo lugar, algo bueno para mí. Al terminar el concurso me dirigí a toda prisa al hotel, tomé mis cosas y me registré en el siguiente vuelo a la ciudad. Quería verlo y enterarme de lo que había pasado.

El viaje, en comparación a los días lejos de la academia, fue más rápido. Llegué en menos de media hora y, de no haber sido de noche, hubiese ido a llamar a Lovino a su dormitorio. Esa noche me dediqué a desempacar y a limpiar un poco el polvo que se había acumulado dentro de la casa en mi ausencia. Después de terminar todo me di una larga ducha, me cambié a mis pijamas y me acosté sin preocuparme por la cena. No tenía tanta hambre realmente.

Mañana iría a ver a Lovi y le preguntaría que tal le fue. De seguro que bien, estoy segura que hasta son novios, digo, ¿Cómo no serlo? ¡Ambos demostraban un afecto mutuo! Era algo tan hermoso, y a la vez, doloroso.

Supongo que nada es perfecto.

Por eso, al día siguiente no pude creer lo que oí.

Le había escrito a Lovino, diciendo que ya había llegado, pero no recibí respuesta. Fue al terminar las clases que esa pequeña palomilla azul que indica que ya leyó mi mensaje apareció, y eso sucedió antes de abrir la puerta de mi habitación y al ser envuelta en un abrazo por parte de Lovino. Quise preguntar por qué estaba tan de buen humor, pero al sentir una humedad en mi hombro supe todo. Pobre Lovi…

Correspondí el abrazo inmediatamente y lo intenté calmar lo más que pude. De alguna forma funcionó, ya que se separó y limpió sus lágrimas, terminando de entrar sin siquiera pedir permiso. No me importaba, él siempre lo hacía y eso me demostraba que estaba en su modo usual de nuevo. Con un suspiro cerré la puerta y me senté en un sofá que estaba frente al que había elegido Lovino para sentarse (Las habitaciones de los estudiantes son como un pen house) y esperé a que él mismo me contara la historia de cómo el español lo había rechazado.

Pero como dije, me llevé una sorpresa.

*Punto de vista normal*

Lovino le contó todo a su amiga. Desde la vez que los vió confesarse hasta los días que pasó sin hablar con alguno de ellos. Se sentía horrible, miserable. Sus sentimientos fueron pisoteados y destruidos sin siquiera haber sido transmitidos a esa persona especial. Maldita sea.

Emma lo observaba sin decir palabra, quería que su amigo se desahogara, para poder ayudarlo a sentirse mejor. Toda la habitación estaba envuelta en un ambiente incómodo, con ambos fuera de carácter. Lovino estaba triste, enojado y deprimido, y Emma estaba seria y ni siquiera le ofreció a el ojiverde uno de sus famosos waffles belgas, pero era de esperarse ya que la conversación que tenían no era agradable.

Lovino dejó salir todo. El dolor, la tristeza, la soledad que sentía y el rencor hacia su hermano. Lloró por momentos y en otros lo único que hizo fue maldecir. Se sentía horrible, quería cavar un hoyo y morir ahí, quería hacer lo que sea para no tener que ver a su anterior amor y a su hermano afortunado estando juntos y esperando su bendición. No quería oír a su hermano hablando de sus citas o al bastardo preguntándole sobre qué cosas podría obsequiarle a su hermano. Quería silenciar todo, quería olvidar todo. Dejar de sentir, dejar de pensar, dejar de amar.

Pero sabía que la vida seguía y que en algún momento se acostumbraría a eso, al igual que como lo hizo cuando sus padres prefirieron a su hermano por sobre él. Sabía que debía avanzar si quería cumplir su meta, y más que todo, sabía que no estaba solo. Su única amiga, Emma, estaba ahí para él y le dejó en claro que lo iba a ayudar a superar ese dolor y que volvería a ser el mismo. Esto hizo que el ojiverde se sintiera mucho mejor. Tenía que superar esto.

-G-grazie… Realmente necesitaba dejar salir todo- comentó al relajarse un poco. La belga le mostró una sonrisa amable.

-No te preocupes Lovi, cosas como estas les pasan a todos, y lo hemos superado. Tomará tiempo, lo sé, pero te sentirás mejor. Por ahora lo que debes hacer es salir con tus amigos a distraerte un rato. Ya sabes, ir al cine y eso.

-Pero, sabes que las únicas personas que considero mis amigos son el bastardo y tú.- el muchacho dio un suspiro. Emma pensó en una idea.

-No tienes amigos pero puedes hacerlos ¡Y yo te voy a ayudar!- la vieja Emma había vuelto de nuevo. La ojiverde se levantó y le dio un abrazo a Lovino- voy a ayudarte en lo posible para que vuelvas a ser el mismo gruñón que amo- la chica rió leve. Lovino por su parte estaba sorprendido por el abrazo e intentaba zafarse de él mientras sus mejillas se teñían de rosa.

-M-maldición ¡Suéltame mujer!- exclamó algo aturullado. Emma notó eso y se separó con una sonrisa pícara.

-¿Qué? ¿Te da vergüenza~?- bromeó la chica y sin esperar respuesta se lanzó sobre el castaño y comenzó a hacerle cosquillas en el estómago- Lovi ¡Eres tan adorable! ¡Si no tienes cuidado te voy a secuestrar!

El italiano no podía responder ya que se encontraba muriendo de risa en el sofá. Intentaba separarse de la chica pero su energía estaba enfocada en respirar para no ahogarse, dando manotadas al aire para dar a entender que se rendía. Pareció que la chica había entendido sus gestos ya que se detuvo y lo dejó respirar en calma. Luego de tranquilizar a sus pulmones la vió con cara de pocos amigos.

-No vuelvas a hacer eso. NUNCA

-Hehe~ No puedo prometer nada~

Al día siguiente Lovino salió a las 8:00 am de su habitación. Sus clases empezaban a las 9:00 am los martes pero el ojiverde se había levantado increíblemente de buen humor, así quería hacer algo antes de ir a la academia. Tomó sus llaves, su bolso- el cual no estaba tan lleno ya que solo tenía cuatro clases ese día y una de ellas era educación física-, su bicicleta y salió en dirección al centro de la ciudad.

La academia estaba situada en una isla artificial creada por las Naciones Unidas con el fin de promover un lugar seguro para los estudiantes de todas partes del mundo, además de mezclar las culturas para una mayor experiencia educativa. La isla era en si un conjunto de pequeñas islas, valga la redundancia, conectadas a una isla principal y a las demás por varios puentes- los autos tardaban 30 minutos en cruzar de una isla a otra y el Trolebús Central 15-, formando una especie de pentágono donde la mayor isla estaba en el medio. El lugar en si no tenía nombre, pero los habitantes la llamaban Isla Estrella. La isla principal, o Isla Capital era el principal centro y por obvias razones la capital del país. En ella se encontraba una cede de la ONU donde los representantes encargados de gobernar llevaban a cabo su trabajo, también se encontraba el aeropuerto principal y los hogares de los mandatarios.

En la isla superior, llamada Isla Energía, se encontraba la cede de la Central de energía, la Cual era Eólica y Solar ya que la isla no tenía ríos. En la isla de la izquierda- o Isla Cultura- se encontraban los principales centros culturales donde los habitantes podían ir a disfrutar de los eventos que hacían cuando había alguna fecha importante de algún país. El lugar estaba decorado con los estilos principales de cada nación, y todo aquel que extrañaba su hogar iba allá a sentirse en casa.

La isla derecha, de nombre Isla Economía, estaba destinada a los principales centros empresariales. Tecnología, ciencia, medicina, todo estaba ahí.

Los centros educativos y las residencias estudiantiles se encontraban en la Isla Conocimiento, la cual estaba situada en la esquina inferior derecha del pentágono. Y por último la Isla Comercio, encontrada en la esquina inferior izquierda, estaba destinada a los principales centros comerciales, cines, tiendas y otros lugares donde los habitantes se podían distraer. A pesar de estar tan separadas cada una de la otra, tener distintas funciones y actuar como pequeños países dentro de uno más grande, todas las islas tenían algo de otra. Mini tiendas, hospitales, residencias, mercados… todo tenía su respectiva sucursal dentro de La Isla Estrella.

A Lovino siempre le pareció curioso el hecho de ningún país estuviera luchando por poseer poder sobre la isla, pero al investigar a fondo descubrió que esta era oficialmente parte de Estados Unidos, cosa que no le sorprendió. Todo en ese lugar era súper moderno y el país recibía mucha ayuda monetaria, además que el idioma oficial era inglés. Las personas que ahí habitaban no tenían que cambiar su nacionalidad ya que no era necesario, solo tenían que saber hablar el idioma.

La Isla Conocimiento tenía un lugar que Lovino frecuentemente visitaba, era un pequeño restaurante familiar donde servían comida de todos los países. Los chefs eran muy buenos en su trabajo y el ojiverde amaba comer su pizza, la cual vendían por trozos. El italiano pensó que sería algo bueno comenzar el día con una comida que le recordara a su amada Italia. Pedaleando con calma podía sentir el viento mover su cabello, haciendo que temblara un poco gracias a la brisa otoñal de septiembre. Al detenerse en un semáforo sacó su teléfono y observó la fecha: 22 de septiembre, con razón…

-Este frio ha estado desde inicios de mes- comentó para él mientras comenzaba a pedalear de nuevo- hasta nos hicieron usar el uniforme antes. El mundo está loco

Luego de recorrer varias calles, pasar por varias tiendas, una plaza y una escuela primaria, el castaño llegó a su destino. Un pequeño restaurante llamado "World Café", el cual estaba adornado por fuera con pequeñas banderitas y distintas flores. Lovino estacionó su bicicleta y entró a lugar, inhalando el aroma de comida recién hecha.

El restaurante estaba muy organizado por dentro. Las mesas estaban distribuidas equitativamente, seis del lado derecho y seis del lado izquierdo, dejando un espacio en forma de línea recta hacia el mostrador, donde se encontraba una barra. Las paredes eran de color verde y las cortinas de un color rosa claro. Era un lugar muy bonito y a esta hora se encontraba vacío. O eso creía Lovino.

Sentado en la barra se encontraba un chico de cabello plateado y estatura baja, llevaba puesto el uniforme de la escuela pero como estaba de espaldas Lovino no podía reconocer quien era. El muchacho estaba comiendo algo que despedía un olor un poco desagradable. Ugh.

Lovino se acercó al mostrador justamente cuando la encargada principal, Lisa, salía de la cocina. La chica de nacionalidad australiana tenía cabello marrón amarrado en una trenza larga y ojos azul claro, llevaba puesto el uniforme del restaurante. Al ver al italiano sonrió con amabilidad y se dirigió a donde estaba.

-Hello Lovino! ¿Cómo estás?- peguntó algo animada

-Ciao Bella. Increíblemente estoy de bueno humor- contestó- como sea, hoy quiero comer algo de pizza o un Calzone. ¿Podrías hacerme alguno de ellos?

-los ingredientes no han llegado aun así que no puedo hacerla…

-Bueno ¿Entonces el Calzone?- la chica asintió.

-¡Claro! ¡Trabaja un Calzone para el joven italiano~!- exclamó dando una vuelta antes de volver a la cocina tarareando una canción que el ojiverde no reconocía. Lovino suspiró y se dirigió a su puesto favorito. El último asiento de la barra, el cual tenía la ventana al lado. Se dedicó a jugar con una servilleta mientras esperaba. Todo estaba bien, hasta que volvió a sentir el aroma pestilente proviniendo del plato del joven a su derecha.

-Ugh ¿Qué mierdas es eso?- preguntó algo asqueado. El joven dirigió su mirada hacia él- sus ojos violetas mirando directamente a los de él-, levantó su mano y le pasó unas pinzas para la nariz. Lovino no entendió al principio pero al volver a percibir el olor se las colocó.

-Es tiburón, un alimento muy popular en mi país- comentó con una voz algo profunda y con acento probablemente nórdico.

-¿De qué país eres? Jamás había oído de un país que coma tiburón… no sabía que alguien podía comer uno de hecho- confesó- ese olor me jodió la nariz.

-Soy de Islandia, y no solo en mi país es popular, también se come en Groenlandia. ¿De dónde eres tú? En mi país es raro que alguien no lo coma.

-Soy de Italia. Veo que eres de mi escuela- el ojivioleta lo observó como si quisiera escanearlo de arriba abajo, leer su mente y descifrar si era un buen chico. A Lovino lo incomodó un poco su mirada. Luego de un rato volvió a observar su plato.

-Ja. Soy Emil Steilsson, de la clase 3 B. Te pareces a uno de mis compañeros, un italiano llamado Feliciano- el ojiverde asintió algo molesto por oír ese nombre.

-Él es mi hermano menor. Me llamo Lovino Vargas y estoy en la clase 3 A… por favor no me compares con él que detesto eso.- ambos intercambiaron un apretón de manos y charlaron mientras Lisa preparaba la comida del castaño. Emil era un chico muy agradable y ambos dos congeniaron muy bien. Ambos preferían estar solos y les gustaba comer cierta comida con pasión- Lovino amaba los tomates y Emil la regaliz-, también tenían un hermano demasiado pegajoso del que quejarse. Eran increíbles las cosas que los hacían compatibles.

-Oye Emil ¿Sabe bien el tiburón? Me dio curiosidad al ver lo comes como si fuera carne de vaca y sin tener que usar pinzas para la nariz…-Emil soltó una leve risa.

-Es normal que huela así- explicó- y aunque no lo creas fue conservado durante un año. No huele tanto como al inicio.- Lovino se quedó en blanco y el islandés continuó- La razón por la que no uso pinzas es, pues, porque no las necesito. Al principio es algo desagradable pero el sabor vale la pena, lo cual me recuerda… si quieres probarlo deberás acompañarlo de algo. Los principiantes encuentran el sabor, y el olor, algo fuerte.

El ojiverde asintió y Emil le pasó un tenedor con un pedazo del plato islandés. Lo observó un poco y respiró hondo, llevando el cubierto a su boca.

Cada mordida era una explosión de sabores que le resultaron desde asqueroso hasta delicioso. El sabor era demasiado fuerte y tuvo que tomarse todo un vaso de refresco-Emil dijo que sabría mejor con aguardiente islandés pero no podían darle eso a un menor- para soportarlo, escupiendo todo después y haciendo un gran desastre. Al menos su ropa no se ensució. Pero, sorpresivamente no sabía mal. Era como comer uno de esos quesos apestosos, el sabor era fuerte pero no por eso era malo. El ojivioleta dijo que eso mismo pensó él al principio y que significaba que le había gustado. Lisa había salido para el momento en que todo sucedió y no pudo evitar reír ante semejante espectáculo que había hecho Lovino. Emil se sumó a las carcajadas y hasta el mimo italiano terminó riendo también. Tenía que admitirlo, fue algo muy gracioso.

Luego de que todos se habían calmado- y de que limpiaran el desastre- la australiana le entregó su comida a Lovino y este le pagó mientras que esperaba al ojivioleta. Ese tiburón le había quitado el apetito así que solo se tomó un batido de fresa y guardó su Calzone. Al terminar Emil ambos chicos se despidieron de Lisa y salieron del restaurante.

-Que bueno que no se molestó… hiciste un desastre allá- comentó Emil con una sonrisa ladina que casi no se podía notar.

-Bueno, Lisa es una chica muy amable y pues, viste que ella estaba ahí cuando pasó todo- el islandés asintió.

-¿Son amigos ustedes?

-No. Ella le hizo suplencias a mi profesor de cocina en la Academia hace tiempo y nos habló de su restaurante. Luego de que volviera el profesor decidí ir a visitar el lugar y desde entonces se volvió una conocida. Podrías decir que si es mi amiga pero solo la veo en el restaurante. Es una maldita abusiva, siempre me juega bromas.

-Ya veo, pues eso pensé. Se ve que es algo infantil- ambos se detuvieron en un semáforo- Hey, Lovino. ¿Quieres intercambiar números? Eres alguien pasable- Lovino sonrió ladino.

-Tú no eres tan fastidioso, mocoso.- los dos intercambiaron sus números y siguieron su camino- Por cierto, se supone que tu deberías estar en la escuela. ¿Te dio pereza ir?

-Digamos que sí. Igual, solo tengo que fingir que estaba enfermo y ya. Además tengo testigos.

-¿Ah sí? ¿Quién?- Emil lo miró serio y con simpleza respondió.

-Tú, ¿Quién más?

-Oh, ya veo- ambos siguieron caminando, hasta que…- Espera ¡¿Qué?! ¡No voy a hacer cubrirte maldición!

-Tarde. Ya eres mi testigo.

-¡Maldito mocoso!

¡Pero que chico tan raro!

OMG este capítulo ha sido más largo que los otros dos

Y ESPAÑA AUN NO SALE

Pero por otro lado parece que Lovino tiene un amigo, ¡Y no dijo tantas malas palabras! :D

Lisa es… bueno… una extra. Habrá varios personajes así pero no tendrán importancia en el fic… o tal vez sí. Okno… pero tal vez sí(?).

La idea de crear una isla especial salió de mi cabecita al no decidirme por una ciudad en donde poner la escuela. Así que cree un lugar donde pueda hacer lo que quiera *posa como el Doctor malito* aish soy tan malota.

Poco a poco el fic comenzará a tomar su rumbo (el cual ya tengo planeado ¡YAY!) y vendrá el drama rompe kokoros(?)

Si les gusta la historia no duden en comentar y votar. Mi dieta básica son los votos *v*) también pueden comentar sus teorías sobre por qué Antonio no quiere a Lovi o sobre las otras parejas… lo que me recuerda que debo ponerlas:

*Modo "Serio"*

Este fic tendrá como parejas principales:

Spamano

GerIta

Y como parejas secundarias:

UsUk

Franada

RoChu

Giripan

PruAus

HongIce

DenNor

SuFin

LietPol

Bulgaria x Rumania o Rumania x Bulgaria (aún no sé quién es el seme… una ayudita aquí plz… si no es que soy la única que apoya esa pareja…)

Y otra que se me venga a la cabeza (~ *·w·* )~

Nos vemos en el próximo capítulo

Se despide

Utau!