Capitulo 20 fantasmas

"Las heridas hechas en un pasado nunca cierran se vuelven cicatrices y de estas surgen fantasma del pasado que atormentan el presente"

Ákri una vez fuera del salón corrió siguiendo el rastro de sangre que había dejado su madre a su paso. No sabía que era lo que quería lograr o a donde se dirigía, no le importaba ella solo quería encontrarla. Ame por su lado avanzaba lentamente a dos patas, sosteniendo en un casco su espada y el otro manteniéndolo oprimido contra la herida. Ame se había quitado parcialmente su casaca, así dejaba la herida al descubierto y le seria mas fácil llevar a cabo lo que tenía en mente.

En alguna parte del camino Ame comenzó a desfallecer, sentía que se caería en cualquier momento, pero se mantenía en pie. A voluntad lenta llego hasta donde quería, una sala en la que antes se atendían a los heridos, Ame buscó lo necesario y se trató lo más posible. Ákri por otro lado seguía aun el rastro que su madre había dejado, su preocupación solo aumento cuando vio a unos bandidos enemigos aun ahí, se estaban largando, pero antes estaban tomando provisiones.

Ame salió de aquel salón vendada y con la casaca aun puesta a medias, afuera tuvo la sorpresa de encontrarse a unos varios de los bandidos antes mencionados. Sin embargo, a Ame le preocupó más lo que vio tras ellos, el fuego que ella misma inició. Estos bandidos la vieron e intentaron atacarle, Ame a pesar de estar herida, bloqueó y contraatacó al primero con un movimiento clásico de esgrima apuñalando a su atacante. Ame en su cabeza de la nada escucho:

-Ame aunque no te parezca ella también es mi hija…

La pegaso reconoció esa voz de inmediato a pesar de llevar siglos sin oírla, Infelix. Ame parpadeó y al volver a abrir los ojos las figuras de los bandidos se tornaron en algunos de sus antiguos contrincantes eh incluso aquellos que le traicionaron: HellBlood, Flower, Dark Wood…. Huricane y por ultimo Infelix. Ame retrocedió y apuntó su espada a ellos, estaba alucinando pues todos eran solo bandidos, pero ella veía a sus enemigos.

Infelix se lanzó sobre ella, Ame bloqueo el golpó aun con su herida mientras esquivaba uno de HellBlood que la atacaba con su puñal hecho del cuerno de un unicornio.

-¿Me dejaste morir en la nieve recuerdas?- resonó en su cabeza la voz de HellBlood
Flower la ataco Ame en esta ocasión desvió el ataque y respondió con un tajo que le desgarro el cuello al enemigo.

-¿No conoces misericordia?-dijo la voz de Flower dentro de su mente.

-¡EL MUNDO NO LA TUVO CONMIGO!-gritó Ame.

Este grito lo alcanzo a escuchar Ákri quien se basó en este para seguir el camino que ya no tenía sangre ni huella alguna. Vinyl y Luna ya se encontraban afuera de la fortaleza junto con los engendros de Vinyl y la tripulación de Ame que esperaba en el Son of the Wind, su sorpresa no fue pequeña cuando la tierra se estremeció.

-¡¿Que fue eso?!-cuestionó Vinyl.

-Dejamos la espada activa y rebosante de energía, esa energía destruirá todo, provocará un cataclismo en la penisnula- explicó

-¿Qué tan fuerte? -preguntó el almirante del son of the Wind desde la cubierta de este.

-La península entera… se hundirá-respondió Luna.

En ese mismo momento pasaron su mirada al cielo en el cual se formaba algo semejante a un huracán, el que vendría a ser el ojo de este se situaba justo encima de la fortaleza, justo donde habían dejado la espada. Las nubes negras que formaban este extraño vórtice despedían relámpagos indiscriminadamente. Vinyl observó a Luna con esa expresión que por si sola decía: Ame y Ákri aún están ahí.

Ame seguía combatiendo contra aquellos que su mente le hacía creer eran sus enemigos. El que ella veía como Dark Wood fue el siguiente en atacar, Ame bloqueó el ataque y respondió con dos tajos, con el segundo hirió al enemigo.

-¡enviaste al fondo mi navío, mi Carnifex! -sonó la voz de Dark.

La pegaso no respondió, de un giró dio un tajo con el cual decapitó a su enemigo. Acto seguido, notó que los restantes HellBlood, Hurricane y Infelix se dirigían a la vez contra ella, mas en ese momento un terremoto se sintió con fuerza. Ame observó el techo y vio que poco a poco parecía querer desprenderse. HellBlood quiso aprovechar esta distracción, sin embargo, Ame se percató de su intención, bloqueó sus ataques hasta que en uno lo tomó y lo lanzó hacia atrás. Justo donde cayó su contrincante el piso se desmoronó llevándoselo consigo. Solo quedaban los dos traidores, Ame los observó a ambos y en su mente escucho hablar a los dos.

-Aun no sacias tu sed de sangre ángel caído-dijo la de Hurricane.

-No puedes huir de tu pasado Argent -añadió la de Infelix.

Ame ya se sentía cansada su herida le dolía y en cualquier momento iba a desfallecer, tenía que derrotarlos antes de que pasara o tomarían sin pensar esa ventaja. Ambos se lanzaron al ataque, Ame uso su maestría con la espada al máximo combinada con su capacidad estratégica, los primeros ataques consecutivos los esquivó con la agilidad que le quedaba y una vez tuvo el costado de Infelix a la vista, de una sola estocada lo atravesó de costado a costado. Ame antes de sacar su espada del cuerpo de Infelix, esquivó dos ataques de Hurricane y al esquivar el tercero, desencajó la espada a la vez y de un tajo preciso le corto el cuello. Ame había agotado las energías que le quedaban y cayó al suelo, envainó su espada y quiso avanzar, pero ya no podía no tenía energía. Después de un rato sus fantasmas se fueron y vio que solo había luchado contra unos bandidos.

Ákri igual había sentido el terremoto y con este sintió caer varias columnas y muros de la fortaleza, sin embargo, esto no le detuvo y siguió su camino, no se largaría de ahí hasta llevar consigo a su madre. Ákri siguió su camino hasta que un segundo terremoto sacudió la tierra esta vez abriéndola bajo los pies de Ákri, del agujero hecho por el terremoto surgió un pequeño torrente de fuego. Ákri a pesar de todo no se detuvo, siguió andando hasta que encontró a Ame, tendida en el suelo, su casaca puesta a medias dejando ver su vendaje, la espada envainada en su costado y ella casi inconsciente.

-¡MADRE! -gritó Ákri saltando hasta donde estaba Ame.

-Ákri… -dijo Ame con un tonó de voz débil.

La herida pegaso le dio una mirada a su hija junto con una pequeña sonrisa y le dijo:

-Me alegra tanto que estés bien.

Ákri, aguantando las lágrimas supo de inmediato lo que debía hacer, tomó a su madre con su magia y la coloco en su lomo, la mirada de esta era débil sus ojos querían cerrarse.

-No, no te duermas madre – dijo Ákri moviendo un poco a Ame despertándola de esta manera.

Fue entonces que comenzó a correr en busca de una posible salida, lo más seguro era alguna de las ventanas, pues a la puerta de la fortaleza dudaba poder llegar con el cráter que recién acababa de nacer. Un tercer terremoto mucho más fuerte que los anteriores dos juntos tumbo más de una pared, Ákri tuvo que esforzarse porque los escombros que caían de techo y paredes no fueran a darle a ella. Uno de estos enormes escombros cayó frente a ellas destrozando el suelo y dejando a la vista el enorme incendio de la primera planta. Ya era imposible saber si era el incendió de Ame o el que provocaba el mismo suelo al separarse y dejar salir tales torrentes de fuego.

-Ákri -dijo Ame llamando la atención de su hija y señalándole con un casco un orificio en la estructura, uno que conducía hacia el exterior.

Ákri sonrió y siguió el camino señalado por su madre, acercándose veloz mente a esa salida, evitando a la vez el fuego y los escombros. Ákri creía que al salir estarían a salvo, su sorpresa fue brutal cuando al emprender vuelo fuera de la fortaleza se percató de como el agua iba tomando terreno sobre la tierra y los relámpagos la azotaban sin misericordia.

Ákri buscó con la vista al Son of the Wind, no fue hasta que vio un proyectil elemental que fijo su mirada en este que huía por el rio, era obvio que ya no se les había permitido esperar mas por seguridad del barco, pero Vinyl quien había lanzado el proyectil había estado atenta a los cielos. Ákri voló en dirección al bergantín de Ame, lo que de lejos se le complicaba mas era evitar los constantes relámpagos, pues en medio vuelo los terremotos ya no eran nada. En cambió para el barco, el terremoto se volvía un maremoto que lo azotaba, mientras debía evitar los trozos de piedra que liberaba la península al irse a pique. Ákri finalmente logró a pesar del viento que iba en contra de su vuelo y los relamapagos, evitando todo eso fue a aterrizar en el barco con su madre en el lomo.

-Me alegra que llegaran a salvo, por un momento creí que no lo lograrían -dijo Vinyl.

Luna también se acercó y vio a ambas su vista se posó en Ame y preguntó:

-¿Como esta?

-Débil- Respondió Ákri pasando su mirada a Ame quien apenas se mantenía despierta.

-Creo que puedo hacer algo por ella -dijo Luna antes de que el barco hiciera un rudo movimiento que los precipito al suelo.

Luna tomó a Ame con su magia, la puso en su lomo y pasó su mirada a Ákri.

-La atenderé – dijo Luna.

Ákri quiso recuperar a su madre del lomo de la diosa, pero en cambio retrocedió y le dio un ademan afirmativo. Luna descendió al camarote del capitán (el cual por ser barco de Ame era de esta) Luna puso a Ame en el lecho del camarote y con su magia comenzó a tratarla, al ser una diosa sabia un poco de todo tipo de magia incluida curativa.

El Almirante del barco quien llevaba el timón, aún estaba en lucha contra el océano, ya no les quedaba mucho para salir de zona de peligro, pero las olas aún se hacían notar. Vinyl se puso a su lado derecho y Ákri al izquierdo.

-¿Crees poder salir de esto? -preguntó Vinyl.

-Soy buen timonel, pero me sentiría mejor si Ame estuviera al mando y yo dándole ánimos a los muchachos, sin embargo, sí creo poder -respondió el almirante.

Los tres dirigieron su vista a la salida de la península que ya era tan próxima, que al verla inspiraba esperanza. El almirante tomó el timón con ambos cascos y con una mirada decidida ordenó:

-¡A toda vela!

El Son of the Wind rápidamente había alcanzado su mayor velocidad, se dirigían a la salida, la cual todos miraban con emoción y temor a la vez, pues dos colinas de piedra aledañas parecían querer ceder a la gravedad justo cuando ellos pasaran. Por fortuna el viento los impulsó lo suficiente para pasar intactos antes de la caída de estas monumentales piedras, el barco salió a flote de aquella península con rapidez y ya a lo lejos vieron como a esa península se la tragaba entera el mar. Fue un espectáculo tan aterrador como impresionante.

Fue entonces cuando Ákri no espero más y bajo corriendo al camarote, entrando en este encontró a Luna sentada en una esquina y Ame sin su casaca acostada y dormida en la cama. Ákri pasó su mirada por el cuarto hasta que esta vio la casaca y la espada de Ame en la mesa del camarote y a Luna un poco más atrás de este, sentada como ya hemos dicho, Luna la miró y le dijo interpretando su preocupada mirada:

-Tu madre está bien, solo necesita descanso.

Ákri sonrió y fue a posicionarse al lado de Ame, Vinyl observó desde la puerta ya que también estaba preocupada, no pudo evitar una pequeña sonrisa cuando oyó que estaría bien. Acto seguido, Vinyl fue hasta la proa del barco y recargándose en el barandal observo el horizonte.