Epilogo
Habían pasado unos días ya desde la llegada de la compañía a Villafleur, Luna había partido a Canterlot dejando todos sus agradecimientos, tanto morales como económicos entre otras conveniencias para Villafleur de comercio con Equestria. Las puertas se habían abierto para que la ciudad pudiera florecer con esplendor. Vinyl se encontraba en el cementerio de esta ciudad, recién se habían agregado dos tumbas, en una de estas descansaba clavada al suelo una espada, era la tumba de FireRune, seguida de esta, se encontraba una lápida, con la inscripción: (Trixie Lulamoon) Vinyl se encontraba observando esta lápida con una profunda melancolía.
-Trixie fuiste una muy buena amiga y sé que si no fuera por ti yo jamás hubiera escapado de nuestro lugar de exilio. Desearía poder decir que tengo mis sueños aun, pero no encuentro entre recuerdo y recuerdo lo que alguna vez quise. Descansa en paz mi amiga que yo debo aun encontrar mi motivo en este sitio.
En ese momento Vinyl se dio la vuelta con su magia tomó, de una maleta que traía consigo los viejos lentes de sol que antes caracterizaran a DJPON3. ¿aún podría ella recobrar sus anhelos? Solo había una manera de descubrirlo y ella sabía bien cómo hacerlo. Entro al palacio encontró a Octavia y le dijo que partiría a Equestria, Octavia no se opuso y Vinyl partió para de algún modo reencontrarse, rehacerse.
Por su lado Ákri se encontraba instalándose en aquel hogar que lograba recordar de su niñes, Ame la había llevado varias veces, pero no creyó que llegarían a habitar el lugar. Aunque era libre aún se sentía confusa de algunas cosas y dudaba si alguna vez iba a poder abandonar el resentimiento de todo lo que hizo. Ahora era una nueva oportunidad, pero si ella al caso se perdonaba ¿el mundo lo haría?
La maldición de Ákri era su memoria, esa que le permitía recordar cuántas vidas había cobrado. En el mismo momento en que pensaba eso paseaba por el jardín de rosas blancas que en su momento gustara tanto a la potrilla Ame.
Ame por su lado veía a su hija desde una de las ventanas del castillo, Ame se había curado ya casi del todo y como siempre portaba su casaca, su espada envainada y a diferencia de antes ahora su crin se encontraba suelta. La pegaso siguió caminando por el pasillo de aquel castillo hasta llegar a una alcoba aun no restaurada que sus cascos no habían tocado en más de un milenio. Era su alcoba de cuando era potrilla.
Los cascos de la pegaso parecieron temblar al tocar ese suelo, pero siguió caminando abrió la puerta y entró. La alcoba de gran tamaño, estaba compuesta por el lecho, un par de ventanas, un balcón, mesas de noche, un armario de caoba tallada, un par de cofres y un espejo tapado por una manta blanca. Ame se dirigió a una de las ventanas y corrió la cortina roja dejando que el sol bañara su pelaje y su crin resplandeciera a la luz de este. Esa entrada de sol le trajo una enorme melancolía.
Hasta ese momento no había recordado nunca lo que quería de potrilla, ella quería salir, viajar hasta donde llegara el horizonte, solo ella una espada y lo que tuviera que ofrecer el mundo. Ese sueño había muerto el día que el imperio asediara su ciudad y matara a su familia, pero ahora sus recuerdos volvían. Ame se acercó al espejo y quito aquella manta dejando ver su reflejo, lo que vio, ya sea tal vez por la melancolía, fue a si misma cuando era potrilla, época en la que su carácter ya se había desarrollado, casi todo era igual a ella menos una cosa: la Ame del reflejo era feliz, mantenía su sonrisa y sus sueños. La Ame del reflejo carecí de odio y no había sentido el rencor, en su corazón no se había filtrado la ira.
Ame puso su casco en contacto con el espejo bajó su mirada y dejo caer unas lágrimas. Seguidamente, en su rostro se dibujó la sonrisa más sincera, había recordado sus sueños, sus metas, había recordado lo que era en verdad vivir. La pegaso levantó la mirada con un gesto decidido y una sonrisa, había necesitado mirar a lo más profundo de su pasado para darse cuenta de que ya no había rencor en su corazón, ese odio que la había conducido tanto tiempo se había esfumado. Ahora frente a ella solo tenía un sueño revivido y una nueva esperanza de felicidad, ahora tenía un hogar, tenía compañeros leales en verdad y tenía a su hija, era hora de vivir en verdad. Se dio cuenta de que ahora era libre de todo rencor, ya no era prisionera, su corazón podía latir una vez más librado de todo dolor. Ame salió de la alcoba corriendo para entrar a la que fue alguna vez de sus padres.
Ákri se dirigía al interior del castillo cuando las puertas de este se abrieron de par en par dejando salir a Ame, quien además de su casaca ahora portaba una capa de gala purpura con borde dorado y la fleur d'liz en la misma. Los ojos de su madre parecían brillar como nunca, está observando a su hija le dijo:
-Ven hija sígueme.
Hecho esto Ame camino en dirección al puerto y Ákri la siguió sin poder dejar de pensar en la sonrisa que ahora portaba Ame. La pegaso que una vez había sido prisionera del odio ahora era libre y había decidido vivir como siempre quiso hacerlo. Ákri por su lado podría seguirla hasta ella misma despejar sus propias dudas, sus propios temores y saber que deseaba.
Llegaron al Son of The Wind y Ame se posicionó sin demora en el timón anunciando su partida, Ákri se colocó a su lado y entonces Ame ordenó:
-¡A toda vela!
El Almirante del barco se acercó a su capitana velozmente y viendo el notable animo de Ame le pregunto:
-¿A dónde iremos?
Ame lo observó y Ákri por su lado dirigió su mirada a su madre.
-A donde nos llevé el viento, almirante, a donde nos llevé el viento – respondió Ame dándole una mirada decidida al horizonte.
Al barco no tardo en desaparecer con sus blancas velas en la lejanía, un día volvería era posible, pero hasta entonces el barco seguirá el rumbo que siga el corazón de su capitana.
fin
bueno este es oficialmente el final del que vino a ser mi primera serie de fics, ahora seguiré otros proyectos que he estado preparando, dos fanfics que tengo pensados de los que uno ya lo había publicado una vez mas lo elimine para rehacerlo ya que no me había agradado como iba quedando. Espero que les haya gustado el fanfic y también espero volverlos a ver en algún otro fic, gracias a todos los que se tomaron su tiempo en leer el fic y un saludo para aquellos que comentaron desde el inició: silverwolf y Hikarus
