Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes de El Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black
Capítulo 2: Bienvenido a la familia
Los días habían transcurrido muy rápido para Jack y para el resto de los guardianes. Ya era 23 de diciembre, y North supervisaba todo para que no quedara nada pendiente. El guardián del asombro iba a partir esa misma noche, porque la diferencia de horarios en el mundo provocaba que en algunos países ya fuese 24 de diciembre mientras que en otros seguía siendo 23.
North, en los últimos días había ideado una forma en la que todos los guardianes se comunicaran unos con otros sin necesidad de utilizar la aurora boreal o de reunirse todos en el taller.
North miraba constantemente su reloj de muñeca, ya era medio día y el yeti que había enviado en busca de Jack llevaba desde las 10 am "cumpliendo" su misión.
El guardián del asombro ya estaba decidido en ir a buscar al yeti y Jack Frost, pero ese pensamiento fue detenido cuando, frente a él, se abrió un portal mágico por el cual apareció el guardián de la diversión seguido del yeti; luego de que los dos pasaran a través, el portal se cerró.
-Ahí están.-Dijo North notablemente molesto.- Llevas toda la mañana fuera Charles
El yeti balbuceo unas palabras en su idioma en tono defensivo, pero North, con un movimiento de su mano, le dijo que se marchara.
-¿Y tú, que estabas haciendo muchacho?- North fulminaba con su mirada a Jack al tiempo que pronunciaba sus palabras.
-Lo lamento North, pero tu ¡Mascota!- Dijo Jack lo suficientemente fuerte para que lo escuchara el yeti.- Me interrumpió en medio de "algo". Era muy importante, además de que no entendía ni una palabra que me decía.
-Está bien. Ya discutiremos eso después.- Dijo North llevándose las manos a las sienes.- Por ahora necesito tu ayuda para un trabajo especial.
-¿De qué se trata North?- Preguntó Jack confundido
-Veras Jack, los guardianes necesitamos una forma de comunicarnos, y durante estos días he pensado en una forma fácil y sutil de lograr dicho objetivo. Y, al final hice esto.- North le mostró a Jack un globo de nieve, los cuales utiliza North para abrir portales mágicos.
-¿Un globo de nieve?
-Pero no cualquier globo de nieve, mi querido muchacho. Este es uno completamente distinto a los que has visto antes, en lugar de abrir un portal, el globo te mostrará la persona con la que quieras hablar cuando le digas su nombre, siempre y cuando la persona también posea uno de estos.- North sonreía orgulloso de su trabajo mientras depositaba el artefacto en las manos de Jack.
-Déjame adivinar. Quieres que le entregue a los otros guardianes uno de estos.-Dijo Jack mientras examinaba el globo de nieve con detenimiento.
-Así es. Vas a necesitar esto.- Dijo North entregándole a Jack dos pequeños costales, uno era de color rojo y el otro marrón.- En el rojo están los globos de nieve que te llevan de un lugar a otro, y en el marrón los que nos ayudaran con la comunicación.
-Espero que los nuevos no sean tan frágiles como los que abren los portales.
-No te preocupes los he hecho para que soporten un peso de una tonelada, ya te imaginaras que no es tan fácil romperlos como los otros. Ahora ve muchacho. Por cierto, estas invitado a acompañarnos en el desayuno el 25 de diciembre, Jack.
-¿Por qué motivo?
-Bueno, es que ahora eres guardián y…
-No, no. Quiero decir, ¿Por qué nos reuniremos ese día?
-¡Para festejar Jack! Es el día en que cerramos un ciclo y celebramos nuestra victoria ante las pesadillas y las sombras, y ante Pitch.
-En ese caso, aquí estaré.-Jack estaba a punto de irse por la ventana pero regresó.- ¿Cómo que cerrar un ciclo North? ¿No se supone que el año termina el 31?
-Sí. Pero lo hacemos el 25 porque es el día en que nuestros centros, nuestros trabajos, se unen. Esperanza, que los niños sienten al recibir sus regalos pues creen en nosotros, sueños, porque son cumplidos cuando despiertan y se dan cuenta de que si estamos aquí, asombro, al ver el contenido de esas cajas envueltas en papel de distintos colores, memorias, al recordar navidades pasadas en las que sintieron esas emociones juntas, y lo más reciente, la diversión, que tendrán dándole uso, y compartiendo con sus amigos y familia, esos bienes materiales que representan que nuestro trabajo está bien encaminado y que les da una razón más para creer.
-Vaya, nunca había pensado de esa forma sobre lo que hacemos. No te preocupes North aquí estaré.
El joven espíritu extrajo del saco rojo un globo de nieve, le susurró unas palabras para después lanzarlo con fuerza contra el suelo. Un portal se abrió y Jack lo atravesó.
-o-
Jack apareció en la Madriguera. Bunny estaba justo frente a él, pintando un huevo detalladamente. Jack se acercó sigiloso, con una sonrisa malvada en su rostro, esta era su oportunidad perfecta para sacarle un buen susto al guardián de la esperanza. Estaba por ponerle las manos encima pero en un movimiento repentino el pooka se volteo con rapidez y lo jalo de los brazos, haciendo caer al joven guardián de bruces en el pasto.
-¡Te tengo! ¿Creíste que podrías asustarme muchacho?-Dijo Bunny mientras reía.
-Esa era la idea.-Dijo Jack mientras se incorporaba y ponía de pie.- Pero veo que sí tienes los sentidos muy agudizados.
-Es mi casa compañero, nadie me sorprende en mi propio hogar. Y dime ¿A qué se debe tu visita?
-North me envió, para entregarte esto.-Dijo Jack tomando un globo de nieve del costal marrón y tendiéndoselo a Bunny, el cual lo tomó.-Es para comunicarnos. Le dices el nombre de la persona con la que deseas hablar y si ésta tiene uno similar, podrás hacer contacto.
-Mmmmm. Me gusta, es sutil y fácil de usar.-Dijo Bunny examinando el artefacto.-Supongo que te marcharás a entregarle a los otros uno de estos.
-Así es. Si nos necesitas ya sabes cómo pedir ayuda.-Dijo Jack antes de tomar un globo de nieve del saco rojo y susurrarle.- Sandy
El joven guardián lanzo el globo y éste se rompió generando un portal mágico, por el cual cruzó de un salto.
-o-
El guardián de la diversión apareció sobre una nube dorada que surcaba los cielos en medio de la noche. Sandman estaba de pie frente a él, manipulando la arena dorada y enviándola a las casas que estaban debajo de ellos.
-¡Sandy!-El guardián de los sueños se sobresaltó al oír su nombre, pero al reconocer la voz de Jack se tranquilizó y se dio media vuelta para ver al muchacho.
El albino abrió el saco marrón y de él tomó un globo de nieve para entregárselo a Sandman. El guardián de los sueños tomó en sus manos el artefacto, enarcó las cejas y su arena dorada formó un signo de interrogación sobre su cabeza.
-North lo fabricó para que los guardianes estemos mejor comunicados, dile el nombre de la persona con la que quieres hablar y te la mostrará si es que también tiene uno.-Dijo Jack apresuradamente y apuntó el objeto que sostenía Sandman.
El guardián de los sueños comprendió y levanto uno de sus pulgares con una sonrisa en el rostro. Sandy Estaba a punto de formar figuras con su arena para preguntarle un par de cosas Jack, pero se dio cuenta de que el guardián de la diversión ya había emprendido el vuelo y se alejaba a toda velocidad.
-o-
Jack P.D.V
No puedo usar el portal, necesito tiempo para pensar en qué le diré a Tooth.
¡Ya se! Le entregare el globo de nieve y mientras se distrae le preguntaré si quiere salir conmigo. Pensé emocionado, pero esa idea pronto se me vino abajo. No puedo hacerlo, tan solo llevamos ocho meses siendo amigos ¿Qué tal si lo arruino? No Jack. Tranquilízate, ve al palacio, haz el encargo de North, ya habrá tiempo después.
-¡Viento! Más rápido- Le dije a mi viejo amigo, el cual logro aumentar mi velocidad considerablemente.
Luego de unos minutos de viaje logre divisar, a lo lejos, el imponente Palacio de los Dientes, tan majestuoso y bello como su reina. Sonreí para mis adentros y comencé a bajar mi velocidad.
Fin P.D.V
-o-
Tooht se encontraba en medio del palacio, en la torre más alta, rodeada por sus pequeñas hadas, que iban y venían de distintas partes del mundo cargando una moneda o un diente.
La guardiana de las memorias admiraba cada uno de los dientes que recibía, hasta que sintió una fría brisa, y cómo seguida de ésta, la temperatura descendía un poco. Ella reconoció esa sensación, era Jack, su amigo guardián estaba cerca. Tooth se peinó rápidamente las plumas y se aseguró de verse presentable: luego de estar segura, voló a la parte baja del palacio en donde podría divisar mejor a su visitante.
Jack logró ver Tooth en una de las tantas torres del palacio y se dirigió a ella, el corazón le latía a mil por hora.
El joven guardián aterrizó suavemente frente a Tooth y le dirigió una amable sonrisa con las mejillas un poco ruborizadas. Un silencio incomodo rodeo a ambos guardianes, siendo roto únicamente por el batir de las alas Tooth y el de las cientos de haditas que estaban en el lugar, cumpliendo su labor.
-Hola.-Dijo Jack finalmente.
-Hola Jack.
El silencio volvió a hacerse, Jack miraba a Tooth a los ojos, pero tenía un nudo en la garganta y no era capaz de pronunciar una palabra.
-North me envió a entregarte esto.-Dijo Jack tendiéndole el último globo de nieve del saco marrón.-Me ayudará… Quiero decir, nos ayudará a todos a estar mejor comunicados.
-¿Cómo funciona?
-Bueno… Le dices el nombre de la persona con la que deseas hablar y el globo te la mostrara siempre y cuando la persona también tenga uno.
-Vaya. North sí que se lució esta vez.-Dijo Tooth centrando su atención en el artefacto.-Jack.
El joven guardián escucho doble la voz de Tooth, y del saco rojo extrajo su globo de nieve, en él podía ver a Tooth, observándolo con una sonrisa. Jack sonrió.
-¿Iras al desayuno el 25?-Preguntó Jack a través del globo de nieve.
-Sí. A North no le gusta que faltemos ese día.-Dijo Tooth rodando los ojos
-Entonces te veré ahí.-Dijo Jack conteniendo una risa.
Tooth se acercó a Jack y lo beso en la mejilla, el guardián de la diversión abrió los ojos como platos para después abrazar a Tooth, ella escondió su rostro en el pecho del joven guardián. Jack notó que la guardiana de las memorias comenzaba a temblar así que se separó lentamente hasta quedar frente a ella.
-Te veo después.-Dijo Jack para después depositarle un beso en la frente. El guardián de la diversión emprendió el vuelo hacia el Polo Norte.
-Adiós.-Contestó Tooth con una sonrisa mientras contemplaba como se alejaba lentamente su amigo.
-o-
La mañana del 25 de Diciembre
Los guardianes estaban reunidos en la sala del Globo de la Fe, estaban sentados en unas sillas de madera alrededor de una mesa del mismo material. Disfrutaban de la comida y North de vez en cuando proponía diversos brindis en nombre de la victoria sobre Pitch y las pesadillas, y también por la reciente admisión de Jack a los Guardianes.
En un momento North se puso de pie y les dijo a sus compañeros que lo siguieran. Caminaron por el taller hasta llegar al pasillo donde estaba la zona de cuartos de los guardianes, pero Jack notó algo distinto: la puerta que estaba separada de las otras ahora se encontraba a la derecha de la del Hada de los Dientes. La nueva puerta tenía pintado un blanco copo de nieve sobre su superficie.
North guió a Jack dentro, dejando a los otros afuera. Los ojos del guardián de la diversión se anegaron en lágrimas cuando vio el interior de la habitación. Había una cama bastante grande, en medio de la habitación, que estaba tendida con unas finas cobijas color verde, y blanco en los bordes, a los extremos de ésta estaban dos mesitas de noche. En la pared derecha de la habitación se encontraba un enorme estante repleto de libros, y en el otro extremo había una puerta, la cual resguardaba un baño. La habitación tenía una larga ventana que permitía ver el exterior, a los lados de la ventana estaban unas finas cortinas rojas que podían ser corridas.
Jack se dio media vuelta para ver a North, el guardián del asombro se conmovió al ver unas lágrimas resbalar por las mejillas del joven guardián.
-Gracias.-Dijo Jack suavemente para que no se le quebrara la voz.
-No tienes nada que agradecer hijo.-Dijo North posando una de sus enormes manos en el hombro de Jack.-Es lo menos que te mereces, y no por el hecho de ser guardián, sino porque nos ayudaste en un momento de desesperación aun cuando no estabas obligado a hacerlo, y también por luchar a nuestro lado y salvarnos a todos, aun cuando no era tu responsabilidad hacerlo. Así que, Jack Frost puedo decirte…Bienvenido a la familia.
Jack se lanzó sobre North y lo abrazó con fuerza; el líder de los guardianes le correspondió el abrazo. El guardián de la diversión dejó que las lágrimas salieran de sus ojos, era muy feliz, ahora y sin duda alguna, la confianza entre Jack y los guardianes estaba más que establecida.
Durante la tarde los guardianes felicitaban a Jack y los abrazos no se hicieron esperar, incluso el mismo Bunny le dio un abrazo a Jack y le entregó una canasta a rebosar de huevos de pascua.
La fiesta se prolongó hasta altas horas de la noche, North y Bunny dormían plácidamente en sus camas después de haber bebido bastantes copas de vodka de la reserva especial del guardián del asombro.
Sandy se retiró del Polo con el pretexto de hacer su trabajo, dejando solos en un sofá, a Jack y Tooth. El guardián de la diversión extrajo del bolsillo de su suéter una pequeña caja envuelta en papel rojo y adornada con un moño amarillo.
-Feliz Navidad.-Dijo Jack entregándole el regalo Tooth.
-Gracias Jack.-Dijo Tooth sonrojándose y tomando en sus manos la pequeña caja.
Cuidadosamente Tooth desenvolvió el regalo y se encontró con una caja negra, la abrió y se sorprendió al ver el contenido. Era un brazalete de oro puro que tenía incrustados diamantes, los cuales formaban dientes. Tooth se lo colocó en la muñeca cuidadosamente, como si se fuese a romper subitamente.
-Jack… No sé qué decir
-No digas nada. Sólo disfrútalo.-Dijo Jack dulcemente.
-Yo, yo no te di nada.-Dijo Tooth notablemente apenada.
-Tenerte a mi lado es suficiente.
Nuevamente un silencio incomodo rodeo a ambos guardianes, quienes se limitaban a verse el uno al otro, finalmente Jack tomó la palabra:
-Tooth ¿Te gustaría salir conmigo?-Preguntó Jack tímido.
-No lo sé.-Dijo Tooth, haciéndose del rogar, y al ver el rostro de decepción de Jack sonrió.-Claro que me gustaría Jack. El 28 de diciembre parece que el trabajo no será tan pesado como de costumbre.
-Perfecto. Iré por ti el 28.-Dijo Jack sonriendo de la emoción. Era su día de suerte, los guardianes le habían dado la bienvenida a su "familia" y Tooth había aceptado tener una cita con él. Nada podría salir mal ¿verdad?
-o-
Ciudad de Salta, Argentina
Ahí, sobre la acera de una calle desolada y sumida en la oscuridad, se encontraba un vagabundo, estaba durmiendo, pero no eran precisamente sueños los que estaba teniendo; una pesadilla asolaba su mente y ésta era controlada con excitación por un hombre delgado, de piel grisácea y vestdo una larga túnica negra que le llegaba hasta los pies.
-Hola Pitch.- Una serena voz femenina lo llamó. Pitch Black se dio media vuelta para encarar a la mujer que lo saludaba. Frente a él se encontraba una hermosa mujer de cabello rubio que vestía una blanca túnica estilo griega que tenía un sujetador de oro en el hombro, calzaba unas sandalias estilo romanas de cuero.
-Eris ¿Qué quieres de mí?-Bufó Pitch molesto, para después correr a su izquierda, avanzando por la estrecha calle. Pero su intento de escape fue detenido cuando se topó con una figura masculina que era un poco más alta que él.
-No queremos nada de ti. Necesitamos tu ayuda, Pitch Black.-Le dijo serenamente la figura para después salir a la luz, mostrando a un hombre de piel rojiza que vestía un elegante traje negro.
-Morgan.-Dijo Pitch notablemente asustado de ver al hombre que tenía enfrente. El hombre del saco retrocedió lentamente pero chocó contra otro hombre, éste era de su estatura, vestía una túnica parecida a la de Pitch pero ésta era de un color rojo sangre y tenía una capucha que le cubría la cabeza.
-¿Dejas la fiesta tan rápido?-Lo interrogó el hombre de voz rasposa.
-Sullivan.-Alcanzó a decir Pitch todavía más asustado.
-Ni siquiera te despediste.-Le dijo una chillona y aguda voz femenina. Era una mujer que vestía ropa deportiva y tenía guantes cubriendo sus manos pero permitiendo ver sus dedos, ella era pelirroja.
-Merilia.-Chilló Pitch al ver que no tenía salida.- ¿Qué quieren de mí?
-Tú ayuda Pitch.-Dijo Morgan con actitud calmada.-Para liberar al Amo. Tú eres la llave de la celda que lo retiene.
-¿Qué les hace pensar eso?-Preguntó Pitch, ahora confundido.
-La profecía dicta que aquel que rompa mayor cantidad de sellos será el o la que tenga el derecho de abrir la jaula que mantiene preso a nuestro señor. Y tú, Pitch Black, has roto más sellos que cualquier otro en este planeta, no de forma consiente pero lo has hecho.
-¿Por qué habría de ayudarlos a liberar a su Amo? Yo pierdo mucho al igual que cualquiera.
-Porque Pitch, el Amo puede darte lo que más quieres.-Le dijo Merilia al oído.- Tu venganza contra los guardianes, tu venganza contra Jack Frost.
-Porque te proclamas rey, pero no posees reino, ni reina y tu poder es casi nulo.-Le dijo Eris.- El Amo te puede conceder un reino, te puede proporcionar una reina y puede brindarte poder ilimitado, y convertir a los guardianes en tus esclavos.
-¿Qué dices Pitch, te quedaras asustando vagabundos alrededor del mundo, o liberaras al amo y te convertirás en señor de tus enemigos?-Dijo Sullivan.
Pitch pensaba a toda velocidad, quería vengarse de los guardianes y quería destruir a ese molesto Jack Frost, pero no tenía el poder ni la fuerza para hacerlo, y para lograr eso sólo tenía que abrir una simple celda. No iba a desperdiciar esa oportunidad.
-Lo haré, pero denme hasta el 28 de diciembre para recuperar mis fuerzas.-Dijo finalmente Pitch.
-Muy bien, te daremos hasta esa fecha y después el mundo será de nuestro Amo.-Dijo Morgan con una sonrisa de oreja a oreja.
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias,etc. Agreguen el fic a favoritos si creen que se lo merece.
Nos leemos luego.
