Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.

Aclaración: Los personajes del Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles

Inglés-Español

Jack Frost-Jack Frost

Sandman/Sandy-Meme

Toothiana/Tooth-Hada

Bunnymund/Bunny-Conejo

North-Norte

Pitch Black-Pitch Black

Aquí está el nuevo capítulo, espero que sea de su agrado.

Capítulo 6: De mal en peor

Jack Frost abrió los ojos lentamente, estaba recostado boca abajo en una superficie acolchonada y bastante cómoda, se preguntaba en qué momento se había quedado dormido pero decidió volver a cerrar los ojos y dormir un poco más. El joven guardián abrió los ojos de golpe, los recuerdos le vinieron a la mente de forma súbita, la batalla en el taller, Tooth siendo electrocutada, la explosión, sus compañeros desaparecidos, el hombre nube.

Jack intento levantarse pero el dolor se lo impidió y recordó sus heridas. Necesitaba respuestas pero no había nadie cerca. El joven guardián se preocupó al instante por Tooth, debía encontrarla así que reunió toda su fuerza de voluntad y logro sentarse en la cama, se dio cuenta de que no tenía puesta su ropa habitual, sino una bata azul.

-¡Compañero! ¡Jack no te levantes!-Bunny estaba detrás de él, y al juzgar por su rostro había estado dormido.-Te abrirás los puntos.

-¿Bunny?-Dijo Jack sorprendido, y sus ojos no tardaron en anegarse en lágrimas al ver vivo a su amigo.- ¡Estas vivo!

-Por supuesto que sí compañero.

Bunny ayudo a Jack a recostarse de nuevo en la cama, y las preguntas por parte del albino no se hicieron esperar.

-¿Dónde estamos? ¿Cuánto tiempo dormí? ¿Dónde están los demás?-Jack tenía una expresión preocupada en el rostro.

-Estamos en la madriguera, estuviste en coma Jack, hace dos semanas y tres días que estas dormido. Los otros también están aquí.

-¿Cómo se encuentra Tooth?

-Tu callado también está aquí, lo tengo resguardado, ¿Tienes hambre?

Jack se sorprendió al notar su apetito, quería comerse un buffet entero… un momento, Bunny había evadido su pregunta sobre Tooth ¿por qué?

-Responde mi pregunta Bunny, ¿Dónde está Tooth?

-Jack...-El Pooka medito un momento su respuesta- Ella está bien compañero, ahora déjame ocuparme de ti.

-Me estas ocultando algo.-Replico Jack, comenzando a perder la paciencia.- ¿Qué sucedió Bunny?

El guardián de la esperanza se quedó en silencio durante un tiempo, pero al final decidió que Jack merecía saber la verdad, era injusto ocultarle el estado en que se encontraba la guardiana de las memorias.

-Te lo contare todo Jack.-Bunny se sentó en la cama.-El día de la batalla fuimos atacados por los heraldos de Maldad, Morgan Rage, Eris, Sullivan Osveta y Merilia Nasilje, los acompañaba Pitch. La intención de esas personas era liberar a su amo, lo consiguieron y eso fue lo que causo la explosión. North, Sandy y yo, conseguimos escapar junto con un grupo de yetis, pero la onda expansiva nos alcanzó y North salió herido al proteger a Sandy de una columna de madera que se dirigía hacia él. Casi caemos por el acantilado pero Sandy nos mantuvo en el aire con su arena.

"Los busque Jack, a ti y a Tooth, pero no los encontraba y North empeoraba rápidamente, así que los traje a todos a la madriguera, lleve a los heridos a la enfermería. Iba a volver, no me importaban mis heridas, tenía que regresar por ustedes, pero antes de partir retorne a la enfermería para estar seguro de que todo estuviese bien, y fue ahí cuando los vi a los dos, recostados en camillas distintas, alguien o algo los trajo aquí, incluso antes de que llegásemos."

"Tus heridas fueron tratadas, los huesos rotos, la pérdida de sangre, el pulmón perforado y las quemaduras en tu espalda, sólo quedaba esperar a que despertaras. Con Tooth fue distinto, sus órganos estaban gravemente quemados, tenía quemaduras en la piel por debajo de su plumaje y graves contusiones craneales, no te voy a ocultar que casi pierde la vida, ella también entro en coma pero su estado de salud no mejora, cada día es peor y las probabilidades de que se salve son casi nulas."

A Jack el corazón le dio un vuelco y un nudo se le hizo en la garganta. Trataba de asimilar las palabras del Pooka, pero no quería aceptarlo, le costaba creer que su Tooth estuviese al borde de la muerte y que no hubiese nasa que el pudiese hacer para cambiar eso.

-Jack, créeme cuando te digo que hacemos todo lo que podemos para salvarla. Mientras hablamos ella está siendo tratada.-Bunny dijo esto para tranquilizar a Jack y para brindarle esperanzas, pero él mismo dudaba de Tooth tuviese muchas oportunidades.

En ese momento un yeti entro por la puerta de la enfermería la cual era una habitación larga con paredes blancas y tenía una fila de camillas listas para ser usadas. El yeti se aproximó a Bunny y le susurro unas cosas al oído. La expresión del guardián de la esperanza se hizo melancólica, asentía con la cabeza al tiempo que escuchaba. El yeti se marchó por la misma puerta que había entrado.

-¿Puedo verla?-Dijo finalmente Jack en un tono apagado.

-Por supuesto compañero.-Bunny se marchó por unos instantes y regreso empujando una silla de ruedas-Te ayudare a sentarte, no queremos que empeores.

Jack accedió a utilizar la silla de ruedas. Ambos guardianes salieron de la enfermería hacía un largo pasillo y se dirigieron hacia uno de los cuartos que había allí.

Al entrar, Jack tuvo que contener el llanto. Tooth estaba recostada en una amplia cama, conectada a distintos aparatos que la mantenían con vida, su rostro estaba hinchado, y su cuerpo cubierto por sábanas blancas. Bunny coloco a Jack a un costado de la cama. El joven guardián tomo con delicadeza la mano de Tooth que sobresalía de las sábanas, la miro durante unos instantes y con la voz a punto de quebrársele dijo:

-Lo lamento tanto Tooth, no pude defenderte-Las lágrimas se resbalaban por las blancas mejillas de Jack.-Yo… no sé qué hacer.

La puerta de la habitación se abrió y un grupo de yetis entro, uno de ellos se acercó a Bunny e intercambio palabras con él.

-Debemos irnos compañero, Tooth entrara a cirugía.

Antes de que Jack pudiese replicarle a Bunny, éste lo sacó de la habitación y lo llevo a la que estaba a un lado, era similar a la anterior sólo que ésta poseía una cama un poco más pequeña.

Bunny ayudo a Jack a recostarse y coloco la silla de ruedas a un costado.

-Vuelvo en un momento compañero.

El guardián de la esperanza salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de él.

Jack estaba preocupado por Tooth, y las preguntas seguían acosándolo, ¿Qué clase de cirugía? ¿Dónde se encontraban Sandy y North?

Bunny regreso al poco tiempo, seguido de cerca por Sandman. Jack al ver al guardián de los sueños sonrió de alegría y alivio.

-¡Sandy!-Grito Jack de alegría. Habría abrazado al pequeño hombre pero éste le hizo señas con las manos para que se quedara en su lugar. Sandy saludo a Jack con una sonrisa de alivio al ver al chico despierto.

-Sandy me dijo que le hiciera saber el momento en que despertaras, y bueno aquí estamos.-Dijo Bunny sonriente.

-¿North, cómo se encuentra?-Pregunto Jack cambiando su actitud alegre a una más preocupada.

Bunny y Sandy se miraron por un momento, pero al final el guardián de los sueños asintió.

El trío de guardianes salió por el pasillo, Bunny empujaba la silla de ruedas en que se encontraba sentado Jack, Sandy abrió una de las puertas. La habitación era espaciosa y en ella había una cama bastante grande donde yacía el guardián del asombro dormido.

North tenía puestos vendajes en los brazos y uno en el ojo.

-La columna de madera lo golpeo con fuerza. No pudimos salvar su ojo.-Explico Bunny decepcionado.- También entró en coma.

Jack se dio cuenta de que ni él, ni North habían estado conectados a aparatos al igual que Tooth.

-¿Por qué no estaba conectado como Tooth? ¿Y por qué North no lo está?-Cuestiono Jack.

-El estado de salud de Tooth es crítico.-Bunny pronunció estas palabras con tristeza.- Con ustedes sólo fue necesario el suero, para mantenerlos hidratados.

Los guardianes retornaron a la habitación de Jack, donde lo ayudaron a sentarse en la cama.

-No puedo creer que nos haya pasado esto.-Dijo Jack con resquemor- El taller se perdió, Tooth… no se encuentra bien, North está en coma y yo desperté hace una hora. Esto está mal, ¿por qué nadie nos ayuda? Ni los otros espíritus, ni el Hombre de la Luna.

-Se trata de Maldad compañero.-Dijo tranquilamente Bunny- He leído sobre, y aunque la información es algo difusa y no del todo creíble, lo poco que he descubierto sobre él me ha sido suficiente para darme cuenta de que estamos tratando con un ser muy poderoso.

"Intente hacer contacto con otros espíritus que son amigos míos pero nadie responde y hace días que el Hombre de la Luna no da señal alguna, ni a nosotros ni a nadie. La situación está muy mal."

Sandy le dio un codazo a Bunny en el abdomen y posteriormente apunto a Jack con la mano.

-Durante estos días estuve pensando en un plan compañero.-Añadió Bunny.- Hace años una mujer desconocida le regalo a North un ungüento, diciéndole que era un remedio especial que podía curar cualquier cosa. Naturalmente North lo puso a prueba, se hizo una horrible cortada en el abdomen con una espada muy afilada, y después de colocarse el ungüento la herida sano en pocos segundos. ¡Vaya! Ni siquiera le quedo una cicatriz.

"Mi plan es regresar al Polo, North guardo el ungüento en una cámara subterránea y puede que ésta haya sobrevivido a la explosión, así podremos ayudar a Tooth".

Bunny sonrió, orgulloso de sí mismo. Pero a Jack la idea no lo convenció.

-Deberíamos esperar a que despierte North y nos diga que hacer.-Espeto Jack.- Después de todo él es nuestro líder.

-No está en condiciones de tomar alguna decisión, Jack.-Replico Bunny.- Con North en coma, la cadena de mando pasa a mí.

-¿De veras?-Dijo sarcástico Jack.- ¿Y quién te dijo que podías reemplazar a North?

-Hace un tiempo hicimos una reunión, a la que por cierto faltaste, y en ella decidimos que en caso de que le sucediera algo a North alguien más debería tomar el control. El primero soy yo, después está Tooth y por último tú Jack.

-No importa eso, ¡conejo tonto! Si esos heraldos, y Maldad no están aquí es porque deben creer que estamos muertos, será mejor que lo sigan creyendo y no sacar la cabeza.

-¡No me llames conejo muchacho insolente! Yo estoy preocupándome por mantenernos con vida, por salvar a Tooth y tú piensas en esconderte.

-¿Estas insinuando que no me preocupo por Tooth? Eres un… podrás ser el líder pero eso no te da la razón.

Sandy rodo los ojos, se marchó dejando a ambos guardianes en su acalorada discusión. Regreso después con un grueso libro en manos, Jack y Bunny se lanzaban insultos el uno contra el otro y no advirtieron la llegada de Sandman. El guardián de los sueños dejo caer con fuerza el libro sobre la cama, interrumpiendo a sus amigos.

Hizo una figura de arena dorada sobre su cabeza de él mismo sosteniendo un frasco, después una de Tooth revoloteando alegremente y ellos felices a su alrededor. Sandy estaba decidido en partir y se lo dio a entender al joven guardián.

A Jack no le quedo más que dar un largo suspiro y asentir con la cabeza.

-Está bien. Al menos ustedes están haciendo algo por el equipo, por Tooth.

-No te sientas mal compañero.-Dijo Bunny dándole unas palmaditas en la pierna a Jack.- Pronto te recuperaras e iremos juntos a rendirle cuentas a Maldad.

Los guardianes se despidieron, y antes de que salieran sus amigos por la puerta Jack pudo preguntarle:

-¿Y que se supone que hago yo con esto?-Exclamo Jack, sosteniendo el grueso libro de pasta negra.

-Si te aburres puedes leer.

Bunny cerró la puerta y se marchó junto con Sandman por uno de los tantos túneles de la madriguera.

Jack pasó un tiempo recostado, reflexionando en lo que podría estar haciendo por ayudar de no ser por sus heridas. La impotencia era abrumadora y el joven guardián se sentía inútil, como un estorbo para los demás.

Finalmente decidió darle un vistazo al grueso libro que seguía en su cama, el título en letras rojas citaba así:

Espíritus,

Guardianes

Y

Caballeros

Escrito por Nicolas St.* North

El libro estaba dividido en tres volúmenes, uno destinado para los espíritus, otro para los guardianes y finalmente uno para los caballeros. A Jack le llamó particularmente la atención el volumen destinado para los caballeros, pero decidió ir por orden y comenzar su lectura en el volumen uno.

-o-

Pitch Black se paseaba de un lado a otro en una de las tantas recamaras de su guarida. Junto a él se encontraban los heraldos de Maldad que discutían acaloradamente.

-¿Cómo se lo diremos al amo?-Preguntaba al aire Sullivan, quien se veía notablemente preocupado.

-Sí Morgan, ¿cómo se lo dirás?-Dijo Eris con frustración.

-Tú fuiste quien nos dio la orden de retirada.-Dijo Merilia. La voz de la pelirroja había dejado de ser aguda y chillona y pasó a ser una voz suave y casi dulce. Maldad le había confeccionado y regalado ésta nueva voz por su lealtad.

-Ya lo sé.-Bramo Morgan molesto-El amo no tolera fracasos, pero esos espíritus son demasiado poderosos.

Picth estaba irritado y muy enojado, pues desde la liberación de Maldad ninguna de las promesas que le habían hecho se hizo realidad. No le fue concedido un reino, ni una reina, pero lo que más le molestaba al rey de las pesadillas es que no pudo consumar su venganza con los guardianes ni con Jack Frost, pues Maldad los había asesinado con la explosión que causo al salir de la prisión que lo mantenía encerrado.

Pero lo que más enojaba a Picth Black, era que ahora servía a Maldad, y sumado a esto había tenido que ceder su guarida para fungir como el cuartel de su nuevo "señor".

A pesar de todo lo anterior, Picth supo comportarse, pues no era estúpido y sabía que hacer enojar a alguien como Maldad traía consigo consecuencias terribles.

Su labor en el mundo de causar pesadillas se había visto interrumpida de golpe, debido a que Maldad lo enviaba a él y los heraldos a cazar espíritus alrededor del mundo con el objetivo de matarlos y robar su poder para el gigantesco hombre. Pero también ese nuevo trabajo se vio eclipsado cuando tuvo que ir a Halloween Town a asesinar a Jack O' Lantern, el rey calabaza, pero cuando arribaron al lugar se encontraron con que el esquelético rey estaba en compañía de otros espíritus, y Picth junto con los heraldos fueron derrotados y expulsados del lugar.

Picth no soportaba la idea de seguir postrándose ante alguien más; sin embargo, su vida dependía de que lo hiciera.

Morgan al fin acepto contarle él mismo al amo su más reciente y quizá último fracaso.

El líder de los heraldos salió por la amplia puerta de la recamara, bajo las largas escaleras de piedra y pudo ver el improvisado trono de su señor donde éste se encontraba sentado, con las largas piernas estiradas y su vista clavada en el pequeño Globo de la Fe construido por Pitch.

-Mi señor.-Comenzó Morgan, al tiempo que hacia una larga reverencia tocando el piso con la frente.-Me…apena informarle que nuestra más reciente misión se vio comprometida. El rey calabaza sigue con vida y ésta en compañía de otros tres espíritus.

Morgan guardo silencio, esperando la ira de su amo, pero Maldad se mantenía impasible con la vista pérdida en las lucecitas que cubrían el globo.

Pitch se acercó, escondido entre las sombras y la oscuridad, paraa espiar la conversación.

-Dicho de otra forma, me fallaste Morgan.-Dijo serenamente Maldad-Pero no es motivo de un juicio, sino de regocijo.

-¿Mi señor?-Morgan, quien seguía inclinado, estaba perplejo por lo que acababa de escuchar.

-Este…rey calabaza, debe ser muy poderoso al igual que sus compañeros. Al vencer a mis heraldos, Jack O' Lantern me ha demostrado el poder que posee. Tu fracaso Morgan, en cierto modo es una victoria, así que no te castigare ni a ti, ni a los otros.-Maldad se levantó lentamente de su trono y se irguió totalmente- Ahora…me encargare, yo mismo.

Una densa nube negra emergió de la nada y rodeo a Maldad haciendo imposible verlo, la nube desapareció junto con ella el gigantesco hombre.

Maldad se había tele transportado a Halloween Town*, se encontraba de pie frente a la puerta de barrotes que custodiaba la entrada al lugar.

En cuestión de segundos la puerta se abrió y por ella apareció Jack, el alto esqueleto con una mirada sombría, junto a él se encontraba Leprechaun, el duende irlandés, espíritu de la riqueza, también estaba Eros, el espíritu del amor y finalmente una mujer que aparentaba los treinta años de edad, vestía un largo vestido verde del cual se desprendían flores, su cabella era color azabache, su piel era blanca e inmaculada, carecía de calzado, poseía un callado color lila con esmeraldas incrustadas en él, ella era Samantha Springtime*, el espíritu de la primavera.

El primero en hablar fue Jack, con una voz venenosa que helaba la sangre:

-¿Quién eres y que quieres?

-Vaya, esa no es forma de tratar a un invitado.-Dijo tranquilamente Maldad.

-Tú no eres mi invitado.-Jack se acercó al tiempo que pronunciaba estas palabras y se dio cuenta de que el extraño tipo que tenía enfrente era incluso más alto que él pero no dejo que eso lo intimidara-Ahora vete.

-Un momento Jack.-Intervino Samantha-Te conozco, ¡tú mataste a mi hermana!

-Supongo que tú eres el espíritu de la primavera.-Maldad alzo la vista para verla mejor-Fue algo lamentable, sin duda, pero tenía que hacerse. Tú hermana menor, Verónica, ayudo a una causa muy importante.

Jack retrocedió un par de pasos al reconocer al ser que estaba frente a él.

-Tú eres quien ha estado matando a los espíritus, de uno en uno.-Dijo Jack molesto

-Me temo que he tenido que hacerlo, todos ellos se resistieron, pero aun así la energía que me brindaron fue poca. Pero ustedes cuatro son distintos, puedo sentirlo, sobre todo tú Jack.

-Rey calabaza para ti monstruo.

-Todos esos espíritus, su poder dentro de mí y de todas formas el cambio es casi imperceptible; sin embargo, ustedes son mejores que ellos en todo sentido.

-Acabemos con este villano aquí y ahora Jack.-Inquirió Eros mientras tomaba una flecha de su carcaj y la posaba en su arco.

-Probaremos si es tan poderoso como dicen.-Bramo Leprechaun poniéndose en guardia.

-Supongo que no me entregaran su energía de forma pacífica.-Dijo Maldad decepcionado- Y dicen que el violento soy yo.

-¡Esto es por mi hermana maldito!-Grito Samantha al tiempo que de su callado emergía un rayo verde.

Eros disparo varias flechas, y Jack y Leprechaun lanzaron frascos que contenían una poción explosiva.

-o-

Jack Frost había leído durante horas el grueso libro, pero la curiosidad lo carcomía por dentro y decidió dejar de leer el volumen dos para pasar las páginas hasta el volumen tres, destinado a los "caballeros".

El joven guardián en un principio se sorprendió, pero después de leer varias veces el índice del libro, se decepciono.

Jack jamás había escuchado hablar a los guardianes o a espíritu alguno sobre los caballeros, y cuando se percato de que sólo eran dos las páginas con información sobre éstos seres se decepciono, puesto que el resto del libro poseía datos muy detallados sobre los espíritus de todo el mundo y sobre los guardianes, incluso sobre él mismo.

El texto decía así:

Mejor conocidos como los Caballeros de la Luna, son seres misteriosos de los que poca o nada información se tiene sobre ellos; sin embargo, los escritos de civilizaciones antiguas los califican como los campeones de la Luna, sus más ávidos y poderosos guerreros que sólo intervienen en los tiempos más oscuros y violentos que puedan amenazar la vida en nuestro planeta.

A pesar de lo anterior, jamás se vio en la Edad Oscura algún ser que cumpliese con la descripción antes mencionada.

Los Caballeros de la Luna nunca han sido vistos en nuestra época y por lo tanto se les tiene como meros mitos que crearon las civilizaciones antiguas.

Jack termino de leer el texto, muchas ideas y emociones se le vinieron a la cabeza. Tal vez un caballero los había salvado a Tooth y a él, ¿recibirían ayuda de éstos, "campeones de la Luna"?

El joven guardián regreso su vista al libro pero la información restante sólo era una lista de posibles avistamientos, que no eran posibles desmentir o corroborar debido a que no se sabía el aspecto físico de los caballeros.

Un yeti abrió la puerta de la hitación donde se encontraba Jack y le informo que la cirugía de Tooth había y que podía ir a verla. El joven guardián dejo el libro a un lado y con ayuda del yeti se sentó en la silla de ruedas.

El yeti dejo a Jack en la habitación de Tooth y salió, cerrando la puerta detrás de él.

Tooth estaba cubierta por sábanas blancas, seguía conectada a los aparatos, su rostro estaba demacrado y reflejaba dolor y desesperanza. Jack se acercó a ella, observándola detenidamente.

-Te salvare Tooth.-Dijo Jack con tristeza-Y después iré a rendirle cuentas a ese tal Maldad.

Jack no soportaba verla en ese estado y decidió volver a su habitación, empujando las ruedas de la silla.

Cuando estaba en su cama pudo escuchar el sonido de pasos apresurados.

Bunnymund entro en la habitación de Jack, seguido por Sandman. El Pooka sonreía de felicidad.

-Lo logramos compañero.-Exclamo Bunny- Trajimos el ungüento, se lo di a los yetis para que se lo untaran a Tooth.

-Ya era hora.-Dijo Jack, recobrando las esperanzas al ver a sus amigos y escuchar las buenas nuevas.- ¿Nada interesante en el viaje?

-Si por interesante te refieres a cavar durante horas en la nieve, entonces sí, fue un día bastante interesante.

Sandy reía silenciosamente, haciendo figuras de él y de Bunny con una pala cada uno y cavando incansablemente.

-¿Crees que servirá?-Pregunto Jack

-Por supuesto que lo hará.-Dijo Bunny indignado por la pregunta del albino- Me gustaría decir que también hay para ti, pero el frasco es muy pequeño y por esa razón el ungüento no es mucho.

-No importa, me siento cada vez mejor.-Dijo Jack sonriente- A propósito Bunny.

-¿Si?

-¿De verdad no había nadie más en el Polo la noche de la batalla?

-¿Qué quieres decir compañero?

-Dijiste que Tooth y yo, ya estábamos aquí cuando ustedes llegaron.

-No Jack. No había nadie más aparte de nosotros y los heraldos, y dudo mucho que alguno de ellos hubiese salvado alguno de nosotros.

-Entonces mi teoría se refuerza. Debió de ser un caballero de la Luna.

Bunny se quedó perplejo por unos instantes ante la afirmación de Jack.

-Leíste el volumen tres, ¿cierto?-Dijo Bunny irritado.

-Sip-Dijo orgulloso el joven guardián, haciendo énfasis en la "p"- No puedo creer que existan seres como los caballeros, los campeones de la Luna, sus más ávidos guerreros.

Los ojos de Jack se iluminaron al pronunciar éstas palabras; sin embargo, Bunny perdió la paciencia y no pudo seguir callado.

-¡No existen Jack!-Exploto el Pooka- Son sólo un mero mito. No hay tal cosa como los "caballeros" de la Luna, y no hay guerreros súper poderosos a su servicio. Se trata de un mito compañero, un mito que da falsas esperanzas y vaya que yo, ¡odio! Las falsas esperanzas.

-Pero el libro…

-North escribió el volumen tres en base a rumores y manuscritos provenientes de dudosas fuentes.-Bunny se acarició las sienes tratando de calmarse- ¿De verdad crees que llegara a la madriguera, a mi hogar, un supuesto milagro? Lamento decir esto compañero, pero sólo te engañas a ti mismo. Los caballeros de la Luna no son reales.

Jack pudo notar cierto resentimiento en las palabras de Bunny, y como éste no se molestó en arruinarle sus esperanzas decidió contraatacar.

-Tú también creías en ellos.-Replico Jack con calma- El libro decía que no aparecieron en la Edad Oscura. Tú los esperaste y creíste que ayudarían, pero como nunca recibieron ayuda te enfureciste y sigues resentido.

Bunny iba decir algo, pero Jack tenía razón. Él creyó en la posible existencia de los caballeros, y como nunca se presentaron, incluso en las situaciones más adversas, se enojó con el Hombre de la Luna y guardo rencor en su corazón.

Sandy también había leído y escuchado acerca de los caballeros de la Luna, pero él al igual que Bunny, dejo su fe en ellos de lado y aprendió a olvidarlos.

-Jack.-Dijo tranquilamente Bunny, al tiempo que posaba una de sus manos en el hombro del joven guardián- Lo que necesitamos es encontrar ayuda de verdad, creer en los caballeros no te traerá más que expectativas que no se cumplirán.

"Voy a contactar con todos los espíritus que conozco, y veré que pueden hacer por nosotros."

Jack no quería dejar de creer en los caballeros, pero lo que decía Bunny era verdad, necesitaban ayuda y si estos misteriosos personajes jamás habían aparecido, ¿por qué habrían de hacerlo ahora? Jack asintió con tristeza.

-o-

Maldad estaba de pie sobre la tierra ennegrecida del cementerio de Halloween Town, miraba a la Luna con resquemor. Se dio media vuelta para presenciar lo que quedaba del campo que había servido para una batalla feroz, destructiva y muy corta. Las lápidas de las tumbas estaban destruidas en su mayoría, había cráteres muy profundos en la tierra, flechas desperdigadas por todo el lugar, árboles incendiados que solían ser verdes, matorrales en llamas y las cenizas de arbustos negros.

Leprechaun, el duende irlandés, estaba casi enterrado en la tierra, sus ropas estaban desgarradas, tenía numerosos moretones por todo el cuerpo, severas quemaduras en el rostro y varios huesos rotos.

Eros estaba boca abajo, aferrándose a la mitad de su destrozado arco, sus ojos estaban morados, su cuello mostraba signos de haber sido estrangulado, tenía piedras en su espalda, su carcaj estaba hecho pedazos.

Samantha Springtime, se encontraba acostada boca abajo sobre un sarcófago de piedra en forma rectangular, su antes blanca y reluciente piel ahora mostraba cortadas e hinchazón por todas partes, le faltaban varios dedos de la mano izquierda y con la derecha sostenía débilmente su callado, que estaba partido por la mitad.

Y finalmente, Jack O' Lantern, se arrastraba en el piso utilizando el brazo que le quedaba y empujándose con su pierna restante. Trataba de alcanzar un frasco que aún contenía poción explosiva. Maldad se aproximó lentamente hacia él. El enorme hombre levanto su mano izquierda, bloqueando un interrumpible rayo de energía verde, proveniente del callado que sostenía Samantha. Pero el rayo ni siquiera tocaba la mano de Maldad, parecía tener un campo de fuerza invisible rodeándola. El gigantesco hombre flexiono un poco su brazo izquierdo, permitiendo que el rayo se aproximase más, acto seguido estiro nuevamente el brazo de forma brusca y el rayo regreso a Samantha golpeándola con fuerza y haciéndole chocar de espaldas contra la puerta del mausoleo que tenía detrás, y cayó al piso derrotada.

Maldad volvió su vista al rey calabaza el cual lo había tomado por el tobillo, en un patético intento por detener al imponente hombre en su ataque contra el espíritu de la primavera. El gigantesco hombre hizo que una nube negra se le desprendiera del cuerpo y se enrollara alrededor del cuello de Jack a modo de grillete. Maldad levanto su mano frente a él y con ella el rey calabaza levito en el aire gracias a la nube que tenía en el cuello. A continuación Maldad movió su mano a la izquierda y Jack choco de cara violentamente contra un mausoleo de piedra, después el gigantesco hombre movió su mano a la derecha y Jack salió disparado contra una serie de lapidas, rompiéndolas al impactarlas con su cuerpo. Maldad volvió a colocar su mano enfrente de si, Jack levanto su esquelético y golpeado rostro y escupió a Maldad en la cara, pero éste último no se inmuto, en cambio poso sus enormes manos alrededor de la cabeza del rey calabaza y un aura roja rodeo a ambos. Jack O' Lantern fue despojado de su poder y de su vida, quedando de él sólo sus rotas prendas y polvo de hueso.

Maldad paso la mirada sobre cada uno de los espíritus que yacían agonizantes. Levanto su mano derecha y de ésta salió un relámpago rojo carmesí que fue a parar en Samantha, pero no la daño, sino que la rodeo con un aura roja, de la misma mano salió otro relámpago que cubrió de igual forma a Leprechaun y por último el gigantesco hombre levanto su mano izquierda y de ésta salió un tercer relámpago que fue a parar donde Eros.

Los relámpagos de Maldad mantenían un flujo constante, arrancándoles a los espíritus todo su poder.

Cuando Maldad hubo terminado, sólo quedaban los cuerpos sin vida e inertes de Samantha Springtime, Leprechaun y Eros. El gigantesco hombre fue rodeado por una densa nube negra y cuando ésta se disipo Maldad desapareció con ella.

-o-

Palacio de los Dientes

Babytooth trataba de imponer orden en el palacio, dando instrucciones a sus hermanas, pero éstas no siempre le obedecían puesto que se la pasaban interrogándola sobre el paradero de su madre, Toothiana; sin embargo, Babytooth era incapaz de dar la respuesta a esa pregunta, lo cual comenzaba a crear incertidumbre y pánico en sus hermanas.

El trabajo de recolección de los dientes se había vuelto una tarea difícil y ajetreada. Algunas hadas olvidaban llevar una moneda en sus viajes, otras regresaban al palacio con la moneda y el diente y contrario a las anteriores, algunas dejaban la moneda pero olvidaban regresar con el diente

Lo que Babytooth ignoraba era que todo estaba por empeorar de formas que ni siquiera podía creer posibles.

-o-

A varios kilómetros de distancia del Palacio de los Dientes, se encontraba Maldad, de pie en la cima de una filosa montaña. Y junto a él se encontraban sus heraldos y Picth Black.

Maldad miraba el palacio flotante con admiración. Si el palacio no tenía gobernante alguno, ¿quién podía negarle el derecho a tomarlo?

Maldad hablo con un tono triunfal en dirección al palacio:

-En esta roca, edificare mi reino. Y desde él, cambiare al mundo bajo mi evangelio.

Fin del capítulo. Gracias a todos por leer, espero que les haya gustado. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.

1* "St." Es una abreviación en inglés para santo

2* Town es pueblo en inglés

3* Springtime es primavera en inglés

Lectores. Siéntanse en total libertad de comentar si así lo desean.

Saludos :)