Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes del Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black
Aquí está el nuevo capítulo, les esperan muchas sorpresas y les aseguro que en alguna parte se quedaran con cara de WFT ¿Por qué hiciste eso? En fin, espero que les guste. Al final del capítulo dejare un anuncio de una importancia enorme. Sin más, disfruten y, nuevamente, espero que les guste.
Capítulo 7: Entre la espada y la pared
Jack Frost dormía plácidamente en la cama de su habitación en la enfermería. Estaba sumido en un feliz sueño, en el cual conocía a un caballero de la Luna, no podía verlo, simplemente escuchar una tranquilizadora voz que le decía. "No temas, pronto todo será mejor". La voz era femenina y le producía una sensación de calma y seguridad. Y a pesar de no tener visión alguna sobre el caballero, Jack sabía que estaba ahí, hablándole. "Sé que las cosas van mal, pero te prometo que pronto estaré con ustedes y los ayudare, sólo ten fe". La voz era dulce y tenía cierto aire maternal, el cual reconfortaba al joven guardián y le hacía sentir felicidad. El espíritu del invierno ignoraba la razón por la cual el caballero no los había asistido antes, pero esto no le importo, lo único que le interesaba era esa promesa que la voz le hizo.
Jack se despertó de golpe al escuchar un ruido sordo. Abrió los ojos sólo para ver a un avergonzado Bunny sujetando el pomo de la puerta.
-Lo lamento compañero.-Se disculpó el Pooka-No medí la fuerza con la que cerré la puerta.
-No hay problema amigo.-Dijo Jack con una sonrisa para tranquilizar a Bunny.
El guardián de la esperanza se aproximó a la mesa de noche que estaba a un costado de la cama de Jack, y depósito en ella un frasco que tenía como contenido una sustancia blanca.
-Quedo un poco del ungüento.-Explico Bunny- Te dejare dormir.
-¡Espera!-Alcanzo a decir Jack.
-¿Qué sucede compañero?
-¿Por qué no crees en los caballeros, Bunny? O mejor dicho, ¿Qué hizo que dejaras de creer en ellos?
Bunny dio un largo suspiro, se sentó al pie de la cama y dijo:
-Es una larga historia compañero. Pero si tanto te interesa, te la contare.
"Fue hace mucho Jack. Podrás creer que mi rencor hacia la Luna y los supuestos 'caballeros' comenzó a partir de la Edad Oscura, pero no es así. Eso se remonta bastante tiempo atrás."
"La Edad de Oro compañero, tiempos grandiosos, en los que los humanos conquistaban las estrellas. Viajando en naves espaciales para descubrir otros planetas, y con ellos, distintas razas. En uno de esos viajes una familia humana, que gobernaba muchos planetas con benevolencia y felicidad se encontró con mi pueblo: los pookas. Humanos y pookas, ambos intercambiaron saberes, información y cultura. Eventualmente aprendimos a llevarnos bien."
"Pero todo cambio un día. Un día en el cual vio la luz el villano más terrible de todos: Maldad. Nadie sabe hasta nuestros días como, ni cuándo exactamente apareció éste ser, pero cuando lo hizo, todo cambio para mal. Planetas enteros siendo destruidos, y con ellos sus civilizaciones. Ejércitos enteros siendo diezmados con facilidad, por un ente llamado Maldad que habitaba en el cuerpo de un desafortunado hombre. Todo lo que la Edad de Oro fue, y lo que pudo ser fue consumido por él. Pero me estoy adelantando."
"Durante la desenfrenada destrucción que Maldad orquestaba, se topó con un sistema solar, lo destruyo por completo. Lo que aquel monstruo ignoraba es que ese sistema estaba bajo el regimiento de la casa familiar de los Lunaroff, y éstos al percatarse del genocidio perpetrado en contra de uno de sus pueblos, reunieron a 300 hombres y mujeres de distintos planetas. Todos ellos serían entrenados de forma intensiva, sin descanso, sometiéndolos a pruebas extremas. Se dice que incluso, algunos perdieron su humanidad, pero el fin justifica los medios ¿verdad? 150 de los 300 originales sobrevivieron al entrenamiento. Fueron llamados los Caballeros de la Luna, en abreviación al apellido Lunaroff. Se presumía que eran el soldado definitivo, valientes, leales, poderosos en demasía, honorables y entregados a ayudar a los que lo necesitaran, fueran humanos o no."
"Mi pueblo mantenía un estrecho lazo con los Lunaroff, así que cuando nos dimos cuenta de que Maldad se aproximaba, pedimos ayuda. Fuimos socorridos, naturalmente; sin embargo, no hubo caballeros, sólo lunabots y soldados de distintos orígenes. El entonces rey de la familia Lunaroff, negó hasta el final la existencia de los caballeros. Los pookas de todas formas solicitaron por ayuda de los 'caballeros'."
"Maldad arribo, dio unas palabras y comenzó a destruirlo todo. Ningún caballero apareció ese día, pero incluso el último pooka, mantenía una esperanza profunda, esperando por los caballeros. Ese pooka era yo"
"El Hombre de la Luna y Madre Naturaleza vencieron a Maldad y lo confinaron a una celda especial por toda la eternidad. Pero antes de ser encerrado dio vida a sus heraldos."
"Pitch creo la Edad Oscura en la Tierra. Los guardianes aparecimos bajo pedido del Hombre de la Luna, luchamos contra Picth, sufriendo graves golpes. Durante una batalla, Picth logro tendernos una emboscada, casi morimos en esa ocasión. Me escondí y recordé aquellas leyendas contadas sobre los caballeros. Le hable a Manny, suplicándole por ayuda, rogándole que enviase a sus caballeros. Volvimos a enfrentar a Picth, y perdimos de nuevo. Ningún caballero se presentó, fuimos salvados por nuestras habilidades y desempeño en la pelea."
"Cuando por fin derrotamos al, 'rey de las pesadillas', maldije a la Luna y le di la espalda. No a los niños, pero si a Manny. No le importo que sufriéramos en aquel entonces. Decidí olvidarme de los caballeros y seguir con mi inmortal vida, y hasta ahora lo único que pienso sobre esos 'guerreros definitivos' es que son una falsa esperanza."
Jack quería hacer preguntas sobre el relato, pero Bunny no le dio tiempo de hacerlas, puesto que se marchó, azotando la puerta al cerrarla.
-Perdón amigo.-Dijo Jack una vez que el eco de los pasos de Bunny su hubo alejado.
Jack reflexiono un momento sobre el relato que le conto el guardián de la esperanza. La historia era triste, y en cierto modo le daba a entender el porqué, de la casi siempre, malhumorada actitud de Bunny.
El joven guardián pensó un momento. Si los caballeros supuestamente habían sido entrenados de formas tan duras que incluso perdieron su humanidad, ¿entonces cómo era posible que pudiesen luchar? ¿Cómo podían ser mínimamente leales o interesados en proteger a los que lo necesitaran? ¿Sería la pérdida de su humanidad la razón por la cual nunca se les podía ver? ¿O realmente sólo eran una invención para crear falsas esperanzas como afirmaba Bunny?
Jack no le dio más vueltas al asunto y decidió que lo mejor en esos momentos sería recuperarse para ayudar a sus compañeros.
El albino se quitó las sabanas de encima y se desvistió por completo. Uso sus dedos para untarse la espesa sustancia del frasco en el pecho, la espalda y su brazo derecho.
El ungüento surtió efecto rápidamente. Jack pudo sentir como los huesos volvían a su lugar y se unían. Al instante su respiración se hizo más fluida, ¡el pulmón había sanado por completo!
La sensación de bienestar cubrió a Jack, y se sintió incluso más fuerte y resistente que nunca. Se vistió con la bata azul y salió corriendo por el pasillo con una sonrisa irradiante y decidida. El albino encontró la puerta de la enfermería y salió por ella, encontrándose con el suave aroma del hermoso paisaje de la madriguera.
Sandman vio correr a Jack descalzo, por todo el lugar, gritando de alegría. El guardián de los sueños rio silenciosamente y se aproximó al muchacho.
-¡Sandy!-Exclamo Jack extasiado- El ungüento es fantástico. Puedo sentir toda la energía volver a mí.
Sandman asintió en señal de aprobación, y le hizo señas a Jack para que lo esperase ahí. El guardián de los sueños se marchó por uno de los túneles y regreso al poco rato trayendo consigo el callado de madera del joven guardián.
Jack tomo su callado de las manos de Sandy, y sin poder contenerse más tiempo llamo al viento y voló por todo el lugar, haciendo piruetas y lanzando gritos de alegría. Los yetis que lo veían pasar quedaban sorprendidos al verlo fuera de la cama y con tanta energía.
Jack aterrizo frente a Sandman y le dijo:
-Tengo que ir a ver a Tooth. Si ves a Bunny dile que estaré con ella.
Sandy asintió con una sonrisa en el rostro. Jack se marchó, manteniendo el vuelo, y entro nuevamente en la enfermería, buscando la habitación de Tooth. Cuando dio con ella bajo al suelo y entro tranquilamente pero con una sonrisa ansiosa.
Jack se sorprendió al ver a la guardiana de las memorias. No solo se vía notablemente más saludable, sino que su rostro mostraba una expresión de calma y seguridad. Por primera vez, en diferencia a las ocasiones anteriores en que Jack la había visitado, ahora Tooth realmente parecía estar descansando.
-Arreglare todo esto Tooth.-Dijo Jack, la sonrisa se le había borrado del rostro.- Derrotaremos a Maldad.
Jack se acercó a la cama y depósito un cálido beso en la frente de Tooth, y una sonrisa pareció esbozarse en el rostro del hada.
El joven guardián estaba por irse, cuando una pequeña hada de los dientes apareció revoloteando frente a él.
-Hola amiguita.- Dijo un poco sorprendido Jack por la repentina aparición del hada.- ¿Qué sucede?
La pequeña hada se veía sumamente agitada y alarmada. Chillaba a toda velocidad, pero Jack no entendía aún el lenguaje que hablaban las hadas.
Bunny apareció por la puerta y exclamo:
-Sabía que había alguien más en la madriguera.
-Hola Bunny.-Saludo Jack.- ¿Puedes entender lo que dice?
-Veo que usaste el ungüento.-Inquirió Bunny.- Con respecto a tu pregunta. No. No me he dado tiempo para estudiar el lenguaje de las hadas. Pero creo que Sandy si entiende el lenguaje.
Ambos guardianes salieron de la enfermería. Sandy se reunió con ellos, esperando buenas noticias al ver a la pequeña hada con sus amigos. Jack fue el primero en hablar.
-¿Puedes entender el lenguaje de las hadas?
Sandy asintió vigorosamente y le hizo una seña con la mano al hada para que se comunicara con él. El guardián de los sueños escucho con atención. La pequeña hada chillaba rápidamente, y Sandman asentía sonriente. Pronto esa sonrisa se transformó en una expresión de horror, e incluso la dorada piel de Sandy palideció.
-¿Compañero?-Dijo Bunny preocupado-¿Qué sucede?
Sandy se revolvió la cabeza un tiempo, pensando en cómo podría darle la noticia a sus amigos. Finalmente el guardián de los sueños hizo una figura en miniatura del Palacio de los Dientes sobre su cabeza, después hizo una figura por cada uno de los heraldos y otra de Picth, todos ellos aproximándose al palacio.
Jack fue el primero en reaccionar, sin necesidad de llamar al viento éste acudió a él y lo llevo velozmente hasta su habitación en la enfermería. Bunny y Sandy lo siguieron. Lo encontraron con su pantalón color café puesto y cerrando la cremallera de su suéter azul.
-¿Qué piensas hacer compañero?-Interrogo Bunny.
-El Palacio de los Dientes está en peligro.-Dijo Jack en un tono frío- Ya perdimos el taller, el hogar de North. No permitiré que le arrebaten su hogar a Tooth.
-No estamos en condiciones de pelear Jack.-Replico Bunny- Despertaste de un coma ayer, North y Tooth no han despertado. Tú mismo lo dijiste compañero, creen que estamos muertos, si salimos de la madriguera y perdemos la batalla, no habrá lugar donde escondernos.
-Ya te lo dije. No me quedare aquí de brazos cruzados mientras destruyen el Palacio de los Dientes.
Jack y los otros guardianes salieron de la enfermería. Bunny intentaba detener al albino pero éste seguía avanzando hasta uno de los tantos túneles de la madriguera.
El guardián de la esperanza se plantó frente a Jack y en tono decisivo le dijo:
-No iras a ningún lado Jack. Si sales a pelear nos pondrás a todos en peligro. Ni siquiera he tenido tiempo de pedir ayuda a otros espíritus.
-Apártate de mi camino Bunny.-Dijo Jack tranquilamente, tratando de no perder la paciencia- Si no quieres convertirte en una paleta helada me dejaras ir.
Bunny no se movió y fulmino a Jack con la mirada, decidido a noquear al muchacho para evitar su partida.
Sandy se puso a un lado de Bunny, haciéndole señas con las manos a Jack para que se detuviera.
Jack miro a sus amigos, no quería hacerles daño, pero no iba a permitir que Picth Black volviera a meterse con Tooth. El joven guardián despego con fuerza del suelo y emprendió rápidamente el vuelo por uno de los túneles.
Bunny miro a Sandy y dijo:
-Después hablare con él. Ahora, es mejor que vallamos con él, a dejar que se enfrente solo a los heraldos y a Picth.
Sandy asintió y materializo una avioneta con su arena dorada, en la cual tomo asiento Bunny.
-o-
Burgess, hogar de los Bennet
La señora Bennet, trataba en vano de entablar una conversación con su hijo Jamie. Se conformaría con que al menos dijera una palabra, pero desde la masacre en la escuela primaria de Burgess, su hijo no había hablado para nada. Sophie se encontraba mejor, no presencio nada parecido a lo que Jamie vio y casi superaba su miedo.
El castaño había perdido el apetito y no se comunicaba con nadie, ni si quiera con sus amigos.
La señora Bennet llevo en varias ocasiones a su hijo con un psicólogo, pero Jamie parecía no mejorar, y su actitud callada y su mirada perdida se hacían más marcadas en él.
La señora Bennet estaba en la habitación de su hijo, acariciándole el cabello, consolándolo, tratando de convencerlo de que comiese un poco; sin embargo, Jamie se mantenía callado, viendo un punto fijo en la nada.
La señora Bennet se retiró a su habitación y se echó a llorar. Tenía miedo; miedo de que su hijo nunca volviese a ser el mismo. Y ella estaba sola, no tenía un padre al cual irle a llorar, no tenía una madre a la que acudir y tampoco tenía amigos que la pudiesen ayudar en ese momento. Tenía que ser fuerte por sus hijos, pero ella era frágil, acostumbrada a vivir sin problemas en un pueblo tranquilo.
Necesitaba de alguien que la ayudase a ser fuerte. Fu entonces cuando la recordó, se sintió incluso culpable por no haberla llamado antes pero lo haría, necesitaba ser fuerte y recordó que no estaba sola, la tenía a ella: Aelia. La mujer a la que sus hijos llamaban tía, la mujer que se había convertido en más que una amiga, un pilar emocional para su familia y para ella.
La señora Bennet tomo su celular e llamo al número de su amiga. Tomo un tiempo pero al final obtuvo respuesta.
-¿Aelia?
-Sí. ¿Qué sucede Julie? Te escuchas mal.
Julie, la señora Bennet, dio un suspiro de alivio al escuchar aquella reconfortante y dulce voz en el auricular de su celular.
-Han sido días difíciles Aelia.- Julie inhalo profundamente para devolver su voz a la normalidad.- Jamie no se encuentra bien.
-¿Qué quieres decir? Julie dime que paso.
-¿Crees poder venir? Los niños te necesitan. En realidad todos te necesitamos.
La respuesta tardo en llegar, Julie temió recibir una negativa pero pronto ese temor fue reemplazado por seguridad.
-Por supuesto que sí. Llegare en un momento, antes debo informar a mi jefe que tendré que cancelar una reunión.
-¿Te estoy molestando?-Pregunto insegura Julie.
-¡Claro que no! No es tan importante, además estoy segura de mis clientes podrán valerse por sí mismos unas horas.
-Gracias Aelia, te veo en un rato.
Julie termino la llamada, esperando ansiosa la llegada de su amiga. No le gustaba llamarla de improviso, pero necesitaba ayuda y Aelia era la única persona que en ese momento podría hacer algo por ella y sus hijos.
-o-
Jack Frost volaba a una velocidad vertiginosa en dirección al Palacio de los Dientes, podía verlo entre las enormes montañas, siendo alumbrado por el sol.
Bunny y Sandy le seguían el ritmo a duras penas, pues el joven guardián era demasiado veloz.
Cuando Jack aterrizo en una de las explanadas de cristal un ejército de hadas se aproximó a él, chillando aliviadas. El joven guardián les dijo que se llevaran todas las cajas con dientes que pudieran y se fueran a la madriguera.
El espíritu del invierno busco con la mirada a Babytooth pero no la veía por ningún lado.
-¿Jack Frost?-Lo llamo una voz infundida en oscuridad.
Jack se dio media vuelta y pudo ver a Picth Black al borde del desmayo al verlo con vida.
-Co… como…. ¿Cómo es… posible?-Tartamudeo Picth, su voz era temblorosa. Era como si estuviese viendo un fantasma.
Jack en cambio mantenía una mirada seria y decidida. Tomo su callado con ambas manos, listo para atacar. Pero fue detenido cuando los heraldos de Maldad aparecieron junto a Picth, totalmente sorprendidos y con la boca abierta.
Bunny y Sandy aterrizaron detrás de Jack y se unieron a él. El guardián de la esperanza tomo sus bumerangs, Sandy convirtió la avioneta en una nube dorada y de ella emergieron dos látigos y tomo uno con cada mano.
Guardianes y heraldos se preparaban para atacarse mutuamente. No obstante fueron interrumpidos por una voz grave, una voz profunda y poderosa que denotaba soberanía.
-Jack Frost, Bunnymund y Sandman.-Clamo Maldad- Por fin aparecen.
El trio de guardianes quedo sorprendido al ver un hombre de casi tres metros de altura ponerse al frente de sus enemigos. El cuerpo del hombre estaba conformado en su totalidad por una nube negra, y a través de ella podían distinguirse algunas partes de un cuerpo humano. Un torso, un par de largos brazos, unas altas piernas, pies descalzos y un rostro en el que destacaban un par de ojos de un rojo intenso y brillante.
-Sinceramente me sentí un poco decepcionado cuando creía que estaban muertos. Ahora que están aquí, no me cabe duda. Ustedes son poderosos.-Dijo Maldad en su habitual tono calmado.- ¿Se les ofrece algo? Porque me gustaría saber la razón de su presencia en mi reino.
-Maldad, supongo.-Dijo débilmente Jack, abrumado por la presencia de ese imponente ser.
-En carne propia. Con respecto a la pregunta…
-Este lugar no te pertenece.-Le interrumpió el joven guardián.
-No veo a su reina por aquí. Y ninguno de ustedes es su rey, entonces, ¿cómo puedes negarme este lugar?
Jack no dijo nada, tenía un nudo en la garganta y respiraba pesadamente, pues el aire se había vuelto más denso.
-A menos.-Dijo Maldad con un sonrisa malévola- Que si haya una reina. Me han contado sobre ti, espíritu del invierno. Eres impulsivo e inmaduro, pienso que la única razón por la que no te has lanzado al ataque es porque tienes algo que perder.
El joven guardián se sorprendió con la rapidez que Maldad averiguo que Tooth seguía con vida.
-Te estarás preguntando como me di cuenta de que la guardiana de las memorias sigue con vida. Bueno debo decir que una de las habilidades de Eros, era saber cuándo alguien estaba enamorado, y de quién. Pude sentir tú presencia a kilómetros de distancia, guardián.
-No lo volveré a repetir.-Replico Jack, con voz temblorosa- Vete, o enfréntate a mí.
-No. No, no, no, no. ¡No!-Exclamo Maldad indignado- ¿Luchar? ¡Ha! Vaya que eres tonto, muchacho. Esta no es su pelea.
-Lo convertiste en nuestra pelea desde que destruiste el taller, desde que pusiste un pie en este lugar.-Bramo Jack, esta vez con decisión.
-Jack Frost. Soy alguien razonable.-Explico Maldad- Nunca fue una meta, y depende de ustedes que no se convierta en una, el destruir a los guardianes. Sus poderes eran valiosos para mí, eso quedo en el pasado. Seamos entonces razonables, guardián.
"Les ofrezco un trato: Háganse a un lado, permítanme destruir a la humanidad y al Hombre de la Luna. A cambio los hare independientes de la fe, podrán vivir sin que crean en ustedes, en el nuevo mundo que hare a mi imagen. Tú, Jack Frost tendrás total libertad de estar junto a tu querida reina, siendo tú su rey. Se inteligente, ¿qué me dices?"
Maldad alzo una mano hacia Jack esperando que el otro le correspondiera el saludo. El joven guardián pensó un momento en las palabras de Maldad, era un buen trato, podría salvaguardar la seguridad de Tooth y la de sus compañeros.
-No puedes siquiera estar pensándolo.-Susurro Bunny, quien seguía en guardia.
-¿Cómo puedo estar seguro de que cumplirás tu parte del trato?-Dijo Jack, ignorando el comentario de Bunny.
-No puedes. Tendrás que confiar en mí.-Dijo Maldad, todavía con la mano en alto- Vamos Frost, no tengo tiempo. Hay muchos cambios que debo efectuar.
El joven guardián se puso nuevamente en guardia y dijo:
-Soy un guardián, Maldad. Si quieres destruir la esperanza en los niños, sus sueños, el asombro la diversión y… las memorias. Primero tendrás que matarme.
-Una lástima.-Declaro Maldad, meneando la cabeza de un lado a otro- Pero yo no haré nada, no tengo razón para matarlos. En cambio Picth Black sí que tiene cuentas pendientes que arreglar.
"Sáquenlos de mi reino o mátenlos. Lo que ocurra primero."
-Gracias, señor.-Dijo Picth, sonriendo de satisfacción.- Dejen a Jack Frost para mí.
Guardianes y heraldos se lanzaron al taque. Bunny combatía con Merilia y Morgan. Sandy luchaba contra Eris y Sullivan, mientras que Jack y Picth intercambiaban ataques.
Picth atacaba de una forma bestial, haciendo uso de su guadaña. Estaba ansioso por completar su venganza contra Jack.
El joven guardián, aun sintiendo los efectos del poderoso ungüento, peleaba hábilmente.
-Cuando termine contigo.-Bramo Picth, para luego mostrar una expresión de excitación.- Iré con la hermosa Toothiana y créeme cuando te digo, que me divertiré mucho con ella.-Picth pronuncio etas últimas palabras lamiéndose los labios.
La confesión de Picth fue demasiado para el albino. No pudo controlarse más y aumento la rapidez y fuerza de sus ataques, al mismo tiempo sus ojos comenzaban a tornarse azules.
Jack acertó un golpe contra Picth en el pecho, congelándolo y dejándolo inmóvil. El joven guardián cambio su atención hacia Maldad quien miraba las torres del palacio con admiración.
Jack, con los globos oculares totalmente azules, arremetió contra Maldad, concentrando todo su poder, posteriormente lanzo un poderoso rayo gélido.
Maldad se percató del ataque y dio un suspiro de decepción.
-Te tocara… el cinco por ciento de mi poder.-Dijo Maldad, estirando su mano, desde la cual salió un pequeño hilo de energía, un relámpago rojo carmesí que lanzo contra el rayo gélido de Jack.
Ambos poderes colisionaron, creando un gran estruendo y destruyendo las plataformas flotantes del palacio.
-Poderoso.-Declaro Maldad- Pero no lo suficiente.
Maldad empujo su mano bruscamente y débil relámpago no sólo hizo retroceder el ataque de Jack, sino que partió el gélido rayo por la mitad y el relámpago golpeo a Jack en el pecho, lanzándolo por los aires mientras se electrocutaba. El joven guardián cayó con fuerza, derrotado, sus ojos volvieron a la normalidad.
Bunny, que a duras penas podía esquivar a sus atacantes, pudo ver con impresión a Jack utilizar todo su poder contra Maldad y ser derrotado de todas formas. El guardián de la esperanza observo como Picth se liberaba del hielo, tomaba su guadaña y saltaba muy alto en el aire, descargando su arma sobre el cuello del joven guardián el cual se arrastraba para tomar su callado. Bunny logro golpear a Morgan en el rostro, lo tomo del brazo y lo lanzo con fuerza contra Merilia.
Picth Black iba cortarle la cabeza a Jack Frost, no había que lo pudiese detener. Y sin previo aviso, algo lo golpeo en el rostro cegándolo y desviando su ataque, pero pudo sentir como su guadaña pasaba a través de algo, cortándolo.
Jack por un momento no supo lo que paso, primero trataba de hacerse con su callado y de un momento a otro dejo de sentir la extremidad con la que intentaba tomarlo. ¡No tenía parte de su brazo! El joven guardián estaba en shock, apretando los dientes con fuerza, comenzaba a marearse y podía ver el piso, junto a él, parte de su brazo derecho. Se llevó la otra mano al codo, haciendo presión en lo que le restaba de su extremidad.
Bunny quedo horrorizado al ver a Jack perder parte de su brazo, y se maldijo a si mismo por no detener el ataque de Picth.
Bunny y Sandy, al ver a su compañero ser herido de una forma brutal, entraron en cólera, atacando a sus contrincantes con violencia. El guardián de la esperanza retomo sus fuerzas y Sandy dejo totalmente de lado su misericordia.
Picth carcajeaba de satisfacción, no había matado al espíritu del invierno, pero pensó que torturarlo primero era una mejor opción que terminar con su vida rápidamente.
El rey de las pesadillas levanto su guadaña por encima de su cabeza, listo para cortarle ahora una pierna al indefenso Jack; sin embargo, fue detenido cuando sintió una explosión en su espalda y voló por los aires hasta chocar contra una de las torres del palacio.
Bunny volvió a lanzar otro huevo explosivo, esta vez en dirección de Morgan y Merilia.
Eris esquivaba hábilmente los incesantes ataques de Sandy, logro cortar uno de los látigos del guardián de los sueños con su espada, y la daga que sostenía en la otra mano la enterró con fuerza en el vientre del dorado hombrecito.
-¡No!-Grito Bunny al ver a otro de sus amigos ser herido de gravedad.
El guardián de la esperanza corrió y pateo en pleno rostro a Eris. Acto seguido tomo a Sandy en brazos y lo llevo donde Jack. El pooka estaba superado por número, tomo el callado de Jack y lanzo al piso debajo de él un huevo explosivo, creando una estela de polvo de distintos colores que los oculto.
Los heraldos se aproximaron rápidamente pero ya no había nadie ahí, los guardianes habían desaparecido.
Maldad no le dio importancia a lo que acababa de ocurrir y prosiguió a comenzar a desmantelar el Palacio de los Dientes.
Picth se acercó al brazo amputado de Jack Frost, ¿eso era todo lo que había obtenido de su venganza? Pateo el brazo y éste cayó del palacio. Esto no había terminado, y con el Sol casi oculto ahora tenía más fuerza, iba a buscar a los guardianes para terminar lo que había comenzado.
Bunny corría con rapidez por uno de los túneles que llevaban a su madriguera, cargaba con Jack, quien había perdido el conocimiento, y Sandy trataba de seguirlo presionándose la herida, donde seguía la daga con el fin de detener el sangrado.
El guardián de la esperanza salió del túnel, seguido por Sandy, se detuvo en una cueva en un espeso bosque.
Dejo a Jack en el piso y le quito su suéter con el cual improviso un torniquete, pero al ver el pecho desnudo del muchacho el corazón le dio un vuelco.
El pecho de Jack tenía una gran mancha negra, Picth había no sólo cortado el brazo del albino, sino que a través de la herida vertió su oscuridad. Jack estaba siendo consumido poco a poco al igual que Sandy ocho meses atrás.
Bunny miro a Sandy para pedirle ayuda, pero se detuvo al ver una mancha roja que comenzaba a ganar terreno en el cuerpo del guardián de los sueños. Sandman no pudo permanecer de pie más tiempo y cayó al piso. La daga que le había enterrado Eris venía cargada de maldad, la cual ahora comenzaba a consumirlo.
Bunny coloco en la entrada de la cueva un sinfín de trampas, que se activaban al poner un pie dentro. El guardián de la esperanza tomo uno de sus huevos de chocolate. Eran huevos curativos, unto el chocolate en la mancha negra de Jack y en la roja de Sandy, pero no surtió efecto. Bunny estaba desesperado, había perdido la esperanza y no sabía qué hacer. Pero entonces hizo algo que no había hecho desde hacía mucho tiempo. Salió de la cueva y miro a la Luna, y con lágrimas en los ojos le pidió ayuda.
-Manny.-Dijo Bunny al borde del llanto- Por favor, por favor ¡ayúdanos!
Pero la Luna no respondió. Ahora el satélite natural no brillaba, no era una luz en el mar de oscuridad, sólo era una mancha blanca en un cuadro completamente negro.
Bunny, al no recibir respuesta regreso a la cueva. Volvió a utilizar el chocolate pero de nuevo no surtió efecto.
-No, no, no.-Bunny rompió a llorar- Resistan… no puedo… no puedo.
Entonces el cielo rugió con fuerza, los truenos azotaban la tierra haciéndola temblar. Comenzó a llover, la Tierra misma parecía llorar por los guardianes.
La oscuridad en Jack había avanzado hasta comenzar a cubrirle el rostro, y la maldad ocupaba casi todo el cuerpo del inconsciente Sandy.
Bunny se meneaba de atrás hacia adelante, no sabía qué hacer, todo estaba perdido. El guardián de la esperanza vio una silueta moverse afuera de la cueva, pero debido al diluvio no pudo distinguir quien o que era, pero de todas formas se puso de pie y tomo sus bumerangs listo para luchar hasta el final para proteger a sus amigos.
Una mujer entro en la cueva, caminando lentamente, ninguna de las mortales trampas que el pooka preparo se activó. La mujer llevaba puesta una blanca armadura que cubría todo su cuerpo a excepción de la cabeza. La mujer tenía un corto cabello castaño, era de tez un poco morena y poseía unos ojos grises. Al entrar pareció iluminar toda la cueva con su resplandeciente armadura, su mirada era decidida y su expresión seria.
-¿Quién… quién eres?-Alcanzo a decir Bunny, temblando de miedo.
-Soy un caballero de la Luna.
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer, espero que les haya gustado. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.
ANUNCIO: Queridos lectores y lectoras, el título del fic será cambiado. Pasará de ser: "El Origen de los Guardianes 2: Los enviados de la Luna" a convertirse en: "El Origen de los Guardianes 2: Los Caballeros de la Luna" ¿Por qué? Porque me parece un título más apropiado debido a la forma en que se desarrollara la trama, pero de eso no les contare nada.
En fin, comenten si el nuevo título les agrada o no, o si quieren que se quede como está. El cambio lo haré el domingo de esta semana. Pero de cualquier forma pondré una advertencia en el summary para que no se asusten cuando busquen el fic en la lista.
Gracias por su atención.
Saludos :)
