Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes del Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black
Aquí está el nuevo capítulo, espero que les guste
Capítulo 8: Una luz en la oscuridad
La mujer se acercó lentamente hacia donde se encontraban Jack y Sandy. Bunny por un momento intento cortarle el paso, pero no lo hizo, algo le decía que aquella mujer no era un peligro.
La dama poso una de sus manos en el desnudo pecho de Jack, y la otra en el pecho de Sandman. Ambas manos comenzaron a emitir una blanca y cegadora luz que inundo la cueva.
Cuando la luz se hubo apagado Bunny logro ver como la oscuridad, que antes cubría al guardián de la diversión, había desaparecido. Y la maldad desapareció del cuerpo del guardián de los sueños. El guardián de la esperanza se sintió aliviado y la preocupación lo abandono, pero estos sentimientos poco duraron cuando vio la herida de Jack.
La castaña mujer tomo en brazos al inconsciente Jack y lo saco de la cueva. La lluvia había cesado. Un enorme y majestuoso caballo de pelaje negro esperaba afuera. La mujer monto a Jack en la crin del caballo y ella se montó en una resplandeciente silla blanca con adornos dorados. Bunny los siguió, cargando con Sandy y cuando vislumbro a la mujer que tenía delante, quedo totalmente sorprendido. La blanca armadura de la castaña resplandecía con intensidad, y en ausencia de la luz de la Luna, ella, aquella mujer que se hizo llamar caballero de la Luna, era en verdad un faro de luz, la luz en la temible oscuridad de la noche.
-Lleva al señor Mansnoozie a la Madriguera.- Dijo la mujer con una suave y dulce voz, pero con una inquebrantable expresión decidida y cierto aire autoritario.- Debemos llegar rápido, Freud, un herido necesita asistencia urgente.
El caballo de pelaje negro y almendrados ojos cafés relincho y comenzó a correr a una velocidad tal, que Bunny lo perdió de vista pasados dos segundos exactos.
El guardián de la esperanza no estaba seguro de confiar en aquella mujer; sin embargo, había sido ella la que purgo los cuerpos de sus amigos y ahora se llevaba a Jack a quien sabe dónde, ¿y cómo era posible que aquella extraña supiese el antiguo nombre de Sandy? Dio un par de golpecitos en el piso con su pata y un agujero se abrió, Bunny entro en él, cargando a Sandy en su espalda.
-o-
La Madriguera, un día después
Jack abrió los ojos lentamente, estaba recostado en lo que él creía era una cama. Pronto recordó todo lo ocurrido, la batalla en el Palacio de los Dientes, Maldad ofreciéndole un trato, su brazo… su brazo amputado. El joven guardián giro la cabeza lentamente, esperando lo peor. Entonces lo vio, su brazo derecho sólo le llegaba hasta el codo. Jack comenzó a suspirar de desesperación mientras observaba su extremidad amputada, no lo podía creer, no quería creer que eso le había ocurrido a él. Se llevó su mano izquierda a su codo derecho, se comenzó a rascar con tanta fuerza que la piel comenzaba a desprendérsele.
-Si no te tranquilizas tu trastorno puede empeorar.-Le dijo una suave y dulce voz femenina.
Aquella voz. Jack la conocía, ¡era la voz del caballero en su sueño! Rápidamente dirigió su mirada al lugar donde se había originado la voz. La pudo ver; una mujer de aspecto joven que parecía tener no más de veinte años, estaba recargada en la pared de la habitación, vestía una blanca armadura que cubría todo su cuerpo a excepción de la cabeza. Ella era de cabello corto castaño que le llegaba a los hombros, de ojos grises y… ¿estaba leyendo? La mujer sostenía un libro con la mano, mientras que en la otra tenía una manzana a la cual le daba un mordisco ocasionalmente.
-¿Quién eres?-Pregunto Jack un poco asustado.
-Soy un caballero de la Luna.-Respondió la mujer sin apartar la vista de su libro- Soy el caballero blanco, pero puedes decirme Blanco.
Jack se quedó atónito y completamente sorprendido. Dio un suspiro, y no tardo estallar en una interminable carcajada. El joven guardián brincaba sobre la cama de alegría, no podía creerlo, un caballero de la Luna yacía en su habitación, ¡los caballeros eran reales!
-¡Sabía que los caballeros eran reales!-Vitoreo Jack, quien no cabía en sí mismo de la emoción.
-Deja de moverte o te lastimaras.-Dijo serenamente la castaña, todavía concentrada en su lectura.
-No puedo creerlo. Debo decírselo a los demás.
-Tu no iras a ningún lado.-Replico serenamente la mujer y se acercó a Jack, dejando el libro sobre la cama y posteriormente presionó un botón que estaba sobre la mesita de noche.- Ya vienen en camino.
Jack pudo ver el título del libro: "Los tres cerditos y el lobo". El joven guardián no sabía si reírse, o quedarse callado.
-¿Los tres cerditos y el lobo?-Pregunto inocentemente Jack.
La mujer tomo el libro y volvió a abrirlo.
-No lo había leído.-Respondió la castaña y volvió a darle un mordisco a la manzana.
En ese momento un trío de yetis entro apresuradamente por la puerta siendo seguidos por Bunny. Los yetis pronto comenzaron a inspeccionar el cuerpo de Jack, aún no habían advertido la presencia de la mujer en la habitación.
El guardián de la esperanza estaba por saludar al muchacho, pero se dio media vuelta bruscamente, tomando sus bumerangs listo para atacar.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?-Pregunto erráticamente Bunny al ver a la castaña.
La respuesta no llego, y la mujer ni siquiera aparto su vista del libro y le dio un mordisco más a la fruta que tenía en la mano.
El guardián de la esperanza seguía sorprendido por no haber sentido ningún aroma extraño, ningún ruido, nada que le indicase que alguien más hubiese entrado en la Madriguera.
-¡Te hice una pregunta!-Bramo Bunny, pero la castaña seguía concentrada en su lectura.-Amigos, sáquenla de aquí.
Los yetis obedecieron y se aproximaron a la mujer. Pero fue en ese preciso momento en que la mujer aparto la vista del libro, y clavo sus grises ojos en el pooka y en los yetis. Los hombres de las nieves se detuvieron en seco y comenzaron a retroceder lentamente, ante aquella mirada que los fulminaba, Bunny la pudo sentir, era como si aquella mujer pudiese ver a través de él, como si pudiese adivinar cada uno de sus pensamientos. La mujer tenía un aspecto joven como el de Tooth, pero aquellos ojos grises denotaban una edad avanzada, una mirada que había visto pasar cientos de años, una mirada fría que provocaba escalofríos.
Bunny mismo comenzó a retroceder, y Jack no podía creer lo que estaba viendo: la castaña había sido capaz de detener a los yetis y al guardián de la esperanza, sólo con su mirada.
La mujer cerró el libro de golpe, provocando que los yetis dieran un grito ahogado y que Bunny diera un salto hacia atrás.
-E. Aster Bunnymund.-Comenzó la castaña- Deberías tomar un actitud menos errática hacia mí, no soy su enemiga y mucho menos una amenaza para todos ustedes, guardianes. Vine a ayudar, bajo pedido del Zar Luna.
-¿Cómo podemos saber que lo que dices es verdad? ¿Cómo asegurarnos de que no eres una impostora?-Cuestiono Bunny tímidamente.
-No pueden.-Declaro la mujer y le dio un mordisco más a la manzana- Pero si salvar a tus amigos no fue prueba suficiente, entonces no sé qué podría darte confianza.
-¿Por qué no acudiste antes?-Pregunto Jack, y volvió a rascarse el codo
-Porque no soy su niñera.-Respondió sarcásticamente la mujer- Yo sólo respondo al Hombre de la Luna y a nadie más.
-Pero Maldad…
-Una gran amenaza.-Interrumpió la mujer a Jack- Pero no era momento de atacar, había asuntos que arreglar antes. Ustedes los guardianes fueron unos idiotas. "Derrotar a Maldad", lo más tonto que he escuchado, no tienen la fuerza y mucho menos el poder para siquiera hacerle frente.
Bunny y Jack intercambiaron miradas. La castaña continuó:
-Salieron heridos, casi mueren en varias ocasiones y tú perdiste un brazo.-Le dijo la mujer al joven guardián- Maldad creía que ustedes estaban muertos, ¿y qué fue lo que hicieron? ¿Esconderse? ¿Mantener un perfil bajo? No, decidieron salir y luchar por algo que ya estaba perdido.
-Fue Jack el que salió.-Replico Bunny indignado por la acusación- No podíamos dejar que fuera solo.
-Bunnymund, hay algo que debes aprender: y es que un líder se hace responsable por los errores de su gente. Además, pudiste detenerlo.
-No iba a detenerme.-Espeto Jack- El hogar de Tooth estaba en peligro y algo debía hacerse.
-Fuiste un egoísta.-Dijo con desprecio la mujer- No lo hiciste por ella, lo hiciste por ti mismo. Pusiste en riesgo a tus amigos, prácticamente le dijiste a Maldad que estaban vivos y que pelarían con él, y lograste salir lastimado junto con Sandman.
Bunny estaba a punto de retomar la palabra, pero se le adelanto la mujer:
-No es momento de discusiones. Deben recuperarse, y una vez que lo hagan se quedaran aquí hasta que todo este asunto se arregle.
-Pero Maldad…
-Dejen que yo me encargue de eso.-Interrumpió la castaña a Bunny.
El pooka estaba impasible, no sabía cómo actuar ni que pensar sobre aquella mujer que se hacía llamar "Caballero de la Luna".
Jack por otra parte tenía muchas preguntas que hacerle a la castaña; sin embargo, el ver su extremidad amputada le producía desesperación. Sentía que mandaba la orden desde su cerebro para mover una mano inexistente.
-Estas sufriendo del síndrome de la extremidad fantasma.-Dijo la castaña al darse cuenta de la actitud de Jack hacia su miembro amputado.
-Me duele.-Declaro Jack, refiriéndose a su miembro amputado.- ¿No hay nada que se pueda hacer?
-Claro que sí.-Dijo la mujer, se aproximó a uno de los yetis.- Suminístrenle antidepresivos.- La mujer volvió a inspeccionar a Jack con la mirada y añadió- También morfina, eso disminuirá el dolor. Si pasado un tiempo no desaparece el dolor necesitara estimulación en la médula espinal, así que consigan o fabriquen los electrodos para el tratamiento.
El yeti asintió y se marchó junto con sus compañeros. Bunny miro a la mujer con curiosidad.
-¿Podría hacerte una pregunta?-Dijo Jack.
-Puedes hacerme cuantas preguntas quieras, Jack Frost.-Respondió la castaña- Aunque, no te garantizo que todas sean respondidas.
-El día en que Maldad fue liberado, ¿tú nos salvaste? ¿A Tooth y a mí?
-Sí, fui yo. Llegue justo a tiempo para evitar la muerte de ambos.
-¿Por qué no te quedaste?-Pregunto Bunny confundido.
-Había cabos sueltos que yo debía atar.
-¿Podemos saber de qué se trata?-Cuestiono Jack.
-No. Puede que yo sea la encargada de mantenerlos con vida, pero no quiere decir que deba revelarles todo lo que sé.
-¿Cómo esperas entonces que confiemos en ti?-Pregunto Bunny un poco enojado.
-Bunnymund, no pretendo entablar con ustedes una amistad o una relación amena. Yo sólo cumplo con mis órdenes, eso es todo. Dicho esto, queda aclarado que la confianza entre ustedes y yo, no es un factor necesario.
Jack no sabía que pensar ante tal declaración. Tal vez Bunny tenía razón, los caballeros habían perdido su humanidad.
-O puede que no seas quien dices ser.-Replico Bunny- Iré a preguntarle a Manny yo mismo.
Después de decir esto, Bunny dio dos golpes en el piso con su pata, abriendo un hoyo y posteriormente saltando dentro de él.
El guardián de la esperanza salió a la superficie de la isla de Pascua. El cielo estaba nublado y la Luna oculta, dejando todo en una oscuridad profunda. El pooka pronto sintió la presencia de la castaña mujer detrás de él.
-Vuelve adentro.-Le ordeno la castaña- Picth sabe que se ocultan aquí pero no tiene el valor para atacarlos a todos juntos.
-¿Por qué Hombre de la Luna no ha dicho nada?-Pregunto Bunny mientras observaba con curiosidad el oscuro firmamento- ¿Nos dejó?
-Soy la prueba viviente de que el Zar Luna no los ha abandonado.-Respondió pacientemente la mujer- Es sólo que Maldad lo bloqueo.
La mujer, al ver la mirada sorprendida de Bunny, continúo:
-Así es Bunnymund. Maldad tiene el poder para cortar la comunicación entre la Luna y la Tierra. Volvamos adentro.
-Estamos solos.-Dijo Bunny, al tiempo que inclinaba la cabeza y contraía sus largas orejas, desesperanzado.
Bunny se dio media vuelta al sentir la mano de la mujer sobre su hombro. La castaña le dedicaba una cálida y consoladora sonrisa.
-No están solos, guardián. Mientras yo esté aquí, no permitiré que le hagan daño ¿esta bien?
Bunny se limitó a asentir con la cabeza y juntos volvieron dentro.
La castaña y el guardián de la esperanza volvieron a la habitación de Jack.
-¿Qué sucede?-Pregunto Jack al ver la triste expresión de Bunny.
-Le informe que Hombre de la Luna no puede ayudar.-Respondió la castaña.-Maldad lo bloqueo, y hasta que sea derrotado todo volverá relativamente a la normalidad.
-¿Al menos nos dirás tu nombre?-Dijo Jack.
-Ya te dije que puedes llamarme Blanco. Puede que algún día te diga mi verdadero nombre.
-Yo tengo una pregunta.-Dijo Bunny- Un poco antes de que comenzara la batalla en el taller, Manny estaba a punto de elegir a un nuevo guardián.
-O guardiana.-Añadió Jack
-Eligio a Verónica Summer.-Respondió la castaña.
-¿De verdad?-Dijo Bunny emocionado.
-No puede ser, ella me odia-Replico Jack.
-Te odiaba.-Dijo la castaña- Maldad la asesino y le robo todo su poder.
-¿QUÉ?-Exclamaron Jack y Bunny al unísono.
-Maldad no se anda con juegos o rodeos, él no robara los dientes que resguarda Tooth y ustedes los recuperaran juntos, él no pretende arruinar las pascuas. Maldad destruirá al mundo tal y como los conocemos, pero estuvo encerrado tanto tiempo que perdió una cantidad abismal de su poder, ¿y que hizo para recuperarse? Asesinar espíritus a lo largo y ancho del mundo, y robarles todo su poder. Ha sido una masacre, casi no queda nadie.
-¿Y nadie pudo hacerle frente?-Pregunto Jack sorprendido por la noticia.
-Nadie en este mundo, aparte de mí, tiene el poder para encarar a Maldad y vivir para contarlo. El espíritu más poderoso de todos, Jack O' Lantern, ya fue derrotado y asesinado, Junto con Eros, Leprechaun y Samantha Springtime.
-Entonces… subestime a Maldad.-Declaro Bunny asustado.- ¿Qué quieres decir con que tú eres la única que podría hacerle frente?
-Soy un caballero de la Luna, estoy casi en la cima de la cadena alimenticia, sólo por debajo de los Regentes de la Tierra.-Respondió la castaña.
-¿De verdad los caballeros son tan poderosos?-Pregunto Jack sorprendido.
-Soy una soldado de élite, Hombre de la Luna me eligió. Pero esa es una historia para otro día.-Dijo la castaña- Por cierto, deberías ir a ver a Tooth, ya despertó.
-¿De verdad?-Dijo Jack emocionado. Miro a Bunny en busca de respuestas.
-Es verdad. Te lo iba a decir, pero lo olvide con la plática que tuvimos con Blanco.-Dijo Bunny.
-Debo ir a verla.-Exclamo Jack con una sonrisa.
-Yo te ayudo.-Se ofreció la castaña, ayudando a Jack a ponerse de pie y guiándolo por el pasillo.
Cuando llegaron a la puerta de la habitación de Tooth, Jack la abrió lentamente. Y entonces vio a Tooth recostada en la cama, con los ojos abiertos y una sonrisa de oreja a oreja mientras entablaba una conversación con un yeti.
-Tooth.-Dijo Jack despacio
La guardiana de las memorias pronto observo al joven guardián hizo una sonrisa de felicidad.
Jack se separó de la castaña y corrió a donde Tooth. No pudo contenerse y se inclinó para abrazar a la guardiana. Ambos se abrazaron en silencio durante un largo tiempo. Finalmente Jack se separó.
-Tooth…yo… que bueno que despiertas.
-Jack…gracias…
Ambos guardianes volvieron a abrazarse. La castaña entro en la habitación, sonriendo de satisfacción.
-Déjala respirar Jack.-Bromeo la mujer.
-Tooth.-Señalo Jack a la castaña- Ella es… bueno no ha dicho su nombre. Ella es un caballero de la Luna.
-¿Un qué?-Exclamo Tooth completamente sorprendida- Creí que no eran reales.
-Hola Toothiana.-Saludo la castaña amablemente.
Tooth miro a la mujer detenidamente. Poseía un cabello castaño que le llegaba a los hombros, ojos grises y vestía una resplandeciente armadura blanca. La mujer se veía bastante joven, sólo parecía mayor que Jack por poco.
-Wow. No puedo creerlo.-Dijo Tooth, todavía más sorprendida.- ¿De verdad eres…
-Sí, lo soy.-Dijo la castaña- Hombre de la Luna me ordeno que cuidara de todos ustedes.
La guardiana de las memorias miro a Jack y su rostro se transformó en una expresión de horror y palideció a tal punto que casi adquirió el mismo color de piel del joven guardián.
-¡Oh por la Luna! ¡JACK! ¡Tú brazo!- Grito Tooth al ver el brazo amputado de Jack.- ¿Qué te paso?
-Picth… él hizo esto.-Dijo Jack con pesadez.
-Pero, ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?-Dijo Tooth mientras su corazón se aceleraba y su respiración se agitaba.
-Bueno... es una larga historia.-Dijo Jack.
-¿Qué más me perdí en estas casi dos semanas?-Pregunto Tooth alarmada.
-Maldad fue liberado y el mundo está al borde del colapso, ese es el panorama a groso modo.-Explico la castaña.
-¿Maldad?-Pregunto Tooth confundida- ¿Quién es él?
-Pronto les explicare muchas cosas, pero antes debemos esperar a mañana.-Dijo la castaña.
-¿Por qué a mañana?-Pregunto Jack.
-Porque despertara North, él también merece saber lo que sucede.-Respondió la castaña.
-¿Cómo sabes que North despertará mañana? ¿Cómo es posible saber algo así?-Cuestiono Tooth aún más confundida que antes.
La castaña les mostro un frasco transparente vació y dijo:
-El ungüento tiene propiedades curativas muy poderosas, es una lástima que se lo hayan terminado tan rápido.
-Un momento.-Espeto Jack, recordando lo que le había dicho Bunny unos días atrás-¿Tú eres la mujer misteriosa que le regalo el ungüento a North?
-No, yo no soy curandera ni médica. Este remedio pertenece a alguien más. No preguntes quien, porque no pienso responder.
-De verdad necesito respuestas.-Dijo Tooth.
-Eso tendrá que esperar.-Replico serenamente la castaña-Ahora, Jack volvamos a tu habitación.
-¿Tan pronto? Acabamos de llegar.-Expreso el joven guardián.
-Necesitas el tratamiento para tu brazo.-Dijo la castaña.
-Ve, yo estaré bien.-Le dijo Tooth a Jack para tranquilizarlo.
Cuando estuvieron de vuelta en la habitación de Jack, la castaña le dijo:
-Hiciste bien al no decirle sobre el palacio. En estos momentos debe descansar y tú también.-Le ordeno la castaña.
-Tienes razón, pero antes de que te vayas, tengo otra pregunta. Se ve que sabes muchas cosas y hay algo que me gustaría saber.
-Dime.
-Tú… ¿sabes por qué Hombre de la Luna jamás hablo conmigo, por qué nunca me dio ninguna señal de que no estaría solo?
La castaña medito un rato su respuesta, se sentó en la cama junto a Jack y comenzó:
-Veras Jack, tu no fuiste la primera opción de Hombre de la Luna para convertirte en el espíritu del invierno, sino una chica alemana, ¿por qué? Porque Madre Naturaleza autorizaba quienes debían ser los espíritus de las cuatro estaciones y ella no quería romper la tradición de que fueran mujeres, sin embargo, Manny me encargo buscar una segunda opción. Primero busque por Europa, después Asia y por último decidí buscar en el poco explorado continente Americano. Fue entonces cuando di con una pequeña aldea, me quede allí un tiempo, observando con paciencia a todos y cada uno de los habitantes. Hasta que un buen día vi a un muchacho de 16 años, despreocupado, cariñoso y responsable, en aquellos tiempos era muy difícil encontrar a alguien así, por lo que me dedique a buscar algo que lo hiciese malo como opción pero no encontré nada terrible en aquel muchacho llamado Jackson.
"Ya tenía la opción perfecta, así que fui directamente con Hombre de la Luna a reportar mis avances y él decidió que el muchacho debía ser algún día un guardián."
"A Madre Naturaleza le molesto un poco el hecho de que Hombre de la Luna se opusiera a su decisión, pero permitió que el chico se convirtiera en el espíritu del invierno. Por supuesto que Madre Naturaleza no se quedaría callada, encontraría la manera de lastimar a Manny."
"Me ofrecí a hacer el primer contacto contigo. Después de tantos años, estaba dispuesta a desaparecer del anonimato como caballero de la Luna, sólo para no dejarte en soledad. Pero Madre Naturaleza le dijo a Manny que como castigo por haberla contrariado, tú Jack, debías permanecer solo durante más de doscientos años. Naturalmente Manny acepto para evitar algún conflicto y me fue prohibido acercarme a ti."
"Yo sé que tu soledad te lastimo bastante. Los espíritus comenzaron a odiarte e incluso planeaban lastimarte. No lo permití, te mantuve a salvo desde la lejanía, moviendo hilos e influencias para evitarte más daños."
"Estuviste solo por trescientos años. Es algo que no se puede remediar, pero ya no estás solo."
Jack estaba en completo shock, tenía sentimientos encontrados. No sabía si sentir rabia o tristeza. Madre Naturaleza había sido la responsable de su soledad y el caballero blanco la causante indirecta de la ira de la primera.
-Yo sé cómo es estar solo Jack…
-¡Tú no sabes nada!-Grito Jack enojado y con lágrimas de rabia resbalándose por sus mejillas- Tú no sabes lo que es estar trescientos años solo, no tienes idea de lo que se siente que te odien todos, de que te quieran muerto sin razón aparente.
-Tienes razón Jack, yo no sé lo que es estar trecientos años sola, sin nadie.-Dijo serenamente la castaña- Porque yo estuve mil años en completa soledad.
La ira de Jack desapareció al instante al escuchar esas palabras.
-Yo no sé lo que es ser salvado de la soledad en trescientos años, pero sé que se siente no tener siquiera contacto con algún ser humano por más de mil años.-La castaña se levantó y se dirigió a la puerta- Buenas noches, Jackson.
La castaña cerró la puerta y se marchó, dejando pensativo a Jack.
-o-
El Palacio de los Dientes
Maldad había remodelado gran parte del Palacio de los Dientes. La nueva estructura era enorme en comparación con la versión anterior construida por Tooth.
Las torres de hierro se alzaban imponentes desde piso hasta el cielo, la montaña que solía resguardar aquel lugar había sido demolida hasta los cimientos y reemplazada por gigantescas murallas de piedra.
Maldad se paseaba por las plataformas de cristal, que eran lo poco que quedaba del anterior palacio, y mientras caminaba se encontró con un puñado de arena dorada. El alto hombre la tomo y la inspecciono un momento, cerro la mano con fuerza y al abrirla la arena había cambiado a un color rojo intenso.
-Con esto creare a mi ejército, con el que destruiré este mundo
Maldad cerro los ojos, se concentró y la arena de su mano se multiplico, primero un puñado, después montículos enormes y finalmente un mar de arena roja que le llegaba hasta el cuello.
La arena se movió y poco a poco tomo forma, dividiéndose y creando hombres altos y musculosos en demasía, que tenían un solo ojo en el rostro. Los ciclopes portaban armas de todo tipo, hachas de dos metros de largo, gruesas y afiladas espadas, arpones, alabardas, todo hecho de la misma arena. Pero de un momento a otro el ejército entero se desvaneció en contra de la voluntad de su amo.
-Bloquear a Manny y Madre Naturaleza me toma mucho poder, necesito más.-Se dijo Maldad y pronto recordó- Los guardianes, ellos poseen gran poder.
Maldad había fijado su próximo objetivo: iría por los guardianes y les quitaría el poder y la vida a todos.
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer, espero que les haya gustado. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.
La razón de mi tardanza es que mi musa me abandono en el momento menos indicado y con ella mi inspiración XD.
Ya enserio, lo lamento bastante, no me odien y por favor no me abandonen.
Comenten lo que más les gusto y que piensan del caballero blanco.
Saludos :)
