Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.

Aclaración: Los personajes del Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles

Inglés-Español

Jack Frost-Jack Frost

Sandman/Sandy-Meme

Toothiana/Tooth-Hada

Bunnymund/Bunny-Conejo

North-Norte

Pitch Black-Pitch Black

Aquí está el nuevo capítulo espero que les guste.

Capítulo 10: Problemas de confianza

Jack caminaba de un lado a otro en su habitación, la impotencia era aplastante y el Caballero Blanco seguía fuera en algún lugar.

El joven guardián salió de la enfermería y se reunió con Bunny el cual mantenía una expresión preocupada.

-¿Nada aún?-Pregunto Jack después de ingerir dos píldoras blancas.

-Desde hace dos días que no siento la presencia de Blanco por aquí.-Respondió Bunny al tiempo que pintaba un huevo para liberar estrés.

-¿Deberíamos salir a buscarla?-Cuestionó Jack con preocupación.

-Lo sabía, esa mujer no era de confiar.-Espeto Bunny con desprecio y paso a otro huevo.- Nos ha abandonado.

-¡Por la Luna Bunny!-Exclamo Jack, ofendido por la acusación del pooka.- ¿No crees que te estas precipitando?

-Sólo piénsalo compañero. Blanco aparece de la nada diciendo que es un Caballero de la Luna, nos salva y procura que nos recuperemos, tal vez nos prepara para que Maldad nos quite nuestro poder.

-¿Hablas en serio? ¿Por qué ella haría algo así? ¿No sería más fácil entregarnos y ya?

-Es obvio que no has leído Hansel y Gretel.-Argumento Bunny y tomo otro huevo el cual comenzó a pintar.- Además, ella no nos ha probado hasta ahora que de verdad es una guerrera enviada por la Luna.

-Porque Manny está bloqueado, ella misma nos lo dijo.-Replico Jack enfadado.

-¿Por qué te esfuerzas tanto en abogar por ella compañero?-Pregunto Bunny con interés.- ¿Sientes algo por la castaña?

-¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso?-Dijo Jack con un leve sonrojo en las mejillas que a Bunny no le pasó desapercibido.- Ella sólo me parece…

-¿Qué?-Exigió Bunny enarcando una ceja.- Habla, cubo de hielo con patas.

-No me llames así, canguro apestoso.-Exclamo Jack con el ceño fruncido.

-Dilo de nuevo compañero.-Le reto Bunny.

-Canguro apes…

-¡Hey! Chicos ya basta.-Los regaño Tooth quien se apoyaba con un par de muletas.- No van a llegar a nada si siguen discutiendo a cada que tienen una oportunidad.

-Él comenzó.-Dijeron Jack y Bunny al unísono mientras se apuntaban el uno al otro.

Ambos guardianes se vieron al otro con intenciones homicidas. Tooth se interpuso en medio de los dos y recargando sus codos en las muletas les jalo las orejas a ambos.

-Dejen de actuar como niños.-Los regaño Tooth con aire maternal.- Ahora mismo tenemos más problemas de los que preocuparnos, como el estado de salud de North.

-Tienes razón Tooth.-Coincidieron ambos guardines mientras se sobaban las orejas.

-Es sólo que Blanco podría traicionarnos.-Dijo Bunny de brazos cruzados.

-¿Por qué dices eso?-Pregunto Tooth quien había llegado tarde a la conversación.

-Sólo piénsalo, desde que llego no nos ha revelado ni si quiera su nombre y da la casualidad de que Manny no puede confirmar que ella es un Caballero porque está bloqueado.-Argumento Bunny.- Yo digo que piensa entregarnos a Maldad.

-¡Eso es ridículo!-Bramo Jack enojado.

-Cállense los dos.-Ordeno Tooth con desesperación.

Bunny y Jack guardaron silencio, pues temían ocasionar la ira del hada. El guardián de la esperanza al ver que ya no le quedaban más huevos por pintar se retiró en busca de más.

-¿Estas bien?-Pregunto Jack una vez que Bunny desapareció por un túnel.

-Sigo mejorando.-Respondió Tooth mientras Jack la ayudaba a sentarse sobre el suave pasto.- ¿Qué hay de ti?

-El dolor no se va, pero al menos ya no tengo la sensación de mover un brazo inexistente.-Contesto Jack, tomando asiento junto a Tooth.

Ambos guardianes se quedaron en medio de un silencio placentero, disfrutando de la cercanía del otro. Lentamente sus manos entraron en contacto y posteriormente se entrelazaron. Ambos se miraron a los ojos, lentamente la distancia entre ellos se fue acortando, sentían un cosquilleo en los labios esperando ser apaciguado por los labios del otro sobre los propios. Los dos añoraban ese beso en su mente y cuerpo, lo necesitaban como una promesa de que estarían bien. De que estarían juntos. Quedaban pocos centímetros de distancia.

-¡Buenos días!-Grito a todo pulmón la castaña mientras avanzaba por el pasto de la Madriguera. Jack y Tooth se separaron con brusquedad y se soltaron las manos, ambos tenían un sonrojo muy evidente. Jack mantenía un color azul marino mientras que Tooth se ponía roja como tomate.

-Blanco… que… que sorpresa.-Decía Jack con dificultad.- ¿Dónde estuviste? Hace dos días que no sabemos nada de ti.

-Puede que nunca te lo hayan dicho guardián. Pero preguntas demasiado.-Dijo la castaña de brazos cruzados.

-Y tú no sueles responder a todas las preguntas.-Contraataco Jack.

-Estamos a mano entonces.-Declaro la castaña.- Iré a comer algo, si me necesitan no me llamen.

-Supongo que eso mato el momento.-Dijo Jack con tristeza viendo a Tooth.

-Nos dará tiempo para pensar.-Dijo Tooth.

-¿Qué hay que pensar? ¿Acaso no soy lo suficientemente bueno para ti Tooth?-Pregunto Jack ofendido.

-Yo nunca dije eso Jack es… es sólo que no deberíamos iniciar algo que podría terminar… mal.-Expreso Tooth cabizbaja.- ¿Podríamos esperar a que todo esto termine? ¿Harías eso por mí?

-No tengo otra opción ¿verdad?-Dijo Jack poniéndose en pie y alejándose, camino al comedor.

Jack entro por la puerta de metal, viendo a la castaña tomar largos sorbos de un tarro de madera. El albino acerco una silla a la mesa y se sentó frente a la ojigris.

-¿Se te ofrece algo?-Dijo sarcásticamente la castaña mientras se limpiaba las comisuras de los labios e introducía su cuchara en una humeante sopa de cebolla.

-Las cosas han estado algo tensas por aquí en tu ausencia.-Comenzó Jack, recargando su brazo izquierdo en la mesa.- Bunny no confía en ti, al parecer Sandy comienza a tener sus dudas y North ha estado errático y nada colaborativo.

-La falta de confianza de ustedes hacía mí no es un tema que me interese realmente y mucho menos la salud de North.-Sentencio la castaña con un tono frío.- Aun así ayudare a North, tómalo como un favor.

-¿Dónde estuviste?-Pregunto Jack.- Hace dos días que no sabíamos nada de ti.

-No es de tu incumbencia, guardián.-Respondió la castaña luego de varias cucharadas a su sopa.- Confórmate con que estuve muy ocupada.

Jack se mantuvo en silencio durante un tiempo hasta que decidió retomar la palabra:-¿Cómo moriste Blanco?-La castaña detuvo su comida y alejo su plato de sopa.

-¿Por qué el interés?-Pregunto la castaña enarcando una ceja.

-Simplemente… me gustaría conocer más acerca de ti.-Respondió Jack tímidamente.

-A muchos les gustaría conocer más acerca de mí, de mi pasado e historia. Supongo que responder a tu pregunta no le hará ningún daño a nadie.-Dijo la castaña cruzándose de brazos.- Yo morí…

La ojigris fue interrumpida por el estruendoso azote de la puerta del comedor. Bunny se aproximó a la mesa, con los ojos infundidos en una rabia total y con una expresión encolerizada.

-¡Tú!-Bramo Bunny, notándose su enojo en la palabra.

-Yo.-Dijo la castaña con suma calma.

-¿Dónde diablos estuviste? ¿Con Maldad acaso? ¿Negociando con él el precio de nuestras cabezas?

-Veo que aún me consideras un peligro. Pero ya te lo dije Aster, yo no soy ninguna amenaza y relacionarme con Maldad, eso simplemente no tiene sentido. Llegará el día en que no me veras más como un peligro y ese día yo estaré ahí para decir "te lo dije".

-Bunny es ridículo lo que piensas…

-No compañero.-Interrumpió el pooka a Jack y después se dirigió a la castaña.- Pruébanos que no eres el enemigo, danos una prueba de que realmente eres una guerrera de la Luna.

-Debo suponer que utilizar luz de la Luna para purificar a Jack y Sanderson no fue suficiente evidencia para ti.-Dijo la castaña sin perder la compostura.- Sé lo que quieres y no lo obtendrás. Hombre de la Luna está bloqueado, él no puede corroborar mi identidad.

-Pues vaya que eso sí que es algo muy conveniente para ti.-Contestó Bunny de forma histérica.- Ni si quiera nos das tu nombre, no hablas de tu pasado y te ausentas sin previo aviso yendo a algún lugar del que no hablas.

-Cuido mis pisadas, tapo mis huellas y me mantengo en el anonimato.

-¿Y por qué alguien que presume poseer un gran poder haría algo así?

-Por seguridad. En este mundo no puedes simplemente andar por ahí revelándole todo a todos.

-¡Bunny ya basta!-Exploto Jack con desesperación.- Deberíamos estar agradeciéndole por lo que ha hecho por nosotros y no señalarla como culpable de algo tan terrible como lo es la traición.

-Espera tu turno Jack. Tu y yo hablaremos más tarde sobre tu "relación" con Tooth.-Sentencio Bunny, posteriormente apunto con el dedo índice a la ojigris.- En cuanto a ti, ya fue suficiente del anonimato, necesitamos pruebas de que eres quien dices ser y las queremos ahora.

-No puedo proporcionar más pruebas de las que ya les he brindado.-Dijo la castaña, manteniendo un porte calmado.- Y es salvarlos de las garras de la muerte en dos ocasiones.

Bunny estaba a punto de replicar pero Jack se le adelanto:- Bunny, amigo. Durante ocho meses he estado con los guardianes, siempre tienen una razón para hacer las cosas e incluso para pensarlas. Y debo decirte que en esta ocasión, no estás pensando con claridad.

El guardián de la esperanza permaneció en silencio, el albino tenía razón, se estaba precipitando y actuaba de manera errática antes de pensar en que era lo mejor.

-Lo lamento Blanco.-Se disculpó el pooka con la cabeza inclinada.- No debí actuar de esa manera.

-Todo está olvidado Aster.-Contesto la ojigris.

-Ahora.-Dijo Bunny con serenidad.- ¿Cuándo planeabas contarme de tu relación con Tooth?-Grito Bunny sorprendido.

Jack se sonrojo de tal manera que sus mejillas adquirieron un color más humanamente sano.

-N-No lo sé, aún no teníamos nada… no oficialmente y me pareció correcto esperar.-Dijo Jack mientras el sonrojo crecía en sus ya rosadas mejillas.

-¿Qué sientes por ella compañero?-Pregunto Bunny con interés.

-Amor. Estoy enamorado de ella Bunny.-Dijo Jack con decisión.

-¿Cómo sabes que no es admiración compañero? ¿Cómo sabes que no es otra cosa? Eres muy joven, es normal que estés confundido.

-¡Por la Luna Bunny! ¿Cómo puedes decir eso de mí? No es admiración. Admiración es lo que siento por North, por Sandy e incluso por ti, porque ustedes son, a su manera, impresionantes, porque me recibieron cuando nadie más lo hubiera hecho. Yo sé que mis sentimientos hacia Tooth son los correctos, desde ese abrazo que me dio en el lago, desde que fue la primera en comprender mi soledad y estar ahí para ayudarme a lidiar con ese problema, desde que fue la primera persona que se portó de una manera dulce conmigo. Ella es distinta a mí, supongo que necesito de alguien compresivo en mi vida, de alguien responsable y Tooth es ese alguien.

Bunny dio un largo suspiro y se froto las cienes:-No estoy de acuerdo con esto. Quiero decir, tú te denominaste un espíritu libre compañero, con Tooth es otra historia, ¿estarías dispuesto a compartir tu eternidad con ella?

-Esa es una decisión de dos personas Bunny.-Respondió Jack con seriedad en sus palabras.

-Ya te demostró que está listo.-Intervino la castaña.- Podrá ser un joven espíritu de 300 años, pero eso no lo hace un tonto.

-Más te vale estar en lo correcto Jack. Si llegas a lastimarla tendremos un problema gigantesco entre manos.-Dijo Bunny para después marcharse.

-¿De verdad crees que estoy listo?-Pregunto Jack con una sonrisa de autosuficiencia.

-No, eres un idiota.-Respondió la castaña con serenidad.- Bunny tiene razón en cuanto a tu edad, eres demasiado joven, y no te ofendas pero ¿cómo sabrías si lo que sientes por Tooth es amor verdadero si no has conocido el amor?

-Entonces lo descubriré.-Replico Jack.

-¿Al menos sabes lo que Tooth quiere?-Pregunto la castaña y al no recibir respuesta por parte del albino continuó.- Eso pensé. Déjame adivinar, ella quiere más tiempo para "pensar" las cosas.

"Debo suponer que no sabes acerca del pasado de Toothiana, cómo llego al mundo y cómo murió para después resucitar como espíritu y posteriormente convertirse en guardiana. Lo que tuvo que sufrir, la forma en la que se cerró ante el mundo, la forma en que guardo su pasado como secreto porque para ella significaría rememorar horrores indescriptibles."

"Jack Frost, no puedes simplemente tratar una relación con Tooth cando no conoces y mucho menos comprendes su pasado."

Jack se mantuvo en silencio, reflexionando sobre las palabras de la castaña, tenía razón: no conocía el pasado de Tooth y mucho menos sospechaba la clase de cosas que la guardiana de las memorias tuvo que vivir.

-No es justo, en una relación sólo recibir y no dar nada a cambio.-Añadió la castaña.- Ella ya te brindo comprensión y un santuario emocional en su amabilidad y amistad. Es tú turno de comprenderla y ayudarle a superar aquello que decidió enterrar, mas no eliminar.

-Tienes razón.-Acepto Jack con sinceridad.- Hablare con Tooth.

-Ni se te ocurra recriminarla por no contarte de su pasado con anterioridad.-Le advirtió la castaña.- Si no lo ha hecho con nadie es porque la herida es profunda y de ser así, escúchala primero después podrás hacer algo para que lo supere.

Jack asintió con la cabeza y miro a la castaña a los ojos, recordando que ella al igual que Tooth, no le había contado nada sobre su pasado.

-¿Y qué hay de ti Blanco?-Pregunto Jack.- ¿Hay alguna herida que necesites sanar?

-Te sorprenderías al enterarte sobre la cantidad de cosas que me quitan el sueño, por decirlo de una forma amable.-Respondió la castaña con un porte serio.- Pero poco puedes hacer tú por mí. Mejor preocúpate por los que te rodean y te estiman, pues son ellos los que necesitan de alguien y tú eres ese alguien.

-Tú también me rodeas.-Contesto Jack.- Conoces casi todo sobre mí pero yo sólo sé poco sobre ti, y no estoy seguro de creer que lo que me dices haya sido verdad.

-Cuando confíe en ti será tiempo de hablar sobre lo que nos gusta y disgusta, mientras tanto hay un asunto de suma importancia que arreglar.

-Maldad.-Concluyo Jack.- ¿Qué haremos respecto a él?

-¿Haremos? No recuerdo haber mencionado hacer equipo con ustedes.-Dijo la castaña con el ceño fruncido.- Ya te lo dije antes, guardián. Déjalo en mis manos.

-No me convence pero supongo que discutir no nos llevara a nada y quisiera hacerte una pregunta.-Dijo Jack.

-Adelante tal vez te la responda.

-La persona que me mencionaste dos días atrás, ¿cuándo vendrá?

-Mañana, y será mejor que se preparen porque ésta persona es… especial.

-Iré a hablar con Tooth.-Resolvió el guardián al tiempo que se ponía en pie.

-o-

Salummiprus Nucibtiru*(Anteriormente Palacio de los Dientes)

La estructura de Salummiprus estaba compuesta casi en su totalidad de roca tallada y recubierta en las torres, puentes y balcones más altos por pesadas placas de hierro. Salummiprus era un castillo enorme, más grande que cualquiera jamás construido y que pudiese ser construido por manos humanas, pues la mano que lo erigió era experimentada y había aprendido al arte de la arquitectura.

La llanura que rodeaba a Salummiprus que antes era verde y repleta de montañas, ahora sólo albergaba un desierto que era constantemente cubierto por una niebla espesa de color gris y que era toxica al respirarla. Las montañas habían sido demolidas hasta los cimientos y reemplazadas por altas torres de guardia, nidos de vestías aladas carentes de plumaje, y por profundos fosos donde el fuego ardía y el metal era derretido y trabajado con el propósito de crear armas.

La selva, llena de vida y animales salvajes que vivían en una armonía natural, ahora era inexistente y en su lugar se encontraban establos en los que descansaban bestias desfiguradas de ojos saltones y extremidades anudadas que estaban armadas por filosas garras, los dientes de las bestias de más de un metro de alto, eran como espadas y cuchillos que rebanaban la carne con facilidad.

En las fronteras del antes reino de Punjam Hy Loo, se levantaban grandes erosiones de terreno con las cimas ennegrecidas y filosas al contacto con la piel.

En el interior del enorme, majestuoso e imponente castillo, se encontraban cíclopes de rostros desfigurados, voces gruesas que al emitir sonido alguno era como escuchar el rugir de una bestia muy molesta. Los cíclopes eran de dos metros de alto, llevaban un grueso taparrabos de cuero como única prenda, sus manos eran como dos enormes rocas, sus piernas tan gruesas y rasposas como los troncos de los árboles y sus rostros variados. Algunos tenían mandíbulas que les colgaban hasta el ombligo, otorgándoles una apariencia horrible. Otros eran musculosos de una forma exagerada, llenos de cicatrices. Ninguno era igual a otro; sin embargo todos obedecían a un solo amo.

En las mazmorras más profundas de Salummiprus, seres con apariencia de hombre que estaban encadenados de los tobillos y las muñecas, eran tan altos como un edificio de diez pisos. Todos ellos se mantenían en esas mazmorras por propia voluntad pues las luces del Sol y la Luna eran un martirio para sus ojos del tamaño de neumáticos.

Y por último, en las torres más altas del castillo estaban resguardadas nubes negras y rojas que se movían de manera errática. Eran llamadas "Ráfagas de ruina".

La torre que estaba al centro en la gigantesca edificación resguardaba una sala con un enorme trono hecho plata que le quedaba como anillo al dedo al descomunal cuerpo de Maldad.

Maldad estaba sentado y a su alrededor sus heraldos y ahora comandantes de sus ejércitos conocidos en la Edad de Oro como las Furias.

El imponente hombre se veía agotado, la nube que usualmente lo rodeaba había desaparecido casi por completo y se podía ver a la perfección su musculoso y desnudo cuerpo, carente de órgano sexual. Haber traído de vuelta a su ejército significo un degaste de energía abismal. Las fuerzas le fallaban y su cuerpo de piel totalmente negra, comenzaba a pudrirse como si de un despojo de carne se tratase.

Pero Maldad era poderoso y su inteligencia nunca se veía disminuida. Miro por un largo rato por uno de los enormes ventanales de la sala, pensando en su siguiente movimiento, eligiendo entre iniciar la destrucción de la Tierra con la consecuencia de perder su cuerpo, o de ir tras los guardianes y arrebatarles todo su poder pero posponer la destrucción del mundo humano.

-Vayan por los guardianes.-Ordeno Maldad a sus heraldos, Picth se encontraba en una misión especial.- Tráiganlos con vida. Será en este, mi reino, donde lentamente sus mentes quedaran desnudas ante mi voluntad. Será en mi reino donde los corromperé al punto de la locura, donde les arrebatare la cordura y los transformare en mis fieles soldados. Tráiganmelos, lleven a las Furias si lo consideran necesario.

-Sí señor.-Dijeron los heraldos al unísono con una larga reverencia y salieron de la sala.

Morgan tomo la palabra:-Debemos prepararnos. Necesitaremos de dos días para armar un plan y planes auxiliares.

Sus compañeros asintieron y juntos comenzaron a reunir un pequeño ejército con el cual asaltarían y destruirían por completo la Madriguera.

Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.

1* Salummiprus Nucibtiru, es un anagrama para la palabra en latín: Ubi prius malum nascitur, que en español significa algo así como "Donde la maldad nace"

Bueno, este capítulo estuvo corto en comparación con los otros y tuvo poca relevancia debido a que funge casi como relleno, pero les prometo sorpresas y un montón de cosas interesantes en el próximo capítulo.

Saludos :)