Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.

Aclaración: Los personajes de El Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles

Inglés-Español

Jack Frost-Jack Frost

Sandman/Sandy-Meme

Toothiana/Tooth-Hada

Bunnymund/Bunny-Conejo

North-Norte

Pitch Black-Pitch Black

Aquí está el nuevo capítulo espero que les guste.

Capítulo 12: Esta triste vida

Julie caminaba por las vacías calles de Burgess, en compañía de Jamie y Sophie. El pueblo parecía totalmente deshabitado, ninguna persona se veía caminar por ahí, ningún automóvil recorría las calles, ni siquiera había aves surcando el cielo o animales salir del bosque como de costumbre.

Burgess parecía un pueblo fantasma, la soledad era la única compañía que tenían los Bennet mientras regresaban a casa después de encontrarse con que el mercado estaba cerrado.

La gente de Burgess se había vuelto bastante retraída y sobre todo malhumorada. Julie recordó entonces al señor Fitzwilliam, un anciano agradable y amigable, que era su vecino. Pero el señor Fitzwilliam cambio de forma radical en los últimos días, la semana pasada Julie se acercó a pedirle que le ayudara con una tubería rota; naturalmente espero que el señor Fitzwilliam aceptase a echarle una mano, pero nada más alejado de la realidad. El señor Fitzwilliam adquirió una postura muy violenta y casi le da una bofetada pero Julie logró anticiparse y bloquear la mano del anciano. Definitivamente no le contaría nada de eso a Marcus ya que éste siempre se enfurecía cuando se enteraba de que alguien le ponía un dedo encima a ella con intenciones violentas o de aprovecharse de ella. Julie recordó entonces cuando solía vivir con su marido y éste en medio de una discusión la abofeteo. Marcus había llegado de visita y al ver la escena se abalanzo contra el hombre y lo golpeo hasta desfigurarle el rostro, Julie intento detenerlo pero Marcus sólo gritaba "No la vuelvas a tocar hijo de puta", al tiempo que lo golpeaba. Desde esa experiencia su ex esposo, literalmente, no la volvió a tocar.

Para Jamie el único consuelo se presentaba con que Marcus los visitarían esa tarde. No había visto a ninguno de sus amigos en el parque o en las zonas aledañas al bosque, que era donde solían pasar las tardes en los fines de semana.

Estaban por llegar a la calle donde se encontraba su hogar, cuando Sophie comenzó a gritar de alegría y señalar al cielo.

-¡Hada, hada!-Vitoreaba Sophie con una amplia sonrisa. Jamie miro hacía donde señalaba su hermana pequeña y sonrió cuando vio a Tooth surcando los cielos con rapidez.

-No hay nada ahí mi cielo.-Dijo Julie a su hija a quien tomaba de la mano.- Jamie, hijo, vámonos.

-Pero mamá, es el hada de los dientes.-Replico Jamie para después formar un puchero.

-Jamie, no me hagas decirte esto en frente de Sophie.-Dijo Julie sin perder la compostura.

Sophie se maravillaba con el hada de plumaje de distintos colores, mientras que Jamie no comprendía porqué la guardiana se movía de forma radical, como si estuviese escapando de alguien o de algo. De improviso Toothiana fue alcanzada por una bola de fuego que la golpeo en la espalda y la hizo caer en picado al tiempo que las llamas consumían una de sus halas y hacían chisporrotear su plumaje y su piel.

Sophie dejo ir un grito de horror y rompió a llorar al ver tal escena, Jamie no podía creer lo que sus ojos veían: una bestia alada de enorme tamaño, de cuello largo y delgado y carente de plumaje se aproximaba al suelo batiendo sus largas alas que oscurecían el cielo y daba rugidos ensordecedores que helaban la sangre e infundían terror.

Julie, la madre de los Bennet se paralizo de horror y se quedó quieta como una roca, al ver a lo que parecía ser un cíclope de dos metros de alto y de piel roja como la sangre, caminando por la calle llevando en una de sus manos, que era tan grandes como un automóvil, un hacha de batalla. La señora Bennet palideció al ver descender del cielo a una criatura de aspecto monstruoso, pero más fue su sorpresa al ver a una mujer de largo cabello rubio y vestida con una túnica blanca, montando a la bestia alada en una silla de cuero.

Eris, heraldo de Maldad, se apio de la bestia, desenvaino su espada y se aproximó al hada de los dientes, que estaba en el piso chillando de dolor por las quemaduras.

Tooth intento arrastrarse lejos; sin embargo, Eris la pateo con fuerza en el rostro, noqueándola. La bestia tomo entre sus filosas y enormes garras a la guardiana.

-Sandman.-Aulló Jamie al ver al guardián, desmayado, en la mano del cíclope.

Eris giro la cabeza y se encontró con que unos extraños la estaban mirando.

-Malditos humanos.-Maldijo Eris.- Siempre metiéndose en lo que no les incumbe.

La rubia monto de nuevo en la bestia y emprendió el vuelo hacia Salummiprus. El cíclope avanzo a grandes zancadas y se internó en el bosque, perdiéndose entre la maleza.

Los Bennet, en especial Julie, seguían sumergidos en un silencio provocado por la incertidumbre.

-o-

2 Horas antes

Blanco y Berenice estaban sentadas en el suave pasto de la Madriguera, disfrutando de una taza de café.

-¿Por qué los salvaste?-Pregunto Berenice para después darle un sorbo al café.

-Las ordenes eran claras, pero al final fue mi elección.-Respondió la castaña.- Supongo que intentaba redimir errores del pasado. Buscaba paz por las cosas que hice.

-Lo que hiciste fue un error. Si Maldad llega a ponerles las manos encima, nos estaremos enfrentando al mismo Maldad que acabo con la Edad de Oro. La fe de los niños es algo tan poderoso que puede otorgar la inmortalidad e incluso devolver la vida, si Maldad se hace con ese poder, nadie será capaz de detenerlo. Es por eso que debiste matarlos, para evitar que el enemigo pudiese fortalecerse.

-Míranos Verde, se supone que nuestro trabajo era proteger este mundo, bajo la promesa de que algún día llegaría otra Edad de Oro, ¿de qué sirve lograr eso, colocando cimientos de dolor y odio? Esa es una paz falsa. Los guardianes son todo lo que debimos ser, son los que realmente le dan a este mundo la luz que necesita, la esperanza, los sueños, el asombro, le diversión y las memorias que fungirán como pilares de un mejor futuro. Nosotras, sólo somos soldados, atacamos y luego investigamos. Eso no es propio de lo que los antiguos Zar añoraban.

-Basta de tu romanticismo. Esto es el mundo real, en el que nos tocó vivir, en el que la fuerza militar mantiene todo en orden. Puedes remediar tu error aquí y ahora, acaba con ellos, fulmínalos con tu poder. Prefiero cargar con la sangre de los guardianes, que con la del mundo entero.

-No. No lo haré, yo no hago el trabajo sucio de Manny.

-No puede ser, ¿te encariñaste con ellos Blanco? Si es así, entonces estoy sorprendida. Da igual, dentro de poco se reunirá el concilio y debemos irnos.

Ambas se despidieron de los guardianes dando como única explicación que se trataba de algo importante.

-¿Pero qué haremos si sucede algo mientras no están aquí?-Pregunto Jack.

-Tendrán que resistir. Así que, no hagan nada estúpido que los ponga en peligro.-Dijo la castaña y observo a Jack con detenimiento.- Toma esto.-La castaña le ofreció al albino un cuchillo resplandeciente.- Es especial, así que no lo pierdas.

Jack abrazo a la castaña, provocándole un sonrojo que pasó desapercibido para todos. Tooth observo esto y las plumas se le erizaron, pero después inclino la cabeza y se marchó batiendo sus alas.

-Puedo hacer un túnel hasta su destino si así lo desean.-Propuso Bunny.

-Gracias Aster, pero iremos volando.-Dijo Berenice con su habitual sonrisa.

-¿Volando?-Pregunto North confundido.

-¡Freud!-Llamo la castaña y un caballo negro apareció por lo túneles de la Madriguera, acompañado por otro de pelaje café. Ambos estiraron unas largas y emplumadas alas, dejando a todos boquiabiertos.- Iremos en nuestros pegasos.

-Hola Sigmund.-Saludo Berenice al pegaso de pelaje café.

Ambas montaron de un salto y desaparecieron por los túneles de la Madriguera.

-¿Han visto a Tooth?-Pregunto Jack al notar la ausencia del hada, a lo que sus amigos negaron con la cabeza.

El joven guardián busco a Tooth por todas partes durante un buen rato. Comenzaba a creer que jamás la encontraría hasta que la vio sentada en la colina de una de las montañas. Jack, que ahora volvía a tener su cayado, llamo al viento y éste lo llevo junto al hada de los dientes.

-Tooth, ¿qué haces aquí? Te estuve buscando por todas partes.-Dijo Jack preocupado. Tooth se puso en pie y dio media vuelta para verlo. La guardiana tenía una expresión melancólica y triste.

-Jack… ¿te gusta Blanco?-Pregunto Tooth temiendo por la respuesta, pero aun así quería aclarar sus dudas.

-¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso?-Dijo Jack sorprendido y tomando a Tooth entre sus brazos.

-Es que… te he visto pasar mucho tiempo con ella y… sería mejor que te dejase en paz.-Dijo Tooth mientras unas lágrimas se resbalaban por sus mejillas.

-No digas eso Tooth.-Pidió Jack.- Yo te quiero a ti, yo te amo a ti.

Tooth miro con sorpresa el rostro del albino. "Te amo", esa era la palabra que Tooth no había escuchado desde que sus padres murieron a manos de ese detestable mono. Desde que ella también murió bajo los golpes y las patadas de esa enardecida muchedumbre. Pero ahora Jack, su compañero guardián y su amigo se lo decía sin dudar, relajándola y dejando en ella un sentimiento de felicidad que sólo podía ser concedido por alguien que realmente ella estimase.

-¿De… de verdad me amas?-Pregunto Tooth como si hubiese imaginado lo que acababa de escuchar.

Jack se dio cuenta de lo que dijo. Nunca antes se había abierto emocionalmente de esa forma con alguien, siempre estuvo solo, sin nadie con quien contar, pero todo cambio cuando se unió a los guardianes y conoció Toothiana. Paso un tiempo con ella, siempre conversando y disfrutando de su compañía. Y poco a poco se enamoró del hada, viendo en ella una gran amistad y una comprensión de su soledad. Ella había estado ahí para él cuando no encontraba su lugar en el mundo y cuando estuvo en completa soledad. Y ahora que la tenía entre sus brazos no la iba a dejar ir nunca, pues era ella con quien quería compartir su inmortalidad.

-Te amo Toothiana.-Dicho esto Jack se acercó al rostro de la guardiana y la beso en los labios. El beso era cálido y representaba todo lo que uno quería del otro: Amor.

Los labios se abrían lentamente y sus lenguas se tocaron con timidez. El tiempo se detuvo para ambos, no existía nada más que el otro. Jack acerco más a Tooth hacía su pecho y la acarició con suavidad. Tooth abrazo el cuello de Jack y entrelazo sus piernas a la cintura del albino. El beso fue largo, pues ninguno quería que se terminase. Todas sus dudas desaparecieron, su relación estaba más que establecida y el amor que sentían ambos era indiscutible.

Al fin se separaron para dar un respiro. Se miraron a los ojos y sonrieron y volvieron a besarse apasionadamente.

-Yo también te amo Jackson.-Dijo Toothiana para después volver a besar al albino.

Ambos regresaron al centro de la Madriguera, donde estaban sus compañeros armando un plan. Bunny al verlos tomados de las manos sonrió maquiavélicamente, pues no podía esperar por gastarle bromas a Jack.

-Por fin se aparecen.-Dijo North con algo de frustración.

-¿Qué sucede North?-Pregunto Jack apretando la mano de Tooth con la suya.

-Es la fe.-Sentencio North.- Los niños no han tenido sueños desde hace un tiempo, siendo Tooth la única que sigue haciendo su trabajo. En resumen, debemos salir a apoyar a Sandy a crear sueños, pero no debemos ir todos para no llamar la atención.

-Yo me ofrezco entonces.-Se adelantó Jack.

-Ese es el problema compañero, hemos decidido que Tooth será mejor compañera de Sandy, debido a que ya tiene experiencia en pasar desapercibida ante los ojos de cualquiera.-Explico Bunny.

-Ni hablar, no dejaré salir a Tooth, no la pondré en riesgo.-Replico Jack, pero Tooth se acercó y tomo la palabra.

-Ellos tienen razón Jack, yo sé cómo moverme sin ser vista. Debo ir, para arreglar éste problema.

-Jack, Tooth.-Los llamo North.- Esto me gusta tanto como a ustedes dos, pero es algo que debemos hacer antes de que la fe se convierta en un problema.

-Blanco dijo que no hiciéramos nada estúpido y es justo lo que estamos a punto de hacer.-Repuso Jack, pues no quería apartar a Tooth de su lado y ponerla en una situación de riesgo.- Berenice y Blanco dijeron que deberíamos escondernos hasta que todo pase, tal vez es la única opción que hay.

-Hasta ayer tú tampoco estabas de acuerdo con esconderte y ahora lo estas, ¿por qué el cambio de opinión?-Pregunto Bunny.

-Porque hay mucho en juego.-Respondió Jack al tiempo que apretaba con más firmeza la mano de la guardiana.

-Jack, yo quiero hacer esto.-Dijo Tooth.- Es por el bien de todos nosotros. Te prometo que tendré cuidado.

Sandy le dedico una sonrisa al albino para darle confianza y formo una figura de él mismo portando un escudo que defendía al hada de los dientes.

-Está bien.-Acepto Jack, aunque de mala gana.- Pero prométeme, que si algo sucede o no sale de acuerdo a lo planeado volverás aquí cuanto antes.

-Te lo prometo.-Dijo Tooth levantando su mano derecha.- Prométeme que estarás aquí en todo momento.

La respuesta tardo en llegar pero al fin Jack hablo:-Lo prometo.

Los guardianes dispusieron todo y cuando estuvieron listos se despidieron, deseándoles suerte a sus amigos. Tooth beso por última vez al albino. Ese sería el único beso que se darían en un largo tiempo.

-o-

Actualmente

Jack daba vueltas por la Madriguera, intentando despejar sus pensamientos, ¿por qué tardaban tanto? Hace una hora que Tooth y Sandman deberían haber llegado. ¡Suficiente! Él mismo saldría a buscarlos.

-Jack, ten paciencia.-Dijo North, impidiendo su partida.- Tal vez nada malo paso, posiblemente fue un pequeño retraso.-Pero North mismo desconfiaba de sus palabras.

-Ya paso demasiado tiempo. Sabía que debí ir con ella, ¡Maldición!-Bramo Jack por la impotencia y falta de información del paradero de su amada.

-Estoy seguro de que están bien.-Dijo Bunny uniéndose a sus amigos.- Estamos hablando de Sandy y Tooth después de todo.

Los guardianes fueron interrumpidos cuando un fuerte estruendo sacudió la Madriguera, haciendo temblar el piso. Era como aquella noche en que los heraldos de Maldad atacaron el taller. De nuevo otro estruendo se hizo presente, era como si un rayo golpease la tierra.

Los yetis tomaban sus armas, los huevos de piedra se preparaban para pelear y las mini hadas se arremolinaban, decididas a formar parte de un posible combate.

-o-

Salummiprus Nucibtiru

Maldad estaba sentado en su amplio y majestuoso trono, la piel de su cuerpo estaba hecha jirones, como si se tratara de un traje al que han golpeado incansablemente; sin embargo, su plan iba a la perfección. Sabía que si creaba estragos en la fe de los niños los guardianes aparecerían eventualmente y si lograba capturar a alguno de ellos los otros vendrían en su búsqueda.

Pitch se maravillaba al ver a la guardiana de las memorias encadenada, en uno de los calabozos más profundos del castillo.

-Eres verdaderamente hermosa Toothiana, no sé cómo no pude darme cuenta de eso anteriormente.-Dijo Picth con sarna y una sonrisa malvada en su rostro, Tooth se mantuvo en silencio mirándolo con odio.- Jack Frost no tiene idea de la suerte que posee.

Pitch se acercó lentamente a Tooth, riendo por lo bajo. Poso una de sus frías manos sobre una de las mejillas del hada, ésta aparto su rostro de inmediato.

-Una reina como tú sólo puede estar a un lado de un rey como yo.-Dijo Pitch. A Tooth le hervía la sangre de la ira y le escupió en el rostro al rey de las pesadillas quien la abofeteo con tanta fuerza que un hilo de sangre broto de su boca.

-No la lastimes, Black.-Ordeno Maldad, entrando en el calabozo renqueando al caminar.- Debe estar en perfecto estado, para lastimar mucho mejor al espíritu del invierno.

Tooth observo al hombre de casi tres metros de alto y realizo que ese debía ser Maldad. Aquel sujeto era imponente sólo en su presencia, sus ojos tan rojos como la sangre fresca, denotaban una calma absoluta pero también revelaban a un ser poderoso, de gran autoridad. Maldad se veía en mal estado pero a Tooth le pareció estar posando su mirada en un dios, pues el aura que emanaba era aplastante, su presencia encogía los corazones y doblegaba las mentes. Pitch Black parecía un niño indefenso y berrinchudo al lado de Maldad que mostraba un porte sereno y majestuoso, él era sin duda alguna único y a simple vista terrible. Tooth entonces se sintió pequeña y mentalmente desnuda ante el inmenso hombre, como si éste pudiese descubrir todo sobre ella sólo con mirarla.

Maldad se aproximó a Tooth y poso una de sus enormes manos sobre los pequeños y rosados labios del hada.

-Tú también lo amas. Pero puedo ver que escondes un enorme secreto al igual que Sandman.-Maldad frunció el ceño, medito un momento y continuo.- Compadezco a Jack Frost, tú secreto es…propio de un hipócrita. El espíritu del invierno no tiene idea de que de verdad ha estado solo todo este tiempo. La voz de Maldad era atronadora, como si escuchase un relámpago rugir con total intensidad dentro de sus oídos.

-Eso quedo en el pasado.-Dijo Tooth con lágrimas en los ojos por la culpa que suponía su secreto.- Él es nuestra familia ahora, y yo lo amo.

Maldad rio un poco, era una risa sepulcral, llena de despreció y sarcasmo y después hablo, más para sí mismo que para Tooth:-Jack Frost, voy a destruir tu corazón y después tu vida.

Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.

Comentarios:

Sasha: Me alegra que la historia de Blanco te gustase; sin embargo, aún queda mucho por explorar con respecto a ese personaje, ¿qué no te gusto de su historia? xD Te aviso que pronto vendrá lo mejor del fic, a partir del capítulo 13 o 14 se marcara un punto y aparte, pero no te arruinare nada. Espero que el momento JackxTooth sea de tu agrado. Saludos :)

LaNouvelletoile: Me agrada que te hayas quedado en el fic y que te siga gustando. Espero que tu computadora no te vuelva a traicionar xD. Y si crees que los capítulos anteriores fueron buenos, no tienes idea de lo que está por venir, y con respecto a Maldad la respuesta es sí, es sumamente peligroso, de hecho extremadamente poderoso. Saludos :)