Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes de El Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black
Vaya, esta semana me sentí muy inspirado. Mi musa se quedó a mi lado susurrándome ideas xD Y me vi en cierta libertad de mis responsabilidades de la vida diaria, lo cual nos trae al segundo capítulo de la semana. Yo sé que es muy corto, de hecho es uno de los más cortos, pero estoy seguro de que les gustara. Sin más, disfruten y espero que sea de su agrado.
Capítulo 13: El asalto a la Madriguera
La Madriguera fue golpeada nuevamente de una forma violenta y estruendosa. Los yetis se armaban con espadas, alabardas, cimitarras, arpones y todo un arsenal variado. Los huevos de piedra cambiaban a su rostro malhumorado y las pequeñas hadas desenvainaban pequeñas espadas que eran apropiadas a su tamaño.
A North le fueron le fue entregada una espada de oro que tenía en la empuñadura una media luna y de ésta salía una tenue luz. Era esa su arma más poderosa, la cual obtuvo muchos siglos atrás cuando se enfrentaba por vez primera a Pitch Black. Pasado el tiempo la nombro "La destructora de pesadillas" y la mantuvo escondida con gran recelo, pues era una reliquia de la casa Lunaroff, pero ya era tiempo de volver a utilizarla en el campo de batalla.
Bunny regreso a la entrada de los túneles portando un bastón que tenía un huevo de oro en la punta. Ese bastón era también una reliquia de la casa Lunaroff, poseedora de gran poder, incluso se decía por ahí que la antigua Reina de la casa Celestia, Meira Rov, la dio como obsequio al antiguo Zar como única ayuda contra Maldad.
Jack regreso de su habitación, portando en el cuello con una cadena, una pequeña caja de oro perteneciente a Toothiana. La caja era otra de las poderosas reliquias de la casa Lunaroff hecha ver los recuerdos de cualquiera pudiendo develar sus debilidades y miedos, lo cual resultaba muy útil en una batalla. Tooth se la otorgó a Jack como un obsequio, cosa que fungió como voto de confianza y de amor entre ambos guardianes. En su mano izquierda, Jack se aferraba con firmeza a su cayado y en la derecha sostenía el reluciente cuchillo, hecho de un material desconocido, otorgado por la castaña. Por alguna extraña razón el cuchillo le brindaba valor y energía al joven albino y su recién reconstruido brazo derecho recordó sus fuerzas. El cuchillo al sentir al enemigo tan próximo pareció adquirir más filo y resplandecía con una tenue luz blanca en el mango.
Los túneles se estremecieron y de ellos apareció Morgan Rage, montando una bestia horrible que tenía cierto parecido con un lobo; sin embargo, sus patas eran anudadas y tenía seis en lugar de cuatro y sus colmillos eran largos, parecían largas espadas.
-¡Vete de aquí! ¡Vete con tu amo y al fin que les espera!-Grito North, alzando su espada de oro en señal de desafío.
Morgan se irguió en la bestia y comenzó a carcajear, su risa infundía terror:-¡Viejo loco! ¿Qué no reconoces a la muerte cuando la ves? Yo traigo aquí la voluntad de mi amo Maldad, destructor de la Edad de Oro, rey, dueño y señor de todo lo que existe y su dios.-Dicho esto desenvaino una larga espada negra de la cual brotaron unas llamas las cuales crearon un remolino que literalmente absorbía y consumía el aire a su alrededor. North sintió su espada crujir y de súbito estallo en mil pedazos y Morgan carcajeo triunfante y volvió a hablar- Nada, ni siquiera las poderosas y sagradas reliquias de los Lunaroff, pueden oponerse al poder de Maldad.
North estallo en ira y desenvaino sus dos espadas y arremetió contra Morgan Rage, pero fue detenido cuando éste alzo su mano libre y tras esta señal, por el túnel, emergieron un sin número de bestias y cíclopes hambrientos de una batalla y a la espera de un derramamiento de sangre, eran las Furias.
Ambos ejércitos colisionaron y dieron comienzo a una batalla sin igual.
Las Furias atacaban de manera salvaje y sumamente violenta, matando yetis en el acto y destruyendo huevos de piedra de un solo golpe, pero no eran capaces de acertar sus acometidas contra las pequeñas hadas.
North trataba de enterrar sus espadas en los monstruosos cíclopes pero éstos poseían una piel gruesa y ni el filo de las armas del anciano guardián era suficiente para atravesarlos tan fácilmente.
Bunny golpeaba a las Furias con su bastón destruyéndolas y dejando una estela de arena roja a su alrededor. No obstante, las Furias eran numerosas y no pedían cuartel, cosa que le complico las cosas al pooka, puesto que estaba siendo rodeado por un torrente de ataques que le eran cada vez más difícil de esquivar o bloquear.
Jack lideraba a las pequeñas hadas. Trataba de no perder el control de su ira al ver frente a él a Morgan Rage, el que brindo una tortura enfermiza a Toothiana, a su amada.
Morgan observaba la batalla desde la montura de su bestia, sólo esperando la victoria, pues no había nadie capaz de hacer frente a las Furias. Durante un tiempo hubo unos poderosos guerreros llamados "Caballeros de la Luna", que tenían la habilidad para destruir a las Furias con facilidad, pero esos guerreros habían caído bajo el poder de su amo hacia bastante tiempo.
Los guardianes se sorprendieron al notar que Jack destruía Furias a diestra y siniestra utilizando el cuchillo con una habilidad maestra, más que perfecta. Esto era imposible, pues Jack jamás había sido entrenado en el manejo de arma alguna y mucho menos en combate, pero era el joven guardián, quien destruía la mayor parte de las Furias, utilizaba el resplandeciente cuchillo como arma.
Jack no creía lo que pasaba, el cuchillo parecía tener voluntad y vida propia pues movía el brazo del albino en todas las direcciones donde se encontrase un enemigo y de un solo tajo los aniquilaba. Las Furias se arremolinaron en torno al joven guardián y éste creyó que sería su fin, pero el cuchillo brillo con gran intensidad. Acto seguido el arma lanzo una honda de energía que desintegro a todas las Furias que trataban de hacerle daño al albino.
Jack observo por un momento el arma que la castaña le había entregado y se maravilló de su poder. Una sola arma había sido capaz de acabar con más de una docena de Furias con tan solo un estallido de energía.
Morgan no sabía de donde había sacado tal arma el joven guardián y no le importaba. Lo único que paso por su mente fue darle muerte al albino de una vez por todas a pesar de las órdenes de su amo. Pues el cuchillo que Jack blandía era muy peculiar y de seguro serviría para obtener el perdón de su señor.
Entonces Jack y Morgan, guardián y heraldo, se enfrascaron en una dura pelea.
El cuchillo, en manos de Jack y con una rapidez increíble, atravesó la garganta de la bestia, matándola al instante y provocando la caída de su jinete.
Morgan se incorporó de inmediato, desenvainando su espada de hoja negra. Ahora el heraldo vestía una armadura de plomo que atrapaba la luz a su alrededor y de su cuello se desplegaba una larga y roja capa. Morgan se veía como todo un guerrero y Jack frente a él parecía un muchacho indefenso, pero su cuchillo resplandeció con gran intensidad, retando a la oscuridad de la espada del heraldo el cual esbozó una sonrisa de satisfacción pues esperaba probar el poder del cuchillo.
Las armas de ambos chocaron, haciendo rugir el metal de sus hojas y provocando que éstas temblaran incontrolablemente para ganar la ventaja sobre la otra.
-¡Pagarás por lo que le hiciste a Tooth!-Bramo Jack y sus globos oculares se tornaron completamente azules. La temperatura disminuyo de súbito. Morgan no le dio importancia y se liberó de la unión de su espada con el cuchillo. Su arma también era especial y de ésta brotaron nuevamente unas llamas, dando inicio a un remolino que consumía todo a su alrededor.
Los ojos de Jack regresaron a la normalidad, pues la espada de Morgan se hacía con todo su poder. Posteriormente, el cuchillo brillo, inundando la Madriguera con una segadora luz blanca la cual era consumida poco a poco por la espada de Morgan, la cual se sobrecargo y su hoja se pulverizo como si de arcilla se tratase. El cuchillo se mantenía resplandeciente.
Morgan cayó de rodillas y dejo ir un rugido de frustración. No podía creer que la espada hecha por su señor había sido más que suficiente para destruir una reliquia de los Lunaroff, pero no para acabar con un insignificante y pequeño cuchillo.
Jack estaba decidido a darle muerte al heraldo, cuando el cuchillo se desprendió de su mano y fue a parar en el ojo de un cíclope, matándolo en el acto. El arma se desencajo y regreso volando a la mano de Jack dejándolo perplejo y sumamente sorprendido.
Jack sonrió, no con motivo de burla ni de regodeo, sino de agradecimiento y un poco de nostalgia "Gracias Blanco", pensó.
Jack, de improvisto fue derribado por un golpe en su nuca que lo dejo fuera de combate. Pitch Black se había fusionado con las sombras y consiguió escabullirse a la espalda del albino para noquearlo.
Pitch le arrebato el cuchillo a Jack y alzó triunfante, provocando la ira de los guardianes, que comenzaron un ataque más enardecido. El hombre del saco sonrió con el arma en mano cuando ésta comenzó a brillar con intensidad. Acto seguido lanzo una pequeña explosión en la mano de Pitch, provocando que éste lo soltara y chillase de dolor.
Entonces el rey de las pesadillas, dueño del miedo y hacedor de terrores, se horrorizo cuando vio su mano lastimada. Era distinta, no pertenecía a él, sino a un hombre que llevaba miles de años muerto y ahora regresaba para atormentarlo: Kosmotis Sombriner.
Pitch intentó regresar su mano a la normalidad, infundiéndola en oscuridad, pero no dio resultado. Escondió su extremidad entre sus ropas y desapareció junto con Jack.
Bunny y North fueron derrotados por las Furias. Los yetis y hadas restantes escaparon de la Madriguera ante un enemigo implacable.
Morgan dio la orden de llevar a los guardianes a Salummiprus, para ser entregados a su señor. El heraldo observo el cuchillo, que estaba tendido en el pasto pisoteado del Madriguera, dio un respingo y comenzó a buscar por todas partes, pero no logro encontrar lo que había venido a buscar.
Su verdadera misión no era capturar a los guardianes, sino encontrar "El azote de los Zar", la espada que tanto codiciaba su señor. Y había fallado en su objetivo, pero su señor también buscaba a los guardianes y en eso sí podía complacerlo.
Observo por última vez el campo que había sido testigo de una corta pero enardecida batalla. Las dos últimas reliquias, la caja y el bastón, seguían allí pero las dejo, ya que eran insignificantes.
-o-
Salummiprus Nucibtiru, 4 días después de la batalla de la Madriguera
Jack abrió los ojos lentamente, la cabeza le dolía, los oídos le zumbaban y el aire que respiraba era pesado, como si estuviese inhalando humo. Pronto se dio cuenta de que estaba encadenado de los tobillos, las muñecas y del cuello. Las cadenas estaban aseguradas al suelo.
El lugar donde se encontraba era tan oscuro que no podía ver su cuerpo, sólo escuchaba las cadenas agitarse con el movimiento que hacía, ¿Dónde estaba? ¿Qué había sucedido?
De un momento a otro el lugar fue iluminado por la luz de las estrellas, mas no de la Luna. Jack miró al cielo, observo el astro gris y apagado, después miro a su alrededor y pudo ver que estaba de pie sobre una explanada de piedra, una terraza abierta al exterior. Miró hacia otro lado pero la misma oscuridad escondía todo, sólo podía divisar con claridad las cosas a un metro de él.
Escucho una grave y poderosa voz retumbar en su cabeza:-Jack Frost, el guardián de la diversión y espíritu del invierno. Bienvenido seas a mi reino, Salummiprus Nucibtiru.-Jack recordaba esa voz, era de Maldad.
El hombre de casi tres metros de alto apareció frente a él, sacándole un susto. Jack movió sus labios pero ningún sonido emergió de ellos. La oscuridad se disipó y pudo ver a sus amigos, Bunny, North y Sandy. Encadenados detrás de él y enfrente, a unos diez metros de distancia estaba Tooth, su amada, mirándolo con sus ojos violetas llenos de miedo.
Jack se encogió ante la majestuosidad de Maldad.
-Todos nosotros tendremos una larga charla, Jack Frost.-Dijo Maldad provocando que el joven guardián abriera su boca, tratando de liberar un grito, pero lo único que se escucho fue silencio, pues nadie hablaba en Salummiprus sin que su rey lo permitiese.
Entonces a Jack le surgió una gran interrogante, una pregunta de suma importancia:
¿Dónde estaba el Caballero Blanco?
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.
Comentarios:
Sasha: Lamento decepcionarte, pero el secreto de Tooth y Sandy será revelado hasta el siguiente capítulo. Me alegra que si te gustase la historia de Blanco, pero mi duda prevalece, ¿Qué te pareció el momento JackxTooth del capítulo pasado? Cuídate, Saludos :)
LaNouvelletoile: Tienes un nombre algo complicado de escribir xD Pero bueno, el secreto será revelado hasta la próxima actualización y también les esperan muchas sorpresas (muajajaja). Cuídate, Saludos :)
