Advertencia: Los personajes aquí mostrados son propiedad de Dreamworks y Willyam Joyce a excepción de los que no tengan relación alguna con las obras originales, esos son de mi autoría.
Aclaración: Los personajes de El Origen de los Guardianes se quedaran con sus nombres en ingles
Inglés-Español
Jack Frost-Jack Frost
Sandman/Sandy-Meme
Toothiana/Tooth-Hada
Bunnymund/Bunny-Conejo
North-Norte
Pitch Black-Pitch Black/Sombra
Aquí tienen el nuevo capítulo, en el cual les esperan muchas sorpresas, espero que lo disfruten.
Capítulo 19: El día que mataron a Jack Frost
La castaña estaba dándole los últimos ajustes a su armadura, cuando Bunny apareció por la puerta de la habitación. El pooka tenía una mirada de odio que le dedicaba a la ojigris.
-Si las miradas matasen, seguramente yo habría muerto tiempo atrás.-Dijo la castaña ante la fulminante mirada del pooka.
-¿Por qué lo hiciste?-Pregunto Bunny, conteniendo su furia.- ¿Por qué mentir?
-Merecían una oportunidad.-Respondió la castaña tratando de sonar lo más amable posible.- Iban a morir y yo era la única que podía ayudarlos en su situación.
-¿A qué juegas Blanco? Primero te apareces diciendo que no quieres tener nada que ver con nosotros y después pareciera que te preocupas por nuestro bienestar.-Dijo Bunny a punto de explotar de la rabia.
-He estado pasando por tiempos difíciles, Aster. Intento dejar mi pasado atrás y al mismo tiempo forjarme una nueva vida, una en dónde me libere ante el mundo, en dónde pueda conseguir buenos amigos.
-¿Una crisis, eso intentas decir?
-Todos hemos vivido una, yo no soy las excepción.
-¿Y somos tu excusa para olvidarte de tu pasado? ¿Qué quieres exactamente Blanco? Te he seguido la corriente al igual que todos pero ya me cansé de seguir. Necesito respuestas, para saber que puedo confiar en ti.
-Bueno, supongo que puedo comenzar con decirte que mi padre trato de violarme, fracasó y me disparó una flecha en el pecho. Morí a los 19 años y pase mil en completa soledad, sin tener a nadie, sin hablar ni hacer contacto con una pobre alma.-Los ojos de la castaña se humedecieron, cosa que hizo sentir un poco culpable a Bunny.- No sabes nada sobre mí, guardián. Si supieras, si te enterases, de las cosas que hice en el pasado…me mirarías con asco. Simplemente quiero dejar todo, olvidar aquellos malos tiempos en los que el mundo me lastimó y yo me volví una persona cerrada y muy desconfiada.
"Con respecto a la misión que me fue encomendada; fue con el propósito de evitar que Maldad les arrebatase su poder, de lo contrario se fortalecería. Deserté. Me opuse a la decisión del Zar Luna y al hacerlo fui citada a la corte marcial, es por eso que en ocasiones me iba y tardaba en regresar. En la corte se me brindo una oportunidad más, sólo una, si vuelvo a desobedecer ordenes me quitaran mis poderes y se me despojara de la inmortalidad, eso sin mencionar que perderé mi memoria y alguien más ocupara mi puesto en los caballeros."
-¿Lo ves? Es un comienzo y a decir verdad no está nada mal.-Dijo Bunny recuperando la calma y poniéndole una pata en el hombro a la ojigris.- Sobre tu nombre…
-Aún no.-Contestó rápidamente la castaña.- Cometí errores colosales en el pasado, errores en los que se supo de mi identidad y los que me rodeaban salieron lastimados. No quiero que vuelva a suceder y la forma de evitarlo es manteniendo muchas cosas en secreto, entre ellas mi nombre.
-Cuando esto termine y Maldad sea derrotado…deberás estar lista para las pascuas.-Le advirtió Bunny con una sonrisa divertida, provocando una radiante sonrisa en el triste rostro de la castaña. El pooka la admiró, disfrutando de como ella recobraba las esperanzas.
-Gracias por entender Bunny.-Dijo la castaña y le dio un fuerte y cálido abrazo al guardián de la esperanza. Bunny no se lo esperaba, de hecho, no estaba acostumbrado a recibir esa clase de afectos por parte de alguien que no fuese un niño. El pooka correspondió el abrazo, acariciando el cabello de la castaña con delicadeza.- Debemos irnos, de nosotros depende que el plan dé resultado.
-No estoy convencido con éste plan, ¿cómo fue que tu hermano accedió?
-No lo conoces. Él nunca cuestiona las órdenes, las sigue al pie de la letra, incluso si son descabelladas o ponen en peligro a sus seres queridos. Es por eso que a veces lo odio. Porque yo soy diferente a él, yo siempre cuestiono y pongo en duda lo que mis líderes me dicen. Pero Miguel tiene razón esta vez, es la única forma de salvar a Jack.
-Me quedaré contigo…para apoyarte.-Aclaró Bunny mientras se sonrojaba por sus palabras.- No tienes por qué hacer esto sola.
-Soy un Caballero de la Luna, no hay nadie más que pueda ocupar mi lugar en esta misión.
-¿Qué hay de Eithan, o incluso Denzel?
-¿Te estas preocupando por mí Bunny?-Pregunto la castaña alzando una ceja y con una sonrisa pícara. Bunny balbuceaba, intentando argumentar una buena razón del por qué dijo eso.- Da igual. Eithan debe quedarse fuera de peligro, él es el único que nos puede decir dónde se encuentra Jack mediante su enlace mental. Y Denzel debe quedarse a proteger la espada al igual que Miguel.
El Caballero Negro se acercó a Berenice por la espalda y la abrazó por la cintura.
-¿Estas bien?-Pregunto el rubio.- Has estado un poco callada últimamente.
-Súper.-Respondió la pelinegra.- Simplemente quiero que todo esto termine, nunca me gustó ser parte de los conflictos. Sin embargo, aquí estoy, salvando sus tristes traseros.-Esto último lo dijo con una pequeña sonrisa.
-Todo se solucionará, ganaremos la guerra y después vendrá la paz.-Dijo el ojiverde, acariciando el rostro de Berenice.- ¿Lista para la misión? ¿Para rescatar a Jack?
-Siempre.-Respondió la pelinegra.
North y Miguel habían estado discutiendo los últimos detalles sobre el plan que llevarían a cabo para rescatar al espíritu del invierno. Su conversación se extendió y North decidió preguntar por los Celestia.
-Estos…Celestia, ¿de dónde provienen?
-Nadie lo sabe.-Respondió Miguel.- Guardan ese secreto celosamente, esperando algún día volver a su hogar. Pero puedo decirte que ellos residen actualmente en Marte.
-¿Marte? ¿El planeta rojo?-Pregunto North con los ojos abiertos como platos y mostrando un expresión de gran asombro.
-Ese mismo.-Dijo Miguel, como si fuese lo más natural del mundo- Hemos estado ahí, los otros caballeros y yo. A decir verdad, fuimos entrenados por los Celestia durante 200 años, para controlar nuestras habilidades. Durante nuestra estadía en Marte conocimos a su nueva Reina, Zarsce Mei, no es muy amigable y no le agradan mucho los extranjeros pero los tolera.
-¿Son muy poderosos? ¿Podrían ayudarnos en este conflicto?-Pregunto North con un atisbo de esperanza en sus ojos.
-Decir poderosos es quedarse corto.-Explico Miguel.- Zarsce Mei, La Reina, ella puede hacerle frente a Maldad; me corrijo, ella puede derrotar a Maldad. No podría matarlo, por el simple hecho de que nadie puede hacerlo, no sin el Azote de los Zar, pero créeme cuando te digo que Zarsce barrería el piso con Maldad. Pero los Celestia no intervendrán, nunca lo hacen, a menos que les afecte.
-¿Estamos listos?-Dijo Bunny, interrumpiendo la charla entre los líderes de ambos grupos.- Sólo restan 16 horas para que Maldad le haga daño a Jack.
-Todo está dispuesto.-Contestó Miguel al tiempo que los guardianes y los caballeros se reunían en el centro de la Madriguera.- Saben cuál es el plan, síganlo al pie de la letra y todo saldrá bien. Buena suerte, la necesitarán.
Bunny asintió y dio un par de golpes al suelo, posteriormente un túnel se abrió y el pooka se hizo a un lado, dando paso a la castaña.
-¿Es seguro viajar por estos medios?-Pregunto la castaña, quien cargaba con un escudo circular en su espalda y una espada enfundada en su cinturón. Su voz se escuchó un tanto nerviosa.
-Por supuesto que sí.-Respondió Bunny, un poco ofendido por la pregunta.- Abrázate a mí, así podremos llegar más rápido.-La castaña envolvió el cuello de Bunny con sus brazos y entrelazo sus piernas alrededor de la cintura de éste. El pooka, completamente sonrojado, se percató de que el Caballero Negro lo miraba de una forma amenazante y sólo pudo esbozar una sonrisa nerviosa. Acto seguido entro en el túnel y corrió a toda velocidad.
-Nos vemos en el punto de reunión Miguel.-Dijo el Caballero Negro luego de montar en un pegaso de pelaje blanco. Sandy se sentó delante de él.- Si es que todo sale bien.
-Todo saldrá bien.-Lo corrigió Berenice quien montaba en el pegaso Sigmund. Tooth se sujetaba de la cintura de la pelinegra con una mano, mientras en la otra sostenía el cayado de Jack.
Los cuatro se perdieron por los túneles de la Madriguera, avanzando a toda marcha.
-North, conoces tu parte.-Dijo Miguel mientras envolvía, la aún rota, espada en trapos negros.- Lidera a los yetis y llévalos al punto de reunión. Denzel se encontrará contigo allí, lo más seguro es que esté acompañado por los gansos gigantes.
-Dalo por hecho.-Dijo North en tono serio.- ¡Phil!-El yeti apareció frente al ruso.- Prepara los globos de nieve y dile a todos que se preparen para marcharse, incluso a las hadas.-El yeti asintió y corrió en busca de sus compañeros.
-¿Nos quedaremos aquí?-Pregunto Eithan quien estaba sentado sobre el césped, con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. El Caballero Gris se encontraba meditando, manteniendo su conexión mental con Jack; alerta a cualquier cambio de su posición en el mundo.
-Tan pronto como saquen a Jack Frost de esa cueva nos iremos.-Respondió el líder de los caballeros.
-¿Crees que Maldad se haya fortalecido?-Pregunto Eithan sin perturbar su posición.
-Quiera el cielo que no. De lo contrario, Blanco se enfrentará a un enemigo más poderoso.
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Salummiprus Nucibtiru
Bunny y la castaña salieron del túnel. Miraron a su alrededor y se encontraron con un paisaje triste y a la vez horrendo. El reino de Punjam Hy Loo, caracterizado por su hermosa y exuberante flora, ahora no era más que tierra negra cubierta de infestos pantanos de agua ennegrecida. La tierra estaba recubierta por espinosos matorrales. La fauna había desaparecido por completo y aún se podían ver los huesos de aquellos animales que no escaparon a tiempo de las bestias.
-Por la Luna.-Exclamo Bunny mientras tosía, pues el aire que respiraba le picaba la garganta y le provocaba ardor en los pulmones.- Si Tooth pudiese ver esto…
-Lo hará.-Dijo la castaña, colocándose su casco.- Espero que el elefante volador se encuentre bien.
-Maldad pagará por esto.
-Tenlo por seguro, guardián.-La castaña se retiró el casco y se dio media vuelta para mirar a Bunny a los ojos.- Aquí es donde nos separamos Aster.
-Blanco…
-No.-Lo calló, poniéndole un dedo en los labios.- Es evidente que Maldad se fortaleció. Ni siquiera estoy segura de poder hacerle frente como antes. De ser así, tú no tendrías ninguna oportunidad. Si no vuelvo al punto de reunión en una hora…dile a mi hermano que lo amo, hazle saber a Miguel que lo perdono por todo lo que me hizo, eso le dará paz a su vida. Dale las gracias a Berenice de mi parte, por su amistad; dile a Eithan que le deseo suerte en su relación y notifica a Denzel que no podré asistir al nacimiento de su próximo hijo.
-Puedes decírselos tú misma.-Replico Bunny.- No te predispongas a algo tan terrible como lo es la muerta.
-Si rescatan a Jack.-Dijo la castaña, ignorando las palabras del pooka.- dile que aprenda a perdonarlos, nadie debe estar solo. A tus compañeros, hazles saber que nunca quise lastimarlos. Ni a ti Bunnymund.
-Blanco…
-Perdóname. Lo lamento mucho, no fui sincera contigo.-Lo interrumpió nuevamente la ojigris.- Te extrañare Aster, puede que el sentimiento no sea mutuo; sin embargo, me gustó haberte conocido.-La castaña abrazó a Bunny y antes de que éste pudiese replicar, fue arrojado de vuelta al túnel por el que llegaron.
La castaña se colocó el casco de nuevo, desenvaino su espada y metió su brazo derecho en las correas del escudo. La ojigris avanzo directamente a la enorme fortaleza de Salummiprus, dónde confrontaría a Maldad nuevamente.
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En los cielos
-¡Ahí está la isla!-Grito Berenice mientras el viento le golpeaba el rostro. La pelinegra señalo una masa de tierra considerable debajo de ellos, la cual era rodeada por el océano.
Los cuatro descendieron a una rapidez tal, que el respirar se volvió un tanto complicado. Al llegar a tierra fueron recibidos por un silencio expectante que creaba una atmosfera inquietante. Berenice y el Caballero Negro desenvainaron sus espadas, estando alertas a cualquier movimiento repentino entre la maleza.
"Esta isla es muy grande Eithan, ¿dónde debemos buscar?" Dijo el Caballero Negro en su mente, esperando la respuesta del Caballero Gris.
"No lo sé Negro…me es difícil siquiera recibir tus mensajes. Odio decir esto, pero están por su cuenta." Fue la respuesta que recibió el ojiverde por parte de Eithan.
El Caballero Negro intercambio miradas con Berenice y ésta asintió, en señal de que había escuchado el mensaje del Caballero Gris.
-Nos separaremos.-Dijo el Caballero Negro con cierto pesar en sus palabras.- De esa manera cubriremos más terreno. Sanderson, tú vienes conmigo.-El guardián de los sueños asintió.- Toothiana, tú acompañaras a Berenice, busquen en la parte este de la isla; nosotros iremos al oeste, si encuentran a Jack hagan una señal y nos reuniremos con ustedes cuanto antes.-Todos asintieron, de acuerdo con el plan.
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Salummiprus Nucibtiru
La castaña había caminado alrededor de cinco millas, sin encontrarse con ningún tipo de resistencia. La distancia que recorrió se vio totalmente desprovista de cualquier tipo de vida; ni animales salvajes, ni Furias, se presentaron al decidido pero precavido paso de la castaña.
La ojigris, al llegar al pie de la enorme fortaleza, se encontró con una estrecha escalinata que llevaba hacia arriba. La castaña subió con sumo cuidado de no caerse por los bordes de las escaleras talladas en piedra. La escalinata terminó en un portal amplio y bastante alto que daba la entrada a la fortaleza. La castaña entro sin vacilar, con la espada en alto y aferrándose firmemente a su escudo. Incluso con el sistema de filtrado de aire que tenía el casco, respirar se hacía una tarea agotadora, pues el viento era denso y parecía estar infecto.
La oscuridad reinaba en aquel desolado lugar en donde la luz no se atrevía a entrar. La ojigris avanzaba con lentitud, escuchándose el eco de sus pisadas. Intentó comunicarse con Eithan a través de su enlace mental, pero fue inútil. Era como si la fortaleza de Salummiprus fuese un agujero negro que se tragaba cualquier cosa que tuviese el infortunado destino de entrar.
La castaña envolvió su espada con una constante corriente eléctrica, con la cual iluminó su camino. Camino un poco más y se encontró con otra escalinata de piedra. Subió y subió, sin encontrarse con algún indicio de vida, sin recibir alguna brisa o un susurro de viento que proviniese de las fauces de alguna bestia. Su corazón se empequeñeció, sintiendo como la soledad la envolvía, no obstante, continuo su marcha hasta dar con una enorme puerta de piedra la cual se abrió por sí sola. La estaban invitando a entrar y eso no le gustó para nada.
Esta sala estaba bien iluminada por enormes antorchas clavadas en las negras paredes de piedra. Pero la ojigris notó algo inusual: había telarañas por todas partes, enormes tejidos sedosos cubrían las paredes y los pasillos de ese lugar. Un escalofrío le recorrió la espalda. La castaña interrumpió la corriente eléctrica que envolvía su espada, necesitaría de todas sus energía para enfrentarse a Maldad.
Siguió avanzando, observando, escuchando con atención e ignorando que una monstruosa y enorme araña la seguía, moviéndose de una forma tenebrosa por el techo, haciendo el menor ruido posible. La araña tenía hambre y cometió el error de sisear levemente para saborear su presa.
La castaña se dio media vuelta con rapidez y sus ojos se abrieron como platos, al ver una araña tres veces más grande que ella, acercándosele lentamente. La ojigris alzo su escudo, cubriendo su pecho y parte de su visión; levanto la espada, retando a la criatura. La araña, no pudiendo soportar más el hambre, se lanzó al ataque a una velocidad imposible para su tamaño
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En la isla
-¿Nada?-Pregunto Berenice a Tooth una vez que ésta regreso de su vuelo. El Hada negó con la cabeza.- Tal vez pasamos algo por alto, deberíamos ir al norte de la isla.
-¿No crees que ellos tomen esa misma dirección?-Cuestionó Tooth, refiriéndose al Caballero Negro y Sandy.
-Es poco probable.-Respondió la pelinegra.- Le envié un mensaje a Negro haciendo crecer un manzano. Se dirigirán al sur.
Sandy sobrevolaba la parte este de la isla en una nube compuesta por arena de sueños. Mientras tanto, el Caballero Negro avanzaba a grandes zancadas por el accidentado terreno, deteniéndose en cada cueva que encontraba, pero siempre obtenía el mismo resultado: nada más que humedad.
-¡Sandman!-Llamo el rubio, a lo que el guardián de los sueños descendió rápidamente y formo un signo de interrogación sobre su cabeza.- Según Eithan, Jack debe encontrarse en un estado de inconsciencia, ¿podrías encontrarlo a través de los sueños?-Sandy cerro los ojos y se concentró, tratando de dar con algún soñador por los alrededores, pero abrió los ojos nuevamente y negó con la cabeza.- Maldición, el tiempo no se detendrá por nosotros. Sólo restan 14 horas, más o menos.
Berenice, acompañada por Tooth, entro en una cueva situada cerca de la costa de la isla. El lugar era bastante húmedo y oscuro. Tooth, quien cargaba con la reliquia de los Lunaroff en su cuello, lidero la marcha pues la reliquia comenzó a resplandecer con una intensa luz, iluminando el camino. Ambas se encontraron con que la cueva continuaba y continuaba durante algunos metros, perdiéndose el camino en la oscuridad.
El Caballero Negro y Sandy se reunieron con sus compañeras en la entrada de la cueva tan pronto recibieron la señal del Caballero Verde.
-¿Crees que se encuentra ahí dentro?-Pregunto Berenice, refiriéndose a Jack.
Antes de que el ojiverde pudiese contestar, el cayado de Jack, que era sostenido por Tooth, comenzó a brillar con una tenue luz, cosa que indicaba que su dueño no se encontraba lejos. No hubo necesidad de pronunciar una sola palabra, todos se adentraron en las entrañas de la isla, siguiendo un empedrado camino.
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Salummiprus Nucibtiru
La castaña corría a toda velocidad, mientras un ejército de arañas del tamaño de un adulto la perseguía sin cansancio. Haber asesinado a esa enorme araña no fue buena idea después de todo. La ojigris chocó contra una pared y al verse sin salida no le quedo más opción que invocar sus relámpagos y matar a todo arácnido que se acercase.
Las arañas, aterradas por la cegadora luz de los relámpagos, se batieron en retirada, regresando a sus oscuros y horrendos hogares. La ojigris no perdió el tiempo y corrió en busca de la salida de aquel sofocante lugar. Subió deprisa por una rampa de piedra, aferrándose a sus armas. Al llegar al final se encontró con una escotilla cerrada, intentó abrirla pero no dio resultado. Entonces, a sus oídos llego un rugido atroz y su corazón dio un vuelco cuando se dio media vuelta y logró divisar, en medio de la oscuridad, a una araña gigantesca del tamaño de un buque dirigiéndose a toda marcha hacia ella. Esa debía ser la hembra.
La castaña golpeo con todas sus fuerzas la escotilla, pero ésta sólo sufrió una pequeña abolladura. La araña se acercaba cada vez más, rugiendo, moviendo sus largas patas con rapidez. Blanco golpeo la escotilla una vez más, haciendo uso de la súper fuerza que poseía, pero la escotilla no cedió. La araña, reptando de una forma asquerosa y horrenda, preparaba sus telarañas y alistaba su aguijón. La castaña, en medio de la desesperación, rodeo su puño con relámpagos y golpeo otra vez, despedazando la escotilla. Se dio media vuelta justo a tiempo para enterrar su espada en los ojos de la enorme araña. El arácnido profirió un grito de dolor y regresó al foso de dónde vino, chillando de dolor, con la espada enterrada en su abominable rostro.
La castaña se percató de que estaba de pie sobre la explanada donde días atrás enfrento a Maldad. Desenvaino una segunda espada que cargaba en la espalda y avanzó, hacia donde los planos indicaban que se encontraba la sala del trono. Entró con cuidado, manteniendo la guardia en alto. La sala estaba vacía, sólo la oscuridad le hacía compañía a la guerrera. De pronto escucho aplausos detrás de ella, se dio media vuelta, encarando al nuevo Maldad el cual se aproximaba a paso lento con una macabra sonrisa en su rostro.
-¡Felicidades, Caballero Blanco! Lograste sobrevivir a mis mascotas e infiltrarte en mi reino. Debo suponer que estas aquí para entregar el Azote de los Zar.
-Te equivocas.-Le contrario la ojigris, manteniéndose erguida y atenta a todo peligro.- Estoy aquí para que me entregues a Jack Frost.
-Blanco, Blanco, Blanco. ¿Acaso te he mentido? Ten al menos la cortesía de pagarme con el mismo respeto. Sabes muy bien que el espíritu del invierno no se encuentra aquí, en realidad tú conoces su ubicación. Estas aquí para "distraerme", mientras tus compañeros salvan al desdichado guardián de la diversión.
-¿Si sabías de todo esto por qué no mover a Jack, por qué no llevarlo a otro sitio?
-Simple, Caballero Blanco. Porque les entregare a su amiguito, sano y salvo, hablando físicamente por supuesto.
-Habla con claridad.
-La mente es algo frágil, algo que se puede romper con los instrumentos adecuados. Jack Frost pasó en mi poder durante diez horas, pero para él no fueron diez horas exactamente. Jack, en su mente, en su…memoria, cree que ha transcurrido un año desde que todo su mundo perdió el sentido.
-Lo torturaste.
-No me arrepiento de ello. Así que deberías preguntarte, Caballero Blanco, ¿estas segura de que el Jack que están por salvar es Jack al cien por cien?
-Maldito monstruo.
-Pensaba entregarles a su amigo, pero quisieron tomarme por estúpido y eso no lo voy a tolerar. Lo mataré, antes de que puedan hacer nada para evitarlo.
-¡HIJO DE PUTA! ¡TE MATARÉ!
-La vida es cruel, ¿por qué no habría de serlo la muerte también?
Dicho esto, ambos se lanzaron al ataque.
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En la isla
Caballeros y guardianes encontraron a Jack sumido en un profundo sueño, en el interior de la isla. El albino estaba recostado sobre una pira de piedra, siendo iluminado por una luz proveniente de un agujero en el techo de la caverna.
-¡JACK!-Bramo Tooth al ver a su amado en perfecto estado. Estaba por ir hacía el joven guardián, pero al tocar la luz, ésta lanzo a la guardiana varios metros en el aire con una explosión.
-Es una trampa.-Dijo el Berenice al tiempo que sanaba las heridas de Toothiana. La pelinegra hizo crecer algunas lianas con el objetivo de alcanzar al albino, pero éstas eran achicharradas al tener contacto con el haz de luz.- ¿Qué hacemos?
-Yo lo sacaré de ahí.-Dijo el Caballero Negro, decidido. Arrojo sus armas al suelo y se acercó al torrente de luz.
-¡No lo hagas!-Lo detuvo Berenice.- Ya viste lo que le sucedió a Tooth, si entras allí podrías morir.
-Estamos en guerra Berenice.-Replico Negro con serenidad.- Hay que sacrificarse para hacerse con la victoria.
-Eres un idiota. No permitiré que me abandones de esa manera.-Dijo Berenice entre sollozos.- No me dejes, no después de perdonarnos. Por favor, no lo hagas.
-Berenice.-Susurro el Caballero Negro.
-¿Sí Marcus?
-Te amo.-La beso en los labios, tomando su rostro con delicadeza. Se separó de la pelinegra y entro la corriente de luz.
Berenice, atónita por el beso, no se movió hasta pasados unos segundos. Intento entrar, salvar al hombre que tanto la cuidó en el pasado, rescatar a su compañero; pero fue detenida por Sandy, quien la tomo del brazo con fuerza. Tooth abrazo a Berenice por la cintura, evitando que ella entrase en el torrente de luz.
El Caballero Negro avanzaba lentamente, al tiempo que su armadura era pulverizada por completo y la luz le quemaba la piel de sobremanera. Gritaba de dolor mientras avanzaba, por su mente cruzaban recuerdos felices, en los cuales reía junto a su hermana menor, en los cuales rodeaba a Berenice con sus brazos y la consolaba incansablemente.
Marcus llego hasta Jack, lo tomo entre sus brazos y con fuerza lo lanzo fuera de la luz. Al hacerlo la luz se apagó y Marcus se desmayó, con la piel incinerada hasta el musculo.
Berenice corrió hacia él y comenzó a sanar al Caballero Negro. Tooth tomo a Jack entre sus brazos y le hizo una señal a Sandy para que se lo llevara de ese lugar. El guardián de los sueños cargo a Jack con una nube dorada.
Marcus abrió los ojos, sus heridas estaban sanadas y no podía creer que siguiese con vida. Rápidamente sus verdes ojos buscaron a Berenice y se encontraron con los azules de ésta. La pelinegra sonreía y lloraba de felicidad, abrazó a Marcus y lo beso en los labios.
-Te amo.-Dijo Berenice en medio del llanto.- Te amo Marcus.
Tooth al ver la escena sonrió felizmente. Sandy estaba por salir de la cueva, cuando el paso le fue cortado por una pareja de cíclopes. Uno de ellos golpeo con fuerza al guardián de los sueños y el otro, viendo la oportunidad única, le traspaso el corazón a Jack con una cimitarra.
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Salummiprus Nucibtiru
La castaña luchaba hábilmente contra Maldad, su casco estaba destruido por completo y algunas partes de armadura se encontraban rotas.
Maldad golpeó a la ojigris en el rostro, posteriormente le propino una fuerte patada en la rodilla, destrozándole los huesos. La castaña dejo ir un alarido de dolor. Maldad le dio la espalda, sólo para dar un veloz giro de 180 grados y patearla en el mentón con fuerza.
La castaña fue arrojada varios metros en el aire y estuvo a centímetros de caer al acantilado, pues la batalla se había trasladado hasta la torre más alta de la fortaleza.
-Mírate Caballero Blanco.-Dijo Maldad, avanzando lentamente hacia la ojigris.- Me decepcionas. Aunque, deberías estar feliz, serás la primera en morir y no sufrirás mientras acabo con la vida en este planeta. Asesinare a los Caballeros de la Luna y torturare a todos y cada uno de los guardianes. Sandman, Toothiana, Nicolas y ese tal, ¿Ester, Raster? ¿Cuál era su nombre?
-Tú…horrendo-Susurró la castaña, incorporándose, luchando contra el dolor de sus heridas.- Estúpido.-La castaña comenzó a cubrirse por intensos relámpagos.- Hijo de perra.- Su cuerpo era iluminado por el inmenso poder eléctrico que irradiaba.- Su nombre, es ¡ASTER!-Los relámpagos fueron liberados y golpearon a Maldad, despedazando la torre y levantando una gran nube de humo.
La castaña, sangrando por la nariz, avanzó entre esa bruma, intentando divisar algo. Repentinamente comenzó a ser estrangulada por una fuerte mano y cuando su visión se aclaro pudo ver a Maldad, sujetándola del cuello y elevándola en el aire. El villano no tenía ni un solo raspon.
-La Edad de Oro se perdió, pero muchos sobrevivieron al Colapso. Yo podría reconstruir todo, brindarles un orden, en el cual tendrían un propósito: alimentarme.-Dijo serenamente Maldad. Entonces hizo presión en el cuello de la castaña, destrozándole la garganta. Posteriormente la arrojó lejos.- ¿No vale el futuro del universo un triste mundo?
"Con uno no te bastará, asqueroso bastardo", pensó la castaña, mientras escupía charcos de sangre. Lentamente se puso en pie, su vista estaba nublada y la cabeza le daba vueltas. "Acabaré contigo". Desenvaino dos pequeñas espadas que cargaba en sus piernas, y reunió toda la fuerza que le quedaba y ataco a Maldad con una energía renovada.
La castaña descargaba sus espadas sobre el cuerpo del villano, cortándole y esquivando sus ofensivas. De un solo tajo le cercenó un brazo. Maldad, sorpresivamente, regenero su extremidad perdida y golpeo a la ojigris en el rostro, derribándola, pero ésta se puso en pie de inmediato y se escondió entre la nube de polvo que seguía presente, pues ningún viento soplaba que la pudiese diseminar. La ojigris caminaba cautelosamente, buscando alguna forma de bajar de esa enorme torre. Pero entonces sintió un inmenso ardor y un dolor extenuante recorriéndole el pecho. Maldad la había traspasado con una espada y pocos centímetros faltaron para que le perforase el corazón. Maldad, con una fuerza increíble, levanto a la castaña unos pies del suelo, ésta última, entre gemidos de dolor y apretando los dientes, intentaba liberarse de toda forma posible.
-Eres tan débil.-Al decir esto unos relámpagos rojos cubrieron la espada, electrocutando a la castaña quien se retorcía y chillaba de dolor.
Maldad desencajo el arma y le dio vuelta a la ojigris. La golpeo con nuevos relámpagos haciéndola caer por el alto precipicio.
La castaña caía con rapidez desde esa gran altura, con el cuerpo destrozado. Estaba dispuesta a morir, a encarar a la muerte como a una vieja amiga. Había cumplido su parte en este mundo y ya no la necesitarían más.
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En la isla
Berenice aniquilaba Furias a duras penas, pues al curar a Marcus había gastado demasiada energía. La pelinegra intentaba abrirse paso para llegar a Jack mientras Sandy y Tooth también mataban Furias. El tiempo corría y si no llegaba junto a Jack no podría salvarle la vida.
Berenice logró llegar hasta Jack y al ponerle las manos encima, todas la Furias se desvanecieron. Berenice intentó sanar a Jack, pero no daba resultado.
-¿Qué sucede?-Pregunto Tooth al borde del llanto.- Berenice, ¿por qué sus heridas no se cierran?
-No puedo…-Berenice se arriesgó y utilizo todo su poder, pero el pecho de Jack seguía emanando sangre.- Está muerto.-Sentenció la pelinegra en un susurro.
-¿QUÉ?-Bramo Tooth rompiendo a llorar y sujetando la cabeza de Jack.- ¡TRAELO DE VUELTA! ¡SALVALO!
-Tooth, lleva diez minutos muerto, después de ese margen de tiempo ya no puedo hacer nada.-Declaro Berenice con lágrimas en los ojos.- Debemos irnos, antes de que regresen por nosotros.
-¡NO! ¡REVIVELO!-Tooth se aferraba al cadáver de Jack, llorando inconsolable. Sandy lloraba en silencio. Marcus seguía inconsciente.
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En los túneles
La castaña abrió los ojos con lentitud, sintiendo como la sangre resbalaba por su mentón, su cabeza y su pecho; sopesando el dolor de sus huesos rotos y dejándose llevar por el ardor de sus cortadas. Su vista estaba nublada y le cabeza le daba vueltas, no obstante, se percató de que avanzaba a gran velocidad.
-Bu…Bu…Bunny.-Alcanzo a susurrar, sintiendo un insoportable ardor al hacerlo, puesto que sus cuerdas vocales estaban casi totalmente pulverizadas.
El pooka se detuvo en su frenética carrera. Cargaba con la castaña en su espalda, la tomo con delicadeza y la acurruco entre sus brazos.
-Resiste Blanco, llegaremos al punto de reunión y te brindarán atención médica.-Dijo Bunny con lágrimas en los ojos, no quería perder a la ojigris, no estaba dispuesto a verla morir después de que comenzó a confiar en ella…después de encariñarse de ella.
La castaña, con su rostro ensangrentado, mantenía una expresión seria y cansada. Levanto una de sus manos lentamente, dirigiéndola al rostro de Bunny pero sus fuerzas la abandonaban y no logró completar el camino. El pooka tomo la mano de la castaña con delicadeza y la ayudo a completar su objetivo. Bunny dio un suspiro desesperanzado, al sentir la fría mano de la ojigris acariciándole el rostro débilmente. La castaña esbozo una pequeña pero pacifica sonrisa. El guardián de la esperanza trataba de contener el llanto al ver la pálida piel de la castaña, al presenciar como la vida de esa dama se escapaba poco a poco.
-A…A…A…-La castaña trataba de pronunciar unas palabras, haciendo uso de sus últimas energías, casi entregando la vida en ese último esfuerzo. Bunny se acercó a su pálido rostro, con las gruesas lágrimas escapándose de sus ojos.- Aelia.-Dijo al fin.- Mi nombre…es…Aelia.
La sangre brotaba de la herida en el pecho de la castaña quien cerraba los ojos lentamente. Bunny la abrazo, rompiendo a llorar, acariciándole el cabello. La castaña se acercó al rostro de Bunny, haciendo un esfuerzo enorme para no cerrar sus ojos. Finalmente, la ojigris depositó un tierno beso en la nariz del pooka.
Al completar su cometido, la castaña cerro sus ojos, su sonrisa se desvaneció, sus pulmones se detuvieron y su corazón dejo de latir.
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-¿Dónde estoy?-Pregunto Jack. Se encontraba de pie sobre una baldosa blanca. Su ropa era totalmente blanca y también lo era todo aquel extraño lugar.
Jack paseo un momento, sintiéndose en bienestar, sintiendo como nada le preocupaba. Al final reconoció unas vías de tren, se encontraba en una estación de trenes, donde extrañamente todo era de color blanco que resplandecía de manera apaciguan te, sin cegar los ojos del joven guardián. En aquel vacío lugar se respiraba una atmosfera de paz y comodidad.
-¿Qué es este lugar? ¿Dónde están los otros?
Jack camino y vio un enorme reloj, de color blanco naturalmente, a excepción de los números en él y las manecillas, pues éstas eran de color negro. El joven guardián camino sin descanso durante mucho tiempo y al mirar alrededor se encontró con el mismo reloj. Eso incomodo al guardián, así que decidió correr a toda velocidad, sólo para terminar en el mismo punto. No se agotó en lo más mínimo, sino que comenzó a estresarse. Jack repitió la acción decenas de veces, sólo para terminar en el mismo punto una y otra vez.
-Esto no es posible.-Se dijo a sí mismo, sin comprender lo que estaba sucediendo.
Jack abrió los ojos como platos al ver a un hombre sentado en una banca, cerca de él. El hombre vestía un elegante esmoquin blanco, camisa azul celeste, carente de corbata o moño, zapatos negros relucientes y unos anteojos de sol que ocultaban los globos oculares de aquel hombre que aparentaba una edad entre los 40 y los 50. El hombre de traje blanco tenía entre sus manos un diario, que leía con total atención. Jack tomo asiento junto al hombre de cabello negro, no se sentía extraño con él ni tampoco en peligro, era como si al estar junto al hombre de traje blanco sintiese una sensación de bienestar y familiaridad, sumamente cómodas.
-Hola.-Saludó el joven guardián. El hombre de traje blanco seguía centrado en su lectura. Jack se acercó un poco y se extrañó al ver que el diario no tenía nada escrito en sus hojas.
-Jack Frost, el tiempo ha llegado.-Dijo el hombre, enrollando el diario y depositándolo a un lado. La voz del hombre no mostraba expresión alguna.
-¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres tú y dónde estamos? ¿Esto es el cielo?
-Estas en el Limbo, Jack Frost, el punto medio entre la aletargada existencia y la muerte.-El hombre simplemente veía hacia delante.
-¿Qué hago aquí y cómo sabes quién soy? Y más importante aún, ¿quién eres tú?
-Mi identidad no es relevante para tu decisión. Puedes llamarme como mejor te sientas.-El hombre hablaba en un tono neutro, sin mostrar emoción alguna. Era como una computadora, pensó Jack.- Estas aquí para tomar una decisión Jack Frost.
-¿Decisión, de qué hablas?
-Camina conmigo Jack.-Dijo el hombre en ese tono neutro y vacío, poniéndose en pie sin abrocharse el elegante saco recto. Jack obedeció sin titubear y sin dudar.
Ambos caminaron y por primera vez Jack noto un cambio. La estación de trenes fue reemplazada por un suelo gris y polvoriento y un fondo negro provisto de punto blancos.
-¿Dónde estamos?-Pregunto Jack sin apartar la vista del hombre que era notablemente más alto que él.
-La pregunta correcta sería, ¿dónde y cuándo?-Corrigió tranquilamente el misterioso personaje.- Te encuentras de pie sobre suelo lunar, doce años en el futuro.
-¿Qué hacemos en la Luna? Me estas confundiendo, ¿doce años dijiste?
-Estas muerto Jack.-La noticia no pareció sorprender mucho al joven guardián. El hombre de traje blanco se mantenía serio.- Eso no debió ocurrir. Tu muerte supone una reacción en cadena en los eventos futuros de tu universo.
-¿Qué eventos?
-Unos que orillaron a la raza humana hasta su extinción y acabaron con la vida en la Tierra.-El hombre seguía ablando de forma serena, sin verse perturbado por sus palabras.- Mira detrás de ti y comprenderás.
Jack se giró y se horrorizo al ver una esfera enorme en el firmamento que debía ser la Tierra, pero ésta era de un color negro en su totalidad y al ver a su derecha vislumbro una esfera azul que debía ser el sol, ahora sólo era una enana blanca, sin energía ni calor que brindar a los otros planetas.
-¿Qué sucedió aquí?-Pregunto Jack entrecortadamente.
-Una guerra, que consumió el sistema solar por completo.-Respondió el hombre de traje blanco sin cambiar su neutra expresión.- Tu muerte ocasiono esto. En doces años será realidad.
-¿Qué hay de los otros? Los guardianes y los caballeros, ¿qué sucedió con ellos?
-Intentaron hacer frente a la amenaza. Su intervención no cambio el curso de las cosas.
-Pero, ¿cómo?
-Tu sola existencia Jack, evita que esto suceda. Pero al morir, creas una reacción negativa en los eventos a ocurrir antes de todo esto.-A la velocidad con que Jack parpadeó aparecieron de nuevo en la solitaria estación de trenes.- Debiste vivir, era tu deber estar presente en un evento que ocurriría en seis años.
-¿Qué evento? Dame más respuestas.-Pidió Jack, tratando de seguir el ritmo.
-Al ver lo que sucede, Jack, debes tomar una decisión. Debes elegir entre vivir o morir. Al morir terminarás con tu sufrimiento y con malas experiencias que te esperan en el futuro. Si decides vivir, todo retoma su orden natural.
-¿Es malo lo que me espera si decido vivir?
-Ante los problemas y situaciones que te esperan desearas estar muerto.-Respondió el hombre serenamente.
Jack se llevó las manos a la cabeza, ¿tan importante era? No quería dejar a sus amigos, a su Tooth. Por otro lado, ya había sufrido torturas horrendas y no quería vivir más dolor.
-¿Por qué me das la oportunidad? Suponiendo que tú seas el responsable de esto.
-Lo soy. Te doy la oportunidad de elegir, porque el orden debe ser restaurado. No es imprescindible, pero restaurar el curso de las cosas podría evitar obstáculos en un evento mucho más grande que el que te atañe.
-¿Y qué si no decido ninguna de las dos opciones?
-Te quedaras aquí varado, en el Limbo, durante toda la eternidad.-Respondió el hombre de traje blanco en su peculiar tono neutro.- Mira a tu alrededor y comprenderás.
Jack se sobresaltó al ver la estación de trenes. Ya no se encontraba vacía, sino que ahora estaba repleta de personas que vestían andrajosas ropas blancas. Algunos individuos se lanzaban a las vías del tren, esperando que éste llegase; otros gritaban mientras se arrancaban el cabello de la cabeza con sus propias manos. Mientras tanto, algunos de ellos estaban sentados por todas partes, con la mirada pérdida, meciéndose de atrás hacia delante, murmurando algo. Todos presentaban en sus ojos desesperación o vacío y todos compartían algo: no podían verse entre ellos. Jack parpadeó y al abrir los ojos, todos desaparecieron.
-¿Qué les sucedió a esas personas? ¿Y a dónde se fueron?
-Es lo que te espera Jack, si decides quedarte aquí. Todos esos individuos optaron por quedarse en el Limbo, manteniendo la falsa esperanza de que podrían visitar a sus seres queridos.-Explicó el hombre de traje blanco, sin verse perturbado en lo más mínimo.- En el Limbo no está permitido tener contacto con nadie, pues retiene a las almas en su transición astral.
-¿Quién dicta eso?
-Yo.-Fue la cortante respuesta del hombre de traje blanco.
-¿Ellos también tuvieron oportunidad de elegir?
-No en absoluto. Su juicio estaba decidido, pero su miedo y confusión terminó por cegarlos y hacerles tomar la terrible decisión de quedarse aquí, para evitar el juicio final.
-Hay dos vías.-Dijo Jack mirando a ambos lados de la vacía estación.- ¿Para qué sirve la otra?
-Este lugar, Jack Frost, no existe como tal.-Sentenció el hombre sin mostrar ninguna emoción.- Puede ser una estación de trenes, un aeropuerto.-En un abrir y cerrar de ojos la estación fue cambiada por una terminal, afuera se podían distinguir los aviones, esperando a sus invisibles pasajeros.- Una carretera.-Nuevamente el escenario cambio a una autopista totalmente desierta, dónde todo era de color blanco.- O un ascensor.-Jack, al parpadear, se vio a sí mismo de pie, enfrente de dos puertas metálicas. El escenario retorno a la estación de trenes.- El Limbo es sólo una expresión filosófica de un cuando, no un dónde. Este sitio no es un lugar, es un momento en el tiempo. Para ti se presenta en un lugar que resguarda dos alternativas: la muerte e inexistencia consciente, o, la vida en el plano en dónde acostumbras a desenvolverte.
-¿Esto es real al menos?
-El tiempo es real, el espacio y la realidad también lo son. Tú sólo eres parte de todo eso, tu consciencia se encuentra presente. Pero no hay alma o cuerpo.-Entonces la visión de Jack se transformó, no había nada, ni blanco ni negro; simplemente, una nada imposible de describir, cosa que creaba una contrariedad, una paradoja en el albino. No era nada; sin embargo, estaba presente y consciente. Todo regreso a la normalidad. Jack estaba sentado junto al hombre de traje blanco, éste volvía a centrar su atención en el diario.
-¿Qué eres?-Pregunto Jack, asustado frente a lo desconocido, pero dicho sentimiento fue reemplazado por un bienestar provocado por la compañía del hombre de traje blanco.
-Toma una decisión, Jack Frost. Explicarte todo el funcionamiento de la realidad misma y del tiempo, llevados de la mano con el espacio y muchas otras leyes, tomaría sólo un toque.-El hombre en traje blanco dio un rápido toque en la frente de Jack, éste sintió el conocimiento absoluto en su mente, el saber sobre todo lo existente, lo que existió y lo que estaba por existir. Adquirió el conocimiento sobre todas las cosas, desde las más pequeñas como los pensamientos que rondaban en las mentes de cada ser vivo, hasta la complejidad que rodeaba al universo y las leyes que lo regían. El hombre en traje blanco volvió a tocar la frente del joven guardián.- Un toque. No es relevante que adquieras tal conocimiento.-La mente de Jack volvió a la normalidad, olvidando toda la información presentada en ella.- Aun así, todos tienen su papel. Lo más simple y lo más trascendente tienden a reunirse. Tú eres trascendente, pero está a tu libre albedrío el decidir sobre tu propio destino.
-No importa la decisión que tome, ¿recordaré que esto alguna vez paso?
-Voy a borrar todo recuerdo sobre nuestra conversación, mas te permitiré conservar el recuerdo de que estuviste muerto y que me conociste. Voy a levantar una barrera en tu mente, con el objetivo de que no recuerdes las torturas de Maldad, ni tu propia defunción. Algún día la barrera caerá y recordaras todo lo que haya que recordar.-Explico el hombre en traje blanco.- Es momento de que tomes una decisión, Jack Frost. La vida o la muerte
Jack miro a todos lados, intentando encontrar la respuesta adecuada entre vivir rodeado de sufrimiento o morir y dejar atrás a los que lo aman. Había tanta información por procesar, pero, y de alguna forma, sabía que le quedaba poco tiempo.
-¿Qué va a ser Jack Frost?
Fin del capítulo. Gracias a todos por leer. Se aceptan comentarios, criticas, sugerencias, etc.
¿Qué les pareció el capítulo? ¿Les gustó? Tal vez les parezca un poco confusa la parte final. Al fin saben la identidad del Caballero Blanco, es decir, Aelia. Cuéntenme ¡todo! En los comentarios.
No desesperen aquellos que se lamenten por la ausencia de los Celestia, pues tengo planeado incluirlos en la secuela del fic, dónde tendrán gran importancia.
Comentarios:
Sasha: Primero que nada ¡Feliz cumpleaños número!.. Bueno, la verdad es que no lo sé, aun así espero que te la hayas pasado súper en tu día. Y lamento la tardanza en felicitarte, pero tuve que esperar hasta la publicación del caítulo :( Cambiando de tema, espero que la nueva información sobre los Celestia te gustase. Con respecto a la situación de los guardianes, decidí que debería hacer la reconciliación más larga, incluso podríamos ver las cicatrices que dejo Maldad, en la secuela. Ahora, el momento JackxTooth no será único con respecto al rumbo que estaba tomando, sólo ten paciencia y podrás saciar tu curiosidad de cómo hubiese terminado. Cuídate, feliz cumpleaños y Saludos. Este capítulo es mi regalo oficial para ti, por eso lo publique relativamente antes, espero que lo hayas disfrutado.
Rexland123: Pronto nos enteraremos si el poder de los Caballeros será suficiente para derrotar a Maldad, puesto que estamos llegando al final del fic. Presente un poco más de información sobre los Celestia, espero que te agradase. Con respecto a la "charla" de Sandy y Jack, decidí no incluirla, pues me costaba mucho trabajo pensar en un escenario en que los dos intercambiasen ideas, al final opté por dejarlo como una simple mención. Tome tu consejo sobre el cambio de escenas e incluí algunos guiones (-) para separarlas en este capítulo, pronto editare el anterior para que quede más claro. Y sobre Jack, será algo que exploraré más a fondo en el siguiente capítulo, pues estar en las garras de Maldad tiene sus consecuencias. Cuídate y Saludos :)
LaNouvelletoile: Bueno, cómo pudiste leer Jack fue torturado por aparentemente un año, pero en diez horas, algo descabellado lo sé, pero todo eso tendrá su propósito y sus consecuencias. No te preocupes que pronto sabremos más sobre los Caballeros y sobre Denzel. Sobre Pitch, tengo planeado algo muy especial para éste villano, verdaderamente un papel muy importante, pero no será en este fic, sino en fics posteriores ambientados después del fin de esta historia. Concuerdo contigo sobre el momento de Jack y Tooth, pero tranquila que no será la última vez que los veamos tan "cariñosos". Créeme cuando te digo (como pequeño spoiler) que tengo pensado en un retorno muy especial para Pitch y por supuesto que tendrás consecuencias en la relación de Jack y Tooth. Cuídate y Saludos :)
Esos son todos. Cuídense lectores y desde mi corazón les mando Saludos :)
