Dedicado a Dovina, Angelito97-Delena y Alleina Parker-Salvatore por apoyar la idea y porque llevan siglos esperando a que escriba este one shot inspirado en un gif creado por Satán.

Resumen: Caroline recibe cierto mensaje de un tal ''K'' con un vídeo… muy poco decente. En lugar de borrar el contacto y bloquearlo, se descubre a sí misma divertida y curiosa.


Cuando el móvil empezó a vibrar encima de la mesa, Caroline dio un salto en la silla en la que estaba sentada en esos momentos y cogió el objeto antes de que se cayera al suelo. Tenía que hacer algo con esa maldita manía suya de dejar el móvil en el borde de la mesa. Después de dar un trago a su zumo de naranja, deslizó el dedo por la pantalla y desbloqueó el móvil solo para descubrir un nuevo mensaje de whatsapp.

Frunció el ceño. Número desconocido.

Tras abrir la lista de contactos agregados de whatsapp, lo descubrió como el más reciente. Ignoró los múltiples mensajes de Stefan que tenía sin leer y abrió los del número desconocido.

''He pensado que te gustaría ver esto ;)

- K.''

Y más abajo, un vídeo.

Eso era todo.

La imagen que se veía en el vídeo era negra, así que no tuvo ninguna pista de que podría tratarse. Duraba nueve segundos, lo cual la dejó algo confusa. Otra persona hubiera cerrado la conversación e ignorado el vídeo, pero Caroline era una persona demasiado curiosa para hacer eso, así que tras dar un nuevo trago a su zumo, abrió el vídeo.

La imagen era borrosa al principio, no por la calidad de la cámara, sino porque en ella habían gotas de agua y mucha humedad. Caroline observó con curiosidad como algo se movía en el fondo de color blanco. Justo en el momento en el que reparó en que se trataban de cortinas, estas se abrieron y un Klaus mojado y muy desnudo salió de la ducha.

Escupió todo el zumo.

Por algún motivo – le gustaba pensar que era por el shock – siguió viendo el vídeo. Los siguientes seis segundos trataban sobre Klaus pasándose la toalla por el pelo, secándoselo de una manera que cualquier mujer (y muchos hombres) describirían como jodidamente sexy. Excepto… Caroline, claro.

Al terminar, Klaus se ató la toalla a la cintura para finalmente salir del baño con toda la tranquilidad y la inocencia del mundo, como si no acabara de grabar un vídeo SOBRE ÉL DESNUDO.

Caroline se mordió el labio inferior sin saber como reaccionar a eso. Al cabo de unos segundos, decidió que estaba enfadada, así que rápidamente escribió su respuesta.

''En serio? que demonios pasa contigo?''

No quedándose satisfecha, siguió escribiendo.

''tú eres IDIOTA? COMO SE TE HA OCURRIDO ENVIARME ESA ABERRACIÓN?''

Con cara de disgusto borró el vídeo de su móvil y lo dejó caer a un lado de la mesa en un gesto desdeñoso. Nada más tocar la mesa, éste empezó a vibrar nuevamente. Caroline, poniendo los ojos en blanco, lo volvió a coger. Al desbloquear la pantalla descubrió un nuevo mensaje del mismo contacto.

''Tengo más vídeos para pasarte si quieres, amor ;) lamento la calidad, la humedad de la ducha no me ha hecho justicia. Debo asumir que te ha gustado?''

Se acabó.

Rápidamente cerró la conversación y buscó el número de Klaus en su agenda. Se dio cuenta de que no era el mismo número, así que asumió que se lo había cambiado. No supo si iba a funcionar el antiguo, pero de todos modos lo llamó. Ni de coña iba a agregar el nuevo número a la agenda de contactos.

Estaba furiosa. Se iba a enterar ese estúpido híbrido de por donde se podía meter sus para-nada-sensuales vídeos.

Klaus contestó al segundo tono y su voz sonó sorprendida.

– ¿Amor?

– ¿Qué demonios pasa contigo? ¿Quién coño te crees que eres para enviarme esa asquerosidad? ¡Eres un cerdo! ¡Ugh! me resultas repulsivo.

Klaus tardó varios segundos en responder.

– Amor, no sé si te sigo.

Ella levantó las cejas aun sabiendo que él no podía verla.

SERIOUSLY?

– Caroline… ¿Qué es lo que he hecho esta vez para recibir tu amistosa llamada? Lo siento si han mordido a alguno de tus amigos, pero te aseguro que yo no he tenido nada que ver. Y creo recordar que llené una bolsa con mi sangre por si volvía a ocurrir un incidente con un hombre lobo.

Ella no podía estar más sorprendida.

– Klaus, me acabas de enviar un vídeo DE TI DESNUDO.

El silencio que voló entre ellos la hizo sentir incomoda. Luego de un tiempo, la respuesta de Klaus la sorprendió más de lo que ya estaba.

– Yo no te he enviado ningún vídeo.

– ¿Qué? – Caroline frunció el ceño sin dar crédito a lo que oía – ¡Oh, claro! ¡Y va a resultar que el tal ''K'' que me ha enviado el vídeo es en realidad Damon que se coló en tu cuarto de baño mientras tú te duchabas y te grabó sin que te dieras cuenta! – Caroline sacudió la cabeza al darse cuenta de que Klaus se había vuelto a quedar sin habla. ¿Por qué mierda no respondía? – ¿Klaus? ¿Sigues ahí? ¡Klaus!

Le pareció escuchar algo crujir y rápidamente se apartó el móvil de la oreja, observándolo extrañada. Había sonado como si alguien estuviera estrujando un objeto – o más bien, como si Klaus hubiera apretado el móvil con una fuerza inhumana debido a la rabia – Después de volver a preguntar por él, esta vez más preocupada, Klaus colgó.

No entendía nada, pero no por eso dejaba de estar enfadada, así que con el ceño aun fruncido cogió el plato de galletas que iba a ser su merienda y subió a su cuarto. Al llegar encendió el televisor y se tumbó en la cama con el plato de galletas de chocolate en el regazo. Cogió una y la mordió. El gemido fue casi orgásmico.

En ese momento, el móvil vibró.

Esta vez era un nuevo número desconocido.

Caroline decidió que iba a ir hasta Nueva Orleans solo para darle una patada a Klaus en los huevos si se había atrevido a enviarle otro vídeo atroz. Al mirar el mensaje se sintió aliviada de ver que no venía con ningún archivo conjunto, ni foto ni vídeo. Todo cuanto decía era:

''Mierda Caroline, me debes un puto móvil nuevo''

Frunció el ceño.

''De que estás hablando?''

''Por que se lo has dicho? No tenías por que decírselo a él! Si querías un nuevo vídeo solo tenias que habérmelo pedido!''

Decírselo a él.

Caroline de pronto entendió. Klaus había respondido a su llamada sin tener ni idea de nada.

K.

Solo conocía a cuatro personas que empezaran por la letra K y tres de ellas estaban muertas. Pero solo una podía vivir bajo el mismo techo que el híbrido para permitirse esconder el móvil en algún rincón del baño.

''Kol?''

''El mismo'' finalizaba el mensaje con un emoticono de un guiño.

''Se supone que tu estas muerto!''

''también se supone que las rubias son tontas y fijate que rápido has sacado conclusiones.''

Antes de que pudiera contestar a eso con un insulto, Kol volvió a escribir.

''Mierda Caroline, se ha puesto como una fiera. Me ha quitado mi móvil a la fuerza y al ver el mensaje que te he enviado… joder, te juro que por un momento he pensado que iba a meterme el móvil por el culo pero en cambio lo ha estrellado contra la pared. Y mierda, me gustaba mi puto móvil nuevo.''

De pronto entendió porque le hablaba desde un nuevo número en vez de usar el anterior con el que le había escrito. Casi estaba por reírse, cuando vio la pantalla de su móvil cambiar. Una nueva llamada entrante. En el centro de la pantalla podía leer KLAUS.

Mierda.

Sabiendo que si lo pensaba mucho iba a acabar apagando el móvil, respondió a la llamada. Tenía que admitir que una parte de ella se estaba divirtiendo con el asunto. Kol tenía que estar muy mal de la cabeza para hacer algo así.

– ¿Klaus?

– Caroline. – su tono cortante indicaba que seguía cabreado. – Lo siento por… eso. Pero te aseguro que yo no te lo he enviado. Si me dejas explicarme…

– Sé que ha sido Kol.

Pudo escuchar perfectamente el sonido de un cristal partiéndose. Se imaginó por un momento a Klaus lanzando cosas contra la pared y se mordió el labio inferior para no sonreír.

– ¡Ese imbécil!

– Bueno, no deberías estar tan enfadado. Tampoco ha sido para tanto.

Antes de que pudiera asimilar lo que había dicho y darse una bofetada mentalmente, Klaus respondió incrédulo.

– ¿Qué no ha sido para tanto? ¡Ha grabado un vídeo sobre mí saliendo en pelotas de la puta ducha! ¿Qué no es para tanto?

– Bueno… no.

Después de unos segundos en los que Klaus no contestó, Caroline pudo empezar a arrepentirse seriamente de haber dicho eso. Dos veces.

Imbécil.

– ¿Ah, no?

Casi pudo ver la sonrisa de Klaus desde el otro lado de la línea.

El rumbo que estaba tomando la conversación la asustaba. Era demasiado incluso hasta para ella, así que de la forma más cobarde, colgó el móvil.

Se quedó observando la pantalla fijamente, sabiendo que lo mejor era apagarlo y olvidarse del móvil en tres o cuatro meses. Pero no lo hizo. Y esperó el mensaje de Klaus que no tardó en llegar.

''¿Por qué me has colgado, amor?''

Por supuesto no le sorprendió que Klaus escribiera correctamente en whatsapp. Por supuesto un vampiro milenario no iba a ser del tipo que escribe con ''ola nenaH''

''Elena. Está con la oreja puesta al otro lado de la habitación y no tengo ningún interés de que se entere con quien estoy hablando.''

No coló. Desde luego que no coló.

''Claro que sí''

Casi pudo verlo sonreír con esa estúpida sonrisa arrogante que tanto odiaba y le gustaría borrarle a golpes.

''Entonces, ¿no ha sido tan malo el vídeo? ¿Qué parte ha sido tu favorita?''

Caroline levantó una ceja y sonrió antes de responder.

''la parte en la que te tapabas con la toalla''

''muy graciosa''

Sonrió aun más con su respuesta.

''yo estaba pensando en la parte en la que me seco el pelo con ella, muchas mujeres encuentran ese gesto atractivo en un hombre''

''esa parte fue la más repugnante''

''En el bosque no parecías repugnada por mi anatomía''

Estaba pisando un terreno peligroso y lo sabía, así que decidió no responder a eso y cambió el tema de conversación.

''Kol ha dicho que puede enviarme más videos como ese, no te preocupa eso? Que tenga más videos horrendos escondidos?''

''¿Horrendos? Creía que no eran tan malos.''

Mierda. Klaus sabía por que camino tirar para hablar de lo que de verdad le interesaba.

''Vale. Admito que lo de la ducha no ha hecho tanto daño a la vista. Contento?''

''Mucho''

Capullo.

Antes de poder responder a eso, la llegada de un nuevo mensaje la despistó. Caroline puso los ojos en blanco al darse cuenta de quien era.

Kol.

''entonces, no te ha gustado el vídeo?''

''no''

''Lastima, le grabé un día un audio de voz mientras tenía un sueño erótico contigo, quizá ese te guste más''

Caroline se atragantó con la galleta que se estaba comiendo.

''NO''

''Oh, sí''

Klaus volvía a insistir con más mensajes, pero por el momento los ignoró. La conversación que estaba teniendo ahora con Kol le interesaba más.

''Klaus no tiene sueños eróticos conmigo''

A esas alturas Caroline no podía dejar de reírse.

Kol respondió en menos de diez segundos.

''Bueno, quizá pude confundirme, pero normalmente si oyes a una persona gemir como un oso en celo mientras se remueve en la cama y gime ''¡oh, sí, Caroline, sí!'' lo primero que se te pasa por la cabeza es que es un sueño erótico.

Caroline se desternilló de la risa imaginándose la escena.

''Te lo paso?'' - escribió y añadió al lado un emoticono de un sol inquietante, con cara de pervertido.

''NO GRACIAS.''

Tras decir eso cerró la conversación y volvió a abrir la que compartía con el otro hermano pervertido. Abrió los ojos como platos al darse cuenta de todos los mensajes que le había dejado.

''amor, si te ha gustado el vídeo de Kol, no tienes porque pedir que te envíe todas las cosas sucias que guarda en su móvil sobre mi'' Caroline se sintió un tanto incómoda leyendo esa parte, pero lo ignoró y siguió leyendo ''sabes que puedes pedírmelo directamente a mí. Te enviaré obscenidades muy encantado''

''¿Amor?''

''Sabes, debería sentirme ofendido porque estés ignorándome por hablar con mi hermano''

Caroline sonrió al leer ese último mensaje.

''Celoso de tu hermano pequeño, Klaus?''

''no realmente. Sé que estáis hablando de mi así que no estoy especialmente celoso''

''das por hecho muy rápido que estamos hablando de ti''

''ilumíname. ¿Cual es vuestro tema de conversación si no soy yo?''

''hablamos sobre osos''

Vio por lo menos tres veces aparecer y desaparecer el ''Klaus está escribiendo''. Después de un minuto sin escribir nada, volvió a hacerlo. Caroline estaba sonriendo de oreja a oreja. En ese minuto había mandado a callar a Kol dos veces después de que insistiera en enviarle el audio de voz que tenía guardado.

Para sorpresa suya, Klaus volvió a dejar de escribir, y en cambio su pantalla volvió a mostrar una llamada entrante.

Estaba jodida. ¿Qué clase de persona descerebrada sería capaz de contestar a esa llamada? Estaba jugando con fuego y Caroline lo sabía muy bien, que si respondía a la llamada iba a quemarse, y ya ni hablar de si sus amigos alguna vez llegaban a enterarse de eso. Damon se lo repetiría día y noche. Aun seguía haciendo chistes sobre bosques y hablando de lo calentito que se estaba en el de Mystic Falls. Mierda, si aun le preguntaba como le iba a ''Ken'' en Nueva Orleans.

Estaría jodida sin llegar a dudas. Pero en esos momentos Caroline estaba segura de que ninguno de sus amigos estaba cerca para oír la conversación. Si respondía nadie iba a acabar enterándose... Bueno, a excepción de Kol que seguro que estaba con el oído puesto en la puerta de la habitación de Klaus. Pero...

A la mierda.

Y sí, Caroline lo mandó todo a la mierda, así que cuando Klaus la llamó por segunda vez, ella contestó. Y al menos durante una hora y media, no cortó la llamada.