Nuevo capítulo :D viva! fiesta!
Naruto acaba de ser contratado por Sasuke, si quieres saber de qué forma termina sacando de quicio a su jefe, te aconsejo que lo leas XD sin más que decir ¡Disfruten!
Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto. La historia sí que es mía :D
ADVERTENCIAS: Esta es una historia YAOI, escrita por y para fujoshis :3
Trabajo 2 "Ese fotógrafo… atrevido"
— ¿Crees que debería llamarlo? – Se preguntaba Itachi incesantemente mientras ambos se alistaban para hacer sus tareas programadas de la mañana, de las cuales debían ser registradas con fotografías en todo momento –
— Ni se te ocurra, Itachi – Ordenó Sasuke con notoria molestia en la voz mientras se ponía su chaqueta de dos mil dólares. Su hermano suspiró y él no podía dejar de pensar en ese rubio que entró a la fuerza a su vida –
Estaba seguro que llegaría tarde. No sabía exactamente a qué horas se levantaban los famosos. Aunque si tenían la agenda llena probablemente se levanten a primera hora. Comenzaba a estresarse. Se puso lo primero que encontró, unos vaqueros y una camisa tres cuartos cuadriculada color naranja, también sus tenis gastados y se acomodó el pelo a su antojo. Tomó su cámara y la colgó en su cuello, estaba listo para irse.
Bajó corriendo las escaleras y se acercó a la cocina donde se encontraba un hombre mayor con la apariencia de Naruto –o al revés– bastante sonriente que estaba preparando el desayuno.
— Buenos días, papá – Saludó alegre y tomó asiento en el comedor –
— Buenos días, Naruto – Dijo Minato mientras se acercaba a él – ¿Quieres café o jugo?
— Jugo está bien – Dijo, tomó su celular y empezó a administrar una de sus tantas redes sociales. Su padre le sirvió el desayuno y también se sentó –
— ¿De qué se trata este nuevo trabajo que tienes?
— ¿Conoces a los Uchiha? – Sonrió dejando a un lado el celular y poniéndole atención a su padre –
— ¿Quién no?
— Bien, justo ayer me dieron el trabajo. Seré fotógrafo personal del caprichoso menor – Explicó y le dio un buen bocado a sus panqueques recién hechos –
— Vaya, eso es increíble.
— Sí y me aseguraré de no dejarlo ir, porque, después de todo, él me necesita y yo lo necesito.
— ¿Cómo estás seguro de eso? – Indagó su padre.
— Se le nota en los ojos. Necesita todo el amor que no le dan en su casa – Sonrió de oreja a oreja y una vez terminado el desayuno, padre e hijo tomaron sus cosas y se dispusieron a irse –
Cerraron la puerta principal. Ese día ambos tomarían caminos distintos y sin embargo, ambos sabían que iban a triunfar a donde sea que vayan. Lo habían jurado por su nombre y Minato no podía estar más feliz por su hijo, aunque muchas veces, con tal de conseguir lo que quiere, se vuelve muy testarudo y hace cosas extrañas, confiaba plenamente en él.
— Nos vemos, Naruto. Cuídate mucho.
— Claro, te quiero papá. Nos vemos.
El ambiente comenzaba a ponerse tenso. Ya lo habían esperado demasiado y Sasuke, de no ser por su hermano, se habría ido hace mucho tiempo para que el rubio desgraciado sufriera por hacerles semejantes cosas.
— Oye, mira esto – Dijo Itachi y le mostró su celular. Había una foto de ellos dos que parecía ser bastante decente aunque no recordaba haberla visto en ningún otro lugar y ¿cómo no? Si se trataba de la página de Naruto y el comentario con el que iba acompañado no era tan malo, después de todo –
[Uchiha Sasuke y su hermano ¿Proyecto de nuevo hospital en Osaka? Esta vez sí que se lucieron. Ahora quieren ayudar a la gente con actos altruistas. A pesar de que el plan no ha sido puesto en marcha, se espera que para abril de este año comiencen la construcción del hospital. Qué chicos tan interesantes…]
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— No esperes tapar el sol con un dedo, Uzumaki… - Dijo Sasuke y suspiró.
— Al menos está intentando enmendar su error. Debemos darle crédito y más ahora que lo convertiremos en tu fotógrafo, seguramente lo publicará en una de tantas redes sociales.
— Aunque digas eso, yo no creo que pueda haber algún cambio de la noche a la mañana y el director de la película me habló muy molesto por lo sucedido. Tuve que disculparme y ahora posiblemente sigamos el rodaje y no quiero hacerlo con ese tipo pegado a mi sombra.
— Te quejas demasiado…
El sonido de toques en la puerta se escuchó por el lugar. Ambos se miraron un tanto confundidos. Itachi se acercó a la puerta luego de decirle a su hermanito que terminara de alistarse. Giró la perilla y del otro lado se observó a un rubio bastante cansado a su parecer.
— ¿Qué demonios haces aquí? – Contrariado, abrió los ojos de par en par y tuvo que contener las ganas de golpearlo –
— Ah, lo lamento ¿Llego tarde? – Sonrió –
— ¿Por qué estás aquí? – Sasuke se asomó a la puerta y midió a Naruto con la mirada, completamente desaprobado – Mejor dicho ¿Cómo sabes nuestra dirección?
— Me subestimas, Sasuke. Fue fácil conseguirla – Aseguró cruzando la puerta y entrando con confianza al apartamento y observando todo a su alrededor –
— Más importante aún, debemos irnos o llegaremos tarde. – Aclaró Itachi tomando las llaves del auto.
— Sí, vamos.
Ambos hermanos comenzaron a caminar. Pero algo no andaba bien, se voltearon al mismo tiempo y observaron a Naruto allí, parado, sin moverse ni nada y tenía la mirada baja, sostenía su cámara a la altura de su pecho, como si quisiera decir algo pero no podía.
— ¿Qué te pasa ahora? ¿Quieres un aumento? ¿Un adelanto? – Bromeó con sarcasmo.
— Nada de eso, idiota.
— "¿Idiota?"
— ¿Podríamos tomarnos una foto?
— ¿Qué? – Soltó Itachi bastante contrariado por lo que había dicho.
— No tenemos tiempo para esto. Vámonos – Dijo Sasuke y emprendió la marcha de nuevo, pero sintió que Naruto le tomaba del brazo y le detenía con fuerza –
— Espera, es importante. Necesito una foto contigo – Insistió el rubio y aquellos ojos azules brillantes pusieron nervioso al menor de los Uchiha –
— ¿Para qué? No tenemos tiempo para esto…
— ¡Quiero inmortalizar este momento! ¡Por favor, Sasuke y luego haré bien mi trabajo y dejaré de molestarte! ¿Sí? Por favor…
Ambos hermanos se miraron. Itachi asintió con la cabeza y Sasuke no tuvo más remedio que suspirar y acceder a la extraña petición de Naruto.
— Bien, tómala – Dijo, Naruto tuvo que contener las ganas de saltar – ¿Quieres que sonría?
— sí, por favor. Haz estado de mal humor todo este tiempo así que espero que sonrías – Alzó la cámara bien arriba de los dos y pasó su brazo por el cuello de Sasuke quien no objetó nada – ¿Listo?
*Flash*
— Si eso es todo vámonos – Comenzó a caminar con su amargada actitud de siempre y le siguieron los otros dos.
— Vaya, debes estar acostumbrado a esto ¿Verdad? – Le dijo Naruto mientras observaba la foto que acababa de tomar.
— ¿A qué te refieres?
— Es que… por poco y me trago esta sonrisa falsa tuya.
— Dime – Comenzó Sasuke, un tanto molesto por su comentario – ¿Siempre has sido así con todo el mundo? Me refiero a así de odioso y molesto…
— Te equivocas – Se rio – No es ser odioso y molesto, es ser eficaz y enérgico.
— Claro y tanto de eso es molesto – Se burló con media sonrisa, Naruto hizo pucheros –
— Ah! Una cosa más, Sasuke.
— ¿Y ahora qué?
De pronto sintió su boca ser apresada por la de Naruto. Sus ojos se abrieron de par en par mientras observaba el rostro apacible del rubio, sus labios eran suaves y no pudo evitar sentirse completamente nervioso. Naruto fue el primero en cortar la conexión.
— ¿P-Por qué hiciste eso? – Preguntó al mismo tiempo que llevaba su mano hasta su boca –
— Tal vez así endulce tu vida – Sonrió ampliamente –
Es cierto que sus labios eran de alguna manera, bastante empalagosos y dulces, pero no sabía si eso en serio haría su vida de otra forma. Itachi tan sólo se había quedado anonadado observando la escena pero ignoró cualquier comentario y se encaminó hacia afuera. Sasuke también lo hizo y los tres salieron para hacer sus labores del día. Subieron al lujoso auto de los Uchiha que Itachi conducía e hicieron un viaje de más o menos treinta minutos hasta un canal de radio.
Es allí donde comenzaba el trabajo duro para Naruto…
Y Sasuke no le dirigió la palabra durante todo el día…
El sol estaba a punto de ocultarse. Los tres chicos se dirigían ahora hasta el estudio de grabación de Producciones 729 para seguir el rodaje de la película. Aquella tan afamada película que hasta el momento no había dejado de ser compartida en todas las redes sociales.
Cuando entraron todo el personal se encargó de preparar a Sasuke mientras Itachi y Naruto se quedaban observando desde atrás lo que sucedía y lo único que Naruto logró de Sasuke luego de su forzado beso fue: -"No hagas cosas raras…"- para luego irse y seguir con la grabación. Pero no quería que aquello siguiera así, a pesar de no conocerle ni nada, nunca esperó que su relación con su jefe fuera de esa forma y no quería seguir peleado con él. Tenía que hacer algo.
— ¿Cómo va todo? – Preguntó Itachi al fotógrafo extendiéndole una botella de agua –
— Ah, bien, gracias – Tomó la botella y lanzó un suspiro, sonrió a medias –
— ¿Qué pasó con todo ese entusiasmo de la mañana? ¿Sasuke lo absorbió todo con tu beso? – Se burló sentándose a su lado, Naruto dejó escapar una risita y se volvió a él –
— ¿Él está molesto conmigo, verdad?
— No. Lo conozco bien y puedo asegurártelo. Es sólo que le tocaste su orgullo y ahora se siente vulnerable a tu lado. Nada más, mientras no hagas nada raro otra vez, él volverá a como antes.
— ¿Estás seguro de eso? Yo sólo quiero ayudarlo.
— ¿De qué? Hablas como si tuviéramos algún problema con nuestras vidas ¿Crees que nos sentimos solos o queremos suicidarnos de alguna forma?
— Ah, no, yo sólo… – Avergonzado, Naruto bajó la mirada ante las palabras del mayor.
— Déjame decirte que no nos molesta nada de eso. Sasuke ha sido así desde siempre. Por alguna razón, nunca ha estado conforme con la vida. Es como si siempre le hayan negado algo importante para él.
— Sus sentimientos… - Aseguró el rubio.
— ¿Qué?
— Sasuke no siente – Le dijo, Itachi miró sin comprender. Pero le ayudaría a entenderlo más tarde, porque en el momento en el que anunciaron de nuevo la escena del beso, se propuso a hacer algo por él. Porque estaba cansado de observar esa sonrisa falsa suya.
Se levantó acercándose un poco más para observar mejor la actuación. En lo poco que había leído del libreto, tenía entendido que la escena del beso se trataba de una "declaración" donde sus sentimientos salían a flote. Pero ambos parecían inexpertos. Gaara podía ser el mejor en todo y Sasuke podía ser el mejor engañando a todos, pero ese beso era ridículo. Apestaba. Daba asco y ofendía el verdadero significado de ello. Y perro y gato comenzaron a pelear.
— Por el amor de buda, relájate. Estás muy tenso y no puedo actuar con normalidad – Replicaba el pelirrojo bien cerca del rostro de Sasuke y este le respondía igual o peor –
— Yo no tengo la culpa de que tus labios sean asquerosos.
— ¿Cómo dices? – Molesto, alzó su mano en un puño. Sin embargo, la voz de cierto rubio de ojos azules detuvo por completo a todos –
— Disculpen…
Todos quedaron en silencio. Algunos murmuraban cayendo en cuenta de que se trataba de aquel fotógrafo que intentó arruinar todo su trabajo. El director se molestó, pero antes de que pudiera hacer algo, Naruto tomo cartas sobre el asunto.
— Me presento, soy Uzumaki Naruto, fotógrafo personal de Uchiha Sasuke – El salón estalló en murmullos e Itachi no sabía qué hacer, se desplazaba de un lado a otro intentando explicar cada detalle de lo ocurrido y sintió el aura asesina de Sasuke sobre su espalda. Volvió a dirigirse a la multitud enloquecida – Ahora pasaré a darles algunos consejos a los actores – Hizo una reverencia y se volteó a los otros dos, extendió su mano a Gaara – Hola, es un gusto. Soy Naruto.
— Sé quién eres, soy Gaara – Estrechó su mano y le dedicó una media sonrisa. Por lo menos no era tan desalmado como cierto pelinegro presente –
— ¿Qué haces aquí, Uzumaki? Te dije que no hicieras nada raro.
— Vengo a ayudarte, sé más agradecido.
— No necesito de tu ayuda. Puedo hacerlo sólo.
— Lamentablemente la soledad no puede besar a nadie – Dijo Naruto con el ceño fruncido y Sasuke no supo qué decir – Sé que ustedes se odian, pero si aceptaron este trabajo es porque iban a dar su mejor esfuerzo. Es por eso que necesito que escuchen.
— No te preocupes. Tendré en cuenta lo que nos digas – Aseguró Gaara y Sasuke no tuvo otra opción más que guardar silencio y escuchar –
— Bien. Besar no es nada difícil. Su problema es que se odian. Sasuke, deberías llevar tu habilidad para engañar a otro nivel y Gaara, tú sólo déjate llevar. La película muestra a dos personas que se aman prohibidamente y como no es fácil aceptar sentimientos tan extraños, está bien que uno se muestre más nervioso y tenso que el otro – Explicó, miró a Sasuke y le tomó de la mano recibiendo una reacción negativa. Todo el staff observaba con atención lo que el rubio hacía, esperando que él pudiera hacer algo.
— ¿Qué haces?
— Sasuke, tu personaje ama al personaje de tu enemigo. No dejes que su rivalidad les impida amarse – Dijo, tomó su mano y la llevó hasta su mejilla, le miró fijamente – Tus movimientos deben ser suaves y delicados, estás tocando a la persona que amas. Debes acariciar su mejilla como si estuvieras acariciando la cabeza de un bebé y cuando vayas a besarlo, hazlo como si la vida te entregara todo lo que perdiste, con euforia y con una sonrisa nostálgica en el rostro.
Sasuke comenzó a sentirse extraño. Él jamás había visto expresiones tan humanas con las de Naruto y nunca había escuchado palabras tan reales como las que dijo. Nunca estuvo a gusto con la vida. Creció viendo falsas sonrisas, falsas personalidades, falsas palabras. Vivió siempre bajo apariencias y bajo una cegadora luz de algún reflector. Pero sus ojos eran aún más brillantes, como si quisiera seguir viviendo para siempre y en ese momento, no hizo más que envidiar su sonrisa.
Luego de eso, Sasuke y Gaara parecían rejuvenecidos. Como si hubieran encontrado un tesoro.
Y la escena salió mejor de lo que esperaban…
Y Sasuke llevó su habilidad de engaño hasta otro nivel…
Se engañó a sí mismo…
— Por su trabajo duro y el próximo éxito ¡Kampai!
Itachi alzó la copa por todo lo alto. Brindaron con champaña por lo bien que había salido el día. Ya habían visto el excepcional trabajo de Naruto con las fotografías y no tenían planeado dejar ir a tan excelente talento. Aunque lo que hizo en el estudio fue una sorpresa, gracias a él pudieron seguir adelante. Luego de la lujosa cena – con la cual Naruto no dejaba de sorprenderse – Sasuke les dijo que debía ir a otro lugar pero no quería que le siguieran.
— Nos vemos más tarde…
— Adiós – dijo Naruto observando cómo su cuerpo se perdía bajo las sombras de la noche. Se volteó a Itachi y le miró fijamente – Tengo algo importante que pedirte…
— Yo también tenía que pedirte algo. Tengo un trabajo para ti…
— ¿En serio? ¿Qué es?
— Necesito que sigas a Sasuke.
— ¿Perdón? – Frunció el ceño y le miró confundido.
— Escucha, él siempre se va a algún lugar y no quiere que le acompañe. No sé exactamente qué es lo que hace pero, estoy preocupado por él.
— No creo que haya algún problema con eso, pero ya que te preocupa, voy a hacerlo.
— Gracias.
— Pero deberás pagarme por adelantado – Dijo, el rostro de Itachi pasó a uno de sorpresa. Él sólo sonrió –
— ¿P-Por qué?
— Bueno, pues… ya sabes. Algunas personas tienen sus propias razones para pedir un adelanto y si esto es lo que tengo que hacer para lograr mi objetivo, no importa.
— ¿No eres alcohólico o sí?
— ¿Qué? – Se rio – Claro que no. Cumpliré 23 en octubre, aún tengo toda una vida por delante.
— Está bien. Te lo ganaste. Vuelve con la información y te pagaré.
— Gracias.
Naruto había corrido hasta donde se encontraba Sasuke, que no había ido muy lejos. Caminó detrás de él unos cuantos minutos hasta que llegaron a un pequeño mirador. El ambiente era un poco más normal, alejados de la ciudad y cualquier tipo de fama, para Naruto, sentir ese ambiente de paz era común. Sin embargo, para Sasuke, era su analgésico.
— Bonito lugar – Exclamó. El azabache pegó un brinco y se dio la vuelta de golpe. Ambos se miraron durante algunos segundos.
Las luces de la ciudad brillaban para ellos, como si fuera los espectadores de alguna película, con lágrimas en los ojos y a punto de descubrir la verdad.
¿Qué descubriría Naruto? o ¿qué descubrirá Sasuke?
— ¿Por qué me seguiste?
— Itachi me envió. – Replicó el fotógrafo con rapidez.
— Vaya, que rápido traicionas a tus aliados.
— No fue traición porque nunca me dijo que fuera un secreto, para empezar.
— Bien, ya sabes a donde voy todas las noches ¿Estás feliz? – dijo con una pizca de molestia en su voz, se dio la vuelta y apoyó los brazos en el barandal. Naruto se acercó a él –
— ¿Para qué vienes?
— No estoy obligado a responder – Dijo sin hacer contacto visual con el rubio –
Naruto se encogió de hombros, tomó su cámara y apuntó hacia la ciudad. Comenzó a tomar fotos de distintos ángulos. Sasuke sólo le miraba, tan ensimismado en lo que hacía y la pasión con que lo hacía. Naruto le parecía una caja de sorpresas que le daba un giro distinto a su vida.
— ¿Hace cuánto trabajas de fotógrafo? – Preguntó, Naruto siguió en lo suyo –
— Formalmente, desde que salí de la universidad y obtuve mi licencia. Es decir, hace algunos meses pero he tomado fotos toda mi vida. Siempre supe hacerlo, sabes. Porque tengo el talento.
— ¿Y siempre te jactas de lo que llegaste a ser? – Indagó con sarcasmo, Naruto le miró de reojo –
— Tengo mi propio orgullo. – Concluyó. Sasuke le miró ladino.
— ¿Qué me dices de las personas que nunca tuvieron el talento pero que llegaron a ser grandes personas en la vida? Ellas no tienen orgullo.
— Muchas veces lo que sabes hacer, es simplemente lo que quieres hacer. Por eso todos tenemos talento.
— Entonces yo sí que sirvo para mi trabajo – Refutó Sasuke. El rubio le miró de reojo – Vivo siempre bajo apariencias e hipócritas – Dijo, el rubio soltó la cámara y ésta quedó colgando sobre su cuello, le miró entornando los ojos y encarándole con firmeza –
— ¿Tienes algún problema, Sasuke? Porque no creo que engañarse a sí mismo sea algo de lo cual estar orgulloso. Tu vida siempre fue así ¿Y qué? ¡Por lo menos tú escogiste cómo vivirla! ¡Yo no escogí vivir esto! – Escupió mientras su interior se llenaba de un extraño dolor, golpeó con fuerza el barandal y se quedó allí, respirando con fuerza. Sasuke se sorprendió por el repentino arranque de furia de su empleado y frunció el ceño.
— ¿Qué te hizo responderme de esa forma? – Soltó con altanería, pero no podía evitar sentirse mal por su mirada vacía y triste.
— Lo lamento. Recordé cosas que no quería recordar.
— Te pasas, en serio. No creí que te pusieras así por eso – Antes de si quiera terminar de hablar, el rubio se acercó a él bruscamente y le tomó de los brazos con fuerza – ¡¿Qué es lo que haces?!
Para cuando pudo reaccionar, Naruto ya había apresado sus labios. Sasuke quiso alejarle de alguna manera, pero el rubio estaba ejerciendo una fuerza increíble en aquel agarre que no le fue posible. Se preguntaba cuántas veces podía besarle con tan sólo un día de conocerse y no es que tuvieran la mejor relación del mundo. Pero aquello funcionaba como un calmante, era como el cortarse las venas de un rechazado o la droga para un drogadicto, el alcohol para un alcohólico o hacer el amor para dos amantes. Por alguna razón, Naruto sentía que sus problemas y el mal humor desaparecían cuando besaba a alguien. Era como su analgésico.
Naruto cortó la conexión y le miró fijamente. Su víctima tenía el ceño fruncido y le miraba como lo peor que le hubiera pasado en la vida. Desvió la mirada pero no hizo nada más, sólo se quedó allí, pensando en lo que acababa de suceder.
— ¿Por qué lo haces? – Preguntó con la voz más suave, el rubio se alejó un poco más y sonrió ladino –
— Me calmas.
— ¿Crees que soy tu juguete, Uzumaki? – Replicó subiendo de tono – No eres nadie para mí y yo tampoco soy nadie para ti ¿Qué te da el derecho de besarme cuantas veces quieras?
Entonces le miró. Bajo la luz de la luna, sus ojos azules brillaron con todo su esplendor, las comisuras de su boca se arquearon creando una sonrisa coqueta que descolocó los sentidos del azabache quien tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no perder la cordura.
— Tienes razón, yo no te conozco y tú no me conoces pero ¿Cuándo vas a entender que voy a besarte cuando yo quiera?
Había llegado a su límite. Sus palabras habían sido la gota que derramó el vaso. Entornó los ojos y no dijo nada más. Permaneció en silencio, porque desde el principio le había mostrado quien de verdad es y en su presencia nunca mostró unas de sus tantas máscaras. Por eso le parecía una persona peligrosa.
— Pero si no quieres que siga con esto, tomaré mi dinero y prometo desapareceré de tu vida. Tú eliges – Se quedó en silencio esperando alguna señal de vida del otro, observó su rostro cambiar a uno con rasgos más suaves pero serios al mismo tiempo –
— Quédate – Le dijo y esa simple palabra sorprendió a Naruto quien abrió sus ojos de par en par, sorprendido – Respeto a las personas que viven la vida al máximo. Pienso que eres un insolente y que tus expresiones y opiniones son cínicas… por eso te encuentro fascinante.
Aquel día cálido de abril, ambos se dieron cuenta de que la vida es como una trampa y que la única manera de salir es volviéndose lo suficientemente fuerte como para tolerar el dolor y moverse hacia adelante sin mirar atrás.
— Gracias… Sasuke…
Escenas del próximo capítulo…
— Intenta no pasarte del límite ¿Quieres?
— Quiero probar al pelirrojo…
— ¡No, no voy a ser amable contigo!
— No voy a acceder a tus peticiones, entiéndelo.
— Entonces voy a obligarte.
¿Qué verdad habrá tras aquellos ojos azules?
El siguiente capítulo se llama "Ese fotógrafo... seductor"
Respuesta al review:
NSTF: Gracias por tu review, me hizo realmente feliz :D Generalmente soy bastante directa al comenzar cualquier historia, así que cualquier duda que te hubiese quedado, no te preocupes porque en los siguientes capítulos todo tiene sentido. Hay muchas cosas que contar entre esos dos :3
Gracias por leer :) si dejas un review se agradece mucho y me ayuda un montón a seguir trayéndoles esta historia más a menudo.
