Capítulo 7

Los personajes pertenecen Hajime Isayama, este fanfic fue escrito a modo de homenaje a su trabajo y a los fieles fans de la serie, en especial los de la pareja Hanji/Rivaille.

Nadie puede pertenecer jamás a otro… el amor es un contrato libre que se inicia como un chispazo y puede concluir del mismo modo.

Isabel Allende


Tomó asiento preocupada, la hora de su cita estaba marcada a las ocho de la noche pero su vieja amiga pasaba a ser igual o mucho más impuntual que ella misma. Veinte minutos habían pasado ya sin dar muestras de que la invitada estuviera por llegar, así que un poco sedienta pidió al mozo le llevara una taza de infusión de menta.

—Espero que no demore mucho— Hanji se resignó y observó atenta la pequeña taberna en el que se encontraba.

La taberna de los muertos era un pequeño establecimiento en la zona comercial de Rose. Era poco frecuentada y de los escasos lugares que restaban en esa área en el cual se podía respirar el aroma a naturaleza ya que estaba completamente decorado en vegetación, por esas razones se había vuelto el lugar predilecto de Zoe.

—Hanji Zoe ¿Estás ordenando sin mí?— La fuerte voz de una mujer hizo que volviera la mirada.

— ¡Riko!— Gritó poniéndose de pie y envolviendo en un fuerte abrazo a su amiga.

—No seas exagerada— Se soltó rápido del abrazo tomando asiendo frente a ella— ¡Hey chico!— Llamó al mozo que había tomado la orden — Lo mismo que ella.

—Dos infusiones de menta— Confirmó el mozo.

— ¿Qué? Zoe es viernes ¡por todos los cielos! No me vengas que no me vas a acompañar con algo fuerte, llevo sin verte algún tiempo.

—Medovuja* y un plato de Pirozhki* para la señorita, yo seguiré con la infusión de menta y traiga un plato de fresas con crema batida por favor — Despidió al mozo. Su actitud de alegría hacia Riko se desvaneció— Lamento mucho no acompañarte esta vez, pero tengo que hablar contigo de algo serio.

—No voy aguantar otra de tus tonterías sobres titanes, tal vez toda esa sarta de suicidas de la legión de reconocimiento aun te tengan una mínima de respeto pero ¡yo no!

—No, esto es… esto es algo que no me ha dejado tranquila— Riko alzó las cejas extrañada — ¿Tiene que ver con tu famoso cese de salidas al exterior?

— ¿Mi qué?

—Hay muchos rumores, varias personas te han visto muy seguido en el cuartel general, aun cuando se supone que la legión esta de expedición. Hay toda clase de teorías locas— Se sacó los lentes para limpiarlos con una servilleta.

— ¿Es muy notorio?

—Demasiado, tú no estando en una investigación de campo es tan notorio como el titán colosal.

Hanji bajo la cabeza un tanto preocupada.

— ¿Qué has hecho esta vez? Debes estar metida en un lio grande, tanto como para que Erwin te sacara de lo que más amas— Hanji respiro profundo.

El mozo llegó y dejó los pedidos en la mesa.

— ¿Algo más?

—Estamos bien, gracias— Respondió Riko— Zoe— La observó atentamente mientras se llevaba una gran rebanada de fresa a la boca— Tú odias las fresas.

Un silencio glacial las inundo.

—Hoy me apetecía comer un poco— Muy tensa se llevó a los labios la taza con infusión.

— ¿Has tenido problemas con el goblin?

Rico Brzenska y Levi no tenían la mejor relación del mundo, tener un carácter similar los hacía chocar en incontables ocasiones.
Riko y Zoe habían estado en el mismo grupo de entrenamiento, ser mujer en la milicia no era sencillo. Estaban las dos en un mundo controlado por hombres y solo juntas podían sacar fuerza para seguir adelante. Caso contrario de Levi, el carácter de Riko y Zoe era tolerable ya que eran completa y absolutamente diferentes.

— ¿Por qué lo dices?— Sonrió hipócritamente.

—Me contaron que por la tarde Levi salió de la biblioteca disgustado y al parecer tenía un rasguño en la nariz ¿Quién más que tú estaría en la biblioteca? Y ¿Quién más podría lastimarlo y seguir con vida? — Comió gustosa un pirozhki.

—Eso…

—No puedo creer que aguantes a ese idiota, es un fastidio. Prefiero que un titán me de unas patadas en el trasero que estar un día completo viéndole la cara.

Hanji rio nerviosa.

—Tuvimos una pequeña discusión, eso es todo.

—Te dije que era mucho mejor que entraras a la tropa estacionaria.

—No importa eso ya— Tomó del palto de su amiga un pirozhki.

—Estas muy rara, eres demasiado remilgosa para la comida, nunca te han gustado las fresas y pides un palto, siempre decías que los pirozhki sabían a vomito y ahora comes uno.

—Tenía un poco de hambre.

—Se nota, aunque estas empezando a engordar.

Era la segunda vez en ese día que alguien le decía eso, recordó el rostro deLevi.

—Zoe, Zoe, la niña boba que corre y cae de espaladas— Empezó a cantar sin voltearla a ver, era la canción que desde reclutas le dedicaba cuando sabía que algo andaba mal. La última vez que la había entonado fue cuando Hanji le intentaba comunicar de su decisión de ingresar a la legión de reconocimiento.

—Yo…

Riko subió la mirada tomando un trago de medovuja.

— Yo… yo necesito que aceptes amadrinar a mi hijo.

La rusa escupió fuertemente el líquido que había entrado a su boca.

— ¿Tu qué?

Hanji se mordió el labio inferior y de corrido le dijo muy bajo.

—Estoy embarazada.

Su amiga la observó perpleja y con los ojos desorbitados. De todas las mujeres que conocía Hanji Zoe era la última que imaginaria como madre ¿Cómo diablos se había embarazado?

— ¿Moblit y tú? ¿Ese muchacho por fin junto el valor?

—No, no, no— Respondió totalmente roja.

— ¿Erwin?

—No

— ¡Pues dime de una vez! No pienso pasar toda la noche adivinando.

Se acercó temerosa al oído de su amiga, le era tan complicado soltar la confesión.

—Le-vi— Deletreó lentamente.

— ¿Es una broma?— Se puso de pie. Alterada azotó el vaso sobre la mesa.

—No— La jalón regresándola a la silla.

— ¡Traidora! ¿Cómo diablos se supone que tú y esa cosa? ¡Ese maligno goblin!

—Eso, es algo que no quiero recordar— Se cubrió el rostro con ambas manos totalmente avergonzada.

—Vaya, quien diría ese idiota tenía algo en los pantalones, aun así ¡no te lo perdono! Mi única amiga y mi peor enemigo ¿juntos en la misma cama?

—Solo fue una noche, fue mi culpa de verdad que no debí.

Hanji pasó a explicarle todo, desde la noche que había pasado con el sargento, el día siguiente y la petición de amistad hasta el plan de Erwin y Armin.

Riko golpeo fuertemente la mesa con el puño cerrado.

— ¡Imbécil! ¿Cómo diablos se puede zafar tan fácilmente de todo esto? ¿Piensa que con hacer una rabieta y desaparecer hará que todo deje de existir? Puede enfrentarse a los titanes pero cuando de verdad se necesita una prueba de que es hombre se larga.

—No importa mucho eso Riko.

La rusa tomo suavemente las manos de su amiga entre las suyas.

— ¿De verdad amas a Levi?

Zoe le desvió la mirada.

—No quiero saber nada más de él, quiero pensar que todo fue un mal sueño.

—Un mal sueño no te deja con tremando regalo— Duramente le reprochó— Erwin es una persona maravillosa, estaré feliz de que él este junto a ti y junto a tu hijo, su hijo.

— ¿Eso significa que?— Un par de ojos brillaron plenamente.

—Sí, acepto amadrinar a tu hijo, tienes mi bendición para unir tu vida a Erwin Smith, tal vez no lo ames ahora pero sería muy feliz si ustedes dos se dieran una oportunidad.

Hanji le sonrió y se dejo caer sobre la mesa, estaba feliz. Uno de los pasos más difíciles se había dado y ahora contaba también con el apoyo de su mejor amiga. Poco a poco veía como sus armas se incrementaban, ya no se sentía sola.

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La puerta se abrió, la expectativa se dibujó en cada rostro al ver a un hombre ingresaba a la oficina.

—Buenas tardes—Levi saludaba con la misma expresión de siempre.

Su ropa se encontraba hecha jalones. La caperuza llena de lodo, algunos raspones y rasguños en el rostro y el equipo 3D montado sobre sus caderas en el cual se podía observar la falta de varias de las katanas.

—Levi ¿Pero que te paso?— Dalliz Zacklay no podía creer el estado en el que veía al sargento.

—Estaba un poco aburrido y salí a la cacería de algunos titanes — Levantó el rostro para encontrarse con el de Hanji, solo un segundo le sirvió para detectar el odio que ella le reflejaba en su mirada, era como sentir una barra ardiente de acero enterrándose en su pecho.

—Entonces ¿A que debemos el honor de tu visita? Esta es una sesión privada.

—Señor, perdone mi impuntualidad— Desvió la mirada de Hanji hacia el coronel.

—He venido a que permita formalizar mi relación con la teniente Hanji Zoe, quiero casarme con ella.

La expresión de sorpresa fue generalizada, nadie podía creer lo que se estaba desarrollando ante ellos.

— ¿Tú eres?— Preguntó el coronel asimilando la situación.

—Sí, yo soy el padre del hijo que ella lleva en el vientre, y estoy dispuesto a tomar toda responsabilidad y castigo.

— ¡Usted no puede hacer esto!— Armin fue rápidamente sostenido por Erwin.

—Recuerda nuestro trato— Le susurró sin soltarlo.

— ¿A qué se refiere Arlet?

—No le preste atención señor, los únicos involucrados directamente somos Zoe y yo— Recalco la palabra únicos.

—En esa parte tiene mucha razón Levi ¿Hanji es verdad lo que dice?

Hanji apretó los puños y aguanto todas sus ganas de llorar o gritar.

—Sí— Respondió seca.

Comprendió que una mentira no sería verdadera aun cuando se dijera mil veces. Erwin Smith no era el padre de su hijo y no podía atarlo a un matrimonio sin amor por un error que había cometido, pero le era tan insoportable tener a Levi a su lado, no pudo más y girando rápidamente sobre sus talones, dio la vuelta y salió de la oficina totalmente enfadada. Entre jalones Armin logro librarse del comandante y salió en busca de su amiga. Levi permaneció sin inmutarse, no podía permitir que los sentimientos dominaran una situación tan delicada, no podía ser tan débil como Zoe.

—Las hormonas no la están ayudando mucho— Escudó el francés rápidamente a su compatriota.

Rió sonoro el hombre de cabello blanco

— Dímelo a mí, fui tío, padre y abuelo— Zacklay restó por completo la actitud de la mujer— Erwin ¿tú que puedes decir al respecto?

Erwin se coloco a lado de Levi.

—Él ya lo dijo señor, está dispuesto asumir las consecuencias de sus actos.

—En ese caso— El hombre se frotó la frente—Levi, tienen un mes para firmar el contrato de matrimonio así como el contrato de aceptación por parte de los protectores.

Levi saludo colocando un brazo en el corazón y otro en la espalda, cuando estaba por salir el comandante le dijo:

—Son tiempos difíciles, aun espero que tú y Zoe puedan ser felices.

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— ¡No lo puedo creer! De verdad que faltaba el cinismo para decorar su árbol de carácter— Riko se tiraba sobre el pasto junto a Zoe.

—Pensé que estabas molesta porque había desaparecido— Hanji cerraba los ojos tumbaba boca abajo.

—Llegar el mismo día de la audiencia así como si nada tampoco es de aplaudirle— Armin interrumpió — Por fin las encuentro.

—Arlet ¿Qué es lo que quieres?— Riko no estaba cómoda con la presencia del menor.

—Quería cerciorarme de que la señora Hanji estuviera bien. Por mi no se preocupe señora Riko, estoy al tanto de todo.

—Gracias por tus cuidados Armin— Le dijo sin subir la mirada.

— ¿Qué piensa hacer señora?

Hanji levantó el rostro y lentamente se incorporo. Observó el cielo y sin dejar la vista del azul inmenso.

—Casarme con Levi o ¿tengo otra alternativa?


¡Hola a todos! Primero que nada muchísimas gracias por su paciencia, jamás imagine la buena aceptación que tendría este fanfic. Es por ustedes y para ustedes que animada decido desvelarme escribiendo y corrigiendo algunos detalles (se han hecho modificaciones ligeras en algunos diálogos y errores de dedo en los capítulos anteriores)

Díganme loca pero estoy muy feliz por la persona que me llamó la atención de mi gramática, yo sabía que andaba mal pero quería que alguien me dijera "hay que mejorar" eso me impulsa a echarle más ganas ¡gracias!

*Medovuja: Bebida rusa tradicional alcohólica fermentada a base de miel.

*Pirozhki: Pasteles de patata rellenos de paté de hígado de cerdo y cebolla rehogada con sal, pimienta y nuez moscada.

¡Nos vemos en el capítulo 8!

La imaginación son las alas que nos hacen libres