Capítulo 14

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

Miguel de Cervantes


El peor castigo que puede tener un hombre es recordad los buenos tiempos en malos momentos, es ahí donde aprende lo que es el verdadero amor a la familia, es cuando lo querido se vuelve sagrado.

Olor a muerte puede, este puede llegar a ser sumamente amargo, estar tan acostumbrado a ella no merma jamás esas nauseabundas ganas de vomitar hasta el alma, una persona por más fuerte que sea jamás se terminara por acostumbrar a la muerte.

El andar de todos aquellos soldados y médicos era solemne y al mismo tiempo lúgubre, cubiertos de pies a cabeza con barreras que impidieran que aquella rara enfermedad llegara a sus pulmones.
Desfilaban ante ellos interminables cuerpos a incinerar, era deprimente ver caer esas plumas grisáceas de lo que una vez fue carne y sangre.

Un hombre de cuerpo pequeño enjuagó los últimos restos de sudor de su frente.

—Aun faltan unas cuantas carretas, soldado puede descansar, yo tomare su lugar.

El fornido cuerpo del Dr Black quito de las enguantadas manos del hombre una desgastada pala.

—Gracias, pero aun puedo seguir.

—No me importa, es hora de tu descaso, ve y come algo.

—Dije que…

El hombre aun con sus años a cuestas, en un rápido movimiento golpeó la manzana de Adán de Rivaille que cayó al suelo falto de aire y lleno de un inmenso dolor.

— ¡Hombre lesionado!— Gritó echando en su hombro el cuerpo que se retorcía maldiciendo

—Bas… tardo.

Un soldado corrió rápidamente al llamado del médico.

—Llévalo a descansar y que coma algo caliente por favor.

— ¡Entendido Dr!

—Niño malo— Suspiro y relevó el acto de llevar cuerpos a la hoguera, era duro pero tenían que hacerlo, las medidas sanitarias eran indispensables en las pestes.

—Esto no se va quedar así — Balbuceo Rivaille siendo cargado por el otro soldado.

—Lo hago por Hanji, no me perdonaría que dejara a su esposo tan mal que no pudiera cumplir con sus obligaciones maritales decentemente—Le guiño un ojo y observo como el francés se llevaba desesperado las manos al cuello—Ya pasara, el golpe no fue tan fuerte.

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Sus sedosos mechones naranja caían con suavidad sobre la tela verde, era su primer día en el grupo del mejor soldado de la humanidad. Estaba tan nerviosa y orgullosa ¿Qué le podía deparar el destino en ese escuadrón? Él obviamente había visto algo especial en ella, era como un sueño hecho realidad. En verdad admiraba a aquel hombre de baja estatura, y ahora la vida le brindaba la oportunidad de convivir con él más de lo que cualquier mujer podía aspirar, conocería aspectos de su vida que otras solo podían imaginar en sus más profundos sueños.

—Si te sigues viendo en el espejo terminaras por desgastarlo— De entre las sombras apareció un hombre de cabello rubio, aunque su rostro denotaba algunos años más, contaba con diecinueve años, justo como ella.

— ¡Auro!— Petra dio la vuelta encarando a su compañero.

— ¿Qué? ¿Dije algo malo?— Le sonrió socarronamente y se recargo en el marco de la puerta cruzando los brazos.

—Primero entras al cuatro de una mujer sin ser invitado, luego te burlas de mí y ahora preguntas tan descarado si has hecho algo malo, te estás comportando muy extraño— Cruzó los brazos con falsa molestia.

—Jajajaja — Soltó sonada carcajada.

Auro invitando a salir a la chica con un ademan de la mano

—Bien, señorita Ral, es hora de iniciar actividades en el escuadrón Rivaille ¿nerviosa?— Le ofreció galantemente su brazo derecho, ella acepto avergonzada.

—Un poco, me asusta el solo hecho de pensar cómo podrá ser el cabo.

—Yo igual aunque doy gracias al cielo por no haber sido elegido en el escuadrón de investigaciones, me han contado historias de "terror" sobre ese grupo, los veteranos dicen que está a cargo de una mujer que está completamente loca, y por lo poco que he visto de la cabo Zoe puedo asegurar que esos rumores sin verdaderos.

Un fuerte codo se impacto en el estomago del hombre.

— ¡No te expreses así de los superiores! Además dudo que hubiera una remota oportunidad de que entraras con ellos, se debe ser demasiado inteligente y observador para entrar y tú estás lejos de las dos— Petra rio de forma dulce.

—Yo solo repito lo que los demás dicen, además ¿Quién dice que no soy inteligente? Podría darle un par de buenas lecciones a esa señorita Zo…

Unas cuantas gotas de sangre escaparon de los labios de Auro, para variar se había mordido.

—Si no tienes cuidado un día de estos terminaras por arrancarte la lengua, aunque te lo tendrías bien merecido.

Petra adelanto el paso saliendo de la habitación mientas Auro desesperado limpiaba los rastros rojos de su cara;minutos después la pareja había llegado a la cocina, justo como se les había ordenado una noche antes.

—Buenos días reclutas Ral y Brossard ¿cierto?

— ¡Sí señor!— Gritaron al unisonó saludando militarmente.

—Mi nombre es Erd Gin, seré quien les sirva de guía el día de hoy.

Un hombre alto y de cabellera rubia recogida en una coleta los saludo amistoso

— Soy el segundo al mando del escuadrón Rivaille. Como sabrán los fondos a la región de reconocimiento son muy escasos, así que debemos ahorrar en todo lo posible, por orden del mismo comandante Smith los soldados de rango menor debemos encargarnos de la cocina por lo menos una vez a la semana; ustedes fueron los primeros de los nuevos en ser destinados a esta tarea.

La cara de Auro se pinto con fastidio.

— ¡Yo estoy aquí para matar titanes! no para ser cocinero, además fui elegido en persona por el cabo Rivaille, un soldado de mi categoría no debería rebajarse a estas faenas.

— ¡Auro!— Petra lo observó reprobatoriamente.

—Jajajaja ya llegara su tiempo Brossard, por ahora el único enemigo que tenemos que vencer es el hambre y las almas poseídas por él— Erd les arrojo a ambos un par de delantales blancos.

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— ¡Buenos días gente!— gritó a todo pulmón Hanji seguida de un rubio y un moreno.

— ¿Podrías dejar de ser tan escandalosa cuatro ojos?— Rivaille se cubrió la mitad de la cara con la palma de mano y dejo caer el cuello en el respaldo de la silla.

—Caray, Levi ¿tienes resaca?— La chica castaña se acerco a la mensa donde retozaba Levi acompañado de Mike y Erwin, los últimos no pudieron evitar esconder sus sonrisas, la noche anterior habían salido por unos tragos al pueblo.

—Nunca he tenido tal cosa, solo que no a todos nos gusta iniciar el día con una voz tan chillona como la tuya.

— ¡Deberías estar feliz de que estemos con vida!— Hanji lo abrazo con gran fuerza sin percatarse que estampaba al cabo sobre sus senos vendados.

— ¡Deja de ser tan empalagosa!— La aparto ruborizado de un empujón, aunque no pudiera sentir algún volumen de aquel pecho, el saber que en esa zona se encontraban aquellas cosas lo ponía de nervios.

— ¿Acaso no le han enseñado a tratar a las damas cabo?— Riko Brzenska entró de forma serena al salón, llevaba bajo su brazo una pesada carpeta de cuero curtido.

—Riko ¿Qué haces aquí tan temprano?—Hanji se aparto rápidamente del lado de Rivaille corriendo hacia la rusa que la saludo con una pequeña sonrisa.

—Tú misma me has pedido traer estos documentos a primera hora ¿Qué ya no lo recuerdas?— Extendió con cierto fastidio una pesada carpeta.

Hanji se acomodo los lentes confusa para luego gritar feliz.

— ¡Cielos santo! Muchas gracias, había olvidado por completo esos bosquejos— Los tomo feliz hojeándolos con gran ilusión.

Riko observó el lugar, le llamo la atención ver a Mobilt que rápidamente colocaba los cubiertos en el lugar que ocuparía la mujer entre Erwin y Mike.

—Si no fuera por aquel mocoso ya estarías muerta.

—Eh ¿Quién?

La rusa señalo al rubio que trabajaba velozmente. Hanji observo el lugar señalado.

— ¡Gracias Mobilt!— Movió energéticamente los brazos haciendo participe de su felicidad al joven rubio que al momento se puso colorado.

—Deberías casarte con él, solo mira la entrega absoluta que tiene a tu persona, incluso podría criar a sus hijos mejor de lo que lo harías tú— La risa generalizada de los presentes reventó el ambiente.

—Yo, este… solo cumplo con mi deber, solo soy el ayudante de la señorita.

Rivaille no soportaba esa escena ¿no podían comportarse como adultos? Todo lo que veía era unos "adolecentes" jugando a confesiones amorosas forzadas. Hastiado se puso de pie rápidamente, pero no de percato que detrás de él pasaba una pequeña joven con una bandeja con platos de sopa.
El grito agudo de una mujer retumbo en sus tímpanos, Rivaille se quedó petrificado al sentir el hirviente rocío del líquido que contenían aquellos platos.
Dio una lenta vuelta. Sus ojos se abrieron con horror al encontrar a Hanji en el piso chillando mientras Riko le desabotonaban rápidamente los botones de la blusa y Mobilt la limpiaba con una servilleta. El muchacho tenía empapado un hombro y el brazo, había intervenido para que el daño a su jefa fuera menor.

—Hay que llevarla inmediatamente a la enfermería— Grito Mike tomándola entre sus brazos.

La conmoción fue grande, los murmullos generales retumbaron en la cabeza de Rivaille como abejas en colmena. Se había quedado sentado en el mismo lugar durante horas. Poco a poco la muchedumbre abandono en el lugar dejándolo con sus pensamientos como únicos acompañantes.

—Lo lamento mucho cabo— Escuchó una dulce voz a lado suyo, desvió la mirada y observo a la pequeña pelinaranja junto a él.

— ¿Eres tú la de los platos?— Preguntó con una voz helada.

—Sí— Le respondió muerta de miedo.

Rivaille observó como la chica acariciaba delicadamente su mano derecha, ella también había resultado lastimada en el incidente.

— ¿Te has quemado la mano?

—Bueno yo—Oculto rápidamente su mano.

El hombre se puso de pie, cada uno de sus movimientos era tan elegante, tan sublime a la vista, con rapidez tomo la mano de ella y la analizo a detalle, había en la blanca piel una marca roja.

—Te quemaste, deberías ir a la enfermería a que te revisen.

—Ya me han revisado señor, me ordenaron aplicar un ungüento, pero no quise ponérmelo hasta terminar mis labores del día de hoy en la cocina— Sacó de su bolsillo un pequeño frasco gris y lo levanto ante los ojos del hombre.

El cabo la observo molesto.

—Deberías preocuparte un poco más por ti.

En un acto rápido le arrebato el ungüento, destapo el mismo y comenzó a aplicarlo sobre su la escarlata marca. Petra no pudo evitar sonrojarse, estaba tan cerca de aquel hombre.

—Listo, ahora Petra retirarte a descansar— Desganado se dio la vuelta y salió del salón.

Ella se dejó caer en la silla que ocupara Rivaille minutos antes, se había portado tan caballeroso y había demostrado preocupación por su salud, se comporto de una forma tan diferente.

—Señor Rivaille—Susurro besando su mano, el olor al ungüento de mezclaba con el de él.

Rivaille camino confundido por el pasillo, no sabía si era propicio ver a Hanji en se momento, tenía que disculparse pero no encontraba las palabras acordes para hacerlo.
Casi de forma autónoma había llegado a la enfermería, toco un par de veces pero al no obtener respuesta decidió entrar por su propia cuenta. Abrió la puerta realmente lento y la cerró del mismo modo. Camino pausado pero seguro a la cama que yacía al centro de la habitación, a lo lejos podía ver un bulto descansar en ella. Al llegar a una distancia propicia recorrió con curiosidad el cuerpo de la persona que dormida pesadamente ahí. Una mujer con el torso desnudo y castaños cabellos esparcidos entre las sabanas y los senos, sobre el pecho y hombro derecho había unas cuantas gasas empapadas en suero, en su cara se pintaban unas pequeñas manchas rojas. ¿Era Hanji era mujer? Se veía tan diferente y a la vez tan parecida, el cabello suelto parecía aun más largo, su torso cubierto de cicatrices viejas y nuevas, unas cuantas cortadas y moretones, lo que más lo sorprendió fueron esos senos, no imaginaba que bajo aquella desgastada blusa se pudieran esconder aquellos voluminosos montes, era como si acabara de descubrir que era una mujer la que lo había estado acompañando en misiones hace años.

— ¿Necesita algo señor?— Mobilt entro a la habitación cubierto solo por unos vendajes sobre el pecho y la chaqueta de la legión.

—Vine a hablar con la cuatro ojos, pero parece inconsciente— Se cursó de brazos y tomo asiento en la silla junto a la cama.

—Le han dado un tranquilizante, estaba tan inquieta, quería ir a trabajar con los bosquejos que la señora Riko le ha traído, entre Keiji y el señor Mike tuvieron que inmovilizarla— Con sutileza cubrió la intimidad de su jefa bajo la sabana.

— ¿Cómo esta?— Preguntó molesto por aquel acto, sintió que el chico lo veía como un pervertido por entrar al cuatro de una mujer en paños menores.

—Quemaduras de primer y segundo grado, nada grave, en unos días podrá salir como nueva— Le sonrió nervioso.

—Así que— Los penetrantes ojos de Rivaille se cruzaron los nerviosos de Mobilt— Pasas mucho tiempo junto a esa idiota.

—Señor— Tembló— Le pido por favor que no se exprese así de la señora.

—Jajajaja ¿no me digas? ¿Qué me harás si no dejo de hacerlo?

—Yo… yo…

—Quieres ser su esposo y ni si quiera puedes defenderla.

— ¡Claro que no! Mis intenciones con la señora no son esas— Gritó tan fuerte y sin pensarlo que inmediatamente se llevo las manos a la boca—Yo solo quiero que la señora este bien— Bajo la cabeza triste— Es como una hermana.

— ¿Una hermana a la que puedes ver desnuda? Mobilt eres un depravado jajaja

—Yo estimo mucho a la señora, no con deseo de un hombre por una mujer, si no con el cariño de un hermano a una hermana— Sonrió melancólico al ver a la mujer sobre la cama—Yo solía tener un hermano que se metía en toda clase de problemas, siempre terminaba lastimado y era yo quien lo curaba—Le paso una mano por los cabellos a Hanji— Mi hermano se enrolo en el ejercito, en sus cartas me contaba como había conocido a una chica, que justo como él siempre se metía en problemas, ambos eran tan descuidados que en la enfermería eran conocidos como la pareja calamidad, él murió en su primera misión cuando se unió a la legión, murió salvando a su compañera.

—Descuidada y problemática ¿Esa compañera era Hanji?

—Sí, el siempre vio por ella aun cuando no podía cuidar de él mismo. Supe que era ella al instante de verla, es por eso trabaje tan duro para que me eligiera en su escuadrón, quería tener el honor de servirle y cuidarla como lo hubiera hecho mi hermano.

Rivaille se puso de pie y tomando el pomo de la puerta le dijo firme:

—Mas te vale que sigas cuidando tan bien de ella, si no lo haces te la veras conmigo.

— ¡Señor!— Mobilt se enderezo al instante.

—Ya no se encuentran soldados como tú en estos tiempos.

— ¿Gusta que le diga algo a la señora de su parte?

—Dile que hablare con ella cuando este mejor— Giro la cabeza y la observó dormir tranquila.

El camino a su cuatro fue más sereno, él saber que ella estaba tan bien cuidada le hacia sentir un poco menos culpable o eso es lo que quería tomar como escusa para que esa voz de su cabeza lo dejara en paz de una buena vez. Al solo abrir la puerta un delicioso aroma lo envolvió, curioso se acerco al escritorio donde había visto una bandeja con un plato lleno de sopa, pan y una botella de vino junto a una copa. A la vista y al olor su estomago reclamo alimento, movió la silla y se sentó, junto al pan había una nota que decía:

Muchas gracias señor.

Petra cerro fuerte la puerta de la habitación, aun cuando Auro le había dicho que esa era una mala idea se sentía feliz de poder servirle de esa forma al cabo. Feliz corrió a su escritorio y empezó a escribir rápidamente una carta a su padre

He conocido a un hombre maravilloso, papá me encantaría que pudieras conocer al cabo Rivaille, él personalmente me eligió para su escuadrón y curo la quemadura de mi mano, se ha convertido en una persona muy especial para mí.

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Erwin poso sus labios una humeante taza con café,estaba tan tranquilo hasta que sus celestes ojos se toparon con la atlética figura de Rivaille. Su distracción le costó quemar su lengua, no pudo más que pestañar y aguantar el grito de dolor.

Armin apareció corriendo hasta llegar a su flanco derecho.

— ¡Señor! El sargento Rivaille está aquí.

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De verdad que estoy apenada por actualizar hasta ahora, fue casi un mes de ausencia pero de verdad el tiempo y la inspiración no me apremiaron mucho. Nuevamente mil disculpas, espero que este capítulo les gustara.
En este tiempo escribir un nuevo fanfic (terminado, esta vez no quise hacer nada seriado) titulado "Remembranzas de un soldado", si son fans del Erwin/Hanji los invito a darle una leída a ese trabajo que sinceramente me gustó mucho.

Ahora pasando a lo que muchos esperaban, los premios a los 100 reviews notre famille:

Locura: Un fic muy psicológico, debo ser sincera lo tuve que leer dos veces para entenderlo, sale completamente de lo tradicional ¡me encanto!

Risas en la madrugada: Respetaste completamente la esencia de la pareja "se odian pero se aman" al final cuando le dice que lo esperaba a él fue una delicia, me reí mucho con el fic ¡muy simpático!

Calor: El fanfic hace honor a su nombre ¡que calor me dio leerlo! simplemente ¡wow! De los mejores lemon que he leído hasta ahora, una deleite letra por letra.

Y el primer lugar se nos va hasta España:

Fuego, cenizas y polvo: El fic me gustó mucho, el cómo manejas la desconfianza de Levi y la forma en que el termina por confiar en Hanji, nos demuestra que son una pareja que tiene que aprender mucho el uno del otro. El cabo no debe despegar los ojos de ella porque le puede dar una buena sorpresa ¡los besos me robaron el corazón! Ni se diga del final con "la próxima vez"

¡Muchas felicidades a las cuatro! Sus trabajos son realmente buenos, no saben lo mucho que me costó elegir entre ustedes, son muy buenas escritoras y con tramas muy envolventes, espero tenerlas en próximas dinámicas.

¡Gracias a todos por leer! Nos vemos en el capítulo 15.