Los personajes no me pertenecen sino que son propiedad de Stephenie Meyer.
Este fic es rated M, tiene contenido sexual explicito por lo que si eres menor de 18 años o eres sensible a este tipo de historia abstente de leer.
Capítulo 8
Edward pov
Han pasado 4 meses desde que Bella se mudó a mi casa, 4 meses en los cuales nos hemos peleado y reconciliado como parte del proceso de adaptación, pero cuando despierto y la veo durmiendo como ahora, los labios entreabiertos, su largo cabello por todas partes, sus piernas entrelazadas en las mías y una expresión de paz en su rostro siento una emoción en mi pecho que me recuerda que vale la pena, no importa que tanto discutamos o cuan estúpidas sean nuestras peleas, los buenos momentos superan con creces los malos. Empecé a pasar mis dedos por su brazo disfrutando lo suave que es su piel, luego empecé a delinear las líneas de su rostro, cuando iba por sus labios ella beso mi dedo.
-Buenos días cariño.-dijo aun con los ojos cerrados.
-Buenos días amor.-dije acercando su cara a mi rostro para poder besarla, pase mis brazos alrededor de ella para acercar su cabeza, ella gimió y aproveche para entrar mi lengua dentro de su boca, puse mis manos en sus caderas y la presione contra mí erección mañanera.
-¡Ah no! Se lo que planeas pero si seguimos por este camino llegare tarde al trabajo otra vez.- dicho esto se soltó de mi agarre, salto de la cama y corrió en dirección al baño, dándome una buena vista de su trasero.
-¿Puedo ayudarte a ahorrar agua Bella?-dije sonriendo, aun sabiendo cuál sería su respuesta.
-No te atrevas Edward Cullen- dijo volteándose y mirándome con los ojos entrecerrados, tratando de lucir amenazante.
No pude evitar soltar una carcajada y después de unos segundos solo escuche el agua cayendo. Cuando ambos estábamos listos bajamos a desayunar tomados de la mano, la señora Webber ya estaba sirviendo nuestro desayuno, decidimos contratarla luego de que Bella se horrorizara de la cantidad de comida rápida que comía durante la semana porque no tenía tiempo para cocinar, ella era la madre de una niña que Bella conocía que quería tomar clases de música pero no tenían los recursos para pagar las clases así que Bella le ofreció pagar las clases cocinando para nosotros el desayuno y almuerzo durante la semana.
-Buenos días Señora Webber-dijimos al unísono.
-Buenos días Señor Cullen, Señorita Swan- dijo con una sonrisa. Desayunamos en una agradable conversación para luego salir a nuestros respectivos trabajos.
~o~
Llegue a la casa y encontré a Bella en el piano con Ángela, la hija de la Señora Webber, riendo por algo que ella había dicho.
-Hola chicas ¿Cómo están esas pianistas?-dije acercándome a ellas, besando la frente de ambas.
-Buenas noches Señor Cullen- dijo Ángela con la cara sonrojada. Mientras estaba en sus clases de piano siempre era el Señor Cullen y Bella la maestra Swan.
-Hola cariño, estaremos contigo en un rato, casi terminamos.- Esa era mi señal de que la dejara trabajar, no es que a Bella le molestara que estuviera en las clases sino que según ella Ángela se ponía nerviosa cuando la miraba tocar.
-Ok, estaré acá afuera si me necesitan.
-La Señora Webber dejo algo de comida en el refrigerador por si tienes hambre-dijo Bella con una sonrisa, mientras yo salía.
Tome una ducha y me puse ropa cómoda, para cuando termine Bella y Ángela estaban en una animada conversación.
-Entonces Elsa hizo un castillo enorme en la montaña y…
-¿Quién es Elsa?-dije al entrar a la sala.
-Es la hermana de Anna de la película Frozen, Ángela me la esta contando ya que descubrió que no la había visto y al parecer tu tampoco ¿Quieres empezar de nuevo la historia para que Edward pueda escucharla?-dijo mirando a una sonrojada Ángela, ella siempre lo hacía cuando la atención se dirigía a ella.
-Claro que si.-dijo, pero fuimos interrumpidos por el timbre.
-Creo que lo dejaremos para mañana, porque tu padre ya está aquí.-dije abriendo la puerta.
Ángela corrió hacia su padre y él ya tenía los brazos extendidos para cargarla, realmente era enternecedor verlos, dijimos nuestras despedidas y le prometimos a Ángela ver la película con ella uno de estos días. Cuando se fueron Bella se desplomo en el sofá.
-¿Día difícil?-dije sentándome a su lado.
-No tanto, solo estoy algo cansada ¿Cómo estuvo el tuyo?
-Aburrido en realidad, excepto por una llamada de mis padres, quieren venir para navidad. ¿Estarías de acuerdo con tener la cena aquí o prefieres en casa de Jasper y Alice?
-Tu familia se ha dado cuenta de que faltan 2 meses para navidad ¿verdad?-me dijo levantando una ceja y yo le di mi mirada de resignación, luego prosiguió- Realmente no había pensado en ello pero donde tú quieras está bien para mí, sé que quieres hacer la cena aquí, no te detendré.-dijo con una sonrisa.
-Entonces decidido, llamare a mis padres ahora para avisarles, en lo que te refrescas y yo caliento la cena.
-Gracias amor, estoy molida.-Me dio un beso y se dirigió a la habitación.
Bella pov
A penas me solté el cabello cuando escuche la puerta de la habitación abrirse.
-¿No ibas a calentar la cena?
-Sí, solo que preferí algo diferente del menú.- dijo antes de besarme. Nuestras bocas empezaron una guerra en la que no había ganador, nuestras lenguas entrelazadas intentando de tomar más del otro, nos faltaba el aire pero no nos importaba, el quitaba los botones de mi camisa sin separar nuestros labios, me cargo y enrede mis pies en su cadera hasta que sentí la mullida cama debajo de mí. Desabrocho mi sostén y lo tiro en alguna parte antes de concentrarse en mis pechos y chupar mis erectos pezones, gemí cuando mordió ligeramente uno de ellos.
-No me canso de tus tetas, Bella –dijo y luego siguió amasando y chupando mis senos durante un rato, hasta que sentí como su boca iba bajando, besando mi estómago y el hueso de mis caderas, se detuvo en mis pantalones.
-Creo que esto ya no es necesario Señorita Swan-con una sonrisa saco mis pantalones junto a mi ropa interior.
Él sonríe ampliamente, mientras guía su cabeza a la parte interna de mis muslos siento su aliento en mi centro y luego su lengua en mis pliegues el aire que no sabía que contenía salió de golpe, cuando empujo su lengua dentro de mi gemí arqueando mi espalda, el tomo eso como incentivo para empezar a frotar mi clítoris con sus dedos. De repente los cambio de lugar chupando mi clítoris mientras sus dedos entraban y salían furiosamente de dentro de mí haciéndome gritar poseída por el placer, agarre su cabeza y lo empuje más cerca, el movió sus dedos en un ángulo diferente presionando mi punto sensible y creo que me derretí.
-¡Ah, justo ahí Edward!- El volvió a presionar en el mismo punto, arquee mi espalda y me retorcí ansiando más. – ¡Edward estoy cerca!
-¡Dámelo nena! Vente para mi Bella, quiero probar tu orgasmo.- Siguió embistiéndome con sus dedos y yo explote en miles de piezas, tirada boca arriba respirando forzosamente mientras el lamia y chupaba todo lo que podía. Cuando baje de mi orgasmo lo atraje hacia mí besando su boca, probándome en sus labios. Sin decir nada saque su t-shirt y sus pantalones, metí la mano dentro de sus boxers para liberar su miembro, empecé a masajearlo y luego hice círculos en su punta con mi lengua.
-¡Mierda Bella!- Gruño y yo sonreí, lo seguí molestando unos segundos antes de meterlo en mi boca y empezar a mover mi cabeza, acunando su eje con una mano y masajeando sus bolas con la otra, de repente el saco su polla de mi boca y me puso en la cama, tomo un condón de la mesa de noche.
-No lo necesitamos Edward.-El me miro confundido y yo sonreí.- Quería preparar algo especial para decírtelo pero no puedo esperar más, estoy embarazada Edward.
-¿Qué?- Su cara era un poema.
-Me estaba sintiendo un poco mal estos días así que fui al doctor a i hora del almuerzo, resulta que estoy embarazada, aun no sé cuánto tiempo tengo. Sé que soy la mayor aguafiestas pero tenía que decírtelo.
-No eres una aguafiestas amor, me has hecho realmente feliz y ya que no tengo que usar estos hijos de puta puedo disfrutar de sentirte sin restricciones.- dijo antes de besarme y luego introducirse dentro de mí lentamente mirándome a los ojos, sintiéndonos, adorándonos y disfrutando el momento. Hasta que empecé a encontrar sus embestidas y él entendió que necesitaba que fuera más rápido. Lo sentí as profundo dentro de mí y aumento la velocidad, me agarre de las sabanas cuando froto su mano en mi clítoris, catapultándome a las nubes.
-¡Edward!-gemí
-¡Bella!-grito al llegar al mismo tiempo que yo. Yo suspire y me pegue a su pecho, ambos respirábamos trabajosamente.
-Te amo Bella, los amo- dijo besando mi estómago y lágrimas cayeron de mis ojos. Sabia que no importa lo que pase a partir de ahora, estaríamos bien.
Hola otra vez, se que dure un montón para actualizar pero han pasado muchas cosas en mi vida este ultimo mes, gracias a todos los que han escrito un review mostrando su amor a la historia, a los que la han puesto de favorita, los que la esta siguiendo y los que aun en las sombras están leyendo este fic. Tratare de actualizar lo mas pronto posible, hasta el próximo capítulo.
