Los personajes no me pertenecen sino que son propiedad de Stephenie Meyer.

Este fic es rated M, tiene contenido sexual explicito por lo que si eres menor de 18 años o eres sensible a este tipo de historia abstente de leer.


Capítulo 11

Edward pov

Es impresionante como tu vida puede cambiar en un segundo y aún mas como tu mente se aferra en recordar ese segundo, mis pensamientos vuelven a ese momento una y otra vez, la última vez que Bella apretó mi mano, la última vez que vi sus brillantes ojos marrones y su mirada de adoración hacia nuestros hijos; Emily Alice, Elizabeth Alysha y Edward Alexander nacieron con 4,9, 4,1 y 3,7 libras respectivamente y tuvieron que mantenerlos en la incubadora durante una semana hasta que estuvieron lo suficientemente fuertes para volver a casa, pero nuestra casa no se siente como un hogar sin Bella; los trillizos ya tienen un mes, mis padres, Alice, Jasper e incluso Emmett y Rosalie se turnan para ayudarme con los bebés y estoy tremendamente agradecidos por ellos pero cuando miro las fotos alrededor de la casa de nuestros aniversario, yo abrazando a Bella desde atrás ambos posando nuestras manos en su enorme vientre o un video que grabe cuando ella estaba desprevenida hablándole con amor a nuestros bebés, no puedo evitar extrañarla tanto que siento una opresión en mi pecho empujándome hacia abajo, suspiré y me dirigí hasta la habitación de los bebés a los que escuchaba llorando.

Bella y yo habíamos diseñado y organizado el sistema de como alimentar los niños y donde dormir, Bella insistió que era mejor que dos bebes duerman juntos mientras que el otro duerma separado y luego rotarlos para que se vayan acostumbrando poco a poco a no tener a sus hermanos todo el tiempo y no despojarlos de lo que conocen tan rápidamente y de siempre darle comida a uno antes que los otros para no tener que volvernos locos alimentado 3 bebés al mismo tiempo en medio de la madrugada.

Levante a la pequeña Emily y ella abrió sus enormes ojos verdes para mirarme con atención mientras caminaba fuera de la habitación para alimentarla; ellos son la perfecta combinación de ambos tienen mis ojos pero su cabello es de un hermoso color castaño como el de Bella, termine de alimentarla y fui a buscar a los demás pero mamá ya tenía al pequeño Edward.

-Buenos días hijo-dijo mamá cuando tomé a Elizabeth.

-Buenos días mamá.-respondí.

-Edward, sé que dices que estarás bien, que los 4 estarán bien pero ¿Estás seguro que no quieres que me quedé? Los bebés aún son muy pequeños y aunque Carlisle tiene que volver al trabajo yo no necesito volver hasta dentro de un mes.

-Mamá realmente aprecio lo que estás haciendo por nosotros pero no puedo separarte de papá y de tu vida por otro mes solo para que me ayudes, además no estaremos solos, los chicos vienen durante el día a ayudarme con los bebés y la señora Webber se está encargando de la casa.- dije, y nos quedamos en silencio, terminamos de alimentar los bebés y los dejamos durmiendo plácidamente en sus cunas.

-¿Y qué hay de ti Edward?-dijo finalmente cuando salimos de la habitación.- Sé que estás haciendo todo lo posible por mis nietos pero ¿Qué hay de ti quien estará cuidando de ti?-suspire cuando vi que su mirada se dirigía a una fotografía de Bella y yo llenos de pintura después de terminar de pintar la habitación de los bebés.

-La extraño tanto -dije con voz ahogada. Mamá me abrazó y me dejó soltar las lágrimas que había contenido durante este mes.

-Sí, Edward lo haces y nosotros también, está bien cariño.

-Se ha perdido tanto del crecimiento de nuestros hijos, ni siquiera pudo ver el color de sus ojos antes de…

-Sshh está bien- dijo pasando su mano por mi cabello para calmarme.

-Sólo la quiero de vuelta-susurré.

~o~

Mis padres ya tomaron el vuelo devuelta a casa y a pesar de mi momento de debilidad esta mañana entendieron que necesitaba aprender a hacer las cosas sin ellos en casa todo el tiempo. Tenía el plan de visitar a Bella esta tarde por lo que Alice y Jasper se ofrecieron como niñeros de sus sobrinos, me despedí de ellos y encendí el auto, en dirección a Bella, cuando por fin llegué me quedé en el estacionamiento un minuto como hacia todos los días, preparándome mentalmente para lo que me encontraría hoy.

Después del nacimiento de los trillizos Bella tuvo un paro cardiaco por la pérdida de sangre y los doctores tuvieron que traerla de regreso pero ella quedó en un estado de coma del que no ha salido, suspiré y me dirigí adentro, caminando por los tan conocidos pasillos del hospital hasta la habitación de Bella. La habitación está llena de globos con helio, fotografías, tarjetas y flores de nuestros amigos y familia, pero a pesar de eso cuando aspiraba podía oler el aroma dulce de Bella en el ambiente.

El monitor que vigila los latidos de su corazón está sonando pero nada más y aunque el silencio es casi insoportable el simple hecho de verla hace que mi corazón salte y sienta escalofríos recorrer mi columna vertebral. Su cara en forma de corazón luce tan quieta y pacífica a pesar de la intravenosa enganchada en su brazo y el montón de aparatos para regular sus signos vitales, los que me recuerdan que no debo perder la esperanza, que en efecto ella está viva.

Camine lentamente hacia ella, cada paso que daba era como una pieza de mí mismo volviendo a unirse, finalmente llegue a su lado y toque su cara admirando sus suaves facciones, su piel pálida y su oscuro cabello marrón que siempre cae en su frente; dentro de mí siento una combinación de gozo, tristeza y esperanza, la extraño tan profundamente.

-Hola amor-dije suavemente cerca de su oído- te extraño tanto y estoy seguro que si los trillizos hablaran me preguntarían donde está su madre, están creciendo saludables y fuertes pero te necesitan aquí Bella, necesitan a su madre y yo necesito a mi corazón y ese eres tú, por favor Bella despierta, vuelve con nosotros, te amamos.- dije y empecé a sollozar sobre el colchón hasta quedarme dormido.

No sé cuánto tiempo estuve así, pero desperté por una sensación extraña en mi cabeza, una caricia, sentí escalofríos y mi corazón dejo de latir por un segundo, cuando levante la cabeza me encontré con los ojos marrones que tanto amaba, no pude apartar la mirada de ellos hasta que vi sus labios moverse y un susurró salir de su boca:

-Yo también te amo Edward.

Abrí mi boca para decir algo, cualquier cosa, pero no pude encontrar mi voz, solo atine a levantarme y abrazarla con mucho cuidado, ella intento envolver sus brazos alrededor de mi pero fue interrumpida por la intravenosa, intento maniobrar con ella y ahí halle mi voz.

-Te amo Bella, nunca me vuelvas a dar un susto así otra vez.- dije con lágrimas en mis ojos- ahora tengo que llamar a la enfermera para que te examine pero volveré en un segundo- Besé su cabeza y salí corriendo por el pasillo buscando una enfermera.

~o~

-¿Cómo te sientes Isabella? ¿Alguna molestia? – dijo la enfermera mientras la examinaba.

-Realmente me siento entumecida como si no me hubiera movido en un buen tiempo lo cual tiene mucho sentido porque me imagino que no estuve aquí solo por unos días ¿verdad?

-En efecto señorita Swan, tuvo un paro cardíaco durante la cesárea y ha estado aquí durante un mes ¿Recuerda algo de lo que paso?

-Recuerdo el nacimiento de los bebés y luego recuerdo la voz de Alice y Edward diciendo cosas que han pasado con ellos. ¿Puedo verlos?

-Ummm, primero tenemos que esperar a la doctora para asegurarnos de que todo está bien.

-¿Puede traeré un vaso de agua por favor? Tengo sed.

-Por supuesto, lo traeré en un instante y no te preocupes la doctora estará aquí en un minuto.- dijo con una sonrisa, saliendo de la habitación.


¡Hola todo el mundo! Sé que por el inicio de este capítulo en este momento no soy la persona favorita de muchos pero mirándolo por el lado positivo ¡ya despertó! De todas formas gracias por seguir leyendo, por los favoritos, las alertas y por dejar su amor en un review. Nos vemos en el próximo ;)