Albert cerró las cortinas al llegar a la habitación quedando en completa oscuridad, se acercó a ella tomando su boca con besos intensos de pasión. Mientras Candy respondía al amor que Albert le mostraba las lágrimas escurrían de sus ojos, era el padre de su hijo a quien se estaba entregando nuevamente, las palabras de Frederick sonaban en su cabeza ¡A los Andrew los persigue la muerte! ¿Quieres eso para tu hijo?
-Acuéstate Albert
-Candy yo quiero guiarte, déjame hacerlo a mi
-No Albert ¿o quieres que me vaya?
-No, haré lo que dices
El desnudo se acostó esperando con ansias el contacto de sus cuerpos para fusionarse en uno solo.
Ella se puso sobre él y empezó amarlo con sus movimientos de cadera haciendo que el perdiera el control sobre sí mismo, La sujetó por la cintura y se levantó posicionándose sobre ella sintiendo su vientre abultado, rápidamente se puso de pie y abrió un poco la cortina para mirarla.
Ella se cubrió
¿Tendremos un bebé? preguntó Albert con asombro
No ¿cómo crees?
¡Quiero ver tu cuerpo!
Lo que pasa es que Frederick me consiente demasiado y he engordado, por eso ando cubierta, ¡me da pena mostrarte que me he puesto muy gorda!
Candy yo te amo, no me importa que hayas engordado un poco, así tendré más piel para acariciar ¡déjame verte!
No Albert, mira que me arrepentiré de haber accedido a estar contigo.
El sonrió y dijo: tendremos que empezar de nuevo con las caricias.
Después de unas horas de estar juntos.
Candy dijo: Tengo que volver, pronto llegará Frederick y no quiero preocuparlo.
Candy, regresa conmigo a Chicago, tendremos una casa para nosotros dos solamente.
Albert, no quiero ser señalada, en Chicago conocen que soy tu pupila en cambio aquí En New York paso desapercibida, Frederick y yo nos hacemos compañía, él no me presiona en nada, me respeta y entiende ¡somos los mejores amigos!.
Así nos enamoramos nosotros Candy, conviviendo como hermano y hermana. ¡No quiero que sigas con él! Te necesito conmigo.
Albert la tomó nuevamente.
He estado metiendo más recursos contra Eliza a fin de que me concedan el divorcio, ¡ya quiero gritar a todo el mundo lo mucho que te amo! ¡No quiero que nuestro amor siga entre las sombras! Regresaré en cuanto pueda, por favor no me olvides Candy.
Candy pensó: ¡Como olvidarte si eres el padre de mi bebé!.
Después de unas horas más salieron de la mansión y Candy ya no llevaba la gabardina para cubrirse, ellos no se dieron cuenta que alguien los vigilaba, Chase Welton vio que se subieron en el auto y los fue siguiendo.
Chase pensó ¡para estar con esta mujer William Andrew mató a mi hijo! Ojo por ojo y diente por diente, lo mismo que me hiciste te haré.
CASA ANDERSON EN NEW YORK
Albert dejó a Candy en la mansión Anderson, Frederick llegó en la noche.
Candy ¿Cómo estuvo tu día?
-Salí unas horas y me encontré con Albert, como bien dijiste no le otorgaron el divorcio.
¿Se enteró de tu embarazo?
Le dije que era gordura y parece que me creyó.
Frederick miró a Candy con ira, pero no hizo más comentarios al respecto, lo atormentaban los celos, se imaginó que se había entregado a Albert, él fue a preguntarle al mayordomo si había entrado algún hombre en la casa.
-No Señor Frederick, la señora Candy salió y regresó sola a la casa, aquí no ha entrado ningún intruso.
-¡No dejes entrar a nadie! Fuera de Candy y yo ¿Me has entendido?
-Sí Señor Frederick, lo entiendo.
Alguien acechaba la casa Anderson, esperó a que las luces se apagaran y como un ladrón trepó la reja principal y se metió a la casa, tenía un puñal en la mano.
Se dirigió a las habitaciones, abrió la primera y vio que dormía Frederick, fue a la siguiente habitación que estaba vacía, abrió la siguiente habitación y vio a Candy con la lámpara a medias, el entró y puso el puñal afilado en la garganta de Candy.
Candy sintió lo frio del metal en su cuello y abrió los ojos y vio a Chase Welton decidido a matarla.
¡Por favor no me hagas daño! ¡Estoy esperando un bebé!
-¡por eso precisamente te mataré!
No entiendo ¿a qué te refieres?
¡Soy el padre del niño que mató Andrew! ¡ojo por ojo y diente por diente! Mataré a su hijo como el mató al mío.
¡Eso no es cierto! ¡Albert amaba al pequeño William!
-¡Él sabía que no era el padre! ¡Por eso lo mató! Dijo: Chase con resentimiento.
Frederick se despertó al escuchar las voces y agarró un arma y caminó hacia la habitación de Candy.
-¡Este es hijo de Andrew! ¿Verdad? Chase puso el cuchillo en el vientre de Candy.
¡No tengo porque engañarte! ¡Pero él es inocente! así como tu hijo lo era, mi hijo no tiene la culpa de nuestros pecados.
¡Pero ha sido producto del pecado!
¡Por favor te ruego que no levantes tu mano contra mí!
Si, así me gusta que supliques por tu vida ¡eres la ramera de Andrew!
Chase posicionó el cuchillo para enterrarlo en el vientre de Candy, en ese momento se abrió la puerta, el volteó para ver quien entraba.
Frederick disparó dándole en la mano a Chase, pero la bala también atravesó el hombro de Candy.
Chase se puso de pie y se aventó por la ventana cayendo sobre las ramas de un árbol y bajó por el mismo para huir.
Frederick se dio cuenta que Candy estaba herida todos los del servicio fueron al escuchar el disparo, el pidió sus instrumentos para sacarle la bala y costurarle la herida.
¡Te lo dije Candy! a los Andrew los persigue la muerte, tu hijo por ser un Andrew, también corre peligro.
Candy se desmayó del dolor.
Al día siguiente abrió los ojos y Frederick estaba angustiado, sabía que la herida no había sido mortal, pero no le gustaba verla sufrir por el dolor ocasionado por la bala.
-Frederick ¡ese hombre quería matarme! ¡está en contra de Albert!.
Candy es mejor que nos vayamos a otro lugar, corres peligro aquí. No le avises a Andrew, están atrás de él, por eso mismo te han querido matar.
Donde iríamos, no quiero que mi hijo peligre.
Frederick le propuso a Candy partir a Canadá y ella accedió.
MANSION LEGAN EN MIAMI FLORIDA
Eliza estaba durmiendo y escuchó claramente el llanto de su bebé, ella se despertó y fue a ver de dónde provenía el lamento, vio que una luz lo iluminaba.
¡Hijo perdóname! -Gritó con desesperación
Sara Leagan se despertó lo mismo que Neal y encontraron a Liza agachada en un rincón, tapándose los oídos y llorando.
Liza ¿Qué tienes?
¡Lo vi! ¡Estaba llorando me extendía sus brazos! ¡Mi hijo!
Neal y Sara se miraron.
Neal pensó: Son los remordimientos, parece ser que mi hermana si es humana.
Todas las noches Liza escuchaba el llanto de su hijo y los Legan la encontraban en la misma posición.
El padre de Liza sugirió que la valorara un psiquiatra, pero Sara no accedió.
Después de un mes, Chase entró en la habitación de Eliza y ella estaba lúcida.
Chase ¿Qué haces aquí? ¡William tiene vigilada la casa! cualquier error que cometa ¡él se enterará y podrá demandarme!
-¡Él tiene una amante! y es Candy White lo estuve siguiendo unos días y lo alcancé en New York, vi que subió a su auto a una mujer y la llevó a su casa estuvieron unas horas ahí, la vi de cerca y pude darme cuenta que es la enfermera que cuidaba de nuestro hijo.
¡Es un miserable! y se atreve acusarme de adulterio.
¡Quise matarla porque está embarazada!
-¿Qué estás diciendo? Entró Sara Legan a la habitación de Liza.
Chase Welton respondió: William Andrew tiene una amante que está embarazada de él.
¿Quién es? Dímelo
Candice White
¡Esa huérfana! Quiere darle un hijo para heredar toda la fortuna Andrew, ¡No lo permitiré!
¿Dónde está?
-Señora Legan, Candice White está viviendo con Frederick Anderson en New york.
-¡Dame la dirección Chase! William cometerá el error de visitar a su amante y lo acusaremos de adulterio.
-Neal Legan escuchó lo que Sara platicaba con su esposo, al terminar de escuchar la conversación pensó: ¡Candy y William Andrew! ¡Tengo que ponerlo sobre aviso! No lo haré por él, ya que lo detesto por frustrar mi compromiso con Candy, si no por ella, todavía siento que la amo y no quiero que sea señalada.
MANSION ANDREW EN CHICAGO
Albert estaba con la señora Elroy cuando el mayordomo de la casa dijo:
Señor William, ha venido a visitarlo el Señor Daniel Legan.
Dile que suba a la habitación de mi tía Elroy.
Neal tocó la puerta.
-Adelante Neal, puedes pasar.
Tío, supe por una conversación entre mis padres, que has hecho tu amante a Candy.
Albert se puso de pie y estaba blanco de la impresión -¿Cómo lo supieron?
Eso es lo de menos, quiero advertirte que mi familia está esperando cualquier error tuyo para demandarte por adulterio, te tienen vigilado a ti y la mansión Anderson en New York.
-¿Y tu porque vienes a prevenirme? ¿Qué ganas con todo esto?
No lo hago por ti, no te he perdonado que hayas arruinado mi compromiso con Candy, es por ella que lo hago, para que no quede enlodado su nombre.
¡Te lo agradezco Neal! No esperaba ayuda de tu parte.
Neal miró a la señora Elroy y preguntó: ¿y mi tía Elroy no ha tenido mejoría?
-Al contrario ha adelgazado y su cuerpo se está debilitando.
Neal se acercó a ella y le dio un beso en la frente y comentó: Espero se mejore, me duele verla en ese estado.
Neal se fue de la mansión Andrew y la Señora Elroy se desesperó.
¡Tía cálmate! No te inquietes, no podrán comprobarme nada.
La Señora Elroy balbuceó
¡No te esfuerces tía, puede hacerte daño!
Can…
Si tía ¿Qué tiene Candy?
Está…
No te preocupes por ella, Frederick la está cuidando por el momento
Embarazada ….
Hola chicas perdonen la tardanza pero en estas fechas es un poco difícil actualizar, ya que uno está con la familia compartiendo alegrías, y también porque a las mujeres nos toca cocinar. Les deseo un Feliz año Nuevo 2016 que Dios les prospere en todo, cuide de ustedes y sus familias, las quiero chicas.
