Lectura bajo su propio riesgo, si está muy sensible o no quiere hacer corajes abstenerse de leer.
MANSIÓN ANDERSON
Sandra Anderson daba vueltas como una leona enjaulada en su salón, había llegado a sus oídos, que su esposo Frederick había llegado a Chicago con un bebé en brazos y una mujer, ella esperaba impaciente su llegada para exigirle explicaciones.
Él llegó, se quitó su gabardina y se dirigió al salón al abrir la puerta, encontró a su esposa hecha una furia : ¡Buenas noches Sandra! he vuelto, tu hijo te manda saludos.
-¡Te estaba esperando! ¡Quiero que me digas quien es esa mujer con la que te vio todo Chicago y ese bebé que traías en brazos!
-El bebé es de William Andrew, la mujer era su nodriza -contestó el señor Anderson con tranquilidad.
-¿Por qué lo tenías tú?
Fue un encargo de Fredy, yo cumplí con mi misión.
¿En que anda metido nuestro hijo? –preguntó ella un poco nerviosa
¡Ese pequeño bastardo es el producto de la relación ilícita que tuvo William Andrew con Candice, la mujer de la que está enamorado nuestro hijo!, el cuidó todo este tiempo de ella, quiere hacerla su esposa, por lo tanto le sugerí que le trajéramos el bebé a su padre, yo no iba a permitir que registrara como un Anderson a ese pequeño, no quiero que el apellido Anderson lo tenga ese niño que no lleva mi sangre.
¡Lo que debiste hacer es traer a Candy y a su hijo con Andrew! ¡Para alejarla de Frederick definitivamente!
-¿Y dejar que Andrew ganara? No Sandra, yo le he enseñado a mi hijo que nunca se rinda, a que luche por lo que quiere, ¡ganar a toda costa lo que se proponga!, atropellando a todo aquel que se atraviese en el camino, ¡así he llegado a ser quien soy!, ¡no dejando que nadie se interponga entre mi objetivo y yo! Quiero que Frederick sea de implacable, que no se toque el corazón por nadie, para lograr sus metas, Andrew se interpuso en su relación con esa chica, la pervirtió pues es mayor que ella por varios años, ¡aprenderá su lección de no meterse con Frederick! -Dijo con dureza en su rostro
¿Qué clase de mujer puede ser esa que abandona a su hijo para quedarse con un hombre? –preguntó Sandra Anderson
¡Una mujer ilusa, tonta y sin malicia! le hicimos creer que habían raptado a su pequeño, en este momento que está sensible Frederick aprovechará para acercarse a ella y hacerla su mujer. Cuándo no hay oportunidades hay que crearlas – dijo con una sonrisa irónica
¡No creo que William Andrew se quede con los brazos cruzados! ¡De seguro irá por ella!
¡No creo! traje una carta donde decía que la dejara ser feliz con Frederick – dijo con mucha seguridad el Señor Anderson.
¿Acaso crees que no se dará cuenta que ella no escribió esa carta?
¿Me crees tan tonto? ¡No dejo ningún cabo suelto! ¡Así he tenido que hacer con algunos de mis negocios usando un escribano de documentos falsos!, ¡El escribió la carta con la letra semejante a la de esa muchacha!, fue fácil falsificarla ya que tiene una letra muy común.
MANSIÓN ANDREW EN CHICAGO
Albert estaba con su hijo en la habitación de la Señora Elroy, ella se inquietaba cada vez que escuchaba al niño quejarse, se estaba volviendo un estímulo para ella el escucharlo, deseaba ponerse bien, para vigilar que cuidaran al pequeño heredero de la fortuna Andrew.
Albert comentó: ¡Es tan perfecto!, ¡Candy y yo lo hicimos con mucho amor!- cerró sus ojos recordando el momento donde se amaron.
Señor William, el Señor George Thompson lo espera en la biblioteca- dijo el mayordomo interrumpiendo sus pensamientos.
Albert le dio el bebé a la nodriza, fue a conversar con George.
¡Qué avances tienes!
-Hablé con los abogados, ellos aconsejan que no registres al niño como si fueras su padre, ni que pongas a Candy como la madre, le darías las armas a Elizabeth tu esposa para acusarte de adulterio.
-Eso no me importa en lo absoluto, George.
-William ¡no seas impulsivo piensa bien las cosas!, ¡Seria un escándalo terrible!, tú sigues siendo el tutor de Candy, lo que aconsejan los abogados, es que simules una adopción o que Archie lo ponga como su hijo legítimo.
¡Todo esto es como un castigo por mis actos! Quiero gritar a todo el mundo que amo a Candy y a mi hijo, por cubrir las apariencias tengo que callarme.
No es por las apariencias, es por tu honorabilidad y la reputación de la Señorita Candice, si algún día será tu esposa, no debe tener nada que dañe su imagen.
¡Trae los papeles! ¿No hay problema si Elizabeth no firma los papeles de adopción? ¿Ya que es mi esposa?
No, porque ella está incapacitada mentalmente para tomar decisiones, todos pensaran que adoptaste a tu bebé para consolarte por el que perdiste.
Albert puso una cara melancólica y expresó: ¡Yo amaba al bebé de Eliza! fue una tragedia lo que pasó con él, ahora mi consuelo es mi verdadero hijo.
MANSION ANDERSON DE TORONTO CANADA
Los inspectores llegaron a pedirle a Frederick ropa del niño, habían encontrado a un bebé que había muerto por el frío y lo tenían en la morgue.
Él les dio la ropa a escondidas de Candy, ella sólo dormía por la depresión en la que estaba inmersa.
¡Candy despierta! ¡Vístete iremos a la morgue!
¿Qué haremos en la morgue Frederick? Preguntó alarmada.
Cuando lleguemos lo sabrás.
Fueron juntos acompañados "de los inspectores"
Al llegar a la morgue, un policía dijo: ¡Es por acá síganme!
Señora queremos que reconozca si es su bebé o no
Candy se acercó, el pequeño sólo tenía el cabello rubio, la cara estaba en estado de descomposición, ella reconoció la ropa al instante, quiso abrazarlo y Frederick la detuvo.
Sólo se escuchaban los gritos y lamentos de Candy, Frederick tenía desgarrado el corazón de hacerla sufrir de esa manera, pero se decía asimismo, sólo será breve el sufrimiento, después dedicaré toda mi vida en hacerte feliz.
Esa noche Frederick tuvo que darle tranquilizantes.
Hicieron los arreglos para enterrar al bebé como William Anderson, a los dos días Candy estaba en el cementerio acompañada de Frederick y algunos trabajadores de él, que le mostraban su apoyo incondicional.
Mientras enterraban al pequeño, Frederick pensaba: Estoy enterrando todo lo que me separa de Candy.
MANSION ANDREW
Por fin se habían firmado los papeles de adopción, tuvieron que dar algunos sobornos para que se agilizaran los trámites y para que no preguntaran de donde había salido el pequeño.
El Domingo, bautizaron en secreto al bebé Andrew.
Albert, temía dejar sólo a su hijo para ir en busca de Candy, pensaba: Cuando murió el niño de Eliza lo dejé desprotegido, No tengo valor para apartarme de mi hijo por el momento.
MANSION ANDERSON EN TORONTO
Candy estaba alistando su equipaje
¿Qué haces Candy? –preguntó con angustia Frederick
-Me regreso al hogar de Pony, en Michigan ¡Ya no tengo nada que hacer aquí! Vine a Canadá para proteger a mi hijo, al no lograrlo me voy con las manos vacías y con el alma desgarrada.
-Candy ¡cásate conmigo! Tendremos un hijo con el que te consolarás.
Nada puede darme consuelo Frederick ¡Tú no cumpliste la promesa de protegernos a mi hijo y a mí!
¿Ahora me culpas por lo sucedido? ¿Tú estabas en su habitación y no te diste cuenta cuando se lo llevaron?
Candy lloró desconsolada y dijo con amargura: ¡si fue mi culpa!
No es culpa de nadie Candy, son cosas que pasan, te ofrezco que comencemos una vida juntos, mi padre me ha ofrecido un viaje, mandó a su hombre de confianza para que se quede en Canadá a cuidar del negocio, para que nosotros podamos ir a Europa, a olvidar estos terribles acontecimientos.
-Ya te dije que iré a Michigan
¿Qué harías si te encontraras con Andrew? ¿Le confesarías que tuviste a su hijo y que murió? ¿Crees que te perdonara por ocultárselo? No Candy, no regreses a Michigan, ahí sólo encontraras más tristeza.
Candy se puso a llorar, Frederick se puso a su lado y le dijo: No llores pequeña.
La abrazó, empezó a besar sus ojos, besó sus mejillas, luego la besó en los labios, Candy por un momento se imaginó que era Albert.
¡Déjame consolarte Candy! le dijo al oído.
Apagó las lámparas quedando a oscuras.
TREN CAMINO A CANADA
Estaba Eliza con su amante observando a un bebé, la mente de ella divagó y se acercó al pequeño, lo sacó de su carriola sosteniéndolo en sus brazos y lo empezó arrullar.
La mamá del pequeño se despertó ¿Qué hace con mi niño!- exclamó aterrada y se lo arrebató con prontitud.
Chase dijo: ¡Señora por favor discúlpela!, nosotros perdimos a nuestro bebé.
-¡si pero no tiene que cargar a mi hijo!
La Señora se cambió de lugar, Eliza lloró diciendo: Chase no quiero que le hagamos nada al niño de Candy, mejor quisiera quedarme con él.
No sé Eliza, cuando lo tenga en mis manos sabré si puedo hacerle daño o no.
MANSION ANDREW
Albert soñó, que el entraba a la cabaña, veía que Frederick le hacía el amor a Candy.
Se levantó aterrado diciendo: ¡No puedo más! ¡Tengo que ir por Candy! ¡No puede ser verdad que se haya casado con Frederick!
Hola Chicas lindo fin de semana, espero puedan disfrutar del puente vacacional las que son de México. Saludos y bendiciones.
Alejandra y Manuela Saavedra (es un gusto saber de ustedes, trato de actualizar mis Fics una vez por semana) son varios.
¿Nenas cuál quieren que sea la siguiente que actualice? Esta semana estuve respaldando mis historias ya que a una compañerita escritora le cerraron su cuenta, aparte de que ando con una tos latosa y temperatura.
