MANSION ANDERSON EN TORONTO CANADA

Frederick decía entre besos: ¡Déjame ser tu consuelo Candy!

¡Dame la oportunidad de amarte, de entrar en ti, de hacerte mía!

Candy entre sollozos dijo: ¡Albert!, nuestro bebé.

Frederick se dio cuenta que Candy lo estaba confundiendo, y siguió acariciándola. Sé mía una vez más.-Exclamó

Se quitó la camisa y su pantalón, estaba desnudando a Candy

Candy dijo: ¡No puedo! yo quiero tener a mi hijo, ¡déjame sola! ¡Déjame sola!

Frederick estaba excitado e insistió: ¡Candy no puedo parar! ¡Déjame amarte!, sé mía.

Candy reaccionó y dijo: Déjame Frederick, acabo de perder a mi hijo, ¡No quiero consolarme de esa manera!

Frederick se vistió y se fue molesto a su habitación.

Al día siguiente estaban listas las maletas de ambos y partieron hacia Inglaterra.

Elizabeth Andrew y Chase Welton llegaron a la Mansión Anderson dos días después.

He estado vigilando toda la mañana, parece que no está ahí el dueño de la casa-Comentó Chase.

-Debes preguntarle a la servidumbre- dijo Elisa

Lo haré

Chase llamó a la puerta, una mucama abrió.

El ofreció sus servicios como plomero.

Señorita parece deshabitada la casa.

-Así es, secuestraron al bebé de la Señora Anderson y lo encontraron muerto, ya lo enterraron, ellos salieron fuera del país porque la Señora Candice quedó muy mal por el suceso.

-Sabe en qué panteón lo enterraron

Si, en el de la Iglesia Luterana, El pequeño se llamaba William Anderson.

Chase se lo dijo a Eliza fueron al panteón y vieron el nombre en la lápida.

¿Quién haría algo tan monstruoso como esto? –dijo Chase Welton

Eliza dijo: Nosotros lo íbamos hacer, ¿Ya se te olvidó a que venimos a Canadá?

Eliza, vamos a olvidarnos de esta venganza, dale el divorcio a Andrew y tratemos de ser felices, yo te amo, no puedo ofrecerte los lujos a lo que estás acostumbrada pero puedo mantenerte con mi trabajo, vamos hablar con Andrew y lleguemos a un acuerdo con él.

¡Te has vuelto demente Chase! ¡No voy a renunciar a la fortuna de los Andrew! Seguiremos con el plan de acabar con William, por el momento Candy se nos escapó, ¡pero ya ves! ¡También el bebé de ellos murió como el de nosotros!

MANSION ANDREW EN CHICAGO.

-George ¿Qué noticias me tienes del detective en Toronto?

Señor William, todo es muy confuso, el detective mandó un telegrama donde dice que Los Anderson refiriéndose a la Señora Candy y a Frederick se fueron del país, después de que perdieron a su bebé William Anderson.

¿Qué perdieron a su bebé? ¿A qué se referirá con eso?

No tengo dudas que el bebé que tengo aquí es mío, es igualito a mí hasta pecas tiene, eso me indica que también es de Candy, ¿Qué niño enterraron?

Mándale un telegrama al detective que investigue si Candy y Frederick se casaron.

En seguida, Señor Andrew.

Albert fue a la habitación y la Señora Elroy estaba cargando al pequeño William.

Vaya, te has recuperado desde que el pequeño William está en casa.

-Sí, este niño me ha impulsado a luchar por mí salud, gracias a Candy tengo en mis brazos al heredero de los Andrew. Por cierto ¿Qué noticias tienes de ella?

Según el detective que contratamos, salieron de Canadá hacia otro país.

¿Sabes que William? ¡Ya basta con todo esto! Vas a Obligar a Frederick Anderson que el mismo te traiga a Candy.

¿Cómo voy a lograr eso?

Investiga quienes son sus acreedores y sus proveedores, o si tiene algún negocio turbio, busca algo que lo obligue a que el mismo te traiga a Candy, si no lo hace por las buenas que lo haga por las malas, ¡Este niño debe tener a su madre cerca! ¡Qué importa si está o no casada con Anderson!

Siempre hemos tratado hacer las cosas derechas, por cubrir el buen nombre de la familia hemos sido desdichados, ahora nuestra prioridad será ser felices a toda costa.

¡Me sorprenden tus palabras tía!

Vi todo lo que Candy padeció y lo que padeciste por su amor, ahí postrada sin poder decir o hacer algo para ayudarlos. ¡Ya estuvo bueno de que sufran! ¡Ella te ama y debe estar a tu lado!

Pasaron 20 días y le notificaron a Albert por parte del detective en Toronto que Frederick y Candy no se casaron, que no habían datos en ninguna de las Iglesias ni en el registro civil de Canadá

Señor William le traemos una carta del hogar de Pony.

Albert leyó que decía: Señor William hemos recibido una carta extraña de Candy, se la enviamos para que usted la lea, ya que no sabemos de qué se trata.

Hermana María, Señorita Pony.

Voy camino a Inglaterra, cruzaré el océano para que sanen mis heridas del corazón, tuve un hijo con Albert, lo secuestraron y lo asesinaron, nunca le informé que estaba embarazada, no puedo regresar a su lado porque no me perdonará por habérselo ocultado, actué mal y estas son las consecuencias de mis actos, el no tener a mi hijo conmigo, Frederick está tratando de ayudarme, quiere que me case con él y que iniciemos una nueva vida, estoy sumida en la tristeza, por favor oren por mí para que pueda tomar la mejor decisión.

Les ama Candice White Andrew.

Albert dijo: ¡Quiere decir que Candy está engañada! Ella cree que nuestro hijo está muerto. Frederick se ha comportado como un canalla, no podré perdonarle que esté haciendo sufrir a Candy de esa manera.

CORPORATIVO ANDREW EN CHICAGO

Albert entró en su oficina, se sentó en su escritorio de pronto vio que alguien abrió la puerta del baño de su oficina con una pistola en su mano.

¿Sabes quién soy?

Si, eres Chase Welton

¿Entonces ya sabes a lo que he venido?

Supongo que ha matarme, ¡eres un vil asesino!

No soy un vil asesino, vengo a cobrarte la vida de mi hijo

¿La vida de tu hijo? ¡Yo no tengo nada que ver con la muerte de ese niño! ¡Yo lo amaba!

¡Cállate! Tú lo mataste porque sabías que no era tuyo

Lo mató Eliza, el doctor familiar fue testigo, ella nunca se había quedado cuidando al niño, esa tarde vine hacer unos arreglos porque iría a nueva York, se lo dejé a Eliza para que lo cuidara, ella lo sacudió para callarlo ya que estaba llorando y le provocó la muerte, también la enfermera fue testigo, para no enviarla a la cárcel el doctor puso en el acta de defunción que era el síndrome de muerte súbita.

-¡Eliza no pudo hacer eso! ¡No pudo matar a su propio hijo!- dijo Chase con enojo en la voz

-Yo te diría que antes de matarme investigues con el doctor, y con la enfermera, ellos pueden decirte la verdad, pero si estás decidido a matarme, aquí me tienes.

Chase y Albert estaban frente a frente.

Nenas ando con el dolor que me mata saludos y buen fin de semana, sobre lo de Lu mándenme un mensaje privado para que yo ahí les pase el Link. Cuando ande de ánimos jejeje necesito un analgésico pero ya pero ya.