*El auto de los Andrew se estacionó afuera del hogar de Pony, Candy empezó a temblar, sabía que el momento de enfrentarse a Albert había llegado.
*Albert bajó de su vehículo y tocó la puerta de la entrada, la hermana María le abrió.
-Señor William
-Hermana María, buenos días ¿se encuentra Candy?
-Sí, ella…
*Vieron los dos que Candy había salido por la ventana corriendo.
-Iré hablar con ella –dijo Albert preocupado, temía que ella estuviese enfadada con él, la fue siguiendo.
*Candy estaba llorando en la colina.
-Pequeña ¿Por qué lloras? Estaba preparando mis cosas para ir a Inglaterra a buscarte, pero tan a tiempo me llegó una carta de Paty que ya te habías regresado a América.
*A Candy le brotaban las lágrimas , no decía ni una sola palabra, temía platicarle de su hijo muerto.
*Candy, vamos a Lakewood, tenemos muchas cosas de que hablar, necesitamos tiempo a solas para poder digerir todo lo que ha pasado estos meses, hay varios malos entendidos entre nosotros que hay que aclarar.
*El se acercó a ella y la tomó por los hombros ella sintió desvanecerse, Albert la sostuvo y se sentó en el césped con ella entre sus brazos.
-Ella con mucha dificultad dijo: Albert, pensé que nunca más volvería a verte.
- El la besó desesperadamente, eran besos llenos de ansiedad, de necesidad de tenerse el uno al otro. Él le dijo: Candy yo moría con cada día que no te veía, me hiciste tanta falta ahora que murió Eliza.-
-Eliza ¿qué?
-Ven conmigo a Lakewood, te contaré todo lo que hemos pasado los Andrew en tu ausencia.
*Albert se puso de pie y la ayudó a pararse.
-Hermana María, Señorita Pony me llevaré a Candy por unos días a Lakewood, luego vendré para conversar con ustedes de algo muy importante.
-Si Señor William, lo estaremos esperando.
LAKEWOOD
Candy se durmió en el auto mientras Albert conducía, al llegar a la Mansión en Lakewood, el detuvo el carro y la llevó en brazos dentro de la mansión, a una de las habitaciones.
*La puso sobre la cama y se sentó en un sillón frente a ella, esperando a que se despertara.
Candy abrió los ojos y dijo: ¡Albert!, tengo que decirte…
-No digas nada Candy, necesitamos estar juntos, por todo el tiempo que estuvimos separados.
-Albert, es que hay tantas cosas que quisiera decirte
*Ella se sentó en la cama
*Él se sentó a su lado y le dijo: Lo sé, pero ahora deseo amarte, necesitamos consolarnos.
*Albert tomó su rostro y se acercó a ella para besarla.
-¡Candy, todo este tiempo alejados!
Ella pensó: Estaré con él, y luego le diré la verdad, sé que me dejará, pero tan siquiera lo habré amado una vez más.
*Se desnudaron, Albert recorrió con besos todo su cuerpo, se detuvo en su boca, Candy disfrutaba de sus caricias, él entraba en ella lentamente, mientras se amaban se miraban a los ojos. - Albert te amo-le decía Candy- me hiciste falta.
*Se terminaron de amar y él le dijo: Cuando estaba listo para irte a buscar el amante de Eliza intentó matarme, porque pensó que yo había sido el asesino de su bebé, le dije la verdad que Eliza mató el niño, en ese momento entró George, forcejearon y George salió herido gravemente, me quedé a cuidarlo, se lo debía por toda la fidelidad que siempre había mostrado a nuestra familia, y los pronósticos de que sobreviviera eran pesimistas, yo no quería que falleciera mientras me iba de viaje.
-Lo entiendo Albert, estuvo bien que te quedaras con él, hasta que estuviera fuera de peligro.
*Luego Eliza entró a la Mansión, pudimos detenerla y enjuiciarla por la muerte del bebé y por haber atentado contra la vida de tía Elroy, la encontraron culpable, ella confesó que embarazarse había sido un accidente, no deseaba tener al bebé y que por eso se había aventado de las escaleras para que no naciera, ¡no creí lo que mis oídos escuchaban!, ¿Cómo puede hacer eso una persona? Matar a su propio bebé, me horroricé por completo, Chase no pudo soportar el descaro de Eliza y en un descuido de quien lo estaba custodiando tomó la pistola y le disparó.
-¡Pobre Eliza! ¡Morir de esa forma!- dijo Candy con lamento.
-¡se lo merecía! No la compadezcas Candy, además es por eso que ahora podremos casarnos.
-Albert yo creo que…
-No digas nada por ahora Candy, durmamos así como estamos abrazados, estoy cansando, sólo en tus brazos puedo encontrar esa paz que necesito.
*Albert se durmió.
*Al día siguiente Candy se despertó, vio que Albert no estaba a su lado, llegó una mucama y le dijo: Señorita Candy la bañera está lista, el Señor Andrew ha dispuesto que cuando termine le avisemos para que desayunen juntos.
*Candy se bañó, pensaba: ¿Cómo le diré que tuvimos un hijo y que murió?,¿De qué manera tomará la noticia? ¡Me reclamará por no habérselo dicho antes?, ¿Me rechazará después de confesárselo?
*Cuando salió Candy del baño, escuchó la risa de un bebé.
-¿Un bebé en Lakewood? ¿Quién será?
*Candy acudió al lugar de donde provenía la risa del pequeño, al abrir la puerta se asombró de ver a Albert jugando con el bebé, le hacía cosquillas en su barriguita con la boca y el bebé reía.
*Albert se dio cuenta que Candy estaba observándolo con asombro.
-Acércate Candy, ¡ven a verlo!
*Ella se acercó con cuidado y dijo: ¿De quién es? ¡Es hermoso!
-¡Tuve que adoptarlo!- dijo Albert
-¿Tuviste? ¿Es de algún Andrew?
Albert sonriente contestó: Si, del patriarca de los Andrew
-Albert el patriarca de los Andrew eres tú-dijo Candy confundida.
-Así es Candy.
-Albert no entiendo, ¿acaso estuviste con alguien más?
-Candy ¿no lo reconoces? ¿No ves sus pecas?
-Si veo sus pecas, pero explícame
-Quédate un momento con él, iré a darle unas instrucciones a George.
*Albert salió de la habitación, Candy miró al bebé y lo sostuvo en sus brazos, el niño sonreía, a Candy se le salieron las lágrimas.
-¡Qué lindo eres! podría decir que eres hijo de Albert, tienes pequitas en la nariz igual que yo, ¡te lucen muy bien! Vaya tienes una pulsera con el emblema Andrew .
*Albert regresó y encontró a Candy besando al niño y dijo: ¡Por fin estamos los tres juntos!, ¡Nunca más nos separaremos!
*Candy lo miró y dijo: Albert tengo que confesarte algo
*Le entregó el bebé a Albert.
-Dime Candy, ¿Qué me quieres decir?
-Yo me embaracé de ti, tuvimos un bebé y …
-Y aquí lo tenemos presente- completó la frase Albert
-Albert lo que quiero decirte es que nuestro hijo…
-Nuestro hijo es este bebé Candy, El Señor Anderson me lo trajo de Canadá, Frederick te mintió, no lo secuestraron, ni murió sino me lo llevaron a Chicago, a fin de que le quedara el camino libre a Frederick para conquistarte.
-Albert ¿Qué estás diciendo?- preguntó Candy con los ojos muy abiertos, Candy temblaba de la emoción
-¡Que nuestro hijo está vivo y lo tengo en mis brazos!
-¡Mi hijo! ¡Albert! ¿Porque no me lo dijiste en cuanto me viste?
-Porque quizás te hubieses desmayado, quería que estuvieras tranquila.
Candy se lo arrebató y besó incesantemente al bebé: ¡Mi bebé está vivo! ¡Lo tengo en mis brazos! ¡Respira! ¡Dios mío gracias! ¡Gracias por devolverme a mi bebé!
*Albert los abrazó y dijo: Nunca más nos separaremos.
*Bajaron a desayunar, la Señora Elroy, Archie, Annie y George los estaban esperando, Albert tenía en brazos al pequeño
*Candy se sorprendió de ver a la tía abuela restablecida: ¡Tía Elroy! ¡Usted de pie!
-Así es Candy, el pequeño William me dio la motivación para sanar, en cuanto lo llevaron a Chicago mi salud mejoró, hija quiero pedirte perdón por haberme entrometido entre William y tú, Sara y yo planeamos todo para que William se casara con Eliza, y mira toda la tragedia que ocasionamos. ¡Perdóname Candy!
*Candy y la señora Elroy se abrazaron: Candy le dijo: No tengo nada de que perdonarle, ya todo está olvidado.
*Archie y Annie estaban sonrientes de ver la escena.
CHICAGO
Albert llevó a Candy a un restaurante muy lujoso a ella le pareció raro que ellos eran los únicos comensales, la mesa estaba hermosamente decorada.
-Albert, debimos traer al niño
-No te preocupes por él, la tía Elroy vigila que la niñera lo cuide muy bien.
*Había un pianista, violinista y un chelista tocando una hermosa melodía.
-Candy observó el lugar y le dijo: ¡Este lugar es hermoso Albert! ¿Por qué está casi vacío? ¿Es muy caro?
-Candy ¡Por favor no te fijes en pequeñeces! Quise crear un ambiente romántico y agradable.
-Candy, quiero decirte que quiero que unamos nuestras vidas para siempre, creo que estabas destinada para mi desde que naciste, perdóname por haber sido egoísta al principio, quiero que olvidemos todo los que nos hizo sufrir, ahora quiero pasar toda mi vida tratando de hacerte feliz.
-Albert , se puso de pie, luego se hincó ante Candy y dijo: ¿Quieres casarte conmigo?
-Candy lo miró sorprendida ¡Si Albert!
*El personal del restaurante les aplaudieron
*Albert le puso el anillo y Candy lloraba de felicidad.
*Pasaron algunos días, Candy salió con Annie para medirse el vestido de novia antes de entrar a la casa de modas, Frederick se le puso en el camino.
*Los hombres de Albert se pusieron alertas para proteger a Candy, disimuladamente le apuntaron con pistolas ocultas.
-Candy vine a buscarte, no puedes casarte con él-dijo Frederick
*Candy lo miró con furia y lo cacheteó: ¡Nunca más me vuelvas a dirigir la palabra Frederick! ¡No creí que tuvieras el descaro de acercarte de nuevo a mí! Después de todo lo que me hiciste sufrir.
-¡Él se interpuso entre nosotros Candy!- replicó Frederick
-Yo ya lo amaba Frederick, no quiero verte más, haz tu vida, con una chica que te ame, olvídate de mí.
-¡No podré hacerlo! ¡sólo puedo ser feliz contigo!
*Señorita Candy, no queremos que se exponga debemos entrar al establecimiento.-dijeron los guardaespaldas.
*Candy miró el aspecto de Frederick, ojeroso, desaliñado, sin rasurarse y tuvo compasión de él.
-Te perdono Frederick, deseo que algún día alcances la felicidad, yo ahora soy Feliz a lado de Albert, adiós.
*Días después Candy se enteró que Albert tenía pruebas de algunos negocios turbios de los Anderson y le pidió que no actuara en contra de ellos.
-Candy independientemente de lo que te hicieron, el Señor Anderson es infractor de la Ley.
-Por favor Albert no hagas nada en contra de ellos, a la Ley le corresponde investigar y actuar, tú no te metas en eso, a pesar de todo tuvo compasión y te trajo al niño, pudo haberlo dejado en un hospicio o matarlo pero no lo hizo, olvidemos todo lo que nos hizo sufrir Albert y perdonemos.
-Está bien Candy, te complaceré.
*Todo el clan Andrew estaba reunido, sería una boda familiar, no querían reporteros cerca, después de eso los Rubios se irían unos años lejos de Chicago hasta que se calmaran los rumores, todo el escándalo en que estaba envuelta la familia se olvidaría, sólo el tiempo podría hacer eso.
Invitaron a los amigos más cercanos, al Doctor Martin, a todo el hogar de Pony, a las compañeras de Candy del hospital, a Mary jane.
Se escucharon las gaitas por todo la alfombra en el Salón principal de la Mansión Andrew, Candy tenía un hermoso vestido, por fin unirían sus vidas, tendrían la bendición de Dios, todo lo malo que habían hecho en el pasado estaba perdonado, ahora estarían juntos disfrutando de su amor.
El ministro dijo:
1. Dios estableció la familia cuando unió a Adán y Eva en matrimonio e instituyó su relación como un pacto y compromiso de por vida para con Dios y el uno con el otro (Génesis 2:22-24; Isaías 49:15); que el matrimonio y otras relaciones familiares pueden cumplir su completo potencial así diseñado solamente en la medida en que cada miembro esté individualmente reconciliado con Dios y santificado a través de la obra y Señorío de Jesucristo; y que Dios ordenó a la familia como una institución social diseñada para reflejar Su imagen en la tierra, para traer la tierra a la sumisión a Su plan, y para ser fructífera y multiplicarse (Efesios 5:22, 23; Génesis 1:27, 28)…
Después de dar la meditación hicieron la liturgia matrimonial donde hicieron sus votos para cuidarse, amarse, y respetarse hasta que la muerte los separara.
PROPIEDAD ANDREW EN ESCOCIA.
Albert llegó a la Mansión, Candy lo estaba esperando ansiosa, el pequeño Will ya había cumplido los 6 años, Alistair el segundo niño de los Rubios tenía 3 años.
Albert entró a su casa y se le hizo raro que nadie lo recibiera en su cumpleaños, al entrar al comedor todos gritaron: ¡Sorpresa!
Candy y sus hijos se aventaron en sus brazos.
Estaba la familia de Archie, George y la Señora Elroy.
-¡Papá te tenemos un regalo! –dijo el pequeño Will
-Albert abrió la caja y eran unos pañales.
*El puso una cara de confusión.
-¿No sabes qué significa eso? –preguntó Candy
*Albert se quedó pensativo y la Señora Elroy desesperada dijo: ¡Que tendrán otro bebé!
*Albert miró a Candy y dijo: ¿Es cierto eso?
Tío, ustedes no pierden el tiempo-dijo Archie sonriente
Albert abrazó a Candy y la besó, luego besó a sus hijos y dijo: Gracias por venir a Escocia a festejar mi cumpleaños, y gracias a ti Candy por darme esta hermosa sorpresa.
La Señora Elroy dijo: Ahora pasemos a la mesa, daremos a Dios gracias por tu vida y por los cuidados y bendiciones que te ha dado.
Todos cerraron sus ojos y dieron Gracias a Dios por todos los años de felicidad que les había permitido vivir, confiando que en el futuro Dios estaría con ellos por siempre.
FIN
Les quiero agradecer a todas mis lectoras por haber seguido el Fic.
Les agradezco a Glenda, Stormaw, Tania Lizbeth, Loren Rios, Carolina Macias, Luz, Alejandra, Manuela Saavedra, Susana Rojas, Paula, Kira anima, Maravilla 121, Flakita Amjr, Rocio CR, Sayuri 1707, Chidamami, Mary Andrew, Sandra Casillas, patriciaandrade20, Gladys, Deicj89, Diana Lujan, Patty Martinez, Serena Candy Andrew Graham, Yuleni paredes, Dairys, Jenny, Jahzeel, Brisi, Eliza Sq, Locadeamor, Gina Riquelme, Mary Star, Elsy82, Leslie Argyll, Angelnr, Lita0411, Flaquita.
