A nadie le gustan los exámenes, ¿Cierto? jajaja estuve leyendo el tomo 7 del manga de Nougami Neuro y hay un capitulo en el que Yako se está preparando para unos exámenes y pide/ruega por la ayuda de Neuro. Haciendo que este, cruel como siempre, solo le ofrecería su ayuda si ella accedía a lamer su zapato. (Neuro es un sádico total, pero lo amamos igual jajaja Yako también xD)
Esta historia esta basada en ese capitulo pero con otro final. Todos amamos el lado sádico de Neuro, pero en este caso, quiero retratar a una completa Yako, que no se rendirá hasta conseguir que su querido demonio la ayude a aprobar, haciendo todo lo necesario para conseguirlo.
NEURO X YAKO FANFIC / MAJIN TANTEI NOUGAMI NEURO
CAPITULO 6: TIEMPO DE REPASO
Yako odiaba estudiar, cualquier tipo de estudio que la hiciera perder horas de sueño era impensable para ella, y no mencionar si le quitaba tiempo para comer.
Prefería estar corriendo por las calles detrás de Neuro en busca de misterios.
Quizá no lo prefería tanto. Solo un poco.
-¿Como puedes haber sacado esta respuesta?-Dijo Neuro, observando el trabajo hecho por la chica, sus ojos parecían dolerle de solo mirar aquella libreta.
Habían empezado a repasar después de que ella hubiera salido de la ducha, volviendo a convertir el salón en un campo de batalla de libretas y papeles.
Hoy tocaba lenguaje.
Pero parecía que tampoco era el fuerte de Yako.
"Me recuerdas a mi padre" Pensó Yako recordando las pocas veces que su padre corregía sus trabajos y el rostro que hacía se parecía enormemente al que estaba haciendo Neuro. Yako no lo diría en voz alta. ¿Tan mal le había salido?
-Repitelo-Ordenó el demonio, tirandole la libreta a la cara. Yako se dispuso a hacer lo que le ordenaba su jefe, volviendo a coger los lapices y fijando la mirada en las líneas de la libreta.
Neuro tenía una forma extraña de hacerla memorizar las cosas, casi siempre con dolor de por medio, como era habitual en él.
¿Que pasaría si en vez de él, le estuviera ayudando Higuchi? Yako fantaseó unos instantes en lo apacible que podría llegar a ser. El hacker no utilizaría la violencia física.
Echando un ojo a los apuntes dados por Neuro, la detective volvió a hacer el ejercicio, llamando un par de veces al demonio para ver si lo estaba haciendo bien. Neuro parecía aburrido y sobretodo cansado de la poca inteligencia que demostraba su piojo. En el campo de los misterios, Yako había sobresalido por su inteligencia a la hora de entrar en el corazón del culpable, su mente cada vez más abierta hacia los enigmas y Neuro no podía entender porque no sabía hacer unos simples análisis lingüísticos.
-En la frase "Los enigmas son la fuente del alimento de un demonio del inframundo", según esto, los enigmas es el sujeto, con lo demás predicado...entonces-Yako intentó explicarse, lo peor de todo es que era Neuro quien escribía sus frases para analizar-¿No podías elegir unas frases...diferentes?.
-¿Que problema hay con la frase?-Dijo Neuro, observando la hora. Las dos de la madrugada.-El problema no es de la frase, si no del piojo que no sabe resolverla.
-Si, si...que no tengo cerebro-Dijo cansada Yako, escribiendo las partes que le faltaban por analizar y dando un bostezo al pasar la libreta a Neuro.
Sentía sus piernas dormidas, puesto que el astuto demonio no le había dejado sentarse en el sofá, si no que la había hecho sentar en el suelo. Durante demasiado tiempo.
Los ojos de Neuro volaron por las ultimas frases analizadas por la detective, corrigiendo cualquier error que pudiera tener, descubriendo que esta ultima vez no había cometido errores. Sus ojos buscaron los marrones de la chica, que se cerraban por el sueño.
Iluminados solamente por un par de lamparas a los lados del sofá, Neuro echó un vistazo a su esclavo, su cuerpo vestido con una camiseta de tirantes y un pantalón corto de chándal, dejando ver sus piernas desnudas, así como sus pequeños hombros.
Hace nada temblaba en sus brazos por el frío y en su casa esta de esa guisa. Era algo irónico, ya que el mismo seguía vistiendo sus pantalones y su chaleco. Yako se había llevado su chaqueta a su cuarto.
-Neuro, podemos detenernos? / Piojo, pararemos por hoy-
Los dos se miraron, sonriendo por el hecho de haber hablado a la vez. Neuro se levantó del suave sofá y al ver que ella no lo hacía, arqueó una ceja.
-¿Piensas dormir en el suelo?-La vista de ella durmiendo en el suelo le dio risa, pensando que podía ser una buena tortura, solo para salirse de la rutina.
-No, es que no puedo...
-¿Se te ha roto el cuerpo? ¿Se está pudriendo?
-No-Dijo ella molesta-Se me han dormido las piernas porque no me has dejado sentarme en el sofá
Neuro no se inmutó por el tono de voz acusador de la chica, mirándola situado a su lado. Los intentos de ella por levantarse solo hacían reír al demonio pues Yako parecía una tortuga a la que le habían dado la vuelta e intentaba levantarse de su caparazón.
El demonio se agachó, situándose a la altura del rostro de la chica, que frenó sus movimientos en cuanto se vio invadida por aquel cuerpo. Su cuerpo se movió solo, no supo porque lo hizo ni como se atrevió a hacerlo, simplemente sintió que debía hacerlo. Yako enroscó los brazos alrededor del cuello de Neuro, pegándose al hueco de su cuello. Inmediatamente después sintió los brazos de él pasando por debajo de sus piernas dormidas y levantándola sin dificultad alguna.
"Gracias" Dijo en silencio la chica, enterrando la cara en el hueco oloroso del cuello de Neuro, que se movió hacia la habitación de la detective.
Yako sintió como él se sentaba en la cama, los muelles crujieron debajo de ellos.
-¿Sabe el piojo que esto no es gratis, verdad?-La voz de Neuro se sintió en su oreja, su aliento llegando a sus fosas nasales.
-¿Romperás mis huesos mientras duermo?
Yako tembló cuando escuchó su risa. Rara vez podía escuchar a Neuro reír, reír de verdad.
-Estaría muy bien-Dijo, haciendo que a Yako se le pusieran los pelos de punta-Pero en estos instantes quiero otro tipo de compensación.
Con movimientos elegantes, sin prisas, sin miedos, sus rostros se encontraron. Los ojos se Neuro brillaban contra la noche al agacharse para besar los sorprendidos labios de Yako, que no pudo más que cerrar los suyos y responder a aquel beso.
Había pasado un tiempo desde que se habían besado, quizá demasiado pues los labios del demonio se movían con exigencia, como si necesitara de alguna manera hacer aquello. Yako sentía que temblaba, deshaciéndose en brazos de Neuro, quien no la había soltado todavía.
"Es más intenso que antes" Pensaba la chica, que cada vez que rozaba los labios del demonio, temblaba inevitablemente. No podía negar la verdad, aquel odioso demonio besaba MUY bien, sabía como tenía que moverse, como sorber su labio inferior para conseguir mejores resultados, como movía el rostro hacia ella para curvarlo y besarla por completo...
Para Yako, que como mucho había visto los esquivos besos que se dan los protagonistas en las películas románticas, no estaba preparada para aquello, ni mucho menos cuando Neuro consiguió abrir sus labios y tocar con su lengua directamente la de ella.
Yako se apartó. Instintivamente, no porque le desagradase aquel contacto. Lo primero que pensó fue en la saliva ácida del demonio.
Su rostro estaba sonrojado al extremo cuando levantó los parpados y se encontró con los ojos brillantes del demonio. ¿Que había hecho? ¿Le había intentado dar un beso de tornillo?
Ella intentó hablar pero solo consiguió decir frases incoherentes en un idioma que no se podía definir como humano. Neuro la soltó, sin apartarse aún de ella, quería seguir viendo su rostro, como reaccionaba. Era divertido ver sus mejillas sonrojadas, sus labios temblorosos y sus ojos brillantes por el deseo, que sin duda había sentido cuando él la besó.
Aquel beso había sido delicioso, había sentido como el enigma se formaba en su garganta, previó a la degustación del mismo, como ella se había derretido entre sus brazos, buscando su contacto, un contacto mayor, inconsciente quizá. El piojo había superado todas sus expectativas, menos en el terreno educativo, pero poco o nada le importaba a él. Él había deseado más, pero cuando intentó introducirse en su pequeña boca, ella había saltado, alejándose de él.
Ninguno volvió a decir una palabra. Yako se durmió al poco rato, consumida por el cansancio y las emociones que habían corrido por su cuerpo en todo un día. Se sentía abrumada por la "amabilidad" que había demostrado Neuro para con ella y sobretodo aquel beso.
Esa noche, Neuro, que no dormía, pudo escuchar claramente como su piojo soñaba con él, como de sus labios salía su nombre y no de cualquier manera. El demonio sonrió.
-¿Esta el piojo soñando con su amo?-Susurró, jugando con el cabello de ella.
Neuro cerró los ojos. Ya torturaría a su piojo al día siguiente.
Y así fue. A la mañana siguiente, antes de que Yako pudiera si quiera ponerse sus zapatos para ir a clase, Neuro ya la había torturado. La había suspendido en cuerdas, pero no de cualquier manera si no que debajo de ella había preparado un barreño lleno de gasolina, si ella caía...
Yako lloró, el Neuro sádico había vuelto.
Después de conseguir quitarse las molestas cuerdas y de coger sus cosas, Yako corrió hacia su colegio, pues no era necesario recurrir ni "suplicar" a Neuro para que la llevase. De hecho, el demonio le había ordenado que fuera a la agencia a media tarde para volver con sus actividades diarias y si no lo hacía le doblaría el cuerpo a la mitad y le pondría un lazo.
Aún podía verlo saltando de edificio en edificio, con su risa maléfica de fondo.
No podía pensar en eso. Le esperaba un examen.
A media hora de la mañana, ya habiendo terminado el doloroso examen y por consiguiente, las clases, Yako se reunió con Kanae para, por fin, volver a comer la deliciosa comida del comedor escolar.
Kanae observó como su amiga se servía cuatro boles de arroz, dos platos de alitas de pollo y tres porciones de pastel de chocolate con fresas.
-Parece que estas de buen humor-Comentó la chica, jugando con la comida mientras miraba a Yako. La detective levantó la mirada del arroz.
-¿Lo parezco?
-Tienes cara de enamorada-Dijo Kanae, sonriendo cuando Yako comenzó a hiperventilar y a sonrojarse-¿Lo he adivinado, verdad?
-N-No es lo que parece...-Dijo ella, buscando una escusa.
-Vamos Yako, puedes decirme-Dijo su amiga, curiosa por saber quien ocupaba el corazón de la detective, aunque ella ya tenía un candidato en mente-¿Quien es? ¿Acaso es tu asistente?
Yako empezó a atragantarse con la comida. Kanae sonrió.
BINGO
-¿Como va a ser? jejejeje-Dijo Yako, buscando con la mirada algo con lo que distraer a su amiga. Su salvación apareció al ver entrar a cierto chico pelinegro, el cual se acercó a donde estaban ellas.
-Yako, cuanto tiempo. ¿Que tal te fue el examen?-Preguntó Higuchi, saludando a las chicas con una mano.
-Bien, ¿Como has conseguido entrar?-Pregunto la detective-Este es Higuchi Yuya, ella es mi amiga Kanae-DIjo, presentándolos- Y es la persona de la que preguntabas antes.
No podía dejar que Kanae siguiera investigando sobre sus líos amorosos.
-¿Que yo soy quien?-Preguntó el chico, confuso.
-Encantada de conocerte-Dijo Kanae, evaluando al chico con los ojos-Así que eres el enamorado de Yako...
Higuchi se sonrojó un poco y dio una mirada a la detective. Eso no paso desapercibido para Kanae.
-¿Y que te trae por aquí?-Preguntó Kanae
-Venía a ver si Yako quería salir un rato por ahí-Dijo tímido, el chico. Yako terminó de comer y aceptó la invitación del chico, pues aún no tenía que ir a la oficina y Kanae se había disculpado rápidamente para dejarlos solos. Yako pensó que tenía una amiga un poco rara.
En compañía del chico, ambos salieron de la escuela y fueron a dar una vuelta por el parque de la zona, caminaron bajo los arboles, con el sol brillando por encima de sus cabezas.
Yako pensó que quizá no había sido buena idea lo de decirle a su amiga que Higuchi era su novio, puesto que no estaba siendo sincera y aunque lo había dicho sin problemas delante de ella, la verdad es que no quería mentirse a si misma: ella amaba a Neuro, por mucho que aquello significase "tortura".
Higuchi por su parte no podía estar más feliz, aquello parecía una premonición. Yako le había descrito como su novio frente a su amiga y no había tenido problema para salir con él.
Aunque no se había mostrado igual la noche anterior, cuando le había mandado un simple mensaje diciendo que no podía quedar para estudiar con él.
El chico miraba disimuladamente a la rubia, que parecía estar en su propio mundo y tuvo la idea de estirar su mano y tomar la de ella. Así lo hizo, Yako se asustó de su toque pero Higuchi consiguió tomar aquella pequeña mano.
Ambos pasearon durante un buen rato, deteniéndose a veces para contemplar la naturaleza o un pequeño estanque con peces. Yako imaginaba que guisaba aquellos peces e Higuchi intentaba alejarla antes de que se metiera dentro para cazarlos.
Entre alguna que otra risa y conversación sin sentido, los dos se acercaron a la agencia, pues Yako temía que si no llegase a tiempo, Neuro la castigaría (Obviamente no le dijo que él era quien la castigaría, si no que su asistente la necesitaba para comprender algunos documentos).
-Te acompañaré-Dijo amablemente el chico. Yako se lo agradeció en silencio, intentando soltar su mano. Fracasando en el intento. Los dos subieron hacia la oficina de la chica, Yako tropezando como siempre en alguna de las escaleras, siendo recogida por el chico.
-¿Eres algo torpe, no crees?-Dijo con una sonrisa
-Es que estas escalera son algo pequeñas-Dijo ella, encontrándose con la mirada del chico muy cerca de la suya-¿Higuchi?
-DIme Yuya, Yako-Dijo él, rozando sus labios con los de ella. Yako intentó apartarse, pero el chico la sujetó por la parte baja de la cabeza y la besó más intensamente.
-¿QUE HACES?-Gritó Yako, apartándose de él, chocando contra la pared.
-TU dijiste que eramos novios-Dijo Higuchi, contrariado por la reacción de la chica.
-Eso no...
-No voy a desistir, Yako-Dijo el chico, intentando volver a acercarse a ella.
-NO te acerques
Higuchi se quedo quieto, no por el nuevo grito de la chica, si no por una mano enguantada que lo frenó en seco. No tenía que levantar la mirada para descubrir el rostro del asistente de Yako.
-¿QUE ESTA SUCEDIENDO AQUÍ?-Preguntó Neuro, cortando el silencio.
Gracias por todos los reviews. Gracias especiales a DannyNgami por sus siempre agradecidos comentarios. Me alegra mucho que te haya gustado mi historia.
:)
