NdA: Y estoy de vuelta con más para ustedes, mis sinceros agradecimientos por sus amables comentarios.
Advertencia: Una leve pizca de slash, de ahí más todo seguro. ;P
Bellossom (K)
El escenario Destino Final daba lugar a una frenética lucha. Uno contra uno, 5 vidas, sin ítems; a excepción de pokebolas y sacos de arena masoquistas que aparecían esporádicamente regalando comida a cambio de golpes.
Los puñetazos, patadas y ráfagas de energía psíquica no faltaban, el par de smashers iban empatados, con solo una vida restante cada uno.
Con un porcentaje de daño arriba de cien no había tiempo para distraerse, aunque en ocasiones hacían una breve pausa para burlarse o sonreírse retadoramente uno al otro.
Entonces, luego de un rato, apareció entre los jovencitos una pokebola, que podría ser la llave a la victoria.
Ambos se apresuraron, pero uno la alcanzó antes. El que no la consiguió, paró súbitamente rechinando la suela de sus zapatos con el piso, justo cuando su oponente lanzó la pokebola al aire. La esfera tricolor cayó entre los dos, llamando a la criatura que descansaba en su interior.
—¡Bellossom! —anunció el pokémon contento de estar afuera, y comenzó a flotar en una danza que haría dormir al pobre desafortunado.
El psíquico vulnerable cabeceó, y sus piernas perdieron fuerza. Lo único que evitó el tremendo golpe de su cara en el piso fueron los brazos de su compañero.
Era entonces o nunca, el chico lúcido tenía la oportunidad servida en bandeja de plata. Solo era cuestión de dejar al otro tumbado y usar una ofensiva contundente para mandarlo a freír espárragos. Mmm, era pan comido.
Puso al jovencito boca arriba sobre el suelo metálico para así darle el tiro de gracia, pero no continuó. Quedó cautivado ante la plácida apariencia de su victima.
Era como un animalito tierno, manso e indefenso. El muchachito no estaba seguro si era compasión, conmoción o ternura lo que estaba sintiendo, porque simplemente no pudo llevar a cabo su ataque.
En vez de eso se sentó, apoyó la cabeza de su amigo en sus muslos y se tomó unos momentos para observarlo mejor: Sus ojos cerrados, su piel lisa, su rubor natural, su leve sonrisa, el subir y bajar de su pecho con cada respiración.
El pokemón hoja ondulaba su falda mientras que rodeaba a los psíquicos con ondas doppler y burbujas.
El adolescente pasó una mano por la suave mejilla de su camarada mientras que con la otra acariciaba su cabello, cosa que de ninguna manera haría si éste estuviera despierto.
Lo envolvió en sus brazos como una madre que arrulla a su pequeño y permaneció así un poco más, antes de determinar que Bellossom estaba a punto de irse.
—Espera —dijo el muchachito— ¿Podrías quedarte un ratito más?
El pokémon se detuvo, observó al par, meditó, y finalmente asintió sonriendo para continuar con su baile, muy lindo detalle de su parte.
El púbero se sintió culpable al principio por tomar ventaja de la situación, y se preguntó cómo reaccionaría su amigo si de repente se despertara y se viera en la posición en la que estaba; sin embargo no permitió que eso le quitara el encanto.
Al sentir otra presencia, giró su cabeza para ver al costal de arena parado en la orilla de la plataforma, que con los ojos estrechos había estado observando todo el suceso.
—Menos mal que no hablas —pensó el psíquico victorioso, antes de disfrutar el colorido y cambiante paisaje espacial, abrazando al sosegado ser en su regazo.
FIN
Como pudieron notar, no especifiqué nombres, para darles la libertad de elegir quién tomó X o Y rol. Disculpen por la brevedad, esperemos que para la próxima mi cabeza pueda idear algo más extenso.
