16» Otro Invitado


25 de Junio del 2015
12:25 p.m.
Tribunal del Distrito
Sala No. 2

Mi hermano comenzó su testimonio, acerca sobre la investigación ya hecha en el área donde se encontraban los cuartos donde se cometió el asesinato. No notando rarezas…claro, mi hermano era algo despistado en las investigaciones. Él era alguien más de acción.

-Bueno señor Goodman. Me gustaría poder mostrarle esto. –Apunté a un área vacía, donde comenzó a materializarse un holograma, con la fotografía de la grúa y los cuartos.
-¿Y…que me mostrará, abogado Goodman? –me dijo mi hermano con un tono burlón, solo por llamarme por mi apellido.
-Verá. En ésta fotografía que antes nos mostró el señor Neisser, y ésta otra... -dije, mientras que ambas se mostraban en todas las pantallas. -muestran algo extraño.
-¿Qué será…? –acabó con un tono de pregunta, como si ya supiera la respuesta…solo que preferiría ocultarla.
-Pues es más que obvio. Si ésta era una grúa… ¿Dónde está la canastilla que las llevaba?
-Oh Gutmans…tan huecos…
-¿Disculpe? –dijo el juez.
-Verrá… -dijo Vittoria posándose sobre la mesa con ambo brazos sosteniendo su cabeza. –Es una grrua que usa un electrro magneto. De ésta forma, las cajas pueden serr llevadas fácilmente hacia el camión que las trransporrta. Éste es el siglo veintiuno…

Sabía que se burlaba de mí al no proveerme de ésta información…pero sin duda, sería útil.

-Bien, entonces podrá decirme de las marcas de tierra que están justo ahí…
-¿Perdón? -habló mi hermano.
-Las marcas de tierra dejadas en el otro extremo, el cómo el cuarto fue movido.

Todos habían caído en silencio. La fiscal miraba solo con algo de curiosidad, mientras que mi hermano bajaba su sombrero para ocultar su vista.

-¿Es que no es relevante? ¡Se modificó la escena del crimen! ¡Pudo haber ocurrido algo distinto a lo de-!
-Se acabó, abogado. –dijo la fiscal, interrumpiéndome.
-De hecho, así es abogado Goodman. –me dijo mi hermano. –De hecho…no tenemos motivo alguno para arreglar la escena del crimen. Digo… -dijo, mientras se encogía de hombros. -…sí, movieron el lugar donde se encontraba la victima… ¿Y? Eso no quita el hecho de que Eira pudiese haber mentido sobre su testimonio, y haber movido con la grúa el cuarto. Además de que no quita ninguna sospecha sobre ella…

Pero tenía una corazonada...había algo que no encajaba.

-Su Señoría: Solicito que ésta parte de la escena del crimen sea movida a como se encontraba.

-¿Hmm? ¿Acomodar la escena a como estaba antes? ¿Pero con que propósito?

Sabía que tenía que dar un fuerte motivo. Pero el único que me venía a la mente era algo tonto y sin sentido...

-¡La prueba de la inocencia de mi cliente! ¡Está debajo de ésa caja! -grité, poniendo en shock a todos, menos a la fiscal.

PRROTESTO! -gritó Vittoria. -¿Qué prueba? Me gustarría saberr su teorria.

Era una enorme mentira: pero tenía que empezar por algo.

-Imaginen lo siguiente: que los hechos pasaran de la manera que narró mi cliente. Y que hay una persona de mas en ésta. ¿No creen que ocultando bajo una de éstas cajas, podría haber una evidencia que el mismo asesino ocultó? Así, no solo armaría confusión respecto al lugar del asesinato de la agente Brust, pero también ocultaría la evidencia que apunte al verdadero asesino.

Golpeaba fuertemente la mesa, como si quisiera liquidar a la fiscal y todo aquél que quisiera refutar mi teoría. Pero nunca lo pensé: "¿Y si así ocurrió?"

-Fiscal. -habló el juez. -¿Tiene alguna objeción con la teoría del abogado?

Ella solo negó con su cabeza, y unos momentos después, el juez dio la orden. Se comunicaron con los policías que estaban estaban en la escena del crimen para acomodar aquellos cuartos como era debido.
Después de más de veinte minutos, una llamada al alguacil lo consternó, mientras que uno de ellos se dirigía a una oficina.

-¡Su Señoría! -gritó uno de los alguaciles. -¡Hay noticias de la escena del crimen!
-¿Y que está esperando? ¡Hable!
-¡Encontraron...encontraron otro cadáver!

La sala cayó en un caos total, todos gritando y el juez golpeando el martillo varias veces, mientras gritaba múltiples de veces "¡Silencio!" y "¡Orden en la sala!".

Después de mucho tiempo tratando de callarlos, la sala se fue apagando poco a poco, mientras que un solo hombre se acercaba al estrado. Lento, aplaudiendo y con una sonrisa, éste hombre se acercaba con cierto aire misterioso y amenazante. Era un sujeto rubio de cabellera lacia, ojos verdes y una piel blanca. Usaba un atuendo extravagante y barroco, junto con un sombrero de copa negro. Una camisa azul oscuro fajada en un pantalón negro con botas oscuras, y usando un abrigo rojizo que parecía el jefe de pista de algún circo famoso…

-¿E-eh? ¿Qu-quién es usted? –Dijo el juez algo nervioso…
-Hah…verá… -dijo acomodándose el sombrero, para luego con una sonrisa levantar su sombrero, y hablar como si fuese un día precioso. -Yo vi a ésa chica, asesinar a aquella mujer...

Toda la sala se congeló en ése instante.
Yo di de vez en cuando una mirada a mi hermano para entender lo que ocurría, pero hasta él me ignoraba. Miraba con el ceño fruncido. Era la primera vez que yo veía como él miraba a alguien fríamente: con enojo, analizándolo.

-Identifíquese. -habló mi hermano.
-Oh cierto….ni he dicho mi nombre…

Con una clásica reverencia, se dirigió a nosotros, incluyendo una sonrisa…

-Mi nombre formal es Dominik Renovek. Soy el jefe de pista del circo que está ahora mismo…
-Espere…no se refiere a… -me quedaba mudo por un instante…
-Sip. De hecho, me cambié el nombre porque no podía ser un "Jefe de Pista" temporal. Debía de tener una conexión estrecha con el actual jefe que ahora está ausente…
-¡Basta de burrlas! ¡¿Quién rrayos es usted?!
-Haha...bien, bien mon cher…mí nombre es Dominik Renovek. Pero por el momento, vivo bajo el seudónimo de "Remus Berry". ¡Y soy el jefe de pista del circo "Big Berry Circus"!

El circo con 18 años de fama…un circo que recordaba que quería ir a ver algún día…no pensé oír tal nombre en éste juzgado…

-Bueno señor "Berry"… ¿Le puedo llamar así?
-Avoir votre chemin. Que así sea. –Dijo, mientras intercambiaba lugares con mi hermano en el podio.
-¿Tiene algo que añadir al descubrimiento del nuevo cadáver? -dijo el juez.
-Oh, solo un testimonio, me temo. -habló él.
-Pues aunque le oiga, no sabremos si lo que dice es verdad o mentira.
-Hoh…bueno…ya veremos…

Inmediatamente entró corriendo un guardia de la corte, anunciando que finalmente le habían llegado los resultados de la autopsia de la agente Brust, y una autopsia breve practicada en el segundo cadáver recién hallado: una mujer desconocida…pronto, me daría cuenta que el caso se complicaría con la llegada de éste hombre misterioso.