17» Cadena de Eventos
25 de Junio del 2015
1:36 p.m.
Tribunal del Distrito
Sala No. 2
Mis manos temblaron y sudaron como nunca…ni en mi primer caso, cuando estaba extremamente nervioso…esto era algo difícil, y más que tener miedo estaba enfadado contra el nuevo testigo.
Los resultados de autopsia arrojaron una conclusión inesperada.
Ambas víctimas habían sido apuñaladas con una sola cuchilla: cuchilla encontrada en la mano del cadáver recién encontrado. El cadáver pertenecía a una señora, una mujer de cerca de sesenta años de edad, vestida con vestimentas violetas y negras y su cabello ya repleto de canas.
¿Qué rayos estaba ocurriendo?
-Verá…es momento de que yo cuente un poco de verdad…-dijo el jefe de circo mientras se posaba sobre el podio con pereza y elegancia. –A ésa chica, la acusada, le vi unos minutos antes de mi espectáculo: el cuál empezaba a las 9.
Las 9 de la noche…la primera víctima, la agente, había fallecido a las 9:12, según la autopsia.
-Ella claro, estaba en camino a los baños, cuando apareció ésta anciana en la entrada de los baños. Claro, la mujer morena primero vio a la anciana, hablaron, y luego ella entró al baño, mientras que la anciana, cambió su mirada tan gentil a una mirada más asesina…
-Protesto. –dije con calma al juez. –Las maneras de mirar no pueden ser parte de un testimonio.
El juez asintió, mirándome a mí primero y luego regresando su vista al frente, al testigo. Pude ver de reojo a mi hermano verme y tratar de hacerme señas. En ésta ocasión, apuntaba a "Remus" discretamente, mientras que con la otra mano señalaba a sus dos ojos. Podía leer ésa seña: "Mantén los ojos bien abiertos con éste sujeto". Pero claro, notaba un nerviosismo y frustración…indicaba peligro. Desde que le vi a Remus noté un aura…inquietante…perturbadora.
-Señor Berry…-me acerqué con cuidado, mirando sus ojos y expresiones. -¿Podría contarnos con detalles su versión de los hechos?
-Por supuesto. Si me lo permite, claro. –dijo él, recargándose con elegancia. A continuación, procedió a hablar. –A las nueve de la noche empezaría el espectáculo. Sería mi primera vez siendo el jefe de pista, por lo cual salí para tomar aire fresco.
Un mapa apareció frente las pantallas, mostrando la entrada del circo por la parte de arriba, seguido de un camino de farolas. A la derecha de éste camino solo había un terreno sin uso, pero a la izquierda y algo alejada, se hallaba la escena del crimen, solo que estaba rodeada por una malla ciclónica.
-Al salir por ésa parte, y saludar a varias personas pude ver a dos siluetas al fondo: una de ellas era la anciana, y la otra la de aquella chica morena. La anciana se abalanzó contra la joven agente, perforando su pecho con la cuchilla, y ocultando su cadáver en aquél cuarto de donde había salido. Después, la joven de morado salió del baño, solo para poder ver la escena de cuando su amiga era arrastrada por la vegete, para al final ella pelear con ésta mujer, arrebatarle el cuchillo y matarla. ¡Un horrible escenario! –gritó el sujeto con dramatismo. –Al final, ella dejó el cadáver en un lado, para luego usar la grúa que estaba cerca, subir la habitación y posicionarla encima del cadáver de ésta mujer, para así ocultar a la asesina. ¿Quién se hubiera imaginado que ella terminaría siendo culpada del asesinato de su amiga, cuando lo que hizo fue vengarla de su asesina?
La sala calló en silencio, mientras veían todos al jefe de pista. Él seguía hablando tranquilo, elegante y sin perder la calma, mientras que lanzaba las acusaciones hacia mi cliente. ¿Qué podría hacer yo?
-Entonces…usted vio todo.
-Así es. Lo vi todo. Desde que llegó la anciana con la mujer morena. Desde ahí hasta cómo la chica usó la grúa para ocultar el cadáver…
-¡PROTESTO! –gritó una voz joven. Era Aiyana, quien llegaba al estrado con rapidez y con un rostro furioso, lista para atacar al jefe de pista. -¡No pudo haber ocurrido de ésa forma! ¡No puede!
-¿Qué pasa, mon minou? ¿No soportas la verdad de mis palabras?
Ella cayó en silencio, mientras que las lágrimas iban comenzando a desbordarse.
-En el póker, el ganador es solo el que tiene la mano más alta. Espadas, corazones, tréboles y diamantes... ¿Qué mano tienes tú, mon minou?
-¡PRROTESTO! –gritó Vittoria. –Es suficiente de éste tipo de juegos… ¡Hable o la parrtiré en dos, der'mo! –dijo Vittoria a Aiyana.
Su cara parecía sombría, y poco a poco se acomodó en el podio, lista para testificar lo que tenía que decir.
-¡PROTESTO! –dije con fuerza, levantándome de mi mesa y golpeando con fuerza.
Aiyana me miraba confundida y enfadada, pero le regresé solo una mirada llena de determinación, tratando de comunicarme telepáticamente: "Déjame hacer esto…" le rogaba, tratando de hacer que entendiera el mensaje.
Tan pronto ella comprendió mi mirada, su furia se apagó, y se retiró del podio.
-¡Jajaja! ¡Vaya, ése abogado tiene suficiente fuego para asustar a la mon minou! –dijo Dominik.
-¡PROTESTO! ¡Ése lugar es solo para usted, y para nadie más!
-¡PRROTESTO! –gritó Vittoria. -¡Él dio ya su testimonio! ¿Es que piensa acosarr al testigo, señor Gütm—
-¡Protesto, fiscal rrrrrrrusa! –dije con enojo, mientras le lanzaba una mirada a Dominik, haciendo que él regresara al podio.
Con él descansado sobre éste, de manera perezosa, pero mostrando en su mirada que estaba harto de seguir ahí, me propuse a seguir una nueva línea de conversación.
-Señor Berry, díganos: ¿Por qué salió?
-¿Porqué? Simple. Tenía nervios para asistir al espectáculo, y necesitaba aire fresc—
-Más sin embargo, usted se quedó a ver. ¿Tenía nervios para el espectáculo, pero no para ver dos asesinatos?
Su expresión cambió un poco, regresando al chico descuidado que se mostraba antes.
-P-pues…es solo que estaba en shock, y no podía dejar de ver esa escena. U-usted sabe, en el póker…
Pero lo interesante fue que cuando se ponía "nervioso", comenzaba a jugar con algo en sus manos…un encendedor. ¿Un encendedor? ¿Por qué me llamaba la atención el encendedor cobrizo?
-¡Se-señor! –gritó un alguacil al juez. ¡Hay nuevos elementos traídos de la escena del crimen!
La situación, tras éste instante, dio un giro inesperado…
Un trozo de la vestimenta de la señora: un trozo de tela quemada, junto con la cuchilla ensangrentada. Dado a que no tuvieron tiempo de analizar la cuchilla a fondo, solo obtuvieron como resultado que la sangre en la herida de ésta arma pertenecía a la agente Brust.
-Bueno, creo que la cuchilla tendrá tiempo de ser analizada. Aún tenemos dos días para-
-¡PRROTESTO! -gritó para mi sorpresa Vittoria, quien veía a Dominik con un gran aire de preocupación y de incertidumbre. Después, miró rápidamente a la agente Reeves y sus ojos se abrieron amplios, a la par de los de ella. -N-no tenemos dos días...Blyad'...
-¿Hmm? ¿Por qué motivo, fiscal Repin? -preguntó el juez con total normalidad.
-El juicio debe terminar hoy. -habló Aiyana, quien seguía en el área. Yo le miraba, pero ella solo me miraba con nerviosismo y asintiendo. Sabía que algo andaba mal...
-Vaya, vaya...mon cher está desesperada. ¿Por qué razón, si la inculpada será castigada? -dijo riendo mientras que la miraba a ella.
Inmediatamente, sentí una rara sensación...algo estaba despertando en mí. Por un momento, sentí como el tiempo comenzó a ir más lento, mientras que mi vista desenfocaba de todos los demás y se enfocaba solo en Dominik. Todo a mí alrededor comenzaba a desteñirse: en el mismo tono de colores que los negativos de una película. "¿Qué lo hace tan especial?", me decía a mi mismo en mi mente... "Tengo que atraparte...".
Trataba de recolectar todos mis pensamientos, organizando todo en mi cabeza de cierta manera extraña que solía hacer:
Todo dato relevante aparecía flotando ante mí, como un trozo de cristal que mostraba justo mi idea en imágenes. A cada imagen unida con otra de manera correcta, mi propia imaginación terminaba quebrando ése cristal y convirtiéndolo en un eslabón de una cadena. Y así sucesivamente hasta lograr llegar con una esposa que rodeaba lo que yo quería llegar a obtener o a quien quería descubrir o atrapar. Éste sería el momento perfecto para poner a prueba mi mente, sin la necesidad de tener a Jake a mi lado para salvarme del apuro...
