18» Arrinconado


25 de Junio del 2015
2:50 p.m.
Tribunal del Distrito
Sala No. 2

La organización de ideas había empezado. Traté de recordar los hechos como bien me lo había descrito Eira...

-Piensa con cuidado, Ian. -Me decía. -Piensa... ¿Qué ocurrió primero?

La imagen de Eira y Alice llegando a la feria se presentó ante mí, convirtiéndose en mi primer eslabón.

-Sí…ellas dos habían llegado. Y después de eso…

El siguiente eslabón que se conectó provino de la imagen de Eira y Alice justo en la entrada de la atracción, mientras que Eira se retiraba por un momento.

-Fue cuando ella fue al baño. Y entonces…

Ian posó su mirada en un fragmento que estaba a la vista.

-Aquella mujer apareció, y habló con Alice.

El tercer fragmento se volvió en el tercer eslabón, uniéndose a la cadena.

-Aquí es donde todo se torna mal…la anciana apuñala a Alice y oculta su cuerpo en la atracción donde se supone que se encontraba.

Los siguientes eslabones aparecieron, siguiendo con la cadena de eventos.

-Eira salió del baño, hallando a la anciana y matándola, para así luego ocultar su cadáver bajo la caja, moviendo la escena del crimen.

Con estos tres últimos eslabones, podía ver como se materializaba una esposa gigante, rodeando a Eira.

-Ahora, si añado el testimonio de los demás…

Justo en el octavo eslabón, donde Eira movía de lugar la escena del crímen, apareció la imagen de Aiyana mirando atónita. Ésta misma se transformó en otro eslabón el cuál se movía en otra dirección. De igual forma, en el eslabón número tres apareció la imagen del Señor Berry saliendo del circo y en dirección a la escena del crimen. La imagen se unió igualmente, creando un nuevo eslabón en cada uno de los eslabones originales.

-Ahora, la pieza que falta…el eslabón del asesino.

Desde la tercera pieza, donde se mostraba a ambas mujeres hablando fuera de la atracción, se creó y unió un eslabón en el cuál había una silueta oscura observándolas. Después, ésta se lanzaba al ataque contra ambas mujeres, atacando primero a Alice con el cuchillo, y luego a la anciana. Después, el verdadero asesino preparaba todo para ocultar a la anciana y a Alice, y ponerlas en posición, antes de que Eira saliera del baño.

-Ésta línea de tiempo…hay algo que no encaja.

A la mente me vino la prueba que se presentó justo al inicio del juicio, antes del testimonio de mi hermano y de Aiyana: el broche de flores.

-"Fueron hallados dos tipos de sangre diferentes en el arma: uno era de la víctima, y otro era de alguien desconocido…".

Al instante, la evidencia se volvió un eslabón. La cadena en al que se vinculaba al asesino se actualizó con la idea del asesino atacando con ése broche, mientras que la sangre de ambas era plantada en la cuchilla.

-Si esto pasó así…solo puede haber un culpable…pero no hay pruebas para seguir con esto…
-Ahora si me disculpan… -decía el señor Berry, mientras que todo para mí volvía a la normalidad poco a poco. -…tengo que retirarme. Vamos a preparar el espectáculo de apertura.
-¿Cómo? ¿No abrieron? –preguntó el juez.
-Con las investigaciones y todo ése problema, fue difícil. Así que esperamos a que se resolviera. Y como creo que se resolverá finalmente, será ésta noche su apertura.

No podía creer que todo acabaría así. Por un testimonio tan sucio…

-¡Y todos están invitados a su apertura! –gritó él emocionado, mientras que de su chaqueta lanzaba un montón de pancartas al aire, todas promocionando el circo. Todas tenían su imagen y la de los artistas en ése. Una chica de traje rojizo domando leones, un payaso en traje celeste, un ventrílocuo…y el jefe de pista, vistiendo más galantemente con adornos brillantes en su chaqueta, en sus guantes blancos y en su sombrero, junto con unas plumas y un adorno de flores blancas y turquesas.
-¡Hoo! ¡Parece que tenemos una invitación a un buen espectáculo! –habló el juez con alegría.
-Pues acabemos éste caso. –dijo Vittoria, mientras que se cruzaba de brazos.
-¡Bien, entonces los veré pronto! –anunció Dominik, girando 180 grados y dirigiéndose a la puerta.

El tiempo volvía a detenerse mientras veía la imagen de Dominik en la imagen del circo. El último eslabón que había en mi mente se conectó a una esposa gigante rodeándolo a él…

-¡TE ATRAPÉ! –grité a todo pulmón y con todas mis fuerzas, mientras veía a Dominik. La esposa se apretó fuertemente, encerrando en mi mente a Dominik. ¡Ya sabía que ocurría!
-¿Le ocurre algo, señor Goo—
-¡SEÑOR RENOVEK! ¡VUELVA AL ESTRADO! –grité descontrolado y apuntándole con toda mi determinación. A éste evento, vi por el rabillo del ojo a Jake, quién ahora me miraba serio y determinado.
-¿Qué? ¿Quiere un reembolso? Porque no se lo daré… -dijo al último, con una sombría expresión mientras que se ajustaba el sombrero de copa, de modo que solo fuese visto con su ojo derecho.
-Ni siquiera me ha vendido algo… -Dije en mi mente. –Tengo algo interesante que preguntarle.
-Pues dese prisa, por favor.
-Dígame…éste anuncio era para usarse la noche del crimen ¿no es así?
-Exacto. ¿Y que con éso?
-Ahora: el arma del crimen. ¿Con qué mató mi cliente a aquella anciana?
-Pues fácil. -dijo recargándose con la pereza y elegancia de antes. -La sorprendió y le arrebató el cuchillo.
-¿Y usaba guantes?
-¡OH PORR FAVORR GÜTMAN! –gritó Vittoria, mientras golpeaba la mesa. -¡¿Qué tiene que verr eso?!
-¿Hay alguna conexión con esto, abogado? –preguntó el juez.
-¡Por supuesto que la hay! –respondí. –Si ella usaba guantes, entonces las pruebas están acorde. Pero en caso contrario, ¡habría una contradicción!
-Si trrata de cambiarr el currso de este juicio... -decía Vittoria, mientras apuntaba amenazante. -Ella pudo haberr usado guantes. Y luego desecharrlos.
-Me temo que es imposible, fiscal Rupin. -dijo con seriedad. -Ya que según lo que mencionó el detective a cargo del caso, no habían guantes ni restos en la escena.

La mujer comenzó a golpetear la mesa con enojo, mientras que me veía a mí.

-¡¿Y éso que?! -gritó Dominik -¡No tiene nada que ver conmigo!
-Bueno, de hecho ésta arma no tiene que ver contigo. ¿Pero que hay de la otra? -pregunté con una sonrisa. A lo cuál, él ocultó de nuevo su vista.
-Se encontraron dos tipos distintos de sangre en el broche...oh, y recordando que usted le gusta jugar Póker, se lo pondré en términos que me entienda: ¡Apuesto todo por ésta decisiva prueba a que la sangre sin identificar en el broche es la suya!