27» Allegro
16 de Agosto de 2015
10:54 a.m.
Tribunal del Distrito
Sala No. 2
-¡ATENCIÓN! -grité con confianza, apuntando a Melissa. -Uno: que ambos, la víctima y mi cliente hallan entrado juntos ahí, no se puede negar. Dos: No hay signos de pelea en aquél lugar: solo el rastro de quemadura en la madera del suelo del teatro, debido al ácido clorhídrico. Tres: No se puede probar si el cuchillo terminó hundido en el pecho de la víctima justo después de la pelea, o hasta salir del teatro. Cuatro: Arrojar ácido clorhídrico es peligroso, pero ¿Por qué motivo? ¿Para que hacer irreconocible el rostro de la víctima, Jake Morgan? Quinto, y el más importante: ¡¿Por qué movería el profesor el cadáver a la sala de maestros?! ¡De ésta manera, él terminaría siendo hallado culpable más fácilmente por el hecho de tener acceso a la sala de maestros!
-¡Protesto! - regreso el ataque aquella chica. -Los rastros de pelea no son necesarios si el ataque fue por sorpresa y por la espalda. Lo del ácido aun es un misterio, pero creo saber que fue para que no cayera sangre en el piso. El ácido clorhídrico es altamente corrosivo y coagula la sangre al contacto. Y de porque movió el cadáver ¡Fue para tener mas opciones para inculpar a alguien del asesinato! -Terminó de nuevo apuntándome su pulgar -¿Y bien?
-¡TE EQUIVOCAS! -ladré con fuerza, mientras que en las pantallas aparecía una fotografía: manchas de sangre. -De nuevo, no mencionaste si el culpable apuñaló a la víctima justo después de la pelea, o afuera del teatro, o en la sala de maestros. Y peor aún: hay manchas de sangre, muy apenas notables en la sala de maestros. ¡Tu teoría del ácido esta errónea!
Lo único que oí de parte de la boca de Melissa es un chasquido, mientras que se cruzaba de brazos.
-Además. No terminé de explicar toda la situación... -dije con seriedad. -El factor número seis, y el más misterioso de todos: Es el descubrimiento de la víctima. ¿Quien lo descubrió?
-¡Es obvio que no hubo pelea alguna! -El espíritu de lucha de Melissa seguía en pie y en fuego. -¡El apuñalamiento fue por sorpresa, además de que fue fatal para la víctima! ¡Las manchas de sangre en la sala de maestros fue de cuando el acusado transportó el cuerpo! ¡Y según los testimonios del cuerpo policial...fue el mismo rector quien encontró en cuerpo!
-El rector... ¡Entonces...! -pensé. -Bien. Dígame entonces: ¡¿Cómo se transportó el cuerpo, a plena luz del día, sin que salieran por la puerta principal?!
-Gh... -La reina de hielo comenzaba a perder la paciencia. -Debería rendirse ya. El cuerpo fue transportado...pues...no...no lo sé...
-¡¿Y creé que sin éste conocimiento, podremos saber si de verdad fue mi cliente el asesino?!
-¡Las pruebas lo son todo! -grito de nuevo ella. -¡Las huellas del acusado se encontraron en el cuchillo!
-Otra prueba más que se estaba guardando...-pensé. -No cabe la menor duda que una persona enfadada tiende a decir la verdad...
Finalmente, me puse serio e imponente ante ella.
-¡Entonces, no importa si hay un cómplice en el caso que ayudase a mover el cuerpo. según usted: las pruebas son lo importante! ¿Cómo se movió el cuerpo? Dígamelo. O mejor aún: ¡pruébelo! ¡Ya que usted misma lo dijo: En un tribunal de justicia, las pruebas lo son todo!
-¡Este tribunal se celebra para comprobar la culpabilidad del acusado, no para averiguar si tuvo un cómplice o no! ¡Así que ya basta! -golpeó con tal magnitud la mesa que el ruido se escuchó en toda la sala, su cabeza se dejo caer y con una mirada baja volvió a hablar -Dejemos de perder el tiempo...Juez...
Casi susurrando y de manera muy privada comenzó a hablar para ella misma, no se podía escuchar casi nada de lo que decía mas que una palabra que repetía a menudo... "Jake"...
-Es...es que acaso... -tartamudeaba con ingenuidad. -¡¿ES QUE ACASO ES USTED ASÍ DE ESTÚPIDA?! -grité igualmente descontrolado, mientras daba un puñetazo a la mesa, terminando por lastimarme la mano y probablemente quebrarme alguna parte de alguno de mis dedos de la mano derecha. Pero el dolor de mi mano no se comparaba con lo furioso que estaba con la determinación de ésa mujer. -¡¿Es que lo único que le importa es buscar culpables?! ¡Por que si es así...! ¡No debió ser una fiscal desde el principio! ¡EN VEZ DE PERSEGUIR LA VERDAD, PERSIGUE SU AMBICIÓN POR VER PAGAR A ALGUIEN!
El silencio reinó en la sala, tanto para los espectadores como para el juez, quienes se habían quedado mudos con ambos personajes, incluyendo al detective, que miraba tanto a Melissa como a mí mismo con enfado, confusión y dolor. ¿Que se podía hacer? De sorpresa, sin que alguno pudiera haber predicho lo siguiente, un oficial forense entro al tribunal, golpeando la puerta
-¡Detengan el juicio!
El forense se encontraba muy agitado, y según lo que mencionaba, traía consigo un juego de copias del análisis de sangre que estaba pendiente por completar. ¿Eran ésos los análisis de sangre pendientes en el reporte forense? No tomó mucho tiempo para que el juez, en lo que leía en silencio el reporte forense, llamase a un médico a que me revisara la mano. Por suerte, solo me había dislocado un par de dedos, además de abrirme una buena herida en ambos dedos cordial y anular, haciendo que la mesa se manchara. Después de un fuerte tirón de dedos para ponerlos en su lugar, y de vendarme la mano, además de atender la herida, el juez mostraba una expresión sombría y confusa. ¿Que era lo que había leído él?
-Ésto...no me lo puedo creer. -dijo él, negando con su cabeza y llevándose una mano a sus ojos.
-¿Que dice ése reporte? -preguntó Melissa confusa, pidiendo una copia del documento.
Pocos segundos después, en las pantallas de ambos se mostraba el documento, el cuál solo ella y el público veía: a mí no me importaba seguir viendo más pruebas. Era seguro que ésta vez, habría fallado. Justo como pasó con Joe Darke...
-¡Pero...! ¡NO ES VERDAD! -gritó ella con ambos ojos abiertos de par en par, con ambos puños en la mesa.
El público seguía igual de confusos y sorprendidos, por lo cuál no entendía su razón para comportarse así. ¿Que les podría dejar tan atónitos?
Decidí mirar el documento con mis propios ojos, y poder entender la realidad del asunto. Frente a mí, estaba la imagen transmitida en vivo, desde el asiento del juez.
"ANÁLISIS DE SANGRE DEL CADÁVER DEL CASO TG-8.
IMPOSIBLE REALIZAR UN ANÁLISIS PROFUNDO, DEBIDO AL ESTADO ACTUAL DEL CUERPO. SE LOGRÓ REALIZAR UN ANÁLISIS SUPERFICIAL DE ÉSTA MISMA, CORROBORANDO LOS SIGUIENTES DATOS:
TIPO DE SANGRE: AB.
NO SE HALLARON ANTÍGENOS EN EL PLASMA SANGUÍNEO. SE HALLARON ANTÍGENOS "A" Y "B" EN LOS ERITROCITOS. CORROBORADO CON AMBOS FACTORES, EL TIPO DE SANGRE HALLADA ES "AB".
EN LOS LÍMITES DE LA POSIBILIDAD DE UN ANÁLISIS DETALLADO, SE DETECTARON LOS 22 PARES DE CROMOSOMAS AUTOSOMAS Y PAR DE CROMOSOMAS SEXUALES: "X" Y "X".".
La ÚLTIMA línea, la cuál estaba subrayada con un marcatextos naranja, era la que cambiaría el rumbo de todo el caso. Era el motivo por el cuál Melissa estaba tan alterada. Era el motivo por el cuál el público, Dean y el mismo juez estaban confusos. Desesperados. Y la razón que me haría seguir adelante.
"VEREDICTO.
SEXO: HEMBRA.".
