Hola a todos, gracias por leer.

Les traigo un nuevo capítulo de esta historia y espero les guste. A todos los que han dejado comentarios muchas gracias y a los que han leído sin comentar gracias por leer también pero recuerda que dejar unas palabras para los autores no te lleva mucho tiempo ni esfuerzo y nos hace inmensamente felices.

Capítulo 2:

"Memorable"

La palabra se repetía en la mente de Hermione como una letanía, realmente no podía creer que Muriel hubiera dicho eso. Probablemente, después de todo lo que conocía a personas como ella y lo que le habían hecho pasar a ella y a sus amigos las personas como esa mujer que ahora la miraba expectante y satisfecha, su incredulidad la convertía en una terrible ingenua, pero no podía creer realmente que hubiera dicho justamente "eso".

–¿Memorable?– pregunto Hermione encontrando su voz con una dificultad sorprendente. –No fue un año memorable porque no hay nada que podamos recordar sin dolor y, por última vez le diré, no soy ninguna heroína.– el tono de voz, para disgusto de Muriel siguió siendo tranquilo puesto que Hermione se negaba a dejar que la anciana la sacara de sus casillas, pero la historia que contaban sus ojos era una muy diferente. La mención de Sirius la había afectado o más bien el hecho de que existiera alguien tan cruel como para decirle que ella se enorgullecía de la notoriedad que le dio una batalla donde perdió a un buen amigo.

–No eres una heroína ¿no?– replico entonces Muriel con un dejo de repugnancia tan claro que Harry, a solo unas mesas de distancia, apretó los puños hirviendo de furia. –¿Qué eres entonces?

–Soy…una buena amiga.– respondió la joven bruja en un murmullo de voces cansadas y luchas perdidas. –Solo una buena amiga. No sé porque, francamente, esperaba que lo entendiera.

Las palabras de su amiga hicieron un nudo en la garganta de Harry tan grande que por un momento no pudo siquiera respirar. En el fondo siempre había sabido que era por él, intento excusarla diciéndose a sí mismo que realmente no tenía demasiadas posibilidades, después de todo Hermione era hija de muggles y una gryfyndors consumada de pies a cabeza, no podía no pelear esa guerra. Pero la verdad era que si podía no pelearla, era tan simple como cambiarse el nombre e irse con sus padres a Australia, comenzar una nueva vida, una que no estuviera llena de injusticias y prejuicios infundados y sin sentido, donde no tuviera que vivir una guerra con todo el dolor y las pérdidas que conllevaba. Y no lo hizo. Se quedo a su lado cuando nadie (ni siquiera el propio Ron, su amigo y hermano) lo había hecho, creyó en él y lucho a su lado, porque era y siempre seria su mejor amiga y lo quería. No había en el mundo otra persona que le haya dado un cariño tan absolutamente incondicional y desinteresado como Hermione, excepto quizá su madre, y solo hasta ahora se dio cuenta que nunca le agradeció verdaderamente todo lo que hizo a lo largo de los años, nunca le dijo cuanto la ama en verdad. Bueno, tendría que solucionar eso en cuanto lograra sacarla de allí.

Los ojos de Muriel en cambio brillaron repentinamente entusiasmados.– ¿Con que una buena amiga? Entonces, ¿Admites que todo lo que has hecho ha sido por Harry Potter?

Hermione se quedo momentáneamente sin habla. De todas las cosas que alguna vez espero escuchar, que alguien volviera a especular con que su amistad con Harry era más que una amistad era la última. Todo el mundo mágico (y cuando decía "todo" se refería a TODO) sabia que ella amaba a Ron y que él la amaba a ella, eran portada de "Corazón de Bruja" una vez a la semana junto con un encabezado que rezaba "La pareja perfecta" o "Lo héroes enamorados" o alguna cosa similar. La época en que la relacionaban románticamente a su mejor amigo era tan antigua como el torneo de Los Tres Magos.

– No lo sé ¿Que dice Rita Sketter de ello?– respondió Hermione concentrándose en su té e ignorando a la anciana, fue muy ilusa al concurrir a esa cita, debió saber que no lograría nada, realmente debió de haberlo sabido.

– No agotes mi paciencia, chiquilla insolente. Bien puedes tener a todo el mundo mágico a tus pies, pero eso no impedirá que yo te juzgue por lo que realmente eres.– escupió la tía de Ron fulminando a Hermione con la mirada.

– Jamás osaría intentar impedirle algo, y mucho menos un juicio. Pero si me disculpa, no pretendo quedarme a escuchar su opinión sobre mi persona y todas las razones por las cuales considera que no soy digna de la vida que tengo, la cual aunque no lo crea me he ganado.– luego de ello la joven bruja se puso de pie. –Buenas tardes, señora.

– ¡Un momento!– bramo Muriel, enfurecida y tomo el periódico con sus arrugadas manos y comenzó a leer con voz crispada –"El miércoles pasado fuentes fidedignas afirman haber visto al héroe de guerra Ronald Weasley, quien mantiene una relación romántica de amplio conocimiento público con la brillante Srta. Granger, fue visto saliendo de la joyería Kelly en el callejón Diagon. Como todos ustedes, queridos lectores, saben esta joyería es la más exclusiva (y más costosa) de todo Londres mágico, y aunque nadie sabe a ciencia cierta que es el artículo en cuestión que el joven Weasley compro, esta reportera apostaría su pluma a que pronto veremos un hermoso anillo de compromiso en la mano izquierda de nuestra heroína."¿Qué tienes para decir sobre esto?– interrogo Muriel dejando de lado cualquier pobre intento que haya tenido por ocultar la hostilidad hacia Hermione.

– Solo lo siguiente: debería preguntarse qué es lo que Rita Sketter entiende por "fuentes fidedignas"

– ¿Estás diciendo que no estás comprometida con Ronald?

Como toda respuesta Hermione extendió su brazo enseñándole su mano desnuda, no había ningún anillo en ella. –Si eso es todo…

– ¡Por supuesto que no lo es!– ladro la anciana. –No entiendes la gravedad del asunto. No eres más que una niña egoísta y caprichosa dispuesta a acabar con 700 años de tradición y dignidad mágica. Una hija de muggles que se ha escudado en su inteligencia para ocultar su poco talento natural para la magia y ha adquirido fama a base de trasgresiones a las normas de Hogwarts y vinculaciones románticas con personajes famosos. Has mentido, engañado, robado, destruido propiedad pública y privada ¿Debo permitir que alguien así entre a la familia? ¿Alguien sin relación con el mundo mágico, cuyos padres son simples muggles que desempeñan una profesión mediocre sin fortuna o renombre?¿Alguien que no ha hecho más que criticar y desafiar nuestras tradiciones y la organización de nuestro mundo?¡Claro que no!– se respondió sola Muriel con las mejillas encendidas de furia.– ¿Se contaminara tanto el nombre de mi familia? ¡Merlín no lo permita! Los Weasley habrán tocado verdaderamente el fondo el día que Ronald cometa la insensatez de casarse contigo.

Hermione se quedo paralizada delante de la silla de la cual se acababa de parar, lucia magnánima con la barbilla en alto y la espalda recta vestida con su hermoso vestido violeta, pero Harry pudo ver con creciente dolor como sus ojos se llenaban de lagrimas.

–Tiene razón. No lo entiendo, jamás lo he entendido y jamás lo haré.– respondió la muchacha con voz temblorosa por primera vez en la conversación.– Pero si realmente quiere evitar que algo así suceda diríjase a Ron, es el después de todo quien cometerá "la insensatez que hundirá a su familia"– dijo con ironía.– En lo que a mí respecta solo puedo decirle que actuare conforme a mis principios procurando solamente mi propia felicidad sin perjuicio de ninguna persona que tenga relación conmigo.

–¿Estas diciéndome, entonces, que aceptaras casarte con Ronald si él te lo pide?– gruño Muriel furiosa de que sus palabras no hayan podido doblegarla en lo absoluto.

Hermione miro a los ojos a la anciana, sintiéndose dolida y perturbada nuevamente por el gran parecido que tenían con los de Ron, con toda la dignidad de la que era capaz, que no era poca, le respondió.

–Ron me ama, y yo lo amo a él. Por supuesto que estoy diciéndole que voy a casarme con él. Y no solo eso, voy pasar el resto de mi vida con él, voy a darle hijos y después tendremos nietos y envejeceremos juntos. Y no hay nada que pueda decir o hacer que me haga cambiar de opinión.– la voz de la chica se quebró en las últimas palabras pero aun así su determinación era palpable.

–Niña ingrata, egoísta, vanidosa y manipuladora. ¿Como osas darle la espalda a la decencia, dignidad y gratitud del mundo que te dio tanto? No eres más que una hija de muggles que no tiene lugar dentro de la comunidad mágica.– soltó Muriel enrojeciendo nuevamente por la furia y miro a Hermione como si aun esperara que el odio en sus palabras la hiciera retroceder. La joven bruja, por el contrario, no se amedrento en lo más mínimo.

–Me ha insultado en todas las formas posibles, no imagino que más pueda decir. Le pido no me importune mas con esta conversación.–hizo una breve reverencia.– Buenas tardes.

Sin mediar ninguna otra palabra, la bruja giro sobre sus talones y se dirigió a la salida del local.

–¡Regresa aquí en este instante!–grito enfurecida la anciana.– No he terminado contigo, chiquilla maleducada e ignorante. No permitiré que traigas la deshonra y vergüenza a mi familia.

Harry observo aliviado como la figura de Hermione se perdió al dar vuelta por el pasillo y se puso de pie, acercándose a la mesa donde la tía de Ron contemplaba el lugar por donde desapareció su amiga prácticamente echando humos por las orejas. La sorpresa de la mujer al verlo fue manifiesta.

–Cállese.–ordeno Harry al ver el intento de la mujer de decir alguna palabra que él no tenía el menor interés en escuchar.– No me importa quien se cree usted que es para hablarle así a Hermione pero, tenga por seguro que Ron y su familia sabrán de esto.

El rostro arrugado de la anciana enrojeció por decima vez esa tarde, pero esta vez por un motivo diferente. –Siempre el salvador del mundo ¿no, Potter?

–No.–respondió mirándola con severidad.–Ya paso el tiempo en que debía salvar al mundo, ahora simplemente me dedico a cuidar a mi familia. Le recomiendo no meterse con ella.– agrego en tono amenazador.

Saco unos galeones de su bolsillo y los arrojó sobre la mesa, luego dándole una última mirada de advertencia a Muriel, siguió los pasos de su amiga para abandonar el restaurant.

Debía encontrar a Hermione para asegurarse de que estuviera bien y luego tener una larga y seria charla con Ron.

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Bueno, espero les haya gustado. Nos leemos pronto, con suerte en menos de un mes, pero no prometo nada jajaja.

Saludos.