DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a natalayx. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
Canción del capítulo: 'Kiss Me' de Ed Sheeran.
Summer Rose.
Capítulo 2
POV Edward.
Bella y yo estamos recostados juntos bajo las estrellas, discutiendo mi decisión de dejar la escuela y unirme al ejército.
Mi brazo derecho está tendido en la arena, actuando como su almohada, mientras la cabeza de Bella está en mi hombro. El reflejo de las estrellas en el cielo hace brillar sus ojos.
Entierro mi nariz en su cabello y la esencia de durazno de su champú envuelve todos mis sentidos, haciendo pesados mis párpados. Cerrando los ojos, beso su sien.
—Di algo —murmuro contra la suavidad de su piel. Suspirando, ella sonríe con suavidad.
—No hay nada que decir —dice mientras juega con su mano izquierda, girando el anillo de compromiso—. Pareces muy decidido al respecto.
—Sé que puede parecer egoísta…
—Yo no creo que seas egoísta —me interrumpe, sentándose y poniendo sus manos en mi pecho, mirándome a los ojos—. Sé que actué como loca hace un rato, pero apoyo tu decisión, Edward.
Acomodando un mechón de su cabello detrás de su oreja, le sonrío con amor.
—Solo quiero que sepas que no fue una decisión que tomé a la ligera.
Asintiendo, ella se acerca más a mí hasta que roza su nariz con la mía.
—Confío en ti —susurra—. Y te amo.
Paso mis dedos por su brazo, causándole escalofríos mientras ella tiembla un poco. Moviendo mi mano hacia el cabello en su nuca, masajeo el área con suavidad.
—También te amo —contesto, inclinándome para presionar mis labios contra los suyos.
El amor y la fe que Bella siente hacia mí me dejan sorprendido. Que ella acepte y apoye mi decisión de enlistarme en el ejército; sin importar sus miedos, pensamientos o sus experiencias pasadas, es un acto de valentía y altruismo. Mi corazón se expande por el amor que siento por ella y mi alma se eleva por la devoción que ella me da.
—¿Te enlistarás después de que nos casemos? —pregunta en voz baja, su boca se curva en una media sonrisa.
—Sí. Básicamente tengo que comenzar con el entrenamiento básico de combate después de que me enliste. —Enredo mis brazos a su alrededor, sosteniéndola contra mí—. No quiero intercambiar nuestros votos en un registro civil. Quiero que tengas una boda real.
Bella gira su cabeza, con una sonrisa en su rostro.
—Me gustaría eso.
—Sin mencionar tener una luna de miel adecuada —le digo, moviendo mis cejas.
Bella me golpea el hombro y se reclina contra mi pecho, con su cuerpo sacudiéndose de la risa. El calor de su sonrojo se siente agradable contra mi piel.
Bella y yo nos quedamos en la playa por un rato más; escuchando las olas chocar contra las rocas hasta que el aire frío nos obliga a regresar a la calidez de nuestro hogar.
Todos tienen curiosidad por saber la razón por la que Bella y yo invitamos a cenar a toda la familia. Alice automáticamente salta a la conclusión de que Bella está embarazada, lo que sirve como entretenimiento por el resto de la noche. Bella parece nerviosa, así que trato de reconfortarla de todas las maneras posibles. Una caricia en su cuello, un beso en la mejilla, apretando su mano por debajo de la mesa, enredando mis brazos a su alrededor y abrazándola por detrás después de limpiar la mesa.
—¿Deberíamos decirles primero del compromiso? —pregunta Bella, dudosa.
—Nah —respondo, moviendo su cabello para poder besar su cuello—. Diles las malas noticias primero —río contra su piel.
Bella gira en mis brazos y golpea mi pecho.
—No es divertido.
—Es para aligerar el ambiente, amor —murmuro antes de presionar sus labios contra los míos.
Ella se aprieta contra mi cuerpo, enredando sus brazos alrededor de mi cuello. Nos interrumpe un silbido, como un aullido de lobo, que solamente puede venir de Jake. Nos separamos y giramos para ver a Jake con una sonrisa burlona en el rostro, con un brazo alrededor de los hombros de Leah.
—Consíganse un cuarto, chicos —dice Jake, moviendo las cejas.
Bella le enseña su dedo medio mientras yo le lanzo una esponja húmeda.
—De acuerdo, locos —ríe Leah—, vayamos afuera.
Mientras ella se aleja, Jake le responde con un «¿A quién le dices loco?» y le da una nalgada. Leah responde golpeándolo en el hombro y gritando «¡Bájame, idiota!», entre risas cuando él la levanta y la carga sobre su hombro, llevándola afuera.
Bella les sonríe con dulzura, siguiéndolos.
Cuando salgo, la calefacción en el porche nos mantiene cálidos a pesar de lo frío que se está poniendo el aire. Bella está sentada en el sofá más grande, sosteniendo una copa de su vino favorito. Me siento junto a ella, acomodando mi brazo detrás suyo, en el respaldo del sofá, y comienzo a beber mi cerveza. Por el rabillo del ojo, observo como sus ojos están pendientes de mis labios mientras bebo la cerveza, después, mientras trago, su mirada se va hacia mi nuez de Adán. Cuando dejo la botella en mi regazo y me giro hacia ella, sus ojos se encuentran con los míos y sonríe con un poco de vergüenza, sus mejillas se tornan de rosa al ser atrapada mirándome. Le sonrío, inclinándome para besarla. Ella sonríe contra mis labios antes de besarme, suspirando contenta cuando nos separamos.
—¿A qué viene todo esto? —pregunta Sue, sacándonos a Bella y a mí de nuestra burbuja. Bella entrelaza nuestras manos mientras yo respiro hondo y miro a todos en la habitación. Cuando les digo que me enlistaré en el ejército, hay una gran diversidad de reacciones.
—Tu padre estaría orgulloso de ti. —Mi mamá.
—Cariño, sé que miras a Emmett como un hermano mayor pero no tienes que seguir sus pasos. —Rose.
—Sé que fui muy duro con Em, pero apoyo tu decisión, hombre. —Seth.
—¿Estás seguro de querer hacer esto, hijo? No hay marcha atrás. —Charlie.
—Estás loco. —Jake.
—Ve por ellos, chico. —Leah, antes de golpear a Jake.
—Oh, cariño, rezaré por tu seguridad. —Sue.
—¡Oh por Dios! ¡Edward! ¡Oh por Dios! —Alice.
—Te apoyo por completo, hermano. —Jasper.
—Sé que es una gran decisión y no la estoy tomando sin pensar. No solo estoy siguiendo los pasos de Emmett porque es como un hermano mayor para mí. —Bella acaricia mi muslo mientras miro a todos antes de continuar—. Veo todo el bien que está haciendo por allá, ayudando a los niños y a las familias que están en medio de una guerra que no pidieron. Quiero contribuir a eso.
—Estoy orgulloso de ti, hijo —murmura Charlie, asintiendo hacia mí.
—¿Qué hay de tus planes de convertirte en doctor? —pregunta Rose.
Suspirando, paso mis dedos por mi cabello.
—Siempre puedo volver a la medicina en algún momento del futuro.
—Cuando estás en el ejército, no hay garantía de que tengas un futuro —sisea ella.
—No puedo ir ahí pensando que nunca volveré a casa —contesto, tensando la mandíbula—. ¿Pensaste así cuando Emmett se enlistó?
—Sí —dice sin dudar—. Eso fue exactamente lo que pensé cuando lo hizo, lo que aún sigo pensando. Y ahora harás que Bella pase por esto.
—Rose, detente —la interrumpe Bella, lanzándole una mirada de advertencia—. Hemos hablado sobre esto y estoy bien. Apoyo su decisión.
Me giro hacia Bella y la beso en la mejilla.
—Está bien, nena. —Ella nos mira a mí y Rose, antes de asentir.
—Lo siento —suspira Rose, sonriendo con tristeza—. Pero es la verdad. No puedes estar seguro de que tendrás un futuro cuando estás en el ejército. Así es como son las cosas, Edward.
—Y acepto eso —le respondo—. Pero como dije, no puedo pensar que moriré tan pronto como llegue ahí.
—Solo me preocupo por ti —murmura, con los ojos llenos de tristeza—. Te quiero como si fueras mi propio hermano.
Su oración hace que sonría un poco.
—Hablando de eso.
Rose alza su ceja a modo de pregunta y nos mira a Bella y a mí, con la expresión llena de sospecha.
—Tenemos otras noticias… —dice Bella en voz baja, dándole a Rose una media sonrisa.
—Lo sabía, ¡estás embarazada! —grita Alice, saltando en su asiento.
—Ali, ¡estoy bebiendo vino! —Bella ríe, sacudiendo la cabeza con diversión—. No estoy embarazada.
Alice comienza a hacer pucheros.
—Oh.
Charlie sonríe, sabiendo lo que estamos a punto de anunciar dado que pedí su permiso antes de preguntarle a Bella.
Bella saca el anillo de su bolsillo y lo desliza en su dedo. Sonríe, mostrándoles su mano a todos.
—¡Edward y yo nos vamos a casar!
—¡Oh por Dios! —grita Alice.
—¡Eso es increíble! —dice Leah, sonriendo con emoción.
Mi madre es la primera persona que corre para abrazar a Bella, dándole la bienvenida a la familia. Todos se acercan para abrazarnos y felicitarnos.
Cuando llega el turno de Rosalie, sus ojos están llenos de lágrimas. Ella sonríe, abrazándome.
Envuelvo mis brazos alrededor de sus hombros, abrazándola con fuerza.
—Ahora sí seré tu hermano.
—Tú, pequeña mierda —se ríe, golpeándome en el hombro mientras se separa de mí.
Los meses camino a la boda son frenéticos. Porque Bella y yo queríamos casarnos antes de que me enlistara de manera oficial y fuera al entrenamiento básico de combate, y eventualmente, mandado a una base militar. Había miles de cosas por hacer en tan poco tiempo, antes de que se terminara el período de reclutamiento del ejército. En tiempos como estos, estoy agradecido por la mejor amiga de Bella, Alice. Su obsesión con las compras y la planeación de eventos ha sido una bendición.
Dado que queríamos una boda pequeña, Rose se encargó de la lista de invitados, sabiendo que Alice podría exagerar un poco. Sue y mamá ayudaron a Bella a elegir los arreglos florales y Leah organizó todo lo relacionado con la fotografía. Alice escogió el lugar, se encargó de acomodar los lugares y la decoración de la recepción. Se decidió que los sobrinos de Bella, Katie y Ben, llevarían las flores y los anillos, respectivamente.
Todas las chicas se habían llevado a Bella para comprar el vestido de novia, de las damas de honor y de la pequeña Katie. Alice insistió en que Jasper se encargara de escoger la vestimenta de los hombres porque, en sus palabras: «No confío en que Jake y Seth se tomen esto con seriedad y Edward no necesita estresarse por esto». Estoy bastante seguro de que escuché que le decía a Jasper que no tendrían sexo por un mes si no regresaba con resultados.
Pobre Jasper.
Katie y Ben caminan por el pasillo primero. Katie esparce los pétalos de rosa por todo el pasillo mientras Ben se aferra a la almohadilla con los anillos. Jake llega con Leah del brazo, seguidos por Rose y Seth, y posteriormente, Jasper y Alice. Todas las chicas se ven hermosas en sus vestidos largos de color verde agua.
Cuando finalmente llega Bella del brazo de Charlie, juro que mi corazón late cinco veces más rápido de lo normal. Su vestido es strapless y con un escote en forma de corazón, cubierto con diamantes y abrazando su cuerpo hasta las caderas; la falda es de corte princesa y parece flotar a su alrededor. Su cabello está la mitad suelto y la otra recogido, éste se encuentra sujetado por una tiara. Una diadema con una flor con pequeños diamantes se encuentra justo arriba de su oreja izquierda.
Se ve absolutamente hermosa. Mientras comienza a caminar por el pasillo, un hombre alto se acerca a ella por un lado y no puedo evitar la sonrisa en mi rostro. Cuando escucho el jadeo de Rosalie, rápidamente miro hacia ella y le guiño el ojo, antes de volver a mirar a Bella. Ella se aferra al brazo de Charlie, la mano que sujeta su ramo vuela hasta su boca, sus ojos están llenos de lágrimas mientras Emmett se para frente a ella.
Seth y yo estuvimos haciendo todo lo posible para mandar información acerca de la boda a Emmett, esperando que le fuera posible venir. No nos había avisado nada al respecto, pero parece que habíamos tenido éxito.
Bella corre hacia él, arrojando sus brazos alrededor de su hermano mayor y aferrándose a él. Él frota su espalda para calmarla, susurrando algo en su oído que la hace reír y asentir en acuerdo. Emmett se separa de ella, besándola en la mejilla antes de seguir caminado por el pasillo. Se acerca a Rosalie y la hace girar, abrazándola y besándola apasionadamente antes de caminar hacia mí y ponerse a mi lado, como mi padrino.
—Me alegra ver que pudiste venir —me río, golpeándolo ligeramente con el hombro.
—No me lo perdería por nada del mundo, hermano —responde él, palmeando mi espalda y apretando mi hombro.
"All of Me" de John Legend comienza a sonar mientras Charlie lleva a Bella por el pasillo. Nuestros ojos no se apartan del otro y ella tiene una sonrisa tan grande en su hermoso rostro que juraría que puedo tocar el cielo.
—Cause all of me, loves all of you. I love all your curves and your edges, all your perfect imperfections —le susurro la letra de la canción.
—Give your all to me, I´ll give my all to you. You´re my end and my beginning. Even when I lose, I´m winning —me susurra ella de vuelta, antes de reír y sacudir la cabeza con diversión.
Cuando llegan al final del pasillo, Charlie pone la mano de Bella en la mía. Él levanta su velo, besándola en la mejilla antes de sentarse junto a Sue en la primera fila. El sacerdote recita todo lo normal que se dice en una boda antes de que Bella y yo dejemos las cartas que se nos pidió escribir, junto con una botella de vino, en una caja que debemos abrir en nuestro décimo aniversario. Después de eso, Ben se acerca con los anillos, seguido de Sue, quien me da el anillo de Bella, y mi madre, quien le da a ella el mío, para que podamos decir nuestros votos.
—Bella, desde el primer momento en que te vi, me robaste el aliento. Recuerdo nuestra primera cita claramente, cenamos bajo las estrellas y en ese momento supe que nunca más quería separarme de ti. Desde ese momento, eres dueña de mi corazón. —Bella se limpia las lágrimas de las mejillas antes de tomar mis manos y comenzar a hablar.
—Edward, tu amor corrompe mi alma e infecta mi mente. Pero es el mejor amor y no lo cambiaría por nada del mundo. Sé que el destino nos llevó a estar juntos, y que estamos hechos el uno para el otro. No quiero sonar muy dramática, pero sin ti, siento que moriría.
Intercambiamos los anillos y somos declarados marido y mujer. Ella coloca sus manos en mis hombros y yo acuno su cabeza en mis manos y la beso. Paso mis manos por sus costados, dejándolas en su cintura para acercarla más a mí. Ella arroja sus brazos alrededor de mi cuello y yo comienzo a girarla, profundizando el beso. Ella me besa de vuelta con pasión, su boca se transforma en una sonrisa contra mis labios mientras todos aplauden y ríen.
Cuando llegamos a la recepción, el animador se encarga de presentarnos como los recién casados. Al acercarnos a la puerta, cargo a Bella para entrar así a la fiesta. Ella enreda sus brazos a mí alrededor, riendo, antes de besarme en la mejilla y descansar su cabeza en mi hombro.
Cenamos antes de dar una vuelta por el salón, saludando a los invitados y agradeciéndoles por pasar este día especial con nosotros. Cuando regresamos a nuestra mesa, el animador llama la atención de todos, anunciando que es hora de los discursos.
Siendo el padrino, Emmett va primero; él da el típico discurso cómico, haciendo que Bella cumpla con el papel de la novia sonrojada. Él cuenta historias acerca de cuando Bella tenía ocho años y solía correr por el jardín de la casa, desnuda, agitando sus brazos y gritando: «¡Soy libre como un pájaro!» y cuando comienza a contar la historia de cómo descubrió a Bella besando al espejo, practicando para su primer beso, ella le lanza un pedazo de pan, causando que todos riamos. Cuando termina, ella se cubre el rostro con sus manos y sus hombros tiemblan debido a la risa.
Charlie habla acerca de lo hermosa que su pequeña se ve y de lo orgulloso que está de ella. Me da la bienvenida a la familia, diciendo que no pudo haber encontrado un mejor hombre para su pequeña; luego me recuerda que no porque pronto aprenderé a cómo usar un arma, debo olvidar que él también lo sabe. Bella sacude la cabeza, riendo, antes de levantarse y besarlo en la mejilla.
La última es la dama de honor, todos se sirven una bebida, sabiendo que Alice puede hablar demasiado y, además, con rapidez. Ella nos sorprende a todos, manteniendo su discurso corto y dulce.
—Bella, te he conocido durante toda mi vida y nunca te he visto tan feliz como cuando estás con Edward. Nací siendo hija única, pero nunca me he sentido así contigo como mi mejor amiga, siempre me has tratado como tu hermana y no puedo expresar lo agradecida que me siento por eso. Estoy tan feliz por ti, porque solo te mereces lo mejor. Bienvenido a la familia, Edward. Los amo a los dos. —Se limpia los ojos con una servilleta y se apresura a devolverle el micrófono al animador, sin embargo, rápidamente lo recupera—. Oh, y quizás no sepa cómo usar un arma como Charlie, pero sí sé cómo golpear a alguien. Solo digo —dice y luego ríe.
Llevo dos de mis dedos a mi sien, haciendo un saludo militar para ella.
"Kiss Me" de Ed Sheeran comienza a sonar, señalando que es tiempo para nuestro primer baile. Tomo la mano de Bella en la mía, llevándola hacia la pista de baile; girándola, entrelazo nuestros dedos, la acerco hacia mí y la abrazo. Ella enreda sus brazos en mi cuello y nos mecemos de un lado a otro, con nuestras frentes unidas.
Mis manos recorren su espalda, pasando por su columna, causándole escalofríos. Siento su cálido aliento en mi cuello cuando suspira, contenta. Paso mis manos por su cabello, masajeando con gentileza su cuero cabelludo. Pasando mi nariz por su mejilla y su barbilla, la beso detrás de su oreja. La siento sonreír contra mi pecho antes de que se separe lo suficiente como para mirarme a los ojos. Una de sus manos recorre mi hombro, acariciando mi cuello hasta que llega a mi mejilla. Inclinándome hacia su toque, giro mi cabeza y beso la palma de su mano.
La beso por todos lados, su rostro, su cuello y su clavícula, recorriendo lentamente su mandíbula.
—Settle down with me, and I´ll be your safety. You´ll be my lady —canto suavemente en su oído.
Parándose de puntitas, me atrae hacia ella para besarme. Tomando su labio inferior entre mis dientes, lo muerdo muy suavemente antes de presionar nuestros labios otra vez. Mi lengua recorre su labio inferior, pidiendo permiso para entrar, ella acepta y su lengua entra en mi boca, besándome apasionadamente.
En momentos como éste, parece que nosotros dos somos los únicos en el mundo.
Mientras la parte instrumental de la canción suena, la giro por toda la pista de baile hasta que quedamos en el centro de la misma. Mientras todos los demás se acercan para bailar, ella descansa su cabeza en mi hombro y puedo sentir los latidos de su corazón en mi pecho. Presiono mis labios contra su frente y cierro mis ojos cuando siento sus labios en mi cuello.
El amor que siento por esta mujer me golpea como un huracán. Cuando estoy con ella, difícilmente puedo respirar y siento como si perdiera la cabeza. Pero como Bella lo dijo en sus votos: es el mejor amor, y no lo cambiaría por nada en el mundo.
Y así tan rápido llegó la boda :3
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De nuevo, muchas gracias por todo su apoyo. El recibimiento que ha tenido Summer Rose es asombroso y les estaré eternamente agradecida por ello :´)
¡Muchas gracias y hasta la próxima!
xx
