¡Hola! Soy el viejo y bueno de Shun "El Brony". Esta vez les traigo algo que hasta hace mucho, permanecía escondido en el rincón más profundo de mi mente. Por si se preguntan de dónde saco tantas ideas, pues veo cosas locas en YouTube. Cosas como: Punyaso, elrubiusOMG, JuegaGerman, Fernanfloo, entre otros. De toda esa recopilación de información, mi genial cerebro se las ingenia para producir tremendas ideas locas, divertidas y exitosas. Bueno, pronto les diré como sotretas trabajo en Fanfiction. Por ahora, les entrego este capítulo.
Era un hermoso día, el sol brillando, las aves cantando, Twilight a punto de viajar a Canterlot y Spike totalmente ignorante de su futuro.
La alicornio se disponía a viajar a Canterlot por asuntos reales, pero antes debía dejarle una lista de cosas por hacer a su fiel asistente número uno (1).
— Bien, Spike, te pido que por nada del mundo vayas a la sección de "Simuladores". Por alguna razón siguen los problemas ahí — recordó Twilight.
— Si, como digas, Twilight — respondió Spike para salir del paso.
— Es enserio, Spike, llegas a desobedecer mis órdenes y un gran caos se apoderará de toda Equestria — alegó Twilight.
— Por favor, Twilight, no nací ayer. Sé que debo hacer y lo que no debo hacer — expresó Spike indignado.
— Bien, confiaré en ti, pero ya sabes lo que pasará si me desobedeces — recalcó Twilight.
— Sí, sí, hasta los dioses te escucharon. Ahora márchate, llegarás tarde — aseguró Spike observando un reloj que indicaban las 9:45 am.
Percatándose de que lo que decía el dragón era cierto, Twilight procedió a marcharse.
Un rato después, Spike corrió hacia el área de "Simuladores" y comenzó a hacer, literalmente, un desastre.
— Siiiiii, jajajajaaahhh, es hora de obligar a los potros y potrancas a que pasen por mi puente — anunció Spike para sí mismo mientras se dibujaba unas lágrimas con creyones azules junto con una sonrisa de psicópata y a la vez como que felicidad mezclada con tristeza y aparte de eso, encendía una linterna bajo su cabeza para hacer que las sombras aparecieran.
5 Minutos después…
— Si, si, pasen, pasen, niños — murmuraba Spike con la sonrisa maniática de antes en su rostro.
Lo que Spike estaba haciendo parecía un simple juego, pero en realidad, lo estaba haciendo en alguna parte de Equestria. Con potras y potrancas reales, con un puente real y demás.
— Cuidado, el puente se abrirá de nuevo — advirtió uno de los potros.
— Claro que no — contradijo una de las niñas.
— Eso no lo saben, pero de igual modo, pasen por mi puente, niños — repetía Spike una y otra vez mientras observaba todo desde un proyector que se formaba gracias a una bola de cristal.
Al paso de unos largos minutos, Spike se aburrió por lo que decidió seguir buscando otros libros y artefactos que pudiesen brindarle la diversión que el buscaba.
Luego de una ardua búsqueda, Spike pronunció unas palabras extrañas y acto seguido, todo repentinamente se convirtió en un mundo de Minecraft ligado con Legos.
— Ay no, no, ¿qué hice? — se preguntó el dragón un poco asustado.
Pero todo ese miedo, fue echado a la basura cuando se le ocurrió explorar todo el lugar y ver cómo se las arreglaban los demás para poder seguir con sus labores.
El dragón salió del castillo de la princesa de la amistad. El primer show para Spike, tenía lugar en Sugar Cube Corner. ¿Víctimas? Pinkie Pie y Fluttershy.
Pinkie luchaba por doblarse un poco para sacar un pastel del horno, pero un esfuerzo más, hizo que la pony rosa de rompiera a la mitad.
— ¡Pinkie Pie! — exclamó Fluttershy — ¿Estás bien?
— Si, pero estaré mejor cuando tenga ese pastel en mis cuadrados cascos — aseguró Pinkie Pie mientras que una mitad de ella se arrastraba hasta el horno.
— Pfff… ¡jajajajaaahhh, esto es graciosísimo! — rió Spike para luego seguir caminando para ver quien más le podía causar más gracia.
El siguiente acto, tenía lugar en la boutique de Rarity. La pobre diseñadora estaba horrorizada, no podía soportar que todo fuera cuadrado.
— Oh, por Celestia, ¿quién podría ser el responsable de tal acto tan desalmado? — se preguntaba Rarity mientras veía a sus vestidos estropeados — No puede ser, ver demasiados cuadrados hace que mi cerebro se ponga cuadrado… y de pronto, tengo ganas de entrar en una mina.
Pero este antojo se vio interrumpido, gracias a que la unicornio se percató de que su cuerpo también estaba cuadrado.
— ¡AAAAHHHHHHH! — gritó Rarity a mas no poder — ¡Noooo! ¡Esto es imposible! ¡Rápido! ¡Que alguien traiga un ataúd cuadrado para mi cuerpo cuadrado! ¡No me dejen rosas normales! ¡Dejen rosas cuadradas!
— JAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAHHHH Jamás me había reído tanto en la vida — le confesó Spike a los cuatro vientos.
Sabía que Rarity era dramática, pero esta vez, los niveles de drama de esa pony subieron hasta las nubes y el más allá.
El tercer acto para Spike, tenía sitio en Sweet Apple Acress. ¿Víctimas? Applejack y Rainbow Dash. Oh sí, puesto que estas dos tienen el roll de las ponies fuertes de Ponyville, este sería un acto interesante.
— Rápido, Applejack, pásame un pico — exigió Rainbow Dash.
— Ya voy, ya voy — se quejó Applejack mientras buscaba el pico — No sé porque se te metió la idea en la cabeza de que si algún día todo se llegaba a poner cuadrado, debías excavar sin parar.
— Lo leí en un libro — se excusó Rainbow Dash.
— ¿Cuál libro? — preguntó Applejack.
— "La vida de un Brony escritor" — respondió Rainbow Dash — Lo escribió un tal "EZR", no sé cuál es su nombre real ya que solo muestra tres letras.
— Ya se de quien hablas, ese tipo no tiene vida social y escribe lo primero que le viene a la mente — comentó Applejack.
— ¿Cómo te atreves? Hacer eso es como patear los testículos de Spike: "Duele de rincón a rincón" — aseguró Rainbow Dash.
— Eso no tiene sentido — concluyó Applejack.
— Ahora me dio hambre, mejor salimos por algo de comer — sugirió Rainbow Dash.
— Hasta que por fin dices algo coherente — murmuró Applejack.
Una vez que ambas ponies salieron de un enorme agujero, pero lo bueno para el dragón estaba a punto de pasar.
Applejack estaba acomodando una mesa, cuando de repente Rainbow le quita una pata a Applejack por accidente.
— ¡AHHHHH! — gritó Rainbow Dash — Tranquila, esto se puede solucionar.
— No hay problema, a veces no mides tu propia fuerza — dijo Applejack tranquilamente como sí esta situación la viviera todos los días.
Cuando ya nada parecía empeorar, una manzana se cae al suelo.
— Yo la recojo — dijeron Rainbow y Applejack al unísono.
Desgraciadamente, la pony obrera se dobló primero, recibiendo un golpe leve por parte de Rainbow Dash con su cabeza. El golpe era simple, pero eso fue suficiente para que la cabeza de Applejack callera al suelo, traspasara y saliera del otro lado de Equestria.
Increíblemente, la cabeza de Applejack se encontró con Applebloom.
— ¿Applejack? — preguntó Applebloom un poco horrorizada.
— Hola, Applebloom, dile a la abuela que llegaré tarde — pidió la cabeza de Applejack antes de caer.
Mientras tanto en la granja…
— Oooookeeey, yo me voy — fue lo que dijo la pegaso marchándose a la velocidad de la luz.
Con esto, el dragón cayó muerto de las risas, su estómago estaba sin aire. Las risas eran tan fuertes que resonaban en toda la granja, de verdad, una verdadera aventura la que estaba viviendo Spike.
Pero inesperadamente, todo se vio afectado por la gravedad. En otras palabras, todo se derritió aparentemente.
— ¿Cocha pacha? — se preguntó Spike — Ah, claro, el tiempo límite está por terminar.
Como pudo, Spike se fue arrastrando lentamente hacia el castillo.
Aproximadamente 5 horas después…
— Sin… plots… no hay paraíso — murmuraba Spike tocando las escaleras del castillo — Si, por fin, ahora tengo que entrar y dejar todo como estaba; Twilight debe estar por llegar.
Luego de un repentino destello de luz, todo se aceleró y luego volvió a la normalidad. El lugar ya estaba como antes, los ponies, exactamente todo.
— Bueno, ya todo terminó — aseguró Spike respirando hondo.
Pero con lo que no contaba este dragón, era con una cosa, una cosa que la verdad no le iba a gustar nada.
— Si, todo el desastre que ocasionaste terminó — afirmó cierta alicornio un tanto molesta.
— Ay no — murmuró Spike.
Minutos más tarde…
— ¡Ay! ¡No! ¡NOOO! ¡Twilight, eso duele! — gritaba Spike.
— Eso es para que aprendas a no desobedecerme cuando no estoy — recalcó Twilight mientras le pegaba al dragón en los glúteos.
— Por favor, para, ya no las siento — se quejó Spike.
— Si, está bien, solo falta una — aseguró Twilight.
Dicho eso, la alicornio tomó una fuerza indescriptible con su pata delantera izquierda y le dio una tremenda tunda a Spike con una tabla.
— ¡AAAAHHHHH! — gritó el dragón lo más fuerte que pudo.
— Listo, espero que ya hayas aprendido la lección — suspiró Twilight.
— Ay… mis pompitas — se quejó Spike leve y adoloridamente — Me duelen.
Wiii, hasta aquí este capítulo, espero que les haya gustado. Ya saben que es lo que tienen que hacer si se rieron de Spike o si siente lástima. Yo sinceramente, me reí, no lo pude evitar.
Bueno, eso fue todo por esta semana, para la próxima más locuras. Los quiero con todos mis riñones, hasta el próximo capítulo.
