DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, le pertenecen a Rumiko Takahashi.

Nota: Espero disculpen la tardanza pero estaba terminando periodo en la universidad así que no había tenido tiempo de escribir, pero ya estoy de vacaciones así que estaré actualizando más seguido gracias!

También gracias a: serena tsukino chiba, miko kaoru-sama, setsuna17, valesan, liian-chan, Alex Taisho, sonia sandria, inuxkaglovelove, Mine y mili-chan-taisho98 por sus Reviews

Capítulo #6 Un nuevo comienzo

La vida toma rumbos insospechados, en los que muchas veces no estamos preparados para hacer frente a ese nuevo desafío, pero al sentir que no puedes más, buscar un apoyo es la solución, porque cuando te sientes solo siempre hay alguien dispuesto a brindar ese apoyo que tú necesitas.

-Kagome- escuche en la lejanía

-Kagome hija, estas bien?- era mi madre la que me llamaba y tocaba insistentemente la puerta

-Si madre estoy bien, enseguida salgo- dije reincorporándome del piso

-Está bien, la cena esta lista baja lo más pronto posible, Sota y el abuelo ya están esperando-

-Si- termine diciendo para que estuviera tranquila

Pude escuchar sus pasos alejándose del baño, mire mi rostro en el espejo del lavamanos y pude ver el rastro de las lágrimas que había derramado durante toda la tarde, no sabía cuándo me había quedado dormida pero había pasado toda la tarde en el frio piso de azulejo intentando asimilar mi actual estado.

Me lave la cara para que nadie se diera cuenta de mi llanto, salí del baño y me dirigirme a la cocina donde mi familia estaba esperándome para cenar, cuando llegue levantaron sus rostros y me miraron con preocupación, efectivamente estaban preocupados por mí ya que mi estado de animo últimamente no había sido el mejor pero habían estado al margen y mi madre había evitado que Sota y el abuelo hicieran preguntas sobre Inuyasha o el por qué no había regresado todavía a la época antigua, y lo agradecía de todo corazón porque no sería capaz de contarles todos los acontecimientos que habían ocurrido el día antes de regresar a esta época.

Me senté y les regale la mejor sonrisa que pude, ellos se tranquilizaron un poco y nos dispusimos a cenar, mire el plato de comida y el estómago se me revolvió nuevamente pero lo controle rápidamente para evitar preocupar más a mi familia, tenía que corroborar mis sospechas así que después de comer iría a una farmacia a comprar un test de embarazo para salir de la duda y tomar cartas en el asunto.

-Kagome acurre algo, no has comido nada- La pregunta de mi madre me trajo nuevamente a la realidad

-No, es solo que tengo poco apetito- Conteste rápidamente

-Últimamente has comido poco, no estarás enferma? Mañana si quieres podríamos ir a un médico par…-

-No… estoy bien no es necesario ir a un médico, es solo que estoy preocupada porque estoy muy atrasada con los trabajos del instituto- Conteste rápidamente para que no siguiera con sus especulaciones

-Está bien pero no debes descuidar tu salud- Fue lo último que dijo pero en su rostro pude leer claramente que no había quedado contenta con mi respuesta, pero no podía contarle nada a mi madre hasta estar segura de mis sospechas.

La cena pasó sin más contratiempos, cuando termine de lavar los platos fui rápidamente a la farmacia a comprar la prueba, al regresar todos estaban en sus cuartos así que subí rápidamente a mi cuarto y le puse seguro para que nadie entrara, leí las instrucciones de la prueba para saber cómo usarla, al terminar la puse en el escritorio porque no la podría hacer hasta en la mañana, así que me dirigí al armario saque mi pijama y me quite la ropa, al estar en ropa interior me coloque frente al espejo y contemple mi cuerpo, el cual se encontraba mucho mejor que la última vez que lo había visto, ahora solo quedaban algunas cicatrices de las garras de Inuyasha y los moretones ya habían desaparecido, afortunadamente para cuando mi familia regreso ya no tenía tantas heridas y el golpe de mi rostro ya había desaparecido. En cuanto a mis amigas se habían asustado tanto de ver mi estado que me acompañaban hasta la puerta de la casa para evitar que volviera a caer de las escaleras del templo, al menos ellas se creyeron ese cuento, a mi familia le había dicho que los golpes habían sido consecuencias de la última lucha contra Naraku y que por eso me quedaría unos cuantos días en la época moderna, claro que los días se convirtieron en semanas pero ellos se había mantenido al margen con sus interrogantes.

Toque mi vientre aun plano y pude imaginar a un niño entre mis brazos idéntico a inuyasha, con sus ojos dorados que mostraban mucha calidez, con colmillos que sobresalían de su pequeña boca y sus orejitas de perrito que se movían sobre su cabecita con mechones de cabello plateado, y lo quise, así de simple, quise esa pequeña posibilidad, quise que la sospecha se convirtiera en certeza, quise que ese bebe fuera real, no quería que esa esperanza desapareciera, yo ya quería a mi hijo; al hijo de Inuyasha.

Una sola lagrima cayo por mi mejilla pero esta vez era diferente, era de felicidad porque aunque todavía me sentía dolida con inuyasha no cambiaría nada si este bebe era real, porque ya no concebía una vida sin él y sin inuyasha.

Me coloque la pijama y me acosté en la cama abrazando mi vientre ya que quería proteger ese pequeño rayo de esperanza, y con esos pensamientos me quede dormida y por primera vez desde mi regreso pude descansar sin ninguna pesadilla durante el resto de la noche.

Al despertar en la mañana me sentí muy feliz, así que tome mis cosas de aseo y la prueba de embarazo y fui rápidamente al baño, le coloque el seguro a la puerta y me dispuse a seguir las instrucciones de la prueba, al terminar la coloque sobre el lavamanos y me senté a la orilla de la bañera para esperar el resultado ya que me encontraba muy nerviosa y ansiosa.

La espera fue una eternidad donde solo podía imaginarme como podría ser mi bebe, todo lo que podría enseñarle y todo el amor que recibiría de mi familia y amigos.

La alarma del reloj que había colocado me saco de mi ensoñación así que temblando de pies a cabeza tome la prueba y vi el resultado.

-Dos rayas azules- Dije entre un sollozo de felicidad, el resultado era positivo, tendría un hijo de Inuyasha.

No podía dejar de llorar un bebe iba a cambiar no solo mi vida sino la de mi familia y por supuesto la de Inuyasha, así que tendría que tomar fuerzas para enfrentar a mi familia y contarles sobre el nuevo integrante de la familia, y cuando me sintiera preparada regresaría nuevamente a la época antigua para enfrentar a Inuyasha.

Con mis fuerzas renovadas termine mi aseo personal y me coloque el uniforme del instituto, al terminar me dirigí a la cocina donde ya se encontraba mi familia, respire profundamente salude a mi familia y me senté en el lugar que me correspondía, los mire a todos tome un poco de jugo y me dispuse a contarles la buena nueva.

-Bueno yo… quería decirles algo…-comencé pero las palabras no salían de mi garganta

-Tranquila hija, sea lo que sea nosotros siempre te apoyaremos- Dijo mi madre tomándome las manos

-Gracias madre- Dije con toda sinceridad me sentía muy bien a su lado –Lo que quería decirles es que yo… yo… yoestoyembarazada-dije rápidamente pero por sus caras pude saber que no me habían entendido –Familia estoy embarazada-Repetí nuevamente, baje la cabeza cerré los ojos y espere sus reacciones que nos tardaron en llegar pero de la manera que no esperaba.

-Oh hija- Dijo mi madre abrazándome, abrí los ojos y vi a mi abuelo llorando y diciendo lo feliz que se sentía y a Sota gritando que sería tío y que su sobrino tendría orejas de perro.

Yo me sentía desconcertada así que no pude corresponder al abrazo de mi madre y comencé a llorar sin consuelo porque no entendía sus reacciones.

-Hija tranquila- me dijo mi madre y dejo de abrazarme para ver mi rostro y secar mis lágrimas

-Pero madre yo…-comencé pero no me dejo terminar

-Shhhhhh, tranquila el angustiarte no te hará bien-Dijo poniendo un dedo sobre mi boca para que no siguiera hablando y prosiguió - te conozco hija y desde el instante en que apareció Inuyasha yo supe que esto tarde o temprano pasaría porque me di cuenta del amor que crecía dentro de ti cada día que pasabas al lado de él, claro que pensé que al menos esperarías hasta que terminaras el instituto, pero yo sé que Inuyasha te ama con toda su alma y si esto paso ahora es porque ya están preparados para afrontar lo que viene juntos, ahora tienen que velar por ese nuevo ser que se forma dentro de ti y tomar las precauciones necesarias para que puedas seguir con los viajes sin poner tu vida y la del bebe en riesgo- Concluyo y yo solo pude abrazarla con todo mi amor y decirle lo mucho que la quería

-Ahora dime cuanto tienes de embarazo y que pasa con Inuyasha, porque no ha venido por ti?- me pregunto cuando termine de abrazarla

-Bueno cumpliré un mes e Inuyasha no ha venido porque tuvimos una pelea, madre –Le conteste

-Es decir que no sabe de tu embarazo?-Me pregunto alzando un poco la voz, me sobresalto un poco su reacción así que solo asentí con la cabeza

-Kagome tienes que regresar y contarle lo del bebe, no puedes negarle la oportunidad de saber de su hijo por una absurda pelea de adolecentes inmaduros-

-Pero madre…-

-Pero nada Kagome, no te voy a presionar pero tienes que enfrentarlo lo antes posible, y espero que afrontes esta situación como la mujer que ahora eres, yo sé que eres fuerte hija así que podrás ser una buena madre para tu hijo-

-Si madre- fue todo lo que pude decir

-Ahora come algo antes de irte al instituto, porque tienes que alimentar muy bien a mi futuro nieto-Dijo poniendo un plato con comida frente a mí y sonriéndome como siempre

-Papa ya deja de llorar y come tú también… Sota come rápido o llegaras tarde a la escuela-

-Si mama… Kagome? mi sobrino será tan fuerte como mi amigo orejas de perro?-Me pregunto Sota con entusiasmo

-Quizás Sota- Le conteste con la esperanza que mi bebe fuera como me lo había imaginado ayer

-Que bien podre conocer a mi biznieto antes de partir al otro mundo- Dijo mi abuelo y casi me caigo de la silla por sus palabras tan fuera de lugar

-Papa no creo que nos dejes pronto así que no seas tan fatalista- Le dijo mi madre al abuelo, el solo le hizo un puchero como si fuera un niño regañado por su madre y continuo comiendo, Sota y yo solo nos reímos de su gracioso gesto.

Cuando termine me dirigí normalmente al instituto, cuando llegue y vi a mis amigas tuve miedo de sus reacciones así que no les conté sobre mi embarazo, por lo menos no tendría que enfrentarla todavía ya que era viernes y mañana esperaba regresar a la época antigua para arreglar las cosas con Inuyasha.

Así, sin más novedades transcurrió el resto de la tarde, por la noche arregle las cosas que esta vez llevaría conmigo entre las cuales incluía las vitaminas que mi madre había comprado en la tarde y algunas golosinas saladas que me ayudaban con las náuseas.

Esa noche no creo haber dormido mucho así que por la mañana me sentía un poco cansada pero aun así me prepare, desayune y me dispuse a regresar. Mi familia me acompaño hasta el pozo. Estando lista para saltar comenzaron a despedirse como si no fueran a verme por un largo tiempo y con los cambios de humor no pude evitar derramar algunas lágrimas de tristeza por separarme de ellos, al terminar con la despedida me dejaron sola en la pagoda, así que inhale profundamente y salte dentro del pozo.

La luz morada me envolvió rápidamente y comencé a traspasar la barrera del tiempo, siempre me había preguntado porque el pozo solo nos permite a Inuyasha y a mi viajar por medio de él, pero creo que era con el propósito de unirnos, porque estábamos predestinados a estar juntos desde siempre y prueba de ello era el ser la reencarnación de Kikio es decir que nuestras almas siempre se buscarían y a pesar que Inuyasha no pudo hacer una vida con Kikio ahora el destino nos había unido y esta vez eran una unión que solo la muerte del otro aria la diferencia y aun así nuestras almas siempre se buscarían en el más allá y si uno reencarnara el otro también lo aria para estar siempre juntos.

Mis pies tocaron el fondo del pozo mire hacia el cielo y vi un cielo despejado tan azul y claro que te llenaba de tranquilidad, así que comencé a subir por la pared del pozo ayudándome con algunas enredaderas que colgaban de él, con algo de dificultad termine mi ascenso y al llegar al final estire mi vestido y me senté en la orilla del pozo, baje la mochila de mi espalda y comencé a recobrar el aliento perdido por el esfuerzo.

- Kagome- Escuche en un susurro traído por el viento

Levante el rostro y lo mire fijamente con toda la tranquilidad que sentía, porque ya había tomado una decisión y no podía juzgarlo por sus últimas acciones porque él ya me había salvado muchas veces, además sabía que no sería capaz de dañarme por cuenta propia y si lo hizo fue porque su youkai había salido nuevamente. Rápidamente me puse de pie y me acerqué a él, cuándo estuve frente a él lo abrace con todo mi amor, lo necesitaba tanto y no quería volver a alejarme de él y menos ahora que estaba esperando a su hijo.

-Inuyasha-Susurre con suspiro y lo sentí corresponder mi abrazo, luego se separó, tomo mi rostro entre sus manos y me beso, y aunque fue sorpresivo le comencé a corresponder.

Fue un beso lento y lleno de amor, no sé cuánto allá durado pero nos separamos al sentir que nos faltaba el aire.

-Kagome perdóname por favor-Dijo en un tono lastimero

-Inu tenemos que hablar- le conteste, el solo asintió con la cabeza tomo mi mano y comenzó a caminar hacia el pozo, al llegar tomo mi mochila se la puso en el hombro se agacho y me subí en su espalda, rápidamente comenzó a correr en dirección al árbol sagrado al llegar me bajo con cuidado y nos sentamos en una raíz del árbol.

-Kagome yo… yo quería pedirte perdón por todo lo que te hice esa noche, yo no sabía lo que estaba haciendo porque mi parte youkai salió, pero te juro que estoy muy arrepentido y comprenderé si no me perdonas pero no quiero que vuelvas a irte, te necesito a mi lado y más ahora que te has convertido en mi compañera, no sé si tú conoces las leyes youkai pero ahora tu eres lo único que tengo y sin ti moriría de agonía no te puedes ir de mi lado ahora Kagome- Había sido el discurso más largo que había escuchado decir a Inuyasha.

Sabía lo mucho que se estaba esforzando para demostrar todo lo que estaba sintiendo y podía sentir lo arrepentido que estaba por sus actos, su mirada era melancólica y dentro de sus ojos no lograba encontrar la arrogancia que caracterizaba a mi hanyou, su orgullo había quedado de lado para demostrar todo lo que estaba sintiendo en este momento.

-Inu yo sé que estas arrepentido pero no tengo nada que perdonarte porque en ese momento no eras tú mismo, además no cambiaría nada de lo que paso ese día porque gracias a eso tengo una nueva razón para vivir, yo…-No pude continuar porque Inuyasha había acallado mi discurso con un beso.

-Kagome, no sé cómo puedes ser tan buena conmigo cuando yo siento que no te merezco y siento que soy un egoísta por no poder dejarte ir y elegir tu propio destino, pero yo no te deje elegir solo actué como un animal, pero ahora las cosas van a cambiar, vamos a comenzar una vida nueva juntos y te prometo hacerte feliz y nunca más hacerte daño, solo no vuelvas a dejarme-Dijo abrazándome.

-Si Inuyasha será un nuevo comienzo para ti, para mí y nuestro hijo-Dije diciéndole lo de nuestro hijo, esperaba que el comprendiera lo que le había dicho para evitar repetirlo mirando su rostro porque me sentía un poco avergonzada, pero creo que lo capto porque me separo de sus brazos y quedo viendo mi rostro muy atentamente

-Kagome acaso tu… tu…-Se notaba tan nervioso que sus palabras no salían de sus labios

-Si- Fue todo lo que dije tocando mi vientre para confirmar su pregunta no formulada.

Continuará….

Xfa dejen Reviews!