YAY Otro capítulo, espero que este llene expectativas y que por supuesto, no les haga perder el hilo de lo que en realidad es este fic. Sin más nada que decir, ahí los dejo con otra de mis locuras.


Después de tanta tranquilidad, después de tanta controversia, después de tantas batallas, después de tantas peleas, después de todos estos despuéses; a Equestria ha llegado un conquistador de chicas.

"El Papi Champú". Sí, así como le han puesto de apodo, es Alexio. Un unicornio de pelaje blanco como la nieve, ojos verdes como el césped y cabello oscuro como la noche. Su cutie mark no era más que el símbolo del sexo masculino, ja, ¿qué más identificación que esa?

Alexio ha decidido quedarse unos días en Ponyville, ya cansado de la alta sociedad, el pony comienza a experimentar con ponies de clase normal. De seguro la pasaría bien, nadie lo sabía y además era algo que no había probado antes.

— Aquí hay buena mercancía — observó Alexio.

El unicornio ya sorprendido, decide meterse en una discoteca a "pescar". En esa misma discoteca, se encontraba Spike con una amiga, bastante linda.

Alexio al notar esto, no dudo ni un segundo para ponerse en acción.

— ¿Qué dices si después de esto paseamos un rato? — propuso Spike.

— Looooo siento, mi querido dragón, pero ella ya tiene planes — interrumpió Alexio.

— Oye — se quejó Spike.

— ¿Tú quién eres? — preguntó la acompañante del dragón.

— Yo, mi bella lady, soy Alexio; hazme tuyo — se presentó el unicornio descaradamente.

— Amigo, yo estaba hablando con ella — expresó Spike.

— Tú lo has dicho, estabas, ahora aguaica el ala — respondió Alexio.

— Ni que fuera guajolote — comentó Spike.

— Tú entendiste, ahora ve a llorar con tu mami — despidió Alexio llevándose a la acompañante del dragón hacia otra parte de la discoteca.

Después de esto, Spike se sintió destruido, pero luego recordó que podía contar con alguien por si quería ejecutar una venganza. ¿Todavía existen esos seres? Bueno, al parecer sí.

— Ese tonto verá lo que es bueno — murmuró Spike mientras embozaba una sonrisa malvada.

5 Minutos después…

— Spike, de tantos ponies que hay, ¿enserio tenías que elegirme a mí? Por si no lo sabías, yo no soy un personaje principal y además, tenía un viaje a República Potronicana a la cual no…

— Por favor, es que en realidad tienes que ponerlo en su debido lugar, Shun. Nadie más tendrá las agallas para hacer tal cosa — aseguró Spike.

— ¿Cómo lo sabes? — preguntó Shun.

— Soarin esta con Rainbow, Flash sobre actúa mucho, Shining con Cadence, tú no tienes a nadie que te lo impida — respondió Spike.

— Pequeño dragón salvaje rastrero de cuatro garras, el hecho de que no tenga a nadie no significa que me pueda dar esos lujos — reprendió Shun.

— ¿Es enserio? Tú y Twilight son los únicos que no tienen pareja y son los únicos que tienen las agallas de destruir el mundo — comentó Spike.

— Solo dime algo por lo cual no haga más preguntas y te ayudo — retó Shun.

— Haz espiado a Twilight mientras se baña — recordó Spike.

— Eso fue un accidente — aclaró Shun.

— Pero te gustó lo que viste — siguió Spike para luego darse cuenta de que a su lado ya no estaba el unicornio sino más bien una silueta de humo.

Apresúrate, Spike, hay que ponerlo en su lugar — gritó Shun desde lejos.

Claramente, lo que dijo Spike es totalmente real y quería evitar problemas así que decidió ayudarlo antes de que algo más que una discusión sucediera.

Al caer la noche, Shun y Spike aparecieron en el bar, con un "ligero" cambio de atuendo. El dragón apareció con unos zapatos negro y blanco Converse, pantalones negros con una cadena por la cintura, una camiseta blanca bajo una chaqueta negra y un gorro negro.

El unicornio iba vestido casi igual, la única diferencia era que no llevaba zapatos puestos. Estos dos al entrar a la discoteca, todos se les quedaron mirando, bastante sorprendidos.

— ¡Juanito, los tragos de las babies los pago yo! — exclamó Shun sin titubeos.

— Lo que digas, hermano — respondió un pegaso detrás de la barra.

— Habrrran paso que llegaron los tigueres vacanos — anunció Shun adentrándose en el lugar junto al dragón — Ahora, dime donde está el paliducho.

— Área VIP — señaló Spike.

— Vamo' allá — indicó Shun.

— ¿Cómo vamos a entrar? — preguntó Spike.

— Deja que la magia hable por sí sola — respondió Shun — Hey, tu, el pálido de allá atrás… sí, tu, ven acá.

Y como un bebé, Alexio cayó en la trampa.

— ¿Qué quieres? — preguntó Alexio de mala manera.

— Pero relájate, muchacho, te va a dar algo — aconsejó Shun en tono de burla.

— No me hagas perder el tiempo, tengo a dos nenas allá atrás que quieren la miel de este "Papi Champú" — se quejó Alexio.

— ¿Así que tú te crees el "papi champú", el que está más bueno? — preguntó Shun retóricamente.

— Por lo menos más que tú, sí — respondió Alexio arrogantemente.

— ¡Uuuuuhhhhh! — se escuchó en todo el lugar.

— Tranquilo, esto se va a aclarar rápido — aseguró Shun tomando a una chica y besándola profundamente.

Tal beso causó que esta se sonrojara masivamente y que además, quedara con ganas de más.

— Supera eso, papi champú — retó Shun.

— Por favor, eso es básico — comentó Alexio un poco nervioso.

Pasados unos pocos segundos, Alexio jaló a otra chica y la besó de la misma manera, pero a diferencia de Shun, el pasó su casco por toda la espalda de ella; haciendo que esta soltara un gemido.

— Ahí tienes, no sigas humillándote — aconsejó Alexio.

— Hora de sacar la artillería pesada — murmuró Shun.

— Tú puedes — comentó Spike.

— Sigue animándome porque si no, nada de esto lo podré hacer bien — explicó Shun — ¡Juancho, no dejes entrar a mas nadie, las cosas se pusieron calientes a partir de ahora! Para subir de nivel, yo quiero que una pony venga aquí y se acueste encima de esta mesa para colocar unas fresas encima y lo que sigue todos se lo deben imaginar.

Tras escuchar esto, una pony valientemente se dirigió hacia la mesa y se acostó encima para luego sentir como las fresas eran colocadas en su cuerpo.

— Bueno, papá, tu turno de comerte las fresas — indicó Shun.

Mierda, ojala que mi alergia no me complique las cosas — pensó Alexio.

El unicornio blanco comenzó comer las fresas, pero en lo que llegó a la mitad del cuerpo, comenzó a toser y se tuvo que retirar al baño.

— Jajaja, eso es mala suerte, la puntuación va para abajo — se burló Shun — Más fresas.

En lo que las fresas faltantes fueron colocadas en el cuerpo de la pony, Shun comenzó a comerlas rápidamente. Pero toda esa energía provenía de los demás que lo estaban animando.

En lo que el unicornio llegó a la boca de la pony, comió la fresa junto con ella y cerraron con un espectacular beso.

— Y así se comen las fresas en una discoteca — anunció Shun seguido de la bulla de la multitud.

Un rato después, Alexio salió del baño; dispuesto a reivindicarse.

— Mira, feo-asqueroso-maloliente, hagamos algo que definirá quien es el papi champú verdadero — propuso Alexio.

— Te escucho, pelo de trapo — dijo Shun en tono burlón.

— Vamos a pinchar un par de canciones, aprovechando que DJ Pon-3 está aquí — anunció Alexio.

— Ujujujujujujuuuuhhh, ahora si te van a romper el orto — comentó Spike.

— Te estás metiendo en la boca del lobo, yo que tú le bajo dos a todo esto — sugirió Shun.

— A la mierda el lobo y la boca, vamo' allí o nada — insistió Alexio.

— Te lo advertí — se rindió Shun.

Alexio decidió tomar el primer turno al control, al principio lo hacía bien, pero después comenzó a hacer desastre musical a tal grado que todos comenzaban a arrojarle cosas para que abandonara los controles.

Después de tantas cosas arrojadas, Alexio decidió cederle el turno de Shun, quien estaba sonando cada hueso de su cuerpo.

— Aquí se decide todo, el ganador, pagara los tragos de todos y también ganará el respeto de todos los que estamos aquí presentes — anunció Juan.

Dicho eso, Shun inició un espectáculo musical de grandes ligas, tenía a todos al ritmo de la música. Su sesión duró unos 10 minutos sin parar, mezcla de géneros y sets de scratch's bastante sorprendentes. Pero lo que más gustó en esa noche, fue lo que hizo Shun al terminar la última canción.

El unicornio no se limitó nada, en lo que terminó la canción, Shun tomó a Vinyl Scratch y la puso encima de los controles y le planto un tremendo beso en la boca, bastante profundo.

La reacción de todos fue en señal de asombro y a la vez de aceptación, en realidad, no se esperaban esto último por parte de Shun.

— ¡Todos los tragos de esta noche los pago yo! ¡Disfruten de la fiesta! — exclamó Shun a lo que todos respondieron enérgicamente y positivamente.

Luego de devolverle los audífonos a la DJ, Shun salió junto con Spike victoriosamente. Mientras que Alexio salió con múltiples abucheos, nadie lo quería allí.

— Nada de esto a Twilight — pidió Shun.

— ¿Por qué? — preguntó Spike — Estuvo genial lo que hiciste.

— Yo sé por qué lo digo, es mejor que eso quede entre tú y yo — insistió Shun.

— ¿Qué va a quedar entre ustedes dos? — preguntó cierta voz que ambos conocían.

— T-T-Twi-Twi-Twilight — murmuró Spike.

Shun pálido voltea hacia atrás lentamente, temiendo que sea la princesa de la amistad.

— ¿Me pueden decir? — insistió Twilight.

— ¡AAAAHHHH! — gritó Spike por el susto.

— Eso no hace, eso es malo, nosotros no te hemos hecho nada malo — murmuraba Shun con la voz quebrada pero no a punto de llorar, sino apunto de gritar y salir corriendo a causa del susto.

— Por favor — insistió Twilight nuevamente.

— No, eso no se hace, pudiste habernos causado un infarto — se quejó Shun aun con la voz quebrada — Por eso no te vamos a decir nada.

— Sé que me llegaste a ver mientras me bañaba — confesó Twilight a propósito.

Tras escuchar esto, a Shun le salió un fuerte chorro de sangre por la nariz y seguido de eso, cayó rendido en el suelo.

— ¡EL MAAAALLLL LO MATÓOOOHHHH! — exclamó Spike con efecto de eco.

— Debí quedarme en el castillo — susurró Twilight.


Bien, hasta aquí este capítulo que más que humor, tenía salseo… creo, tengo que estudiar el español de España para entender mejor. En fin, espero que igual les haya gustado, sin más nada, vayan de una vez al siguiente capítulo.