¡EEEEHHHHH! Soy yo de nuevos, este Brony no se cansa de jalárselo… perdón, no se cansa de escribir cosa sin sentidos… El día de hoy tenemos un capítulo especial que escribí de tanto ver a Clarence, MLP, Un Show Mas, Hora de Aventura, El Increíble Mundo de Gumball, un par de veces La Familia Del Barrio y Dragón Ball Z… no el Kai porque ese eh una mierda… El verdadero, el guapo, el original, di letra Zetas… Bueno, vamo ar lieeehhh


Han pasado muchos años desde que las mane 6 desaparecieron por completo, excepto Twilight pues era un alicornio la razón por la cual seguía con vida era bastante obvia.

Pero a pesar de eso, Shun aún seguía con vida, pero ahora era un ansiano… un anciano muy agradable.

El unicornio se encontraba en el recién construido acilo para ancianos en Canterlot, junto a él, se encontraban dos princesas ya un poco desgastadas, Celestia y Luna.

— Vamos, chicas, no se peleen; ya están muy viejas para la gracia — aseguró un sabio y anciano Shun.

— Eso díselo a mi hermana la amargada — contestó Luna.

— Celestia, por…

— No quiero hablar con ella — interrumpió Celestia.

— Chicas, ¿acaso ya no recuerdan los buenos momentos juntas? ¿Los buenos momentos que pasaron ustedes dos y de vez en cuando, nosotros tres? — preguntó Shun — Solo vayamos un poco hacia atrás y recuerden los buenos momentos...

***FLASHBACK***

Era un día como cualquier otro, la luz del día haciendo su trabajo, los buenos ponies esforzándose cada día más para superarse a sí mismos.

Pero habían dos princesas que estaban en problemas, se suponía que debían proteger una gema rara y poderosa, pero por descuidadas; alguien tomo la gema sin que se dieran cuenta.

Ay no, se llevaron la gema — observó Celestia.

Todo es tu culpa — dijo Luna como si no hubiese quebrado un plato.

Tú me acusas y yo que revelo tus más íntimos secretos — chantajeó Celestia.

Ja, solo tienes celos — aseguró Luna.

¿Celos de qué? — preguntó Celestia.

Sabes muy bien que antes de elegirte a ti, Shun me prefiere a mí — respondió Luna con arrogancia.

Muy bien, ya me arden los oídos, es mejor que confiesen de una vez — exigió Shun volviéndose visible.

¡Fue ella! — dijeron ambas hermanas al unísono.

Vamos, ya no son unas potrancas como para estar con estos juegos — opinó Shun — Solo busquemos la dichosa gema y ya.

Dicho eso, los tres se separan para buscar la gema. El trabajo no fue nada fácil, cada lugar que revisaban solo les dejaba decepción.

Luego de varias horas buscando y resultados nada satisfactorios, se reunieron nuevamente.

Es hora de subir de nivel — aseguró Shun.

Sabía que dirías eso, ¿con quién comenzamos? — preguntó Luna con una Oz en el lomo.

Ehhh, no me refería a… no es… voy a fingir que aún no has dicho nada — dijo Shun con confusión e inseguridad.

Bueno, ojalá podamos conseguir esa condenada gema — agregó Celestia.

Sigue ofendiendo a esa piedra y verás como no la conseguimos — reprendió Shun.

Sin más nada que agregar en el momento, los tres inician la búsqueda nuevamente, pero esta vez sin separarse. Afortunadamente, esta vez los resultados si fueron buenos, lo único malo fueron los destrozos causados para poder encontrar al malhechor.

Confiesa ahora mismo — exigió Celestia con determinación.

Pero, pero, yo no sé nada — tartamudeó el pobre pony que era interrogado por la princesa.

¡Mentiroso! — exclamó Celestia.

¡Deeeja en paaaz! — ordenó Shun haciendo que la princesa del sol soltara al inocente pony.

Sigilosamente, Luna se acercó a un pequeño potro que estaba jugando con lodo.

¿Te gustaría ayudar en un caso de investigación? — preguntó Luna.

¿Ayudar a la princesa Luna? ¡Sí!... y luego inundamos la escuela — respondió el potro.

Eh… no, ven conmigo — indicó Luna.

Claro y luego inundamos la escuela — volvió el potro con su loca idea.

No, nada de inundar escuelas — recalcó Luna — Me tienes que ayudar a conseguir una gema rara, si se la vez a alguien no dudes en avisarme.

Si y luego inundamos la escuela — añadió el potro nuevamente.

No… eso nunca va a pasar — aseguró Luna.

¿Qué le estás haciendo a ese pobre niño indefenso que no tiene idea de lo que estamos haciendo? — preguntó Shun acercándose a la princesa de la noche.

Tienes cara de puta — le dijo el potro a Shun.

Mátalo, mátalo, pícalo, echa sus pedazos en una bolsa negra y lánzalo a un río — exigió Shun bastante ofendido.

Definitivamente serías un mal padre — comentó Luna mientras comenzaba a caminar.

No uses preservativos para la próxima y veamos si soy un mal padre — murmuró Shun.

Más tarde ese mismo día…

Se va, se va, se va, se va, se va — repetía Shun una y otra vez.

¿Por qué no te mueves? — preguntó Celestia.

Porque aún no tengo baterías — se excusó Shun.

Niño, es tu turno — indicó Luna.

Wiii, estoy ayudando a la princesa Luna — anunció el potro mientras seguía al responsable de la desaparición de la gema.

Cosita — murmuró Luna.

El potro se acercó con cuidado al malhechor, poco a poco sacó la gema y empezó a correr. Pero tal cosa, fue notada por el personaje anteriormente mencionado.

Oye, mocoso, devuélveme esa gema — exigió el malhechor que era un pegaso de pelaje negro y melena blanca.

Hora de Chucaflú — murmuró Shun.

¿Qué dijo? — preguntó Celestia.

A mí ni me preguntes que yo tampoco se — respondió Luna.

Detente ahí, longaniza — ordenó Shun con acento campirano.

¡Oye!... yo no tengo la culpa de ser tan largo — se lamentó el pegaso.

Date media vuelta, menea la colita y baja hasta abajo — continuó Shun con el acento campirano.

¿Qué? — preguntó el pegaso confundido.

No le hagas caso, pero igual te tendrás que entregar — respondió Celestia.

Yo no quería hacerlo, lo que pasa es que mi situación económica no está muy buena que digamos y esta gema cubre todos los gastos — explicó el pegaso.

Y en lugar de pedir dinero al "Mafia Boy" preferiste robar esa piedra rara que ni siquiera sabemos si vale algo o no — dedujo Shun.

No conozco a ese "Mafia Boy" — contestó el pegaso.

Soy yo, pendeja — dijo Shun.

¿Enserio? Oye préstame di…

Cállate, pendeja — interrumpió Shun.

Por favor, pres…

¡Caaallate, pendejaaahhh! — interrumpió Shun nuevamente.

Ok, llevemos a este tipo al lugar al que pertenece — sugirió Luna.

Ni se les ocurra llevarlo a mi casa — advirtió Shun.

Necesitas terapia — comentó Celestia.

Y tú necesitas un macho que no deje insatisfecha por las noches, ¿ves que no soy tan tonto? — preguntó Shun de manera retórica.

Ya casi es de noche — comentó Luna a propósito para ver la reacción del unicornio.

¡Las hamburguesas ven el futuro! — exclamó Shun.

***FLASHBACK INTERRUMPIDO PERO FINALIZADO***

— No recuerdo nada de eso — aseguró Celestia.

— Es lógico, sus mentes ya están muy borrosas, son muchos años — afirmó Shun.

Dicho eso, el anciano unicornio se levantó del sofá. Shun tenía una mitad de su cuerpo normal, mientras que la otra era robótica. El unicornio salió hacia afuera y se subió a la caminadora a hacer un poco de ejercicio.

2 Minutos después…

— ZzzzzZZzzzzzZZzzzzzzZZZzzz…

Llegó un momento en el que la parte viva de Shun se soltó de la parte robótica y cayó encima de la caminadora, obteniendo como resultado que comenzara a dar vueltas en la máquina y como bono, que su parte robótica le pisara la cara cada vez que se repetía.

— Ah… Ouch… Ay… ¡AAHHH!— gritaba Shun mientras sufría repitiéndose en la caminadora, además siendo pisado por su parte robótica — ¡Auxilio, Luna! ¡Sácame de esta cosa loca!


Bien, queridos lectores, hasta aquí este savrozongo capítulo. Espero que les haya gustado, sugerencias como las de Racing Light son bastante buenas, esperen el próximo capítulo la siguiente semana. Nos leemos luego.

BYE BYE