Baia Baia pero Khe beo aki

.

.

.

Es un capítulo más en la cuenta de este malvadín… me disculpan el motivo por el cuál estoy hablando en rima, es que hice una apuesta y ahora todos se me vinieron encima… sé que suena gay, pero anyway. Disfruten este capítulo porque el siguiente no prometo nada.


La princesa Twilight Sparkle y el de vez en cuando protector de Equestria, Shun; se han casado. Han formado una linda familia y las cosas entre ellos van viento en popa.

Pero una carta ha llegado a los cascos de la princesa de parte de su familia, cosa que ha puesto de malas a Shun. Al parecer, los padres de Twilight y Luian no se llevan muy bien desde que un suceso pasado los dejara con una mala experiencia… según Twilight Velvet y Night Light.

— Shun, ¿estás seguro de lo que dices? — preguntó Twilight.

— Tan seguro como que mi segundo nombre es Luian pero nadie lo sabe — respondió Shun sin pensarlo dos veces.

— Por favor, yo creo que ya es hora de que hagan las paces — comentó Twilight.

— Es más fácil conseguir un puesto en el cementerio que hacer las paces con esos dos que solo me quieren ver crucificado y castrado — aseguró Shun clavándole una fría mirada a la alicornio.

— No exageres, además, ¿no juraste hacer lo que sea con tal de estar a mi lado? — preguntó Twilight cerca de Shun.

— S-Si… eso fue… lo que dije — afirmó el unicornio sonrojado y nervioso.

— Jaja… no puedo creer que después de todo lo que hemos hecho, aún te sigas sonrojando y poniendo nervioso cuando me acerco a ti — observó Twilight.

Si tan solo supieras que es lo que pasa por mi mente cada vez que haces eso — dijo Shun en su mente mientras trataba de calmar sus nervios.

— Papá, Mamá, los abuelos ya llegaron — anunciaron ambos hijos de Shun y Twilight con una gran sonrisa.

— Trágame tierra — murmuró Shun.

— Shun, por favor, compórtate — pidió Twilight.

En lo que los niños anunciaron la llegada de Twilight Velvet y Night Light, los mismos aparecieron y corrieron para abrazarse con su querida hija princesa.

— Mmm… también está… él — mencionó Night Light con desdén.

— A mí tampoco me gusta más que a ustedes — afirmó Shun.

— Sí, veo que el destino está empeñado en amargarnos la vida — agregó Twilight Velvet al ver al unicornio.

— ¡Mamá! — exclamó Twilight Sparkle.

— ¿Qué pasa, hija? Así nos saludamos — aseguró Twilight Velvet.

— Sí, así es — afirmó Shun.

— No entiendo como estas criaturas pueden tener como padre a alguien como tú — dijo Night Light sin pensar en las consecuencias.

— Óigame, ellos no tienen nada que ver, el odio es entre ustedes y yo — recalcó Shun defiendo a sus dos hijos.

La princesa no podía creer lo que estaba presenciando por lo que decidió irse a tomar aire fresco junto con sus dos hijos.

Estando afuera, Blade, uno de los hijos de Twilight; notó que su madre estaba derramando lágrimas.

— Mamá, ¿por qué lloras? — preguntó Blade inocentemente.

— No te preocupes, no es nada — respondió ella secándose las lágrimas.

— Eso no durará para siempre, algún día mis abuelos y mi papá tendrán que reconciliarse — comentó Alice, la hija hembra de Twilight.

— Ojalá — respondió la alicornio con cara de esperanzas perdidas.

Mientras tanto, adentro del castillo, un debate se llevaba a cabo para poder llevarse bien y así poner de buenas a la princesa de la amistad.

— Yo no sé, pero de alguna manera nos tenemos que llevar bien para que esta situación no se repita — aseguró Shun.

— Sí, ahórcate — sugirió Night Light.

— ¿Qué fue? Celestia te va a castigar — respondió Shun.

— Escucha, el… "Pela Gatos" este tiene razón. Lo menos que quiero es ver a nuestra hija sufriendo cada vez que queramos visitarla — alegó Twilight Velvet.

— ¿Usted también? Ya vamos por mal camino — se quejó Shun.

— Mira, por lo tanto, yo creo que mejor le damos a una sorpresa a Twilight; aprovechando que en este momento está distraída con nuestros nietos — recordó Night Light.

— Perfecto, tu busca la comida y nosotros nos encargamos de organizar este lugar — indicó Twilight Velvet.

— Eso no se va a poder — negó Shun.

— ¿Cuál es tu excusa? — preguntó Twilight Velvet.

— La última vez que busqué comida, casi destruyo todo el pueblo por culpa de un pollo que aún seguía con vida — respondió Shun.

— Pues no sé cómo le vas a hacer, pero tu buscas esa comida porque la buscas — culminó Twilight Velvet.

— No, No y NO…

20 Segundos después…

— A lo que yo he llegado, a recibir órdenes de esa vieja — se quejó Shun.

— Pero está bien, si quiera está poniendo de su parte para hacer las paces — reflexionó Soarin.

— Sí, claro… ¿y no habrá queso rancio o envenenado por ahí? — preguntó Shun.

— Pero bueno, hombre, ¿cuál es tu empeño en provocar una guerra mundial? Déjate de eso, esos dos te van a terminar dando un susto — advirtió Soarin.

— ¿Y es que acaso a ti se te olvidó todo lo que yo pasé cuando Twilight Velvet y Night Light se enteraron de que mi caramelo estaba embarazada de mí? — cuestionó Shun.

***FLASHBACK***

Era un hermoso día, Shun se encontraba tomando café en la puerta del castillo. Lo único que pasaba por su mente era la noche apasionada y salvaje que había tenido con su esposa, Twilight.

Quien pensaría que una pony como ella sería capaz de hacer eso — recordó Shun mientras tomaba un sorbo del caliente café — Creo que es malo tener memoria fotográfica… jejejeje…

Mientras Shun reía pervertidamente, no se percató de que un yunque se dirigía hacia su pata trasera derecha.

¡AHHHH! — fue el gritó que se escuchó retumbando por los alrededores del castillo.

Como el responsable de que tal suceso pasara, Soarin bajó rápidamente a auxiliar al unicornio.

Más tarde, ambos estaban en Sugar Cube Corner esperando sus órdenes. Shun estaba pasando un dolor insoportable y Soarin se estaba escondiendo de Rainbow Dash, quien lo estaba buscando por presuntamente engañarlo con otra.

Esto no me va a salvar, de una forma u otra, esa diabla me va a conseguir — aseguró Soarin.

Dale con todo, aquí te espero… ajajajajajajajajaja — alegó Shun para luego comenzarse a reír.

Este como que está loco — dijo Soarin para sus adentros.

Luego de varios minutos, Soarin entro bastante aliviado, parecía que acaba de ganar la tercera guerra mundial contra Hitler resucitado.

Ajajajajajajajaja — seguía riéndose Shun mientras tomaba un batido de chocolate.

Ah pero tú ya estás bien — supuso Soarin.

Dímelo, tipo, llegaste — respondió Shun — No, niño, aquí como un pendejo lo que me estoy es riendo para no llorar… este dolor va de mal en peor.

Tú tranquilo, que en menos de lo que tu esperas, algo pasa para que ya no te duela más esa pata — aseguró Soarin.

Si eso es verdad, yo a ti te doy toda mi colección de libros de "Teddy El Loquillo" — dijo Shun muy seguro de sí pues pensaba que el pegaso solo trataba de levantar sus ánimos.

Se fue ahí — culminó Soarin.

Y de pronto, Twilight apareció en Sugar Cube Corner…

¡Diablo! ¿Tú como sabías que yo estaba aquí? — preguntó Shun confuso.

Recuerda que tú eres mi esposo y por ende, puedo conseguirte sin importar en el lugar que estés — respondió Twilight — En fin, vine porque tengo algo que decirte.

Si es por el jarrón de galletas, te juro que yo no fui, fue un gato que entro a media noche con hambre — se excusó Shun.

No, no es sobre eso — aclaró Twilight — Pero necesito estar a solas contigo para poder decírtelo.

Bueno, yo me voy…

Tú no puedes porque me estas cuidando — interrumpió Shun.

¿Por qué? ¿Qué te pasó? — preguntó Twilight.

Una herida leve en una pata, nada grave — respondió Shun.

Le cayó un yunque — confesó Soarin.

Tu si tapas, caramba — murmuró Shun.

Ouch… bueno, te lo diré aquí… pero, Soarin, no puedes decir absolutamente nada hasta que yo te diga — indicó Twilight.

Como digas, Twilight — obedeció Soarin haciendo un saludo militar.

Bien… el motivo por el cuál estoy aquí es… porque estoy embarazada — confesó Twilight embozando una pequeña sonrisa por los nervios.

La verdad no sabía si el unicornio lo tomaría bien o mal, pero por sobre todas las cosas, esperaba que lo tomara como una buena noticia.

No… ¿enserio?... pero… — Shun no encontraba como expresar su felicidad por lo que se levantó y le dio un enorme abrazo a su esposa seguido de un profundo pero corto beso en la boca.

Ah… pero tú ya estás bien… así que por favor la colección de "Teddy" la quiero envuelta en papel de regalo — pidió Soarin — Y por cierto, felicitaciones a los dos.

Maldito brujo — murmuró Shun mientras le clavaba una mirada asesina al pegaso.

Me alegra que te guste la noticia, pero ahora te tengo una mejor — aseguró Twilight.

¿Ya terminamos ese libro de poses? Dime que sí porque ya estoy un poco descaderado — explicó Shun.

No, no hemos terminado. Se trata sobre mis papás, hoy vienen de visita — dijo Twilight con una gran sonrisa.

Ah… que bien… yo siento que algo me va a pasar — murmuró Shun desviando la mirada hacia el cielo.

Bueno, papá: Cinco, cinco, tres, siete, nueve… no se te olvide, en papel de regalo — se despidió Soarin.

Ese pegaso de la zi-po-ti-lla — dijo Shun con cierta rabia al saber que tendría que enviarle a Soarin una de sus colecciones más valiosas y que jamás volverían a ser suyas.

Más tarde ese mismo día, Twilight y Shun estaban listos esperando la llegada de Twilight Velvet y Night Light. Se encontraban en la parte trasera del castillo; allí había una mesa mediana en la cual iban a estar sentados conversando y una enorme gran mesa en la cual estaba la comida y las bebidas.

¿A tu papá le caigo bien? — preguntó Shun.

Si, ¿Por qué no? No le has hecho nada malo — respondió Twilight.

Es que yo siento que algo malo va a pasar… y tu papá está involucrado — aseguró Shun.

Cálmate, solo son los nervios, toma algo y verás que te calmas — sugirió Twilight.

Minutos después, Twilight Velvet, Night Light y Shining Armor hicieron acto de presencia. Como era de esperarse, saludaron a la alicornio primero mientras Shun seguía con ese pensamiento malo que no lo dejaba en paz.

Que hay, Shun — saludó Shining.

Dímelo, Shining, ¿tu papá se tomó su pastilla? — le respondió Shun con una pregunta.

No te va a hacer nada, a menos que Twily esté embarazada de ti — aseguró Shining.

Muchas gracias, ahora me dejas más tranquilo — dijo Shun de manera sarcástica.

¿Qué fue?... No me digas que…

Sí, mi hermano, hoy me dio la noticia — afirmó Shun.

Bien, hay dos partes buenas en esto: El legado de tu familia va a seguir en pie y, alguien de nuestra misma familia heredará el trono — dedujo Shining.

De pronto, Twilight se acerca con sus padres hacia Shining y Shun, quienes estaban algo dudosos sobre el comportamiento de Night Light.

Y aquí está el desgraciado — observó Night Light.

Jeje… como está, suegro… ay no, eso suena feo… como está, señor… ay no, no, no, no quiero hacerlo sonar como un viejo… ¿cómo está usted? — se notaba que Shun estaba nervioso a un nivel… casi inimaginable.

Yo estoy bien, el que está mal es otro, "Pela Gato" — respondió Night Light.

Te mató — susurró Shining.

Ya lo sé — respondió Shun en susurro.

Durante ese día al principio las cosas transcurrieron con normalidad, pero llegó a un punto que ya la situación no daba para más.

Bueno, yo voy a buscar otra botella antes de que esta se acabe — dijo Shun levantándose de la mesa.

Yo también voy — anunció Night Light siguiendo al esposo de su hija.

En lo que ambos estaban lo suficientemente lejos de la mesa como para que no pudieran escuchar, Night Light comenzó la batalla.

Espero que te hagas cargo de niño o niña, porque si no yo personalmente, te mato — amenazó Night Light.

¿Pero qué es lo que pasa? Su hija es lo que más quiero en este mundo, deje el afán de hacerme ver mal — pidió Shun.

Tú no eres el indicado para ella, se nota que tú en cualquier momento la vas a abandonar — dedujo Night Light.

Por supuesto que no — recalcó Shun — Con esas culiadas y esas mamadas que… perdón, perdón, no era mi intensión.

Tú vas a ver cuál es mi intensión ahora, corre antes de que te agarre — sugirió Night Light.

Ahora si hace falta una Parcel o una Doll plus — fue lo que dijo Shun antes de salir corriendo y dejar nada más que su silueta de humo.

Mientras Shun ganaba ventaja, no se dio cuenta de que se tropezó con una pequeña piedra y gracias a eso; de un salto cayó encima de Twilight Velvet. Al caer encima de ella, quedaron en una posición un tanto incómoda.

Ay… le juro, que no es lo que usted piensa — aseguró Shun mientras poco a poco se levantaba.

Te garchaste a mi hija, ¿ahora también a mi mujer? Tú vas a ver quién es el que manda aquí — aseguró Night Light.

Shun se levantó, solo para ver como su suegro le lanzaba puñetazos que fácilmente esquivaba. Pero en un descuido, Night Light tomó un cuchillo.

Gracias a su agilidad, Shun se dio cuenta de ese cuchillo.

Ah, pero me vas a matar de verdad — dedujo Shun.

¿Tu qué crees? — preguntó Night Light con sarcasmo.

Sin pensarlo, Shun comenzó a correr a alta velocidad siendo perseguido por su suegro para matarlo. Por suerte, Shun divisó a cierto pegaso que a lo mejor lo podía ayudar.

¡Soarin! ¡Soarin! — gritaba Shun.

Dime, papú — respondió Soarin encima de una nube que se movía con él.

Papú, dame una mola que mi suegro me quiere matar — señaló Shun.

Ah pues súbete que esta cosita que tú ves, tiene turbo del bueno — aseguró Soarin.

Y así pasaron gran parte del tiempo, lo raro era que Night Light no se cansaba.

Bueno, ¿y qué fue lo que ese loco se tomó? Hace media hora que debía estar sin aire tirado por ahí a merced de un vagabundo gay — dijo Soarin mientras veía como el suegro de Shun seguía corriendo sin dificultad.

Eso no importa, tengo una idea, vamos a bajarnos por acá — indicó Shun.

Luego de un pequeño rato sin verlos, Night Light divisó un pequeño kiosko.

Bueno, con un sorbo debo estar bien — dijo Night Light para sí mismo.

Al llegar al Kiosko vio una gran variedad de bebidas, la baba se le salía por probar alguna de esas bebidas. Pero lo raro en todo eso, fueron ambos vendedores.

Como está, seniore, le presentamos el "Culoneplus". Quita la sed al instante — aseguró el primer vendedor.

Deme un uno — pidió Night Light.

No se preocupe, son muestras gratis — aseguró el segundo vendedor.

Mejor aún — agregó Night Light tomando un sorbo de la bebida — Mmm, esta buena.

Que bueno, porque su ingrediente principal es popo de ganado — confesó el primer vendedor.

¡Puaj! ¿Acaso son locos? — preguntó Night Light.

Casi, casi, pero no se queje; no le estamos cobrando nada — respondió el segundo vendedor.

Bueno, eso sí — afirmó Night Light — Haber, denme otra.

Bien, este es: "Costilla Rota". No se fije en el nombre, es solo apariencia — aseguró el segundo vendedor.

En lo que tomó la dichosa bebida, sintió como sus papilas gustativas se estaban quemando.

¡AAHHH! Denme algo, esto pica — se quejó Night Light.

Ay perdón, eso era picante de mi abuela, tome: "Romo e Italio" — recomendó el primer vendedor.

Sin pensarlo, Night Light tomó la bebida antes mencionada. Pero por una extraña razón, sentía como el fuego arreciaba dentro de él.

¿De qué está hecho esto? — preguntó Night Light con lágrimas en los ojos.

Lo sentimos de nuevo, seniore, eso no era romo; era gasolina — respondió el segundo vendedor tapándose los ojos fingiendo que estaba apenado.

¡AAAAAAAAHHHHHHHHHH! — gritó Night Light lo más fuerte que pudo.

No llore, niñita, vaya al lago y tome agua antes de que su garganta se deshidrate y por último quede paralítico — sugirió el primer vendedor.

Rápidamente, Night Light corrió hacia el lago, pero se llevó una gran y desagradable sorpresa.

¿Dónde está el agua? — preguntó Night Light desesperado.

¿Tú quieres agua? Acepta la relación entre Twilight y yo — exigió Shun quitándose el disfraz de vendedor.

Hazlo o si no te vas a morir ahí — afirmó Soarin quitándose también el disfraz.

¡Está bien! ¡Está bien! ¡La acepto pero denme agua! — se rindió Night Light.

Te fuiste ahí — cantó Soarin victorioso dándole paso para que se metiera en un tanque con agua que tenían allí guardado.

Mientras el desesperado Night Light tomaba agua a más no poder, Soarin interrogaba a Shun sobre donde estaba el agua del lago.

Shun, aquí hablando como loco, ¿Dónde está el agua de este lago? — preguntó Soarin bastante confundido.

Mira hacia arriba, tal vez eso resuelva tus dudas — señaló Shun.

Sin protestar ni nada por el estilo, Soarin mira hacia arriba. Sí, amigos, se llevó una gran sorpresa. El agua estaba flotando encima de ellos gracias a la magia que estaba utilizando Shun.

Tramposo — comentó Soarin.

Tengo que tener mis jugadas muy bien pensadas — se excusó Shun.

Bien, acepto tu relación entre tú y mi hija, pero que esto quede entre nosotros — pidió Night Light más calmado.

Puede considerarlo un hecho — aseguró Shun.

Dicho eso, Shun tomó a Night Light y a Soarin y luego utilizó su tele-transportación.

***FIN DE FLASHBACK***

— Ah ya, pero todo terminó bien — recordó Soarin.

— No del todo, digamos que aún tiene la espinita — dijo Shun con cierto aire de decepción.

— Tranquilo, recuérdale lo del picante y verás cómo accede a tus peticiones — aseguró Soarin.

— Sí, tienes razón — afirmó Shun.

— Oye, tu cuento tomó casi todo el día, tanto que ya todo está cerrado — observó Soarin.

— Tengo magia, puedo aparecer lo que necesito aquí y ahora — aseguró Shun usando su magia para hacer aparecer la comida.

— Siendo así, yo creo que hasta aquí llegue yo — dijo Soarin a punto de irse — Por cierto, ¿recuerdas lo que me dijiste hace como dos o tres años?

— Si — respondió Shun.

— Que bien… ¡Porque el brujo eres tú! — exclamó Soarin comenzando a volar — Dale con todo a ese loco, recuerda el picante.

— Loco — murmuró Shun para luego tele-transportarse junto con la comida.

Luego de Shun llegara nuevamente al castillo de su amada princesa, organizó todo junto con Twilight Velvet y Night Light. Lograron darle la sorpresa que esperaba a la alicornio y pasaron un buen rato juntos; en familia.

En lo que llegó la noche, el momento de partida para los padres de Twilight había llegado. Pero la princesa quería algo más antes de que este gran momento se acabara.

— Papá, Mamá, Shun… quiero que hagan las paces, no quiero que se estén peleando más… por favor, quiero que se lleven bien — pidió Twilight.

— Hija, por mí no hay problema, siempre y cuando sea por ti, yo soy capaz de hacer las paces con… Shun — aseguró Twilight Velvet.

— Yo digo lo mismo, aunque por mi parte nunca hubo problemas — agregó Shun — Y gracias por decir mi nombre al fin.

— Papá, ¿estás dispuesto a hacer las paces? — preguntó Twilight esperando una respuesta positiva.

— Hey, si quieres te traigo un poquito de picante de mi abuela — se ofreció Shun maliciosamente.

— No… no, no… ¡No!... no hace falta, voy a hacer las paces contigo porque mi pequeña hija me lo pide — se rindió Night Light.

Tan dichoso tú, Soarin, gracias por la idea — pensó Shun.

Después de eso, se dieron un abrazo familiar y luego los padres de Twilight se marcharon.

Shun sentía un gran alivio, por fin se iba a llevar bien con los padres de su esposa.

— Psss… Shun, que buen trabajo — felicitó alguien cerca del oído izquierdo del unicornio.

— ¿Miniatura? ¿Qué haces aquí afuera? — preguntó Shun.

— Nada, solo vine a felicitarte y a decirte algo muy importante — respondió Miniatura — Presta atención: Hoy mojas… sí, hermano, hoy mojas.

— Deja de decir disparates…

Era cierto lo que Miniatura le decía a Shun, Twilight lo estaba observando con una mirada llena de lujuria mientras que se mordía el labio inferior.

— Bien, yo me voy — se despidió Miniatura esfumándose.

— Shun…

— ¿Y los niños? — preguntó el.

— Están dormidos… en nuestra habitación hay campo de fuerza que impide que los sonidos salgan de ahí — explicó Twilight.

— Bien… digamos que estoy de buenas así que… te complaceré — se rindió Shun.

— No, yo te voy a complacer a ti — corrigió Twilight mientras comenzaba a comérselo a besos.

— Esta noche será larga — murmuró Shun con una sonrisa pícara.


Bien, amigos, algo largo el capítulo pero lo vale… este será el capítulo de esta semana, ¿saben por qué? Pues para la próxima semana habrá un capítulo especial. Es más, voy a revelar el nombre: "Un día con Peppa". Jajajaja, si, lo sé, es algo loco pero créanme, será entretenido.

Supongo que alguno de ustedes habrá visto Peppa, saben que es muy estúpido y todo eso. Pero ustedes no imaginan mi versión. Además, tengan en cuenta que no soy "La Mente Bizarra" No, no, no, no… Yo soy "El Señor Iluminatti" Muajajaja, tráiganme a sus vírgenes… ok, no. Pero en fin, les aseguro que será un capítulo bastante llamativo, no se lo pierdan la próxima semana por este mismo canal, no sé a qué hora; Cuídense.