Soy Peppa, la cerdita *oingk*
Él es mi hermanito George *oingk* *oingk*
Ella es mamá cerdita *OINGK*
Y él es papá cerdito *OOOINGK*
Ajajajajaja… ¡Peppa!
Bienvenidos sean a este capítulo que para muchos debe ser cáncer pues no les gusta esta serie. ¡No! ¡No me gusta Peppa! Espero que eso quede claro, solamente se me vino a la mente la idea de meterme en ese mundo y hacer de las mías para ver cuál es su reacción. Ojalá los entretenga y por favor, no discriminen, no sean Pájaros y lean hasta el final… obvio que el que sea dominicano me entendió a la perfección. En fin, que esto empiece.
Era un hermoso día en Ponyville, Soarin se encontraba caminando, parecía que no tenía a donde ir. El pegaso estaba extremadamente aburrido.
De pronto se le ocurrió visitar a uno de sus mejores amigos, un unicornio que siempre provoca la guerra mundial a todo lugar que va… sí, todos saben que cuando se utilizan esos términos, claramente están hablando de Shun.
Soarin iba caminando hacia el castillo de la princesa Twilight pues se la pasaba allí últimamente.
— Ojalá este haciendo algo entretenido — suspiró Soarin acercándose a la puerta del castillo.
— Spike, ni se te ocurra decirle algo de esto a Twilight, recuerda que si lo haces tendrás una recompensa muy valiosa que te gustará — se escuchó desde adentro.
— Ay, mamá, este tipo se va de boom y yo aquí de Paracaídas — dijo Soarin para luego entrar corriendo — ¡Espérame, papú! ¡Yo también quiero ir!
— Te me guayaste, hermano, tú no vas a ir — aseguró Shun.
— Hombre, no dañes el momento, es una ratico nada más — insistió Soarin.
— Mira, buen fresco, ya se te dijo que no — negó Shun nuevamente.
— Su majestad, por favor, concédame el honor de ir con usted — insistió Soarin una vez más.
— Tu con tus modales, está bien, puedes venir pero a mi después no me vengas a chillar porque yo voy a explorar a un mundo totalmente desconocido — advirtió Shun.
— Ahhh… eso es una chancleta, vamos y ya — dijo Soarin sin siquiera pensar en las palabras del unicornio.
— Bueno, Spike, yo creo que más seguro es que vengas también a que te quedes aquí. Twilight de seguro que va a llegar y si te encuentra aquí, va a hacer todo lo posible por sacarte la verdad — reflexionó Shun.
— Estaba esperando a que dijeras eso, me he dado cuenta de que las aventuras contigo son las más divertidas — aseguró Spike acercándose al unicornio.
— Shhh, ten cuidado con lo que dices que muchos envidiosos que le van a echar ñeca al responsable de esta historia — murmuró Shun.
Ya sin más nada que agregar, Shun utiliza gran parte de su magia para realizar una tele-transportación de nivel superior para poder viajar a otra constelación.
El cuerno de Shun comenzó a brillar de un color rojo bastante intenso, acompañado de incontables rayos eléctricos que los rodeaban a los tres; se notaba la cantidad de magia que estaba utilizando, era mucha.
— ¡Sujétense de mí! — indicó Shun.
Luego de eso, Spike y Soarin se sujetaron del unicornio y acto seguido, los tres desaparecieron.
Mientras se tele-transportaban, se podían ver miles de estrellas y también muchas dimensiones. Era una vista bastante fascinante, nadie sería capaz de creer esto, a excepción del doctor Whooves y por supuesto, Twilight.
— Wow, es tan… hermosho — observó Spike a punto de sacar la garra del campo de energía.
— ¡No saques la garra! Cosas graves te pueden pasar si haces eso, podrías llegar incompleto o peor aún… podrías dejar de existir… todo es una explicación confusa pero yo prefiero simplificarlo con palabras claras y frías — aseguró Shun.
Luego de unos momentos, una luz los invadió por completo a tal punto que no les quedó más remedio que cerrar los ojos para proteger su vista.
Al pasar todo eso, los tres aparecieron en una colina y acto seguido, el campo de energía desapareció por completo.
— Bien, creo que llegamos — observó Shun — ¿Qué carajo? ¿Por qué te ves como un bollo mal amarrado?
— Ajajajajajajajaja, no te fijes en mí, fíjate en la mala imitación de cuerno que tienes en la cabeza — señaló Soarin mientras se reía.
— Chingada madre — maldijo Shun — Oye, no te metas con mi cuerno que ese fue el que no hizo venir aquí, no hagas que te desintegre aquí mismo.
— Bien, bien, perdón — se disculpó Soarin.
— No mames, estoy todo desfigurado — se quejó Spike.
— No, mijo, lo que estás es más prehistórico — corrigió Shun con intensión de burla.
— Pfff, ajajajajajajajajajajajajaaaahhhh, no mames, ajajajajajajajajaaah — rió Soarin como un psicópata.
— No te burles que nosotros estamos igual, parecemos las primeras creaciones de un animador novato — observó Shun.
— Puto, me cagaste la diversión — murmuró Soarin.
— ¡Dinosaurio! — exclamó un pequeño cerdito encima de Spike.
— Oye, niño, no soy un dinosaurio, soy un dragón — se quejó Spike mientras trataba de quitarse al cerdito de encima.
— ¡George! ¿Qué estás haciendo? — pregunto una cerdita más grande acercándose.
— Confundió a nuestro amigo con un dinosaurio — respondió Shun.
— Oh… ¿Quiénes son ustedes? No los he visto antes — recordó la cerdita.
— ¿Y a ti que te importa quiénes somos? No estamos aquí para hacer amigos — contestó Soarin.
— Eso no fue muy amable — comentó la cerdita.
— Me importa un carajo la amabilidad, ¿no estás viendo que estamos deformes? — preguntó Soarin sarcásticamente.
— Aguántate ahí, yo resuelvo — le murmuró Shun a Soarin — Yo soy Shun, él es Soarin y él es Spike.
— Yo me llamo Peppa y él es mi hermanito George — se presentó la cerdita.
— DINOSAURIOHHH — dijo George con cara de retrasado mental pero a la vez mezclada con una cara de violador.
— ¡Aléjenlo de mí! ¡No dejen que se me acerque! — pidió Spike desesperadamente escondiéndose detrás del pegaso.
— ¿Les presento a mis amigos? — preguntó Peppa.
— Sí, claro, Peppa — respondió Shun por salir del paso.
Dicho eso, la cerdita llamada Peppa les hizo un pequeño recorrido a Shun, Soarin y Spike por todos los lugares que ella conocía.
— Ella es mi mejor amiga, Susy oveja — dijo Peppa con su típica sonrisa.
— Hola — saludó Susy.
— Pero ven acá, ¿todas las niñas de aquí usan el mismo vestido aburrido de diferente color? — preguntó Soarin.
— No entiendo de que hablas — respondió Peppa.
— Discúlpennos un momento — pidió Shun.
El unicornio discretamente se alejó junto con Soarin y Spike para hablar sobre algo aparentemente importante.
— Pero que boca la tuya, estamos en otro mundo y a ti lo que se te ocurre es peguntar sobre vestimenta, bájale un chin, men — reprendió Shun.
— ¿Y que tú quieres, papá? Parecen clones con distintos defectos — se excusó Soarin.
— Ustedes llorando por nada, el que está en problemas soy yo, ese niño no para de mirarme — señaló Spike — No cabe duda, quiere mi ojete.
— No digas tonterías, solo es un cerdo miniatura con cara de psicópata-violador-asesino de viejas retrogradas — dedujo Shun en menos de diez segundos, pero luego se dio cuenta del punto de vista del dragón — Tienes razón, Spike, pero has hasta lo imposible para proteger ese agujero; dentro de poco nos vamos.
— Eso es fácil para ti decirlo, tú no tienes que soportar a un pequeño violador que solo te mira esperando a que te descuides para al fin meterte su pito — se quejó Spike.
— Coño, tate tranquilo no te va a pasar nada — aseguró Shun ya un poco fuera de quicio.
— Conste — murmuró Spike.
Después de eso, Spike, Soarin y Shun volvieron la oveja y con la cerdita.
— Peppa, ¿podemos continuar? Es que dentro de poco nos tenemos que marchar — pidió Shun.
— Ah, un consejo, aféitate la melena y obtendrás magia — sugirió Soarin.
— ¿Enserio? — preguntó Susy.
— Sí, eso es totalmente real — respondió Soarin son malicia.
Luego de eso, Peppa continuó presentándole sus amigos a los tres extraños que parecían ser amables pero no tanto.
— Tengo una duda para ti, ¿de qué color eres? — preguntó Soarin.
— Soy blanca con rayas negras — respondió Zoey Cebra.
— Ajá, ¿y a mi quien me quita que seas negra con rayas blancas? La verdad aún no está comprobado — aseguró Soarin.
5 Minutos después…
— No duermas en exceso porque si creces demasiado te pones pendejo — explicó Soarin.
— ¿Enserio? — preguntó Pedro Pony.
— Sí, yo que tú me dedicaba a leer, ver televisión, ver porno — respondió Soarin tomando el papel de científico.
— Sss… Soarin, es apenas un niño — reprendió Shun — Tómate la pastilla, has estado dándole malas sugerencias a todos los amigos de la cerdita esta. Y ay de ti si esa oveja se afeita.
— Caballo, no pasa nada. Además, si eso pasa, lo máximo que podemos hacer es reírnos por la pendejada que se puso a creer — aseguró Soarin.
Luego de pensarlo un poco, Shun le vio lo gracioso a lo de Susy.
— Sí, tienes razón, todos aquí están bien pendejos — comentó Shun.
Otros minutos después…
— Un perro no habla, esto es brujería — dedujo Soarin.
— ¿Qué? — preguntó Danny Perro confundido.
— DINOSAURIOHHH — dijo George acercándose al dragón.
— Aléjate de mí si no quieres que te haga tocino y te coma hasta que no quede nada de ti pero absolutamente nada — advirtió Spike.
— Buaaaaaahhhh — comenzó a llorar George.
— Bueno, bueno, bueno, nosotros nos tenemos que ir, chao, vayan por el buen camino; todos aquí están bien pendejos lo quieran o no — se despidió Soarin rápidamente — Shun, rápido, vámonos de aquí.
— Aleluia — murmuró Shun.
Sin perder tiempo, el unicornio comenzó a utilizar su magia para tele-transportarse hasta su hogar, Equestria.
Al llegar, aparecieron en el mismo punto donde partieron en un principio. Pero mejor aún, Twilight no había llegado todavía.
— Yo voy a dormir…
— No, no, no, primero vamos a emborracharnos — interrumpió Soarin.
— Totalmente de acuerdo contigo — anunció Shun.
Tomada la decisión, los tres se fueron a tomar hasta que el cuerpo no aguantara más. Al llegar al nivel máximo de emborrachamiento, los tres se retiraron del bar y comenzaron a caminar disparatadamente por las calles de Ponyville y hablando.
— Las mujeres solamente nos usan, son unas pervertidas que solo andan pendiente de una verga grande para poderla chupar — aseguró Soarin ebrio — Aleluya, aleluya, Celestia bendícelas tú, que yo no puedo.
— Tú si dices disparates, por cierto, Spike, aquí tienes tu premio — dijo Shun mientras le entregaba el premio al dragón — Una foto firmada y besuqueada por Rarity, por ahora solo eso.
— Gracias, vale mucho para mí — agradeció Spike.
— Ahora que me acuerdo, ¿Qué habrá pasado con la oveja? ¿Será que se afeitó? — preguntó Shun.
— Hermano, lo malo es que no podemos verla, pero te aseguro que si lo hizo — respondió Soarin.
— Espero que sí porque por viajar hasta allá me quedé sin magia — dijo Shun intentando no quedarse dormido.
En el mundo de Peppa…
Susy oveja se había terminado de afeitarse toda, pero al esperar unos segundos, se dio cuenta del terrible error que había cometido.
— ¡Mamá! ¡Creo que no fue una buena idea! — exclamó Susy.
— Hija, ¿ahora qué hiciste? — preguntó mamá oveja mientras iba a la habitación de Susy solo para encontrarse con algo inesperado — ¡AAAAAAAHHHHHHH!
Fue la reacción de mamá oveja antes de desmayarse al ver a su hija totalmente afeitada, se veía totalmente horrible.
— No debí hacerle caso a ese tal Soarin — se lamentó Susy.
Bueno, ¿Qué les pareció? Espero que los haya entretenido un rato y al menos les haya sacado una sonrisa. Como sabrán, "Sin Fronteras" es la historia ganadora. Les adelanto algo, esa historia saldrá apenas termine esta y en el transcurso de "Sin Fronteras" o a su término, soltaré otra pero esta vez no haré votación. Lo más probable es que "Sin Fronteras" no dure mucho porque la verdad es que las ideas las tengo muy desorganizadas. Pero bueno, ese es un problema que no tardará en encontrar una solución. Una cosita más, este será el capítulo de esta semana, es que no he tenido creatividad para nada. Trataré de publicar los dos capítulos que faltan la semana que viene o la otra que viene arriba, hare mi mejor esfuerzo pero de verdad, no tengo mente para nada. Quiera Celestia o Luna que este mal se me pase. Nos vemos, papús y mamús, pórtense bien.
