Esta vez, algo diferente, algo que no me atrevía a hacer desde este punto de vista. Les presento, un capítulo de espías despistados que son buenos haciendo lo que hacen… olviden lo que dije, ni yo mismo sé que lo que quiero decir.


Era un día bastante ajetreado en la agencia "Private Segurity International" ubicada bajo el palacio de Canterlot para no levantar sospechas aunque seamos francos, ¿a quién se le iba a ocurrir que una organización trabaja bajo el palacio de Canterlot?

Bueno, ese no era el problema. El problema era que acababan de asesinar a uno de los mejores agentes y el responsable aún seguía con libertad apunto de vender un arma nuclear a unos terroristas sumamente peligrosos.

La princesa Celestia se encontraba en la sala de juntas con: Shining Armor, Flash Sentry, Soarin, Shun y Starlight Glimmer.

— ¿Y cómo fue que esta zorra, averiguó nuestros putos nombres? — preguntó Shun.

— No lo sabemos y cuidado con eso de zorra, Shun, no eres inmune a "Recursos Pony" — advirtió Celestia.

— Ay madura, además, zorra también es la hembra del zorro — aseguró Shun.

— Sí, pero aquí es otra cosa — comentó Flash en tono burlón.

— Bueno, bueno, aquí el punto es que ninguno de ustedes puede ir. Saben todo sobre ustedes, los descubrirían en un instante — recordó Celestia.

— Lo mejor es que vaya yo — anunció Shun.

— No, no puedes…

— En lugar de enviarme a mí, enviaste a Discord y lo asesinaron. ¡Hare lo que me dé la gana! — interrumpió Shun.

— No puedes hacerlo, estarías violando las leyes de la agencia — dijo Celestia intentando calmar al unicornio.

— Escucha, esto es lo que haremos: Iré a la maquina "Cambia caras", tendré una nueva cara y, cuando vaya; jamás me reconocerán — explicó Shun muy seguro de sí.

— ¿Tienes cambio? No acepta billetes — dijo Celestia siguiéndole la corriente al unicornio.

— ¿Qué? ¿Tengo que pagar? — preguntó Shun.

— No porque ni siquiera existe — respondió Celestia.

— Claro que sí, Shining, Flash y Soarin estaban hablando de eso en el cagadero — recordó Shun.

Estos tres mencionados solo se limitaron a disimular que estaban revisando unos documentos mientras aguantaban las ganas de reírse.

— Algo me dice que te vieron la cara — observó Celestia.

— ¡Trío estúpido de vaginas! — se molestó Shun.

— Bien, lo que necesitamos es a alguien que no noten, a alguien invisible — aseguró Celestia.

— Yo lo haré — anunció Starlight.

— Ay que linda, gracias, gordy — agradeció Shun sin tomar enserio la propuesta de la unicornio.

— Es enserio, yo jamás he salido al campo a combatir — afirmó Starlight.

— Exacto, así o más pendeja la idea — dijo Shun aun sin tomarla enserio.

— Oigan, técnicamente soy una agente capacitada, además quiero hacerlo — aseguró Starlight.

— Pero trabajaste con Discord — recordó Celestia.

— Sí, pero dudo que sepan cual es mi rostro, yo podría ir y no me reconocerían — explicó Starlight.

Al escuchar eso, Celestia se puso un poco pensativa.

— Espera, ¿lo estás considerando? — preguntó Shun haciendo que la princesa le dedicara cierta mirada que al unicornio no le gustaba — Si lo estás considerando, considera mi renuncia.

— Bien, irás tú — se rindió Celestia.

— Como quieras, renuncio — dijo Shun levantándose — Y una cosa más, sé que la maquina "Cambia Caras" existe, solo la estás ocultando de mí.

Tras decir esto último, Shun se retiró empujando la puerta con fuerza.

Luego de medio día de preparaciones, Starlight estaba lista para salir a su misión. La unicornio salió con un disfraz de anciana una simple maleta.

— Esto tiene que ser una broma — se quejó Starlight en voz baja.

Starlight subió a un jet alta tecnología y enseguida despegó. El viaje solo duró unos 22 minutos. El jet aterrizó en Roma, Italia. Desde de ese aeropuerto, Starlight tendría que tomar un taxi hacia un hotel que estaba enfrente de la base de operaciones del mafioso que mantenía contacto con el responsable del asesinato de Discord.

Starlight tomó el taxi, pasaron por innumerable lugares lujosos pero ninguno de esos era el dichoso hotel.

Pasados unos pocos minutos, comenzaron a adentrarse a un lugar bastante opacado de luz y que en las calles se podían ver distintas cosas.

— Que lugar tan horrible — comentó Starlight en voz baja.

Luego de un par de vueltas, llegaron al hotel indicado. A Starlight no le quedó de otra más que bajarse del taxi y adentrarse en el hotel.

Se registró y subió a su habitación, revisó un rincón y encontró un sobre. Dentro del sobre había un arma, después se sentó en la cama y abrió la maleta.

Al hacer eso, sacó un pequeño estuche en donde tenía una lente de contacto y un audífono que la comunicaba directamente con Twilight, quien estaba encargada de monitorear cada movimiento de Starlight.

— Tranquila, tranquila, no pasa nada — se dijo Starlight a sí misma.

— Pues no te ves tan tranquila — comentó una voz dentro de la habitación.

— ¡AH! ¡¿Quién eres?! — preguntó Starlight lanzando su cartera hacia un rincón.

La voz no se escuchó nuevamente sino que la una luz se encendió, iluminando el ya mencionado rincón, revelando a un unicornio sujetando la cartera.

— ¿Cómo entraste a mi habitación? — preguntó Starlight.

— ¿Qué cómo entré a la habitación de un hotel barato? Porque yo si soy un espía — respondió Shun.

Mientras tanto, en la agencia…

— Me cago en la pared, Shun está en el campo — anunció Twilight.

— Descuida, no está haciendo nada malo — aseguró Soarin mientras caminaba con una taza de chocolate caliente.

— Claro… por ahora — murmuró Twilight.

De vuelta en la habitación del hotel…

— ¿Qué haces aquí? — preguntó Starlight.

— Tratando de salvar la misión — respondió Shun.

— ¿No se supone que renunciaste? Eres bastante bipolar — comentó Starlight.

— Claro que no, no puedo renunciar; me necesitan — aseguró Shun.

— Pues yo no — contradijo Starlight.

— Si claro y yo soy un criminal de guerra — dijo Shun de manera sarcástica.

— Vete de aquí, no puedes hacer esto, nos estás poniendo en riesgo — advirtió Starlight.

— Yo tiendo a hacer las cosas que me dicen que no puedo hacer, por ejemplo: A travesar fuego, aterrizar sin paracaídas, etc. Una vez convencí a todo el congreso de yo era Barack Obama — recordó Shun.

— ¿Te pintaste de negro? Que inapropiado — comentó Starlight.

— Detuve el conteo de una bomba nuclear, faltando solo cuatro segundos. También me lance desde un edificio, de veinte pisos; tuve que fingir que era parte de un puto espectáculo. ¿Pero sabes que es lo más sorprendente? Una vez, esta pata, se desprendió de mí. ¿Y quién la unió? Esta otra puta pata — explicó Shun.

— Sí, creo que eso no es posible, médicamente — opinó Starlight.

— ¡Al diablo con los médicos! — exclamó Shun.

Tras decir eso, Shun se levantó y acto seguido procedió a salirse de la habitación lanzando una pequeña botella oscura.

— El licor que ingieres es pésimo — se quejó Shun mientras se marchaba — Y por cierto, vas a joder la misión.

— No, tú la joderás — respondió Starlight.

Tú la joderás — siguió Shun mientras bajaba las escaleras.

— Yo no, tú si la joderás — contestó Starlight nuevamente.

No, tú la vas a joder mil veces más que yo — finalizó Shun terminando de bajar las escaleras.

— ¡Ah! ¡¿Este hotel no podría ser más horrible?! — preguntó Starlight a los 4 vientos.

De pronto, se comienzan a escuchar disparos en una de las habitaciones, haciendo que Starlight se metiera corriendo a la suya para asegurarse de que nada malo le fuera a pasar.

Al día siguiente, Starlight se dirigió a un restaurant para organizar su mente y así llevar a cabo el plan.

— No lo sé, Twilight, creo que no debí hacer esto — se lamentó Starlight.

No seas tan pesimista, ya estás afuera; ahora concéntrate en lo que tienes que hacer — aconsejó Twilight desde el audífono.

— Sí, tienes razón, pero es que desde que llegue me están mirando muy raro y eso no me gusta — observó Starlight.

— Y a mí no me gusta que estés jodiendo la misión — comentó Shun volteando a ver a la unicornio quien comenzó a poner cara de "No, otra vez no".

— ¿Qué se supone que haces aquí? Nos van a descubrir — alegó Starlight.

— No me vengas con eso, nadie me descubre si yo no quiero que me descubran — aseguró Shun — Soy inmune a ciento setenta y siete tipos de venenos. Una vez ingerí el veneno más letal del mundo, fallecí y luego de cuatro minutos volví de la muerte y gané una apuesta.

— Sí, me cuesta trabajo creer esta — dijo Starlight un poco dudosa — Mejor deja de ponerte esos disfraces ridículos, mientras más lo hagas más rápido nos descubrirán.

— Ya te lo dije, a mí nadie me descubre si yo no quiero que me descubran, yo me muevo como una puta sombra — al terminar de decir eso, Shun se levantó y se tropezó con un mesero.

Sí, claro, como una sombra… por decir eso la ironía te atacó — pensó Starlight.

Starlight, ¿Shun aún sigue persiguiéndote? — preguntó Twilight.

— Sí, todavía lo hace haciéndose el rudo con su mochilita de escuela — respondió Starlight observando como el unicornio se sentaba en una mesa y sin darse cuenta le cambiaban la mochila — Ay no, le cambiaron la mochila.

Rápido, tienes que advertirle — indicó Twilight.

Al paso de unos segundos, Shun se levantó de la mesa y continuó su camino, lo cual hizo que Starlight comenzara a perseguirlo como una loca.

— ¡Shun! ¡Shun! ¡Quítense, mi comida se está quemando! — gritaba Starlight para que los demás ponies se quitaran de su camino — ¡Aun lado, el papa me está llamando! ¡Me hice encima! ¡Tara Strong va a explotar la cocina! ¡Un bebé aprendió a hablar a las dos horas de nacido y empezó a bailar tango!

¿Enserio estás diciendo todo eso? — preguntó Twilight.

— Es lo mejor hasta ahora — respondió Starlight mientras seguía corriendo.

Luego de varios minutos persiguiendo a Shun, Starlight se topó con un pequeño concierto que estaban realizando así que decidió subirse al escenario y tomar el micrófono.

— ¡Shun, intercambiaron la mochila! — exclamó Starlight.

El unicornio escuchó y acto seguido abrió su mochila. En efecto, dentro de esa mochila que cargaba había una bomba que explotaría en 10 segundos.

— ¡Todos salgan del puto paso! — gritaba Shun mientras corría entre la multitud y lanzaba la mochila con la bomba hacia el agua.

Después de eso, Starlight continuó con la misión y a cambio obtuvo buena información. No tuvo otra opción más que infiltrarse con los mafiosos para así buscar la manera de detener todo esto.

Era de noche, Starlight se había vestido con un atuendo bastante sofisticado, parecía una actriz de Hollywood. Sin perder tiempo se acercó a un lujoso restaurant pero la detuvo otra pony que estaba encargada de la seguridad.

— Disculpe, ¿cuál es su nombre? — preguntó la encargada.

— Karol Genkingz — respondió Starlight.

— Lo siento, no está en la lista — observó la encargada de la seguridad.

— Ah…

— Ella viene conmigo — apareció Shun vestido con un smoking bastante elegante.

El unicornio se llevó a Starlight disimulando que eran una pareja de novios que iban a tener una cena romántica, pero todo esto cambió cuando perdieron de vista a la pony encargada de la seguridad.

— ¡¿Qué putas madres haces aquí?! — preguntó Shun.

— Lo mismo te pregunto a ti, ¿qué haces aquí? — respondió Starlight con otra pregunta.

— Yo estoy aquí para salvar la misión y por lo visto tu solo la sigues cagando — se quejó Shun.

— Claro que no, yo sí estoy haciendo esto como debe ser — contradijo Starlight.

— Sí, claro, estuvieron a punto de atraparte hay en la puerta — recordó Shun.

— ¿Entonces para que me salvaste fingiendo que eras mi romántico novio? Cosa que obviamente no eres — preguntó Starlight.

— Claro que si soy romántico, si lo hubiera dicho enserio, estarías tirada en el piso mojada pidiendo más. ¿Pero qué? No lo hago, por el bien de la misión — respondió Shun.

— Lo que no entiendo, es porque haces esto. Odiabas a Discord, siempre lo llamabas "Eris, La Diosa Del Caos" — recordó Starlight.

— Se llama "Rivalidad Entre Hombres", no lo entenderías a menos que tuvieras un salchichón colgando ahí abajo — aseguró Shun.

— Oye, eso fue muy grosero, no lo vuelvas a hacer — pidió Starlight.

— Sí, claro, mamá — contestó Shun de mala gana.

Luego de eso, ocurrieron más cosas pero la verdad es que no necesitan más detalles pues sería bastante aburrido relatar un intento fallido por tener contacto directo con uno de los mafiosos.

*Adelanto de la película*…

Starlight se encontraba reunida con uno de los mafiosos que estaba llevando a cabo la compra de un arma nuclear y el vendedor era la responsable del asesinato de Discord, sí, era un pony terrenal.

De pronto, Starlight los apunto a todos con su arma. Para su suerte, ninguno de los presentes cargaba armas por lo que no les quedó otra opción más que obedecer lo que Starlight dijera.

Pero en un santiamén, las cosas se voltearon. Starlight fue golpeada inesperadamente por el cuello, soltando el arma que rápidamente fue tomada por el comprador.

— Bien, es el momento de que todo esto termine — aseguró el comprador.

— ¡Explícamelo, McZank! — apareció Shun pero desgraciadamente su abrigo se atoró con la puerta haciendo que el mismo se golpeara con su arma y acto seguido cayera inconsciente.

— Jajajajaja, este día cada vez se pone mejor — rió McZank, el comprador — Rápido, lleven el arma al helicóptero.

En lo que McZank se retiró, Starlight comenzó a combatir cuerpo a cuerpo contra los guardaespaldas de la pony asesina de Discord y contra la misma. La batalla no duró mucho, las habilidades de Starlight eran bastante buenas y efectivas.

— Shun, rápido, despierta — decía Starlight intentando hacer que Shun reaccionara.

— Ah… ¿Qué? ¿Ya mate a McZank y a la zorra? — preguntó Shun despertándose.

— No, McZank está a punto de irse en un helicóptero — respondió Starlight.

— Mierda — murmuró Shun levantándose.

Ambos unicornios salieron corriendo para alcanzar al helicóptero que estaba despegando.

— Rápido, maldito helicóptero, vas a arruinar todo — maldecía McZank.

Starlight y Shun lograron subir a las patas del helicóptero, pero Shun estaba muy mal agarrado. Poco a poco se resbalaba.

McZank se dio cuenta de esto por lo que decidió hacer unas cuantas acrobacias para ver si caían.

Starlight era la única que estaba bien sujeta, Shun por otra parte, poco a poco resbaló hasta caer en el agua.

— ¡AAAAHHHHHH! ¡STARLIGHT, TE DIJE QUE LO IBAS A CAGAR TODO! — gritó Shun mientras caía en el lago.

— Púdrete — murmuró Starlight terminando de subir al helicóptero.

Al adentrarse en el helicóptero golpeó a McZank hasta sacarlo del transporte aéreo.

— ¡NOOOOOOOOOOO! — gritó McZank mientras caía al agua.

Después de que todo el ajetreo pasó, Twilight apareció junto con la princesa Celestia, la verdad estaban sorprendidas con el estupendo trabajo de Starlight Glimmer.

Por otra parte, Shun ya estaba nuevamente bien vestido y aprovechó un momento para acercarse a la unicornio que tanto molestaba durante la misión a la que jamás fue enviado pero aun así ayudó. No hizo la gran cosa, pero sí ayudó.

— Oye, buen trabajo, a lo mejor fue suerte de novata — felicitó Shun.

— ¿Eso fue un cumplido? Vaya, gracias — agradeció Starlight sorprendida — ¿Ahora a dónde vas?

— No lo sé, a donde el mar me lleve, quizás pare un momento en Italia para relajarme — respondió Shun.

— Bien, suerte — se despidió Starlight.

A lo que Shun solo dedicó una sonrisa, encendió el motor del bote y se marchó.

— ¿Crees que se dé cuenta de que esto es un lago? — preguntó Twilight.

— No… por supuesto que no — respondió Starlight — ¿Nadie nos está mirando?

— No — respondió Twilight.

— Que bueno, ayúdame que siento como si todos mis huesos estuvieran rotos — se quejó Starlight dejando caer una pequeña lagrimita por el dolor.

Twilight ayudó a Starlight a caminar lentamente hasta llegar a la ambulancia, después de todo, las cosas salieron bien. Pero de repente, alguien se dio cuenta de algo…

— ¡Starlight! ¡¿Esto es un puto lago?! — preguntó Shun gritando — ¡¿Cómo mierdas llego a Italia?!

Luego de un par de días, Shun y Starlight estaban acostados en la misma cama. La unicornio no podía creer lo que estaba viendo, se había acostado con su enemigo de la agencia.

— Ah… Ah… Ah… ¡AHHHH! — gritó Starlight.

— Ay cállate, anoche no decías lo mismo — recordó Shun sin abrir los ojos abrazando a Starlight para que se quedara un rato más en la cama.

— No puede ser — murmuró Starlight.


Bien, espero que les haya gustado. Quiero decir algo: Esta vez, mi propio Oc me mató de risa… ¿qué demonios tenía en contra de la palabra puto o puta? Enserio, ¿qué carajo se fumó o tomó Shun? No había escuchado a nadie decir "Puta" o "Puto" tantas veces, en fin, espero que les haya gustado. Dejen sus reviews para saber qué tal… oh, oh, oh, NOTICIA: El primer capítulo de "Sin Fronteras" ya fue publicado, ya pueden leerlo totalmente gratis. Vaya, vayan. Nos leemos luego, esto está por terminar.