Hola, veo que si les gustaron esos capítulos sin sentido, me alegra eso. No, FHix, todos los reviews si me interesan ya que de ellos veo que cosas puedo mejorar en la historia entre otras cosas. En fin, hoy les vengo con otro loco capítulo. Esta vez no saldrá Shun así que por favor, pueden relajarse xD. Pero eso no significa que esto no de risa, Noooooo, es todo lo contrario. Como sea, Anyway, comencemos con el capítulo de… joder, es el tercer capítulo que publico en esta semana, creo que se me fue la mano y la imaginación.


Un día como cualquier otro, una hora como cualquier otra, un minuto como cualquier otro y un segundo como cualquier otro. ¿A que lleva todo esto? A ningún lado, esto no tiene sentido al igual que la vida de cierto escritor que me envía estos guiones para que los lea porque si no me da un coscorrón por no obedecer.

En fin, la princesa Luna se encontraba recorriendo el campo con total tranquilidad cuando de repente se topó con una caja mal tratada. Al principio no quiso prestarle atención, pero la curiosidad comenzó a consumirla a tal punto de rendirse y tomar la caja para abrirla y así poder ver qué es lo que había adentro.

— ¿Pero qué…? — fue la reacción de Luna al ver que dentro de la caja una especie de capsula.

Dicho objeto también estaba mal tratado, pero lo que más le llamaba la atención a la princesa de la noche, era que tenía un extraño símbolo; una clase de líquido derramado.

— Espero que esto no sea un tonto juego de Discord o de Shun — murmuró Luna.

— ¿Decías? — apareció Discord.

— Lo sabía, tú eres el responsable de esta cosa — aseguró Luna.

— No tengo idea que estás hablando — se defendió Discord miniaturizándose y sacando una lupa para observar mejor el objeto — Mmm, parece que contiene un peluche dentro… oso Teddy, para ser precisos.

— ¿Y…? — contestó Luna dudosa.

— Solo eso, es un oso Teddy — aseguró Discord volviendo a su tamaño normal y acto seguido apareciendo un auto último modelo — Es todo por ahora, yo no tengo nada que ver al respecto. Si me disculpas, tengo que ir a atender un pequeño asunto.

— Sí, claro, es lo que diría todo lunático — murmuró Luna.

— Te escuché a la perfección — dijo Discord mientras pisaba el acelerador del auto — Arribederchi.

Luego de eso, Luna quedó sola nuevamente. Si supuestamente, eso, era un oso Teddy… pues, ¿qué mal podría hacer sacarlo de allí dentro?

— Bien, aquí vamos — suspiró Luna arrojando la capsula al suelo, dejando salir al oso.

Se había hecho presente una gran nube de humo, la cual alertó a Luna. En lo que el humo desapareció, reveló a un oso de peluche de pie mirando a todos lados.

— Pero, ¿Cómo? — se preguntó Luna a sí misma.

— ¿Tú me sacaste? — preguntó el oso.

— S-Si — respondió Luna acercándose poco a poco.

— Bien, déjame decirte que has cometido un gran error… oh, por todos los cielos, da gracias a que no tengo pene porque juro que te lo estaría metiendo ahora mismo — aseguró el oso — Y no te hagas la asqueada, sabes perfectamente que estás loca por tener sexo con un semental.

¿Komo lo zupho? — se preguntó Luna en su mente.

— El hecho de que esté encerrado en esa capsula no impide que oiga todo a mi alrededor — aseguró el oso.

Sin saber qué hacer, la princesa Luna se lleva al oso para que alguien más lo viera. Lo malo, es que no tenía a nadie en mente por lo que decidió llevárselo al unicornio menos indicado: Shining Armor.

— Princesa, no entiendo nada de lo que me dice — se rindió Shining volviendo a observar al oso.

— Boo — murmuró el oso.

— ¡AAAHAHAHAHHAAAAAAHHH! — gritó Shining a mas no poder moviéndose como un espagueti con ambos cascos alrededor de la cara.

Ante esto, Luna solo dejó caer una enorme gota de sudor detrás de su cabeza. ¿Enserio? ¿Quién en nombre del pudín reaccionaría de esa manera?

— Lo siento — se disculpó Shining — ¿Cómo te llamas?

— ¿Para ti? Ted, para las chicas, Teddy — respondió el oso poniéndose de pie.

— ¿Qué se supone que eres tú? — preguntó Luna.

— Creo que te hacen falta unos anteojos, soy un puto oso Teddy — respondió Ted — Tengo una idea.

— No, ni se te ocurra hacer ningún desastre, la última vez Cadence me castigo con una noche sin sexo — se quejó Shining.

— Oh, amigo, eso fue demasiada información — se lamentó Ted — Volviendo a mi idea, se me ocurre que podemos divertirnos un rato.

5 Minutos después…

— *Cof* *Cof*…Diablos, esta hierba es pésima — se quejó Ted.

— ¡No, no, no, no! ¡AAAHHH! — gritó Shining al chocar con un estante repleto de envases que contenían semen — ¡No es cierto! ¡Estoy cubierto de semen!

— Oh, sí, esto merece una foto — aseguró Ted sacando un IPhone 5 y capturando el valioso momento.

— ¡Nooooo! — exclamó Shining.

— Jajaja, hastag: "Lunes de lechita" — expresó Ted mientras publicaba la foto.

— Oh, maldición, cayó semen dentro de mi boca — se quejó Shining con asco.

— En primer lugar: ¿Por qué se les ocurrió venir a un banco de semen? — preguntó Luna.

— Eh… iba a donar algo — se excusó Ted.

— No tienes pene — recordó Luna.

— Y tú no tienes uno dentro de ti — se burló Ted para no quedar en ridículo.

— ¿Podrían pelear en otro momento? Hay semen en mi boca, lo que falta es quede embarazado sin siquiera haber disfrutado el proceso — se quejó Shining nuevamente.

— Oye, amigo, cuidado con lo que dices o no te ayudaré — advirtió Ted.

— Chinga a tu madre — contestó Shining.

Luego de eso, Shining, Ted y Luna se fueron a una fiesta. La estaban pasando bien al principio, pero después las cosas se pusieron algo fuera de control.

Los tres se encontraban en un club tomando en la barra, luego apareció un pegaso ofreciéndoles algo…

— Oigan, amigos, ¿les gusta la diversión? — preguntó el pegaso haciendo una señal rara en la nariz.

— ¿Qué tan buena es? — preguntó Ted ignorando lo anterior.

— Digamos que hace un momento le di a un sujeto en el baño, apuesto que no notarán a cuál de todos fue — aseguró el pegaso.

Al terminar de decir eso, Luna, Ted y Shining comenzaron a mirar a todo su alrededor hasta que vieron que Soarin estaba saltando en una de manera rápida, luego de dio un golpe a un sujeto que estaba a su lado y por último salió por la ventana, dejando esta totalmente destrozada.

— Ehhh, no, no, para otro momento — dijo Ted calculando cuales serían las consecuencias.

Al caer la media noche, estos tres salieron del lugar totalmente ebrios. Con lo que no contaban ninguno de ellos, era lo que estaba a punto de pasar…

— Oigan, ¿qué haremos mañana? — preguntó Ted.

— Nada, todos tenemos cosas que hacer — respondió Luna con dificultad.

— Oh vamos, hoy tenemos que tener un trio. Mañana puede ser todas las posiciones del gran libro que todos sabemos el nombre — aseguró Ted.

— No lo sé, Cadence me quiere dar una mamada este fin de semana y no quiero decepcionarla derramando poco semen — recordó Shining — Además, ah… ah… ¡AACHUUUHHHH!

Luego de ese estornudo, sin querer, Shining desintegró por completo a Ted. Nadie lloró, nadie sufrió, todo continuó como si nada hubiera pasado.

— El lado bueno es que tú y yo no nos tocaremos — aseguró Shining.

— Tienes razón — afirmó Luna.


Bueno, esto fue de último momento. No sé si les guste, pero en fin, es lo que hago para entretenerlos un rato. Quiero aprovechar para agradecer el apoyo que le están dando a mi nueva historia "Sin Fronteras", la verdad le han dado un buen recibimiento así que por eso, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias… y gracias. No puedo decir hasta donde llegare con esto pues la verdad, todos los días no se me ocurren ideas graciosas que sean buenas. Pero bueno, no sigo porque me voy a dar un baño, nos leemos criaturas del señor.