Yeeehhh, el que nunca decansa jejeeeeeh. Inmensamente agradecido por toda la positividad que hay en el fanfic "Sin Fronteras", de verdad, muchas gracias.
.
.
.
Mi libro, Luna de Plutón; está siendo un éxito en todos los países de habla-hispana, léelo, se… que te va a encantar… Gracias.
.
.
.
Bueno, bueno, yo no soy Dross así que si no quieren leer el puto libro; no lo hagan. En fin, aquí les dejo el capítulo 21… WTF, se suponía que se debía acabar en el 20… bueno, eso es gracias a los lectores que no quieren que se acabe así que, Vitaxo, no me jodas.
Era una mañana tranquila, en cierto punto de Canterlot, pero en el resto de Equestria había un escándalo por el robo de un artefacto necesario para mantener la armonía de los ponies. Sí, se trataba del corazón de cristal, dicho objeto había sido robado y solo 4 eran los principales y únicos sospechosos: Shining, Shun, Flash y Soarin.
— Bien, Flash, dime lo que quiero saber — exigió el detective.
— Bueno, si se pregunta porque duro tanto en la cama es por un problemita que yo tengo desde nacimiento. Pero al parecer, ese problemita me da una ventaja; puedo complacer a mi pareja antes de correrme — confesó Flash.
— Esas son cosas de la vida personal, yo estoy hablando del robo del corazón de cristal — aclaró el detective.
— Comando, yo le juro que yo no fui. Es cierto, ocurrió en mi guardia, pero no tengo nada que ver con eso — aseguró Flash.
— Lo que quiero saber con exactitud es que hacías tú y tus otros compañeros cuando ocurrió el robo — dijo el detective ya algo colmado de la paciencia.
— Nosotros cuatro estábamos vigilando el palacio, se suponía que nos tocaba esa área — recordó Flash.
— ¿No recuerda más nada? — preguntó el detective.
— No, eso es todo — respondió Flash.
5 Minutos después…
— Hábleme del caso — exigió el detective.
— Bueno, el caso es que me tocó la embarazada más intensa del continente Equestriano, el condenado niño estuvo a punto de nacer y ¡puf! Se devolvió — explicó Soarin.
— No quiero saber nada de su vida personal, lo que quiero saber es que fue lo que pasó con el corazón de cristal — aclaró el detective.
— Que se lo robaron — respondió Soarin.
— ¿Y quién fue? — preguntó el detective.
— El ladrón — respondió Soarin con toda seguridad.
— Hágame el favor y llame a Shun, al menos uno de esos cuatro tiene que ser inteligente — se quejó el detective.
4 Minutos después…
— Ella no quiere saber nada de juegos de mesa, Starlight no me entiende — aseguró Shun.
— Shun… a mí no me interesan los juegos de mesa, a mí no me interesa Starlight, a mí no me interesan las apuestas. Lo único que quiero saber es que pasó cuando se robaron el corazón de cristal — dijo el detective un poco molesto.
— Bueno, en ese momento nosotros cuatro estábamos ocupados vigilando el palacio pues escuchamos un sonido extraño que provenía de una de las habitaciones — recordó Shun.
— Siga — dijo el detective atengo a la narración.
— Eran gemidos, uno de los guardias se estaba jamioniando a una de las sirvientas — culminó Shun.
— ¿Nada más? — preguntó el detective.
— No, a menos que un gran orgasmo cuente — respondió Shun.
— Lárguese — indicó el detective — Traigan a Shining.
1/2 Minuto después…
— Ya lo dije y lo vuelvo a repetir, yo estaba comiendo un aperitivo de media noche mientras los demás hacían sus locuras sin que me diera cuenta — aclaró Shining.
— ¿Cómo es posible que cuatro guardias hayan estado presentes en ese momento y no se hayan dado cuenta de quien se había llevado el corazón de cristal? — preguntó el detective fuera de sus casillas.
— Fácil, el ladrón, ladrona o ladrones, debieron tener sumo cuidado para hacerlo — respondió Shining.
— ¡Basta! Llévenselo, manténgalos vigilados… ¡a todos! — ordenó el detective.
Luego de eso, Shining, Shun, Soarin y Flash se reunieron para elaborar un plan. Sus reputaciones estaban juego, debían demostrar que ellos eran inocentes.
— ¡Yo ni loco me pongo ropa femenina! — exclamó Shun.
— Shhh… señores, si no somos nosotros, ¿Quién? — preguntó Soarin.
— El embarazado tiene razón, nosotros mismo tenemos que averiguar quién robó el corazón de cristal y demostrar que somos inocentes — aseguró Flash.
— Gracias, Flash… epa, ¿cómo que embarazado? Sinceramente, la falta de respeto abunda por aquí — comentó Soarin.
— Osea, me refiero a que tú eres la pareja de Rainbow, quien está embarazada — aclaró Flash.
— Bueno, bueno, ya todos sabemos que es lo que vamos a hacer — supuso Shining.
Al caer la noche, estos 4 se pusieron en marcha para averiguar quién había cometido el crimen. Lo único que no encajaba en ese grupo, era el vestuario.
No se podía negar, el cuarteto había tomado muy bien el roll de divas, pero si alguien se llegara a insinuar… creo que la sorpresa al ver un salchichón colgando, va a ser gigantesca.
— Yo no sé cómo estas criaturas pueden usar todas estas cosas sin quejarse si quiera — comentó Shun.
— El que se sienta incómodo con ropa femenina, es el pájaro del combo — anunció Soarin.
— Dejen el relajo — se defendió Shun.
Luego de un largo recorrido, los 4 se adentraron a un restaurant de los caros. Según Shining, tenía un presentimiento bueno si entraban allí.
— Ahí está — señaló Shining.
— ¿Tu eres loco? — preguntó Shun sarcásticamente — No puedes señalar al primero que veas solo porque sí, necesitas saber quién es primero.
— Po' yo no tengo dudas, tiene como cinco guardaespaldas…
— Sin mencionar los tres que tiene vestidos como civiles — interrumpió Flash.
— Yo no sé, tendrán que turnarse para ver quién va — aseguró Shun a punto de retirarse.
— ¿A dónde tú vas? Ya nos metimos en esto, ahora no te vas a lavar las pezuñas como que si tú no hiciste nada — dijo Soarin deteniendo al unicornio.
— Bueno, pero esto va a estar difícil — se rindió Shun.
2 Minutos después…
— ¡Piedra, papel o tijera! ¡Piedra, papel o tijera! ¡Piedra, papel o tijera! ¡Piedra, papel o tijera! — era lo único que se escuchaba por parte del cuarteto hasta que uno de ellos se dio cuenta de la locura que estaban haciendo.
— Pero bueno, señores; nosotros tenemos cascos… ¿Cómo carajo vamos a decidir si no podemos elegir algo más que una piedra? — preguntó Shining.
— No entendió el chiste — comentó Flash.
— Mano, vaya usted porque nadie lo mandó a abrir el hocico — indicó Soarin.
— ¿Qué? No, jamás, never in my life — se negó Shining rotundamente.
— Bueno, si no es el, eres tu — aseguró Soarin.
— No, No y No…
3 Minutos después…
— Hola, Baby, ¿me invitas un trago? — saludó Shun imitando a la perfección la voz de una chica.
El sujeto que estaba en la mesa no respondió con palabras, respondió con una nalgada a lo cual Shun se dignó a contestar lo siguiente…
— Que sean dos — corrigió el unicornio aguantando los impulsos de golpear al sujeto — Ja, quien lo diría, este tipo como que lo conozco… el como que es el detec… ¡Oh! Papas fritas.
Desgraciadamente, en la mente Shun, las papas entraron a invadir e interrumpir una importante misión.
— Necesitamos apoyo — observó Soarin.
— No pudo venir por compromisos familiares — informó Flash.
— A ese no, me refiero a que tenemos que ayudar a Shun — aclaró Soarin.
— ¿Qué fue? Yo lo veo muy normal — aseguró Shining.
— Tienen que fijarse en su mirada, las papas fritas lo distrajeron — explicó Soarin.
Luego de un par de locuras más, el cuarteto investigador aterrizó en una fiesta de té. ¡Sí! Una fiesta de té a la que solamente podían asistir chicas. Solo imaginen como se sentían estos 4, no sabían que responder en el momento exacto.
Pero era un avance, después de la golpiza que le dieron al sujeto del restaurant obtuvieron a la organizadora principal de esto, Sunshine Reyes.
Sunshine dirige una importante organización de tráfico de cristales falsos, utilizan cristales reales para hacer copias y distribuirlos por toda Equestria. Ahora se preguntaran por qué hay cristales que se rompen tan fácil.
— Levanta la pata — pidió Soarin — Diablo, estás rompiendo el vestido, ahora sí Rainbow me va a matar.
— Pase, señorita — anunció la pony que estaba dando un discurso — Sí, usted.
— Ay te toca, anda, Shunicia; da lo mejor — dijeron Shining, Flash y Soarin disimulando.
— Los voy a matar — se quejó Shun mientras caminaba hacia el podio.
— Hola, espero que la estén pasando bien en esta "Noche de Té". Antes era "Tarde de Té", pero ahora estamos de "Noche de Té", porque es Té lo que se está tomando aquí — decía Shun tratando de no perder el control — Té, Tere Te, Té, Tere Te, Térerere Te, Té.
Después de esto, la verdad es que Shun no sabía cómo todas las espectadoras le seguían prestando atención. Debía salir rápido de ese apuro, pero no tenía nada en mente hasta que Sunshine comenzó a moverse.
— ¡Allá en el horizonte, veo una luz! Vayan, vayan… ¡Una sonrisa vale más que mil palabras! Vayan… cáiganle arriba… ¡Se va! Se está yendo… ¡Se me está yendo la voooz! — luego de eso Shun salió corriendo para perseguir a Sunshine.
Increíblemente, Shining, Soarin y Flash no habían captado nada en el principio… pero en lo que el unicornio comenzó a correr, todo estaba claro.
Sunshine poco a poco se dio cuenta de que la estaban siguiendo por lo que decidió no esconderse más, atacando directamente a sus "perseguidoras".
Flash se lanzó con todo hacia ella, estaba dispuesto a lanzar un puñetazo, pero lo único que salió fue un gas… uno de muy mal olor, fue tan cerca que Sunshine quedó tirada en el suelo asfixiándose por el mal olor del gas que expulsó Flash.
Sin perder tiempo, Shining tomó una cartera que estaba al lado de la criminal y encontró el corazón de cristal. Pronto la autoridad llegó y todo por fin se aclaró, ya estos 4 dementes podían estar devuelta a su vida tranquila.
Al siguiente día, Shun, Shining, Soarin y Flash se encontraban de nuevo vigilando el palacio de cristal. Pero esta vez, también ponían atención al corazón de cristal.
— Otro trabajo bien hecho — aseguró Soarin.
— Bien horrible, yo jamás vuelvo a quedarme cerca de ese pegaso podrido — se quejó Shun.
— Pero, ¿qué tú quieres, criatura? Eso fue lo que nos salvó — recordó Flash orgulloso.
— Odio admitirlo, pero él tiene razón — murmuró Shining.
— Meh, da igual, me iré al baño, tengo que descargar lo que he dejado salir en veinticuatro horas — dijo Shun ansioso por sentarse en el trono presidencial.
— Aqueroso — comentó Soarin.
Sí, casi me quedo dormido a mitad del capítulo pero logré terminarlo. Que quede claro, si publiqué esto hoy, es porque durante toooda la semana y por supuesto el fin de semana; será totalmente inactiva para mí. O por lo menos, eso pretendo, no aseguro nada pues casi siempre los sorprendo publicando días que ni siquiera esperaban. En fin, espero que les haya gustado, yo me despido… a dormir.
#SinFronteras Pronto nuevos capítulos
