Jejejeeehh…
Juankaaa!
Ok, demasiado género urbano por hoy. Lamento la tardanza, señores, es que como ya lo había dicho; tenía problemas personales y bueno, por eso no publicaba nada. Pero aun así, yo sigo con mis ideas… ahora el único problema, la jodida energía eléctrica, los razonamientos… Venezuela se acabó, ese país no existe… *Millones de personas corren para quemarme*
Érase una vez, un unicornio llamado Marcos, el soñaba día y noche con ser un artista muy reconocido en todo el mundo. Pero la mala suerte lo acompañaba, nunca encontraba la oportunidad para comenzar a hacer su sueño realidad. A pesar de que sus amigos, Neón Lights (DJ Neón) y Vinyl Scratch (DJ Pon-3), lo apoyaban en todo momento, las cosas nunca resultaban bien.
Pronto, llegó un evento especial a Ponyville llamado: "Xplosión". Dicho evento se trataba de varios artistas ofreciendo entretenimiento al público con sus canciones, obviamente eran artistas muy conocidos. Marcos nunca se perdía de esas fiestas por lo que rápidamente compraba las entradas tanto para él, como para Neón y Vinyl.
Lo que no sabía el joven unicornio, era que se iba a topar con un ser para nada confiable en el ambiente de los negocios. Dicho ser tenía por nombre Makie Tones, se hacía pasar por manager, empresario, etc; el perfecto estafador.
Al caer la noche, el evento comenzó. Todos los ponies disfrutaban la música que día a día escuchaban sin parar. En especial Marcos. Pero de repente, Neón apareció y se llevó a Marcos un poco alejado de la bulla para poder hablar.
— Hombre, ¿qué te pasa? — preguntó Marcos.
— Conseguí algo que te va a dejar con la boca abierta — respondió Neón.
— Si fue que te sacaste la lotería, por favor no me lo restriegues porque no estoy de humor para esas cosas — pidió Marcos.
— No es nada de eso, es más, te lo voy a decir de una vez para que no me estés dando mareos — dijo Neón preparándose para dar la noticia — ¿Recuerdas a Shun?
— ¿Cuál? ¿El loco ese que siempre se metía en líos y por alguna razón salía ileso? — cuestionó Marcos.
— Ese mismo. Bueno, el recientemente se lanzó al mundo de la música y se pegó. Supongo que debes haber escuchado el sello "Superiority" en algunas canciones — supuso Neón.
— Sí, lo he escuchado — recordó Marcos.
— Bueno, conseguí arreglarte una cita con él para que hablen de negocios a ver qué tal les va — dijo Neón orgulloso.
Marcos en lo que escuchó esa noticia, sentía que iba a explotar de alegría, pero luego recordó algo…
— No, mejor no — se negó Marcos.
— ¿Por qué? — preguntó Neón.
— Ya recordé que no me cae bien — respondió Marcos.
— Pero bueno, muchacho, a ti no hay quien te entienda. Quieres ser artista, se te está dando la oportunidad y la estas desechando — aseguró Neón.
— Es que… no sé, nunca me ha caído bien — recordó Marcos — Yo creo que mejor para la otra.
— Bueno, espero que no estés cometiendo un error. De igual manera no le diré nada por si cambias de opinión — murmuró Neón marchándose hacia donde estaba Vinyl.
Neón se acercó a su compañera quien estaba esperando con ansias la respuesta que le habían dado.
— ¿Qué dijo? — preguntó Vinyl.
— Se devolvió, no quiso disque porque le cae mal Shun — respondió Neón.
— Marcos está definitivamente loco, bueno, haya él… después no quiero que venga llorando pidiendo otra oportunidad — dijo Vinyl.
Al siguiente día, Marcos se fue a un club. Se encontraba aburrido y sus fieles amigos estaban ocupados.
El unicornio tomó asiento cerca del escenario, tenían especial de Karaoke, uno que otro pony se animaba a cantar pero siempre en algún momento desafinaban.
Marcos tomó la confianza suficiente y tomó el micrófono, pidió que le colocaran una canción del género urbano y luego comenzó a hacer lo suyo. Los espectadores en poco tiempo comenzaron a animarlo, les gustaba su voz, las letras que utilizaba, le gustaba al público.
Makie Tones al ver esto, se percató de quien era ese unicornio. Espero a que terminara de cantar para luego hacer su movida.
— Mucho gusto, soy Makie Tones — se presentó él — Desde que te vi en el escenario, pude notar que tienes talento… me das un aire a "Artista Revelación Del Año".
— Por favor, don Makie, no diga eso. Tendré mucho talento y eso, pero no creo que llegue a tal puesto, aunque ese siempre ha sido mi sueño desde pequeño — aseguró Marcos.
— Bueno, tu sueño se puede hacer realidad, solo ve mañana a primera hora a esta dirección — indicó Makie entregándole una tarjeta al unicornio — Te estaré esperando.
Marcos al tener la tarjeta en sus cascos, se retiró del lugar con una sonrisa en su rostro.
— Como a estos jóvenes les gusta trabajar para ser artistas, yo me encargaré de cobrar todo. Si lo pego, me limpio y sino, el que se va al caño es él; un negocio sin riesgo, tal y como a mí me gusta — pensó Makie en su retorcida mente.
Mientras el estafador se quedó en el club, Marcos se dirigía al estudio de Vinyl y Neón para anunciarles la noticia.
— ¿Qué? Yo que tu no me llevaría de eso, este mundo está lleno de locos, aquí cualquiera le vende sueños al más inocente — aseguró Neón.
— Hombre, déjense de eso, el brillo en su cara me daba seguridad de que todo lo que estaba diciendo era real — dijo Marcos.
— ¿No te fijaste si era una linterna que tenía debajo? — preguntó Vinyl.
— ¿Qué pasó? ¿Me vas a dañar el momento? Pero por supuesto que no — respondió Marcos.
— Y luego preguntan que como quedaron embarazadas — comentó Vinyl.
— Con ustedes no se puede, todo el tiempo es una desconfianza — se quejó Marcos.
Al día siguiente, Marcos se presentó en la dirección que decía la tarjeta. Fue una entrevista normal, lo que sí era de dudosa procedencia era el lugar, para ser un supuesto manager tenía una oficina sumamente horrible. Pero aun así, Marcos siguió adelante, todo sea por convertirse en una gran artista.
Luego de un trato, Makie hizo un par de llamadas y en poco tiempo, Marcos ya tenía presentaciones… eso sí, en lugares de mala muerte. Lo bueno, era que Marcos no estaba solo, Makie lo integró en el concepto de dúo. Junto a Marcos, estaba un pegaso que se hacía llamar "Blass". A fin de cuentas, otro que cayó en la trampa de ese cruel estafador.
Se encontraban en un club a la mitad de la nada, dicho club tenía pocos clientes, pero aun así esos dos llevaban a cabo su espectáculo. Luego de que el lugar se quedó solo, ambos se detuvieron.
— Un palo, ¡un palo!: A nadie le gustó pero ustedes se la comieron — aseguró Makie.
— Hombre, esto tiene que tener un fin, estamos cantando desde ayer — se quejó Blass.
— No exageres, no me exageren que ustedes no tienen ni cuatro horas en ese escenario — recordó Makie.
— El dinero, esta cantadera no puede ser de gratis no — dijo Marcos.
— ¿El dinero? ¡Ah! Si supieran, que no cobramos nada — se lamentó Makie.
— ¿Pero a ti se fue el juicio junto con los cabellos? — preguntó Blass un poco molesto.
— Que inocente tu eres, que inocente. Óyeme, al pagarles él quería adquirir la exclusividad del dúo. Yo me la lleve, papá, pero entonces me chilló: "Acéptame la comida para los muchachos, una comidita rapidita ahí". Claro, eso se lo acepté para que ustedes pudieran recuperar energías — explicó Makie para luego seguir con su pensamiento — Ja, si así vamos a ir todo el camino, el que se va a hacer rico soy yo.
Luego de eso, Makie dejó que Blass y Marcos se marcharan a sus casas para que descansaran. Marcos no tenía nada que hacer así que por el momento se quedó en la cueva de Blass que al parecer… bueno, mejor dicho, que era un taller. Ambos iban a comenzar a practicar pero entonces comenzaron a tocar la puerta.
— Ay no, ¿quién será? No pueden ser los de la luz porque no tengo ni diez días robándomela — decía Blass acercándose a la puerta.
Al abrir, se encontró con su ex y por supuesto, con sus hijos.
— Que fuerte tú estás — comentó Blass.
— Yo te lo dije, el fin de semana se iban a quedar contigo — aseguró la ex.
— Y justamente hoy, que tengo un par de asuntos… que atender — dijo Blass escondiendo unos audífonos.
— Que bonita manera de perder el tiempo, disque artista, tu no cantas ni el baño — comentó la ex.
— Respétame, Alicia, además, tu que vas a hablar si todas las semanas te vas a gastar el dinero de los muchachos en juegos de Bingo — recordó Blass.
— Ese no es tu problema, ya me amargaste el día, me voy — se despidió Alicia.
— Ojalá eso queme y que los Bomberos no respondan — murmuró Blass.
Los hijos de Blass estaban en el taller de su padre muy animados, parecía que estaban en un parque de diversiones.
— Bueno, los niños están muy contentos, nuestra música es contagiosa — aseguró Blass con una sonrisa de nervios.
— Sí, además son los primeros niños que se imaginan la música porque nosotros no hemos cantado nada. Celestia, ayúdanos — fue lo último que dijo Marcos para luego comenzar a practicar.
Al paso de los días, más presentaciones de mala calidad le llegaban a Marcos y a Blass. Pero un día, Marcos se hartó y buscó a Neón. Luego de hablar un poco, Blass y Marcos se reunieron con Shun.
— Entonces, ustedes son un dúo — supuso Shun.
— Sí, él es Blass y yo soy Marcos — afirmó Blass.
— Bien, lo primero es ajustar un poco tu nombre Marcos… cambiar la "C" por la "K" y la "S" por la "Z", créeme, se verá más atractivo tu nombre así — aseguró Shun — Ahora, un seudónimo para el dúo, ¿alguno ya pensó eso?
— Yo sí, podríamos ser: "Los De La Nazza" — propuso Blass.
— Ya ese nombre está tomado — recordó Shun.
— Que joder — comentó Blass.
— Bueno, si no tienen un seudónimo, pueden decir lo siguiente: "Nosotros somos Superiority". Así, aparte de mencionar la empresa, están dejando saber que son superiores a los demás artistas — explicó Shun.
— Eso me gusta — comentó Marcos.
— A mí también — afirmó Blass.
— Bueno, ahora vamos a hablar sobre sus proyectos — anunció Shun.
— Esperen un momento, primero quiero integrar a la primera persona que nos ayudó desinteresadamente — dijo Marcos — Les presento a Makie Tones.
— Muchas gracias — agradeció Makie tomando asiento.
— ¿Para qué trajiste a ese loco? — preguntó Blass susurrando.
— Por favor, fue una de las personas que nos ayudó en esto, no seas tan egoísta — respondió Marcos.
— Continuemos: Esto tiene que estar ya en las calles, el primer álbum de estudio de la compañía, allí estarán los demás artistas que están bajo la firma de aquí y por supuesto, una excelente oportunidad para que ustedes comiencen en el mundo de la música. El álbum de estudio tiene por nombre: "Los Superiores" — explicó Shun.
Ya hablado eso, al paso de los días, comenzaron a grabar ese álbum y en poco tiempo lo terminaron. Apenas finalizado, el álbum se lanzó a las tiendas y como resultado, un éxito total. Gracias a eso, Blass y Markoz se pegaron, se habían convertido en unos grandes artistas. Sobre todo por la primera canción que tenía por título: "Superiority (Intro) – Jay Black, Lone Ranger, Blass & Markoz, Wise, Lil Geniuz, Juanka El Problematik y más".
Un total éxito, Blass seguía siendo el mismo, pero el que si había cambiado era Marcos. Después de que el unicornio obtuvo fama y todo lo demás, se había olvidado de quien era, de donde venía, quienes eran sus verdaderos amigos.
Una noche, Marcos tuvo una discusión con su compañero Blass. Tan fuerte, que Marcos se fue a un club y se embriagó, se topó con Shun quien notó que no estaba muy bien.
— Marcos, te noto un poco tomado — observó Shun.
— Nahhh, no me pasa nada — aseguró Marcos.
— Te recomiendo que llames a un taxi — aconsejó Shun.
— Estoy bien — dijo Marcos marchándose.
Dicho eso, Marcos salió el club y se subió a su transporte. Generación tras generación, la tecnología había llegado a Equestria y por eso los autos ya existían. Pero Marcos detrás del volante en ese momento, era un peligro.
— ¿Pa' que es que yo quería ser artista?, ¿pa' que? Pa' na'… Las mujeres no sirven, los amigos no sirven, los únicos que servimos somos Makie y yo — aseguró Marcos a punto de quedarse dormido.
Tras decir todo eso, Marcos perdió el control y se estrelló contra un edificio. El transporte de marcos quedó inservible y el conductor, de milagro se salvó. Luego de todo eso, Marcos fue atendido en el hospital de Ponyhattan.
Vinyl, Neón, Shun y Blass fueron los únicos que aparecieron en el hospital.
— Un buen golpe para que recapacitaras — aseguró Vinyl.
— Hey, no digas eso — reprendió Neón.
— No, no, tiene razón. A Marcos se le había subido la fama a la cabeza, pero gracias a esto, creo que yo que el antiguo Marcos volvió — aseguró Shun.
Unos días después, Marcos volvió a la calle esperando recuperarse para poder seguir haciendo lo que más le gusta, cantar. Pero para eso necesitaba tomar unas medicinas que debía comprar, desgraciadamente no tenía dinero por una razón.
— Desde que le di la clave a Makie, a la cuenta no me ha llegado ni una moneda… yo presiento que como que Makie me está robando — dijo Marcos para el mismo.
Luego de esto, Marcos le notificó sobre eso a Shun. Shun sin perder tiempo, investigó quien era Makie Tones y encontró lo que sospechaba. Sin pensarlo dos veces, se comunicó con la policía para que arrestaran a Makie Tones.
En lo que Marcos se recuperó, volvió a hacer lo suyo pero esta vez, como la humildad siempre de frente. Hasta el día de hoy, el y su compañero, Blass, siguen siendo de los dúos más sonados en Equestria.
Bueno, primero que todo, haré declaraciones:
Este capítulo no era de humor, era más bien una reflexión. Lo sé, no encajaba con la historia pero se me ocurrió hacerlo. Lo otro es, que si mencioné a algún artista de la vida real fue para darle más originalidad al capítulo, todo esto es ficticio, solo es entretenimiento.
En fin, cambiando de tema, dejen su review para saber que les pareció. Si quieren la letra de "Superiority (Intro)", pues solo pídanla y la publicaré. Ja, sé que nadie la va a pedir por eso lo digo así muy tranquilito xD.
Para el próximo capítulo si habrá humor, por cierto, voy a llegar hasta el N° 25. Lo siento, es que ya me estoy quedando sin ideas, además tengo que ponerle atención a "Sin Fronteras". En fin, hasta el próximo capítulo.
