Menos mal que nadie pidió la letra de la canción porque hubiera tenido que escribirla para poder sacarla a la luz, en fin, que bueno que no sucedió.

Repuesta para RacingLight: Si, en su mayoría están relacionadas con sexo, se nota que han cambiado muchísimo a como era antes. Pero si te ayuda, aun puedes confiar en el Malianteo a pesar de que también se ha vuelto más explícito. Aunque por un lado, está bien, originalmente ese género es de la calle así que por lo tanto yo no me quejaría. Y por otra parte, aún hay canciones románticas que no hablan de sexo, solo es cuestión de buscar bien hasta encontrar… cosa que se tomaría su tiempo pero valdría la pena. Ahora, para concluir, aun me sigue gustando el género pues lo escuchaba desde que solo era un pequeño niño y fue lo que me ayudó a crecer y ser lo que soy hoy en día… bueno, casi todo.

Pero mejor no sigo dando explicaciones porque si no jamás comenzare con el capítulo, ahí se los dejo, disfrútenlo.


El día de hoy Derpy se encontraba arreglando la correspondencia que tenía que entregar, pero no estaba sola, en esta oportunidad Pinkie Pie la iba a acompañar pues la pegaso se lo había pedido ya que eran muchos los destinos a visitar para llevar la mencionada correspondencia.

— Oye, Derpy, ¿por qué tienes más trabajo de lo normal? — preguntó Pinkie Pie con curiosidad.

— Bueno…

FLASHBACK

Derpy se encontraba con su jefe, estaban en un partido de Póker, el ganador tendría un día libre mientras que el perdedor haría el doble de trabajo.

Lo siento, Derpy, pero temo decirte que gané yo — anunció el jefe de la pegaso — ¿Qué te pasó? Estabas mejorando.

Es que no sé qué salió mal — contestó Derpy.

FIN DE FLASHBACK

— No importa, vamos a entregar el correo — aseguró Pinkie Pie después de oír la pequeña historia de la pony cartera.

Dicho eso, Pinkie y Derpy se pusieron en marcha. Las entregas se estaban haciendo con total normalidad, hasta que de la nada apareció un portal y acto seguido cayeron tres sujetos.

El primero tenía el cabello azul casi morado y pelaje blanco, la segunda tenía el cabello rojo casi fucsia estirado hacia atrás y mismo pelaje blanco. Y por último, el tercero… este parecía un gato pero a diferencia de uno común, este podía hablar.

— Ay, ay, ay, ay, eso me dolió hasta los huesos — se quejó el felino.

— Oigan, levántense que están pasados de peso — dijo el cabellos necios.

— ¿A quién le dices obesos? — preguntó la chica indignada.

— Oigan, ¿están bien? — se acercó Pinkie Pie.

— ¡Ájale jaleo! ¡Ese caballo puede hablar! — exclamó el felino retrocediendo junto con los otros dos.

Ante eso, Derpy se confundió aún más, pero para no agravar las cosas decidió no decir palabra alguna hasta que fuera necesario.

— Muchachos, ¿recuerdan que recibimos el ataque de…? Ya se me olvidó que Pokemón era — aseguró el cabellos necios mientras ponía su casco en el mentón.

— Sí, ¿qué pasa con eso? — preguntó la chica.

— Pues creo que fue un ataque de tele-transportación y nos mandó a otro mundo — respondió él.

— Eso explica porque nosotros también somos caballos — dedujo el felino.

— Corrección, somos ponies — corrigió el pelos necios.

— ¿De qué hablan? — preguntó Pinkie Pie metiéndose en medio del trío.

Ante esto, los tres extraños dieron un salto y comenzaron a reírse de manera extraña para luego presentarse, aparentemente.

— Prepárense para los problemas y más vale que teman — comenzó la chica.

— No hagan movimientos en falso o lo lamentarán — continuó el pelos necios.

— Para proteger al mundo de la devastación.

— Y unir los pueblos dentro de nuestra nación.

— Para denunciar los males de la verdad y el amor.

— Y así extender nuestro reino hasta Puerto Rico.

— Jessie.

— James Me Me Més.

— El equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz.

— Ríndanse ahora o prepárense para luchar, ahí, manta.

— ¡Meow! ¡Así es! — finalizó el felino.

— ¡Wobofet! — interrumpió el Pokemón azul.

— Sáquese — dijo el felino empujando al Pokemón.

— Que divertido, ¿lo hacen otra vez? — preguntó Pinkie Pie entusiasmada.

Al escuchar eso, el felino, James y Jessie se reunieron para hablar de la situación.

— Algo me dice que se le cayó un tornillo — comentó James.

— Eso no es lo importante, solo piensa si le llevamos esto al jefe — dijo Jessie imaginando una vida llena de lujos.

— Lamento ser el portador de las malas noticias, pero se te está olvidando algo — aseguró el gato.

— ¿Qué cosa? — preguntó Jessie.

— ¡Que no sabemos cómo volver! — exclamó el gato.

— Oigan, si pueden hablar supongo que debe existir la magia aquí, ¿no? — supuso James — Solo tenemos que conseguir a un ser mágico para que nos ayude, luego hacemos nuestra jugada.

— Interesante plan, James, por fin estás usando el cerebro — alagó Jessie de manera poco amable.

Ya acordado el plan, los tres le explicaron un poco lo que estaba pasando a Pinkie. Luego de eso, la pony rosa los llevó con Twilight para que los ayudara con sus problemas mientras que se iba con Derpy para terminar las entregas.

— Bien, solo tengo que colocar esto en su lugar y el portal se abrirá — aseguró Twilight.

En lo que la alicornio colocó la pieza faltante, el artefacto raro inventando por ella comenzó a hacer su trabajo, en poco tiempo el portal comenzó a abrirse.

— Bien, es nuestro turno — murmuró James.

Enseguida el gato sacó una red y atrapó a Twilight, muy fácil… demasiado.

— ¡Sí!, ya tenemos un caballo — anunció Jessie con euforia.

— Es un pony — corrigió James.

— No me contradigas — se quejó Jessie.

Pero inesperadamente para estos tres, Twilight salió de la red usando su tele-transportación.

— ¿Qué pretendían hacer? — preguntó Twilight.

— Tendremos que usar la fuerza — comentó Jessie.

— ¡Órale, florecita de calabaza! — exclamó James lanzando una pokebola — Picotazos de pulguitas, filositas…

Pero como siempre, ese Pokemón se regresó y comenzó a atragantarse a James, quien no dudó en revelar su pensamiento.

— ¡Ahora si te voy a cocinar con papas y chorizo! Jeeeehhh — dijo James tratando de quitarse al Pokemón de encima.

— Deja de besuquearte y ataca — exigió Jessie.

— ¡AH! Ataque empujón — indicó James.

Twilight simplemente esquivó el ataque y tomó al Pokemón hierba para lanzarlo hacia sus atacantes.

— ¡Ay, Mamachita! — gritó James antes de sentir el golpe — Órale, lanza tu fresco aliento de la mañana.

El segundo Pokemón de James obedeció, pero dicho ataque no funcionó pues Twilight sacó su escudo de magia.

— Ahora si me está dando el pálido — comentó el gato.

— No sé quiénes son, pero será mejor que se vayan al lugar al que pertenecen — aseguró Twilight lanzando un rayo contra estos tres.

Al recibir el ataque, directamente salieron disparados hacia el portal.

— Hasta en otro mundo perdemos — se lamentó James.

— Ya no tendré mis aguas termales — siguió Jessie.

— ¿Por qué te gusta tanto el olor a huevo? — preguntó el felino.

— Eso es todos los días — respondió James.

— ¡El equipo Rocket ha sido vencido otra vez! — fue lo que se escuchó mientras el portal los absorbía.

— Que seres tan extraños — comentó Twilight.


¿Y qué les pareció, chatos? Algo corto pero creo que valió la pena, además de que la pc me dio un pequeño susto pero aquí estoy, haciendo todo lo que está en mis manos para entretenerlos gratuitamente.

Siguiente y último capítulo, no se lo pueden perder pues ese si va a ser largo, obvio como casi todos los finales que he hecho. En fin, nos vemos, mantos.