Holaaa, a Naruto y Hinata les tocó doble, espero que les guste :333 es cortito pero bonito, el ultimo capitulo chachachaaaaan lo traeré el lunes, porque mañana es día del padre! felicidades a todos sus papis x3
Los personajes no me pertenecen.
Conociéndote
(Naruto y Hinata 2)
Una tarde cálida del mes de agosto, el rubio Naruto Uzumaki llegó a su hogar, un olor dulzón inundó sus fosas nasales, harina recién horneada combinada con pasas y mermelada.
La sonrisa de oreja a oreja; galletas recién horneadas
Entró a la residencia, en la pequeña casa donde vivía, apenas tres cuartos, una sala y cocina modestas, un baño pequeño, la dulce Hinata llenó todo con su presencia, convirtiéndola en la más lujosa de las mansiones.
Naruto se acercó cauteloso a la fuente del aroma, la cocina, se adentró, ahí, frente al horno la mujer de su vida, el largo pelo azulado sujeto en una cola, un delantal rosado cubriendo la abultada barriga, seis meses de embarazo.
-¿Qué haces?- preguntó Naruto sorprendiéndola, Hinata tiró la charola vacía al piso
-Sólo horneo galletas, Naruto-kun- respondió
Con ojos expectantes, tomó una, deliciosa.
-Eres la mejor esposa del mundo- afirmó y recordó ese día, en esa boba misión, rememoró el "serás una buena esposa algún día.
Hinata le acarició el rubio pelo, mientras comía, miró sus ojos, azules órbitas poseedoras del mas especial don, transportarla a la luna, sin regreso, un hijo y otro en camino, quince años después y aun volvería a dar la vida por él.
La dulce mujer posó una de sus manos sobre la mejilla de su esposo, el la tomó en acto reflejo.
Con dulces caricias Naruto se envolvió en el aura de ella, la vulnerabilidad, la pureza, el complemento, un ángel, los sentimientos más intensos, cual frágil reliquia la cargó en brazos llevándola al sofá.
-Ojalá este bebé sea como tú- anheló sentándose y a ella encima de su regazo –Con Boruto tenemos suficiente sangre Uzumaki- suspiró meneando la cabeza
-En realidad, creo que será una niña- susurró Hinata en el oído de su marido –No podremos cumplirle la promesa a Boruto- indicó e imaginó a la pequeña criatura, su primogénito decepcionado.
-No lo creo, una niña igual a ti, tanta perfección es imposible- negó Naruto con la mano en el mentón.
Hinata sonrió suavemente, un portazo suave la sacó del sueño.
-¡Mami!- gritó Boruto corriendo, apresurado a las dulces caricias de su madre
Naruto lo detuvo bruscamente, colocando un brazo.
-Hey, hey, sabes que no debes ser brusco con tu mamá- regañó
-Yo jamás dañaría a mi hermanita- afirmó el pequeño niño de cinco años
-¿Qué has dicho? ¿Quién te lo dijo?- preguntó la madre sorprendida
-La tía Sakura, estuve jugando con Sarada y se le escapó- confesó Boruto rascando su cabeza
Ambos padres se miraron, una sonrisa cómplice se dibujó en sus rostros.
-Tanta perfección es posible- reafirmó Naruto pasando el brazo por la espalda de Hinata
-¡No las toques! ¡Eres demasiado grande!- bufó Boruto empujando bruscamente a su padre, rodeando a la pálida chica con sus brazos, protegiendo el gran bulto en sus entrañas.
El Hokage rió " De tal padre, tal astilla"
