Bueno yo soy extremadamente nueva XD y quisiera que leyeran este fic que hice de Hellsing, que no se si les vaya a gustar / Hellsing no me pertenece, Hellsing y como todos sus personajes le pertenecen a Kota Hirano. La trama es mia ._./ algunos sucesos los saque del manga anime y un AluSeras *baba* bueno yo no se controlar mucho la personalidad de Alucard asi que tratare de dar lo mejor de mi… ._. no soy muy buena colocando los nombres a los capítulos e.e creo que se desvían mucho e-e,creo que también mi sentido del humor se ha atrofiado ._. creo que escribo algo confuso T-T
Seras Victoria vagaba por su pequeña habitación, hasta que decidió dormir en su "cama"…Se quedo completamente dormida; bajo la tapa de su féretro ya que se había hecho de día y no quería que ningún rayo de sol rebelde entrara por los espesos muros de piedra pesada. Seras tenia la misma pesadilla, con la muerte de sus padres, su transformación y siempre terminaba con un estúpido sueño donde aparecía su amo y le decía que la amaba pero ella sabia bien que su amo solo la veía como una niñita que tenia que cumplir sus ordenes algo que le molestaba…Sintió unos toques en su mejilla oía su sobre nombre.
—Eh ¿Chica policía? ¡Despierta! Tenemos una misión no me hagas llamar a Integra.—Era su maestro había tenido la osadía de entrar en su habitación.
—Ma…maestro déjeme tranquila tengo mucho sueño.—Decía la rubia pasando su mano por sus ojos.
—Entonces si no despiertas, tomaré tu sangre drenándote completamente y dejándote morir.—La sonrisa del vampiro mayor se amplio.
—¡TRANQUILO! —Dijo la rubia despertándose rápidamente.—¡No es necesario drenarme!
—Si no te apuras Integra nos usara como blancos.— Dijo el vampiro alborotándole el cabello.
—Claro…claro.—Dijo bostezando, se levanto de su féretro.— Amo…Yo... ¡desearía que saliera de mi habitación!...Si no quiere que lo use yo a usted como un blanco.—dijo amenazante pero a la vez timida-
—Uhm. Así te gusta jugar chica policía.—Pasó sus largos dedos por la barbilla de la draculina, notando que su discípula se sonrojo.
—¡MAESTRO! —Dijo sacándolo de su habitación.
A veces su maestro llegaba a rozar a lo insoportable pero aun así, a la draculina le gustaba que fuera insoportable y sus sentimientos de egolatría. Después de haberse cambiado a su usual uniforme de color azul que había usado durante dos años de Servicios en Hellsing; se dio cuenta que estaba la cubeta con la bolsa de sangre medica,a pesar de esos dos años ella se negaba a beber sangre, cerro la puerta de su habitación y salio corriendo. Ya se le hacia tarde. Llego a la oficina de Sir Integra Hellsing tropezó con la puerta como se costumbre.
—Sir Integra.—Hizo una reverencia.—Disculpe la tardanza.
—Evitando tomar sangre de nuevo ¿No es cierto?—Replicó la joven de unos 25 años mas o menos.
—Lo… siento Sir Integra.—Dijo bajando la cabeza
—Bueno…Sin mas demora ¿Ya nos podría decir cual es la misión, Integra? —Dijo el vampiro con fastidio.
—Pues al sur de Cheddar han habido ciertos ataques de Ghouls y Freaks, y seria muy riesgoso mandar a un equipo de humanos, serian la cena. –Dijo la rubia a de ojos azules.
—Como sea.—Dijo el nosferatu desapareciendo.
—Claro, Sir Integra.—Hizo otra reverencia la señorita de uniforme azul.
Mientras en la misión
Los pensamientos de Seras volaban ¿por qué mi maestro querrá mas a Sir Integra que a mi? ¿Acaso él sentía lo mismo que ella? O solo la seguía viendo como una niña pequeña, no evito soltar un suspiro, que termino llamando la atención de su amo.
—Así que es eso lo que piensas.—Murmuró el vampiro de lentes naranjas.
— ¿Dijo algo maestro?—Dijo la rubia colocando su delicada mano en el hombro de su amo.
—Nada que le importe a una Draculina.—Dijo el vampiro de rojo algo molesto.
—Maestro…—Alucard nunca había usado ese tono con Seras, el comportamiento de su amo la hizo sentir mal.— ¿Esta bien?
— ¡Que si!. Por qué simplemente no te quedas con Walter ¡Lo único que haces es estorbar!—Gritó. Haciendo que su discípula se pusiera triste.
Seras tomo su harckonnen, y empezó con su misión estaba molesta y a la vez triste haciendo que sus pupilas se dilataran por la adrenalina; no se daba cuenta que disparaba sin control
Alucard apareció a su lado y le susurro al oído
Deberías concentrarte en los FREAKS …
Así que este es el famoso "Escuadrón de vampiros de Hellsing"—dijo la peliazul colocando su brazo en el hombro del chico.— Disculpen mis malos modales. Soy Stefania y él, es mi amigo Mark.
—Dejen sus formalidades me dan sueño.—Dijo Seras apuntando con su arma.
Alucard miro con algo de impresión a su draculina y disparo al corazón de la mujer de cabello azul
—Solo parloteos...
—Es mi turno... —Dijo la rubia lanzando un disparo a la cabeza del tal Mark.—Poca cosa. No me divirtieron ni un poco.
— Chica policía ¿Estas bien? Esa no es tu actitud ¿Qué te han hecho? –dijo burlándose-
—Pregúntese a usted mismo.—Respondió la chica.— Yo le daré el informe a Sir Integra.—Dijo tomando un teléfono satélital.— Sir Integra…Los objetivos fueron destruidos ¿Permiso para regresar?
—Permiso aceptado.—Dijo la Hellsing-
—Amo me puede llevar a la mansión se lo agradecería.—Dijo la chica tomándole la mano al vampiro.
—Claro draculina.—Dijo el vampiro mientras se convertía en un enjambre de bichos que se dirigía a la mansión.
Seras bajó lo más rápido que pudo hacía su habitación ansiando tomar la sangre que había dejado, entró a su habitación tomó la bolsa de sangre medica y le clavó los pequeños colmillos
—Así que la "Señorita no bebo sangre porque eso es asqueroso" Es una desquiciada por la sangre.—Alucard apareció en la habitación burlándose y aplaudiendo.
—¡Ma-maestro me ha asustado!.—Dijo la draculina pasando su mano por la comisura de sus labios llenos de sangre.
—¿A sí? Te venia a preguntar si…—dijo el vampiro desapareciendo y apareciendo detrás de su draculina.—Si querías dar un paseo, ya que nos hemos librado de las misiones por unas semanas.—Susurro pasando su brazos alrededor de la cintura de Victoria.
—¡déjeme!.—Dijo mientras intentaba separarse de él.
—Vamos, dime. Te esta encantando que yo te tenga mis brazos en tu cintura… ¿No, chica policía? —Alucard susurro en el oído de su discípula haciendo que esta se estremeciera-
Seras golpeo en el estomago de su maestro, intento agarrarlo del cuello pero este desapareció…
Adiós amo…
