En este capítulo, se verán un poco más de Aluseras. Porque me estaba dando cuenta de que me estaba centrando mucho en las hijas adoptivas de Integra y no tanto en la pareja jujuú. También tenía una pregunta ¿Qué les parecería si Integra tuviera interés amoroso?
Integra les había encargado a los vampiros de la mansión que descifraran la razón por la cual Lilith se había puesto tan mal, era algo que le sacaría canas verdes a la Hellsing. La salud de la niña le llenaba de preocupación a todos mejor dicho; Seras logro sin problemas deshacer las ilusiones que el subconsciente de Lil creaba, no era muy difícil, pues, esa era una de sus grandes habilidades. Alucard la veía a través de sus lentes anaranjados, sentado en un sillón con un libro entre sus blancas manos: Pasaba con delicadeza cada una de las paginas que "terminaba" de leer, aquel libro casi se lo sabia de memoria.
Walter irrumpió en la habitación haciendo que Victoria se girara a verlo y le asintiera para terminara de pasar a dejar la sangre medica. Luego se retiró dejándolos nuevamente solos. La draculina abrazo sus piernas y pegó la frente a sus rodilla, mientras suspiraba sonoramente; cosa que por alguna razón molesto a su amo.
—Fastidias mi lectura, draculina. —Seras se encogió de hombros y apretó más fuerte a sus piernas. En otro momento Alucard pasaría completamente de lo que ella hacia pero tenía ganas de molestarla, le gustaba verle con el tono rosáceo con el que tornaban sus mejillas. Ladeo la cabeza ¡Era estúpido! Tanto tiempo con la draculina ¿lo draculinizaría? Mordió su lengua a tan absurda idea.
La niña se empezó a estremecer furiosamente, sin abrir los ojos. El ambiente se volvió frio y aparecían pequeñas motitas de lo que parecía ser copitos de nieve. Los vampiros fruncieron los ceños sin ganas de verse.
—Bueno… Bueno ¿Pero qué tenemos aquí? La enamorada del conde —Aquella voz era muy familiar para el vampiro mayor en el sillón, que pudo sentir que todo empezó a ir mucho más lento. — ¡Oh! Al menos a ti no te infectó con sus mentiras ¿Pero qué es lo que estoy viendo en tu lindo y frágil cuello, niña? ¡No puede ser! Pero si ya te ha mordido… ¿Bautizo de sangre? —Alucard gruñó hacía Lil. Estuvo a punto de atravesarla su pecho con su mano de no ser por Seras que desvió sus brazos cruzándolos. La chica policía negó, dando a entender que no le afectaría lo que la voz familiar de Alucard decía.
Todo quedó en silencio por unos minutos. Hasta que la voz que surgía de la niña carraspeó y volvió a hablar.
— ¿Quieren escuchar una historia? En realidad, me importa muy poco lo que piensen ambos. Mucho tiempo después de que el Conde, ahora… ¿Cómo es tu nuevo nombre? Oh, cierto "Alucard" Pero que nombre menos original —En el rostro de Lilith se dibujo una sonrisa. — Fuese obligado a trabajar con mi gran a amigo Van Hellsing. Volví con mi amado John, creo que ya tu niñata debe imaginarse quien soy ¿No? Como seguía, viviendo una placida vida que no me duro mucho —Su voz se volvió más grave, como si estuviese molesta. Seras elevó las cejas hacia su amo, el cual echaba chispas por los ojos y soltaba varias malas palabras del idioma que hace mucho tiempo no hablaba. — Tras las secuelas de mi infección era mucho más susceptible a las enfermedades, pasaba mucho tiempo en cama… Pero eso no fue un impedimento para quedar en cinta, empeore y morí. El pobre John no pudo con tanto y el día de nuestro aniversario se suicido. Por alguna extraña razón, estando muerta podía sentir más no me podía mover pero mi mente volaba por todos lados; estuve presente cuando tu querida Integra fue atacada por su despreciable tío y cuando su sangre llegó a tus pies… Tú niña, quizás te preguntas de qué fue mi bebé… Bueno, aun estando muerta, mi vientre crecía y crecía gracias a los del Millenium. Esta pequeña que logran ver se les parecerá mucho a alguien, sobre todo a ti Alucard. Pero el mas sorprendente seria… —El aura se desvanecía y la de Lil se volvía mucho más fuerte. — ¡YO SEGUIRE GRABANDO MI DOLOR EN TI, Seras Victoria! —Lo último solo lo logro escuchar Seras, un escalofríos le recorrió por la espalda dejándola fría ante su maestro.
Dejaron a Lil, ya había despertado y se encontraba mucho mejor que antes, Alexa y Pip le hacían compañía mientras los vampiros, bueno, mejor dicho Seras hablaba con Integra. Contándole con lujo de detalles du encuentro con su nuevo enemigo. La Hellsing estaba a punto de arrancar cada uno de sus cabellos ¿Lilith era hija de los Harker? Esto cada vez se volvía una locura pero el contenido de las cajas se lo confirmaban y no sólo era Lilith también había un segundo ¿Sería Alexa? Guardaba más parecido con John por su cabello negro.
— ¡Cómo demonios me dices qué no te acuerdas nada! —Vociferó Integra a Alexa que recién entraba a la oficina. La pelinegra sólo recordaba lo que sus padres le habían dicho. La cabeza de Integra se llenó de pesadas dudas. — Por… ¿He dado mi apellido a las espías del Millenium? ¡Respóndeme! —La mano de Integra estuvo en lo alto apunto de dar una fuerte cachetada a la mejilla de Alexa, Pip detuvo a la peliplata e hizo que se fuera a ver a Lilith.
—Jefa. NO sabemos nada, absolutamente nada de la situación. Es muy delicada, lo sé; demasiado pero ha de tener una explicación. Algo que he descubierto dando mis servicios a su organización que caza demonios es que las explicaciones se dan de una manera confusa, pero, lo que sea se acepta ¿No es así? Usted adora a esas niñas. Sólo falta que urge más en esas cajas del demonio. —Le guiño su único ojo y salió en rumbo a la habitación de Lil.
Seras estaba a punto de romper en llanto. Mina no mentía con sus últimas palabras, cada y una de sus enfermedades pasaba por ella, tumbándola, cada una más grave que la otra; hasta llegar a la primera vez que su vientre se hinchó. Las emociones afloraban en Victoria, la felicidad la podía sentir y así como cuando lo perdió.
Tumbada en el féretro esperando que las visiones acabaran. Del otro lado se encontraba Alucard en su trono hirviendo en una bruma, donde apenas le lograban diferenciar sus facciones; Asquerosa Wilhelmina, saboreo su nombre en su mente.
—Es mejor que cuides por lo menos de tu Draculina. A no ser que quieras que pierda los estribos y empiece a hacer estragos con ella, amor mío. Mi amado conde. —Su risa sonó chillona en su cabeza. Inmediatamente apareció en la habitación de la chica draculina. Al verla sentada de cuclillas abrazando sus piernas y sollozando, sintió la mayor impotencia, no se podía igualar a la vez que separaron a la Harker de él pero hizo que su cabeza se llenará de ideas de como calmar a la chica policía.
—Seras… —Murmuro, obviamente Victoria pudo escuchar dentro de lo que cabe en su dolor. Era una visión que no podía deshacer igual que a una ilusión; los poderes de Mina se igualaban a lo de su maestro, sólo que estaban más llenos de amargura. Y eso era increíble. –Seras Victoria. —Dijo con más fuerza. La cargo en sus brazos y se sentó junto con ella en su féretro con su espalda recargada en la pared de piedra grises. La acunaba entre sus brazos, así como cuando la obligaba a tomar la sangre médica. Las voces de Mina cesaron.
El sol se roció con escasos rayos el techo de la Mansión, detrás de una nube encapotada que osaba tapar su esplendor y los vampiros habían quedado plácidamente dormidos.
¿Y qué tal? ¿Qué les pareció Mina? O polDios se que esta un poco corto. Se que nadie me ha pedido una explicación por la cual no había subido nada, pero igual la doy porque soy una alzada bulde e' lo malandra. Okno.
Tenía un fallo de inspiración, habían muchas ideas en mi cabeza y necesitaba un empujón para que estuvieran un poco más claros. También quería mejorar mi forma de narrar los hechos, estuve buscando y me quedé en las mismas. Soy un poquito bruta xd. Y creo que sigo teniendo ese problema desde que empecé a escribir que me confunda y termine narrando una loquetera. No sé si me entendí pero era algo que tenía que dejar salir de mí para ver si lograba tener un consejillo :3 Espero que les haya gustado ;D
