Aquí otro capitulillo :3


El sello de la sección XIII estaba aplastado en la parte trasera de una hoja. La carta fue deslizada por la mano derecha de Walter por el escritorio de la Hellsing, Integra se dio un momento para terminar de leer uno de los tantos papeles que debía leer todos los días; aparto el papel hacia la izquierda con los papeles ya leídos y sus ojos pasearon por el sello de Iscariote, apoyó su cabeza sobre sus manos, suspiro sonoramente y masajeó sus sienes por quinta vez en el día.

—En los mejores momentos, siempre tienen que llegar este tipo de cartas… —Bufó con sarcasmo.

En el jardín se encontraba el hombre que se había contratado para ese trabajo, y Lilith, Alexa y Pip lo fueron a recibir. Pero unos segundos antes de que su auto llegara como normalmente pasaba Pip y Alexa se pusieron a pelear mientras Lil no podía hacer nada porque estaba en una silla de ruedas y con una sombrilla para que obviamente los rayos del sol no tocaran su piel ¿O si no para qué más funcionaria una sombrilla? La castaña sonreía, era feliz de poder estar afuera y ver como sus amigos peleaban y no se preocupaban tanto por ella como pasaba hace unas semanas atrás.

Integra en su oficina, volvía a leer la carta con una vena brotada en su frente y con un nivel de frustración más de lo normal, arrugo el papel con ambas manos y lo quemó con el encendedor; con la llama que se avivaba encendió un puro y luego tomó por una esquina que aun no ardía y lo lanzó en su papelera. Melody, la que se encargaba de los asuntos de la casa cuando Walter debía salir ña veía de una forma que transmitía paz. Pero eso no calmó a la cabeza de la familia Hellsing.

Tocaron muchas veces la puerta y después entraron el francés y las primas, peleándose; como siempre. Integra intentó dedicarle una sonrisa a Lilith, ya las cosas entre ellas se habían arreglado. Aunque había sido un poco difícil entender toda la situación que se vivía dentro de los muros de la Mansión Hellsing.

Lilith había recién reaccionado y se encontraba muy débil, eran los días de paces entre Alexa y Bernadotte. Cuidaban extremadamente a Lil y ellos eran los que informaban de la situación de salud en la que se encontraba la supuesta hija de Mina Harker. Pero las pruebas que proporcionaban las cajas no lograrían ser contradichas por las palabras de la recién descubierta Harker.

Había llegado la noche y Seras acompañaba a Integra hacia la habitación de las niñas. Victoria paró a mitad de camino e Integra la miró con el rabillo del ojo con el ceño fruncido.

— ¿Qué ocurre, Victoria? —Seras miraba el resplandeciente piso, como si este le fuera a dar la respuesta que ella estaba buscando. Pero… ¿Qué buscaba? ¿Qué necesitaba saber? —Bueno ¿Piensas hablar o qué? —Volvió a hablar la peliplata.

—Es que… Lilith apenas se despierta…

Fue interrumpida porque Integra levanto su mano, obvio no la golpearía; partiría su mano. Seras la miró esperando que hablara.

—Han pasado dos noches. Ya debe estar bien y, no me importa en que estado este. Ya he esperado mucho su respuesta.

Decir que no le importaba le dio una punzada en la boca del estomago. Lilith le acordaba a ella a esa edad. Pero ella necesitaba una respuesta, debía saber si lo que dijo Wilhelmina era cierto y debía ponerse fuerte de nuevo. Lilith y Alexa la habían ablandado su interior, sobre todo Lil.

—Se lo que piensas, No lo puedes ocultar, Sir Integra. Se lo duro que esto debe estar siendo para ti, estar dudando de la persona con la que más rápido te has encariñado en bastante tiempo es muy difícil… Creo que la entiendo un poco. —Integra tenía muchas ganas de gritarle, ella no sabia nada o eso suponía ella. Suspiro y le dio la espalda a Seras. Siguieron el trayecto en silencio hasta el cuarto.

El momento en que entraron a la habitación de las niñas. Lilith, Alexa y Pip dormían plácidamente. A Seras se le escapo una pequeña risa, a Integra había olvidado por completo que planeaba preguntar. La roca del francés y de Alexa ni se inmutaron en moverse. Sin embargo, Lilith. Se acomodó y bostezó. Enarco las cejas al verlas a ambas en su habitación. No entendía que pasaba ¿Cuánto había dormido? Sonrió y abrió la boca para empezar a conversar con ella.

—Ma…

—Cállate. —Dijo rápidamente, Seras volteo a mirarla violentamente. — ¿Desde hace cuánto sabias qué eras hija del enemigo?

—Sir…

— ¡Tú, también te callas!

—No sabemos eso… —Murmuro Seras.

La cara de Lilith se contrajo por el dolor que venía de su cabeza, la Hellsing tropezó con sus pies cuando dio un paso hacia adelante para acercarse a la niña. La niña llevo sus manos a a cabeza y cerró los ojos fuertemente pero luego los abrió.

—Lil… Lil... Lil…—La voz no era la de la castaña.

—Ahora no por favor. —Dijo Seras, recordando la última vez que pasó eso.

— ¿Qué más podías imaginar tú de mi hermana? —La voz era mucho más clara. Victoria e Integra se vieron confundidas. Entonces no era Alexa. —Pero yo explicaré todo… Ella no recuerda nada y punto. Así que ella no es culpable de nada y tampoco esa holgazana que tiene los pies en la cabeza de ese tuerto. No lo recuerdan y punto. Así que deja de fastidiar, Hellsing.

El jardinero se quedó viéndolos a todos con una sonrisa incomoda esperando que uno de ellos volviera a hablar. Cada uno salió de su trance, y se quedaron viendo al hombre que llevaba unos lentes que se resbalaban por el puente de su nariz respingada, llevaba el uniforme que Walter le había dado hacia un momento. Integra lo miró de arriba a bajo, se encogió de hombros.

—Tim Rorscharch, un gusto en conocerla Jefa.

—Hey hey hey. Así le digo yo. Así que búsquese otra forma de decirle a la jefa. —Pip dejó de pelear con Alexa solo para decir eso pero luego volvió a su rutina.

—Amo… ¿Crees qué funcione? —Dijo Seras rascando las orejas de Baskerville. El perro movió sus orejas y abrió y cerró sus seis ojos uno por uno. Seras sonrió, esperando a que Alucard respondiera.

— Y si no funcionara que más da. El punto es que Integra se case y engendre a un hijo, no que los adopte. Si esto sigue terminaré siendo controlado mucho por las niñatas de Integra. —Caminó hacia el féretro donde estaba Seras y se sentó junto con ella. — Aun sigo sin comprender como este demonio vulnerable a cuatro personas. —Acarició la cabeza del perro, y eso tomó por sorpresa a Barkerville.

Integra despacho a Tim junto con los tres que lo trajeron. Walter entró un poco después. E Integra por fin pudo contarle lo que decía aquella carta.

"Querida y protestante Integra,

¿Y otra vez la organización de los caballeros protestantes adquirieron dos nuevos engendros? No me sorprende, pronto tendremos que exorcizar a la Mansión Hellsing. ¿Pero qué se puede pedir de una muchachita, falta de cariño? también me he enterado de que les has dado tu apellido y que te resultó el tiro por la culata.

Con cariño desde Iscariote, Sección Maxwell"

La carta no decía gran cosa sólo era una pequeña advertencia o así lo había tomado Integra. Iscariote se caracterizaba por matar a los demonios, vampiros y todo lo que se incline a lo oscuro por ser lo que son y no por lo que hacen. Eso enfureció a la Hellsing.