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✞ ¿Puedes salvar mi alma rota?
¿Vas a esperar por mí? ✞ .
Ichimstsu tuvo una pesadilla.
No era la gran cosa. No era tan importante. Y para ser franco ni siquiera lo pudo recordar al despertar. Pero cuando se levantó, lloro.
Procuro hacerlo despacio y sin emitir ningún sonido que lo delatara y despertara a sus hermanos, no sabía porque era que lloraba y se sentía más que estúpido haciéndolo. El pecho le dolía, también los ojos y la cabeza, tenía sueño y aun así pensaba que no sería capaz de dormir en lo que quedara de la noche, tampoco quería hacerlo.
Volvió a llenar sus pulmones y se estiro hasta tomar el SmartPhone de Totty, maldijo en silencio al quedarse medio ciego gracias al brillo del teléfono. Cerró lo ojos con fuerza, trato de nuevo de ver la pequeña pantalla donde pudo distinguir la hora, eran un poco más de las 3 de la mañana.
Dejo el teléfono en su sitio y trato de levantarse, no pudo. Las piernas le flaquearon en seguida, el cuerpo le temblaba por competo y un sabor metálico bajo a su boca tocando sus labios.
Levemente levanto la mano hasta tocar su mejilla en donde muy cerca de la comisura de la boca sintió un ardor y una línea recta. Al tocarla su cabeza punzo.
Apretó el entrecejo y jadeo.
En ese momento sintió que algo lo estaba viendo desde la ventana de la habitación.
¿Qué mierda...?, pensó
Como pudo pateo, y logro levantarse con las piernas hechas un lio de temblores, dejo un asco en su lugar del futon.
La cabeza le dolía un carajo, y se había comenzado a marear terriblemente, tenía el sabor de la sangre rozándole los labios, tomo su cabeza entre sus manos y rápidamente su cuerpo se deslizo al suelo dejándolo de rodillas lejos un poco lejos de sus hermanos todavía dormidos.
El aire le comenzó a faltar y la jaqueca comenzó a incrementarse más y más, las paredes parecían cerrarse a su alrededor y de repente parecía que solo se encontraba el en aquella habitación obscura.
Jadeo de forma más audible y lastimosa, se apresuró a abrir los ojos encontrándose con eso. Un charco rojo obscuro enorme a su lado, y encima de este, 5 cuerpos, cubrió su boca con su mano para no gritar.
Sus hermanos estaban muertos.
Con un corte que les atravesaba todo el pecho y dejaban a la vista sus viseras
Sus ojos casi se descolocaban de su lugar, su cuerpo entero se sintió completamente débil, le dolió el estómago y tuvo ganas de vomitar mientras las lágrimas regresaban a sus ojos.
Un peso en su mano libre lo hicieron voltear hacia ella
"¿Una... oz?"
Atrás de él sonó una voz, una voz familiar...
-Los mataste Ichimatsu. Tú los mataste.
Con dolor y miedo giro el cuello... hay estaba, un hombre de una complexión delgada, vestido con un traje azul parecido al que él y sus hermanos solían usar, él mantenía una sonrisa socarrona con colmillos afilados que sobresalían de ella mientras la mayoría de su rostro se ocultaba en la obscuridad.
-Tú los mataste.- repitió.
El cuarto Matsuno se sintió desvanecer, esa cosa, ese demonio se acercaba a paso lento a él disfrutando como Ichimatsu se estremecía a cada paso que daba.
-Tsk.-
Estaba tan solo a un par de pasos cuando se detuvo en seco y chasqueo la lengua.
Ichimatsu seguía muriendo, casi de una forma literal, del miedo aun cuando vio al demonio detenerse y desaparecer.
Antes de que se diera cuenta una mano tomo la Ichimatsu, tembló e intento apartarla de un manotazo, pero tan rápido como aquella sensación asfixiante había aparecido se desvaneció.
-... ¿Estás bien, Ichimatsu?-El tonto hermano que siempre dormía a su lado se había despertado, le miraba preocupado y cansado a la vez. Karamatsu se levantó un poco más dormido que despierto. Era extraño oírlo hablar sin sus estúpidas frases en inglés, tanto como era verlo serio.
Ichi solo movió la cabeza diciéndole que no. Definitivamente no estaba bien.
Se estaba volviendo un jodido loco.
Un maldito loco con alucinaciones.
Y ahora más que nunca se encontraba completamente indefenso. Frente al estúpido de Kusomatsu. Joder.
El mayor había acomodado el futon de nuevo y esponjado la almohada de Ichimatsu, después se sentó con las piernas cruzadas y palpo el lugar en donde debería estar dormido el cuarto de los hermanos.
-Ven. - El menor le miro extrañado y desconfiado.- Tienes miedo, ¿no?, ven, te voy a cantar.
Joder, joder y joder.
¿Acaso se estaba burlando?
Claro, él siempre lo trataba como una mierda, y ahora que se encontraba así Karamatsu había aprovechado ¿no?
Ja, se lo merecía Una sonrisa amarga se formó en su rostro
-¿Es gracioso, Karamatsu?-
-¿Eh?
-¿Es gracioso burlarse así de mí? ¿Te diviertes? ¿Qué pretendes hacer ahora? ¿Tratarme como un bebe? ¿Decirles a los demás como me estoy cagando del miedo? ¿O pretendes mantenerlo en secreto y amenazarme con ello?
Karamatsu le miraba serio, el sueño se había ido de sus ojos. –Ichimatsu, ¿Por qué piensas que haría algo así?
Ichimatsu rio
-Joder, ¿es enserio Karamatsu?, soy una mierda y un hijo de puta contigo. Estoy llorando y cagandome del miedo, ¿acaso eres idiota? Cualquiera aprovecharía para vengarse
Karamatsu no dijo nada, simplemente se levanto en silencio mientras, el cuarto Matsuno miraba fijamente hacia el suelo.
-¿Eres amable conmigo porque se supone que debes serlo?- continuo Ichimatsu- Maldición, ¿Finges quererme y ser amable conmigo porque soy tu hermano? En verdad tú me odias ¿verda-...?
-Ichimatsu, cállate.
El mencionado tembló, la voz de su hermano se oía molesta, ¿acaso había acertado?
-No, joder, no. ¿Cómo puedes si quiera pensar así?- dijo gritándole en susurros para no despertar a sus otros hermanos, su mano se dirigió a la cintura de Ichi para apretarlo contra él.- No te odio. Nunca lo hare, ni podría hacerlo. Te amo, Ichimatsu.
¿A-amor? El corazón de Ichimatsu latió como si hubiera estando corriendo un maratón y su cara se volvió roja
-Karamatsu...
- Y no. No lo hago porque eres mi hermano o porque deba hacerlo, te quiero por ser tu Ichimatsu.- Le dijo levemente sobando su espalda, tanto la voz del mayor como sus caricias le daban seguridad.
-Además, cuando tienes pesadillas pareces un lindo gatito asustado, no puedo evitar consolar a mi Little bro cuando esta así...AGGH.-
Ichimatsutuvo que golpear a Karamatsu en el estómago, se lo había ganado.
Littlebro
Hermano...
¿Desde cuándo esas palabras...me molestan tanto?
Ambos volvieron al futon, Karamatsu seguía con una leve mueca de dolor y con su cara de idiota, Ichimatsu por su parte seguía sintiendo las mejillas calientes y húmedas por llorar como estúpido.
Tal vez aún no he despertado y todo esto es un sueño de mierda se dijo mentalmente. Ichimatsu abrazó a su hermano, Karamatsu sonrió y correspondió enseguida, mientras ambos caían dormidos en los brazos del otro.
Esa noche había sido algo especial.
Esa fue la primera vez que sintió palpitar su corazón tan fuerte y rápido como le era posible. Además que esa había sido la primera de muchas y muchas pesadillas que más adelante tendría.
Ninguna de las dos cosas era algo agradable.
Supo que algo estaba mal e iba a estar peor desde ese día.
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Desde esa noche, habían pasado ya 6 meses y 6 días.
Ahora lo que se le dificultaba a Ichimatsu no era recordar las pesadillas si no olvidarlas. Todas las noches, aunque se escondiera en los brazos de su hermano mayor (cosa que sirvió al principio) , sentía la presencia de aquel demonio rojo que le miraba desde la ventana de su habitación y de sus propios sueños.
Y ahora estaba él ahí. Ichimatsu y Karamatsu, solos en casa. ¿Los demás? estaban afuera aún y no volverían hasta entrar ya la madrugada.
Había tenido tiempo.
Miro el rostro de Karamatsu, el imbécil se veía feliz mientras dormía a su lado, sin nada de ropa y con una mano sobre su cadera desnuda.
Al final esto acabo así...
Ichimatsu se estiro hasta llegar a los labios del otro y rozarles.
-Adios, nii- san.
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Karamatsu despertó a eso de las 3 de la mañana al no sentir el cuerpo de su amado hermano entre sus brazos, ¿Estaría en el baño quizá?
Al pensar en Ichimatsu una sonrisa boba nació en su rostro, la noche había sido una literal locura, al fin le había dicho al gatito sus sentimientos y este los acepto, incluso lo habían...lo habían hecho.
La cara del de azul se volvió roja, su mente aun era inocente.
Ahora le esperaba un tiempo de felicidad con su little bro, su lover.
Pero todos estas esperanzas se fueron al carajo cuando vio que debajo de la almohada de Ichimatsu, había una nota.
"Kusomatsunii- san:
Confió en que cuides a Jushymatsu y a los gatos desde ahora. Y no me busques imbécil.
Lo siento y Adiós.
PD: YourLittlebronevertellsyou, but he lovesyou so.
-Ichimatsu"
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Capitulo 3: La noche en que se fue.
N.a:
Hola!~
Dios mio, gracias por sus comentarios, favoritos, follows y esas cosas bellas ;u; que bueno que les guste la historia.
Aunque no he tenido inspiración últimamente y ha salido esto :'I
Pero pueh
En el capítulo siguiente les diré que paso esa noche entre Kara e Ichi 7uu7
Bye bye~
