EL VERDADERO PODER

NOTA: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King

Edward POV

-ven conmigo, te invito a comer- dijo y tomo sus cosas mientras me jalaba de la mano, y una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo ante su tacto.

Al tomar mi mano sentí algo extraño, pero decidí ignorarlo y me deje jalar por ella rumbo a la cafetería. Era bastante extraño ya que ella y yo no teníamos una gran relación como hermanos, es mas ni siquiera como conocidos. Pero era obvio que no me podía negar después del favor que me hizo al apartar a esas chicas de mí.

Llegamos al lugar y la cara de mis hermanos era de confusión, ellos jamás se imaginaron que Bella pudiera tratarme bien, ella desde el principio había mostrado su deseo incontrolable de matarme, o su simple desprecio desde que llego, y ahora me tenia de la mano mientras se dirigía a la mesa para agarrar "nuestros" alimentos.

-y dime ¿Qué quieres comer? – pregunto de manera amable mientras me veía con esos ojos color miel que me intimidaban demasiado.

-no se, supongo que lo que sea – respondí tratando de que mi voz sonara un poco indiferente ante el tema.

-¿Qué te parece esto? – Dijo mostrándome una rebanada de pizza - A muchos humanos les gusta esta cosa, aunque francamente huele espantoso.

-supongo que esta bien, aunque entiendo que desean tener su naturaleza en el anonimato. Creo que al referirte a nosotros como humanos no estas disimulando bien.

-ja buen punto. Entonces ¿Qué mas quieres? – dijo de manera despreocupada.

Me encogí de hombros y empecé a tomar cosas de la mesa. Tome una manzana, una botella de agua natural y el pedazo de piza que me había mostrado antes, vi que Bella veía mi comida con un poco de asco, así que para mejorar un poco el tenso ambiente le dije.

-escoge lo tuyo. – después de mis palabras ella soltó un par de risitas sarcásticas.

-No, gracias yo pasó – dijo con una sonrisa.

Tome la charola con mi comida y antes de que yo la pagara ella rápidamente saco de su bolsillo un billete y lo entrego a la mujer que cobraba la comida.

-Hey, yo iba a pagar. – le dije a manera de reproche.

-yo dije que te invitaba.

-pero no tenias que pagarla tu. –trate de razonar con ella.

-pues una lastima, ya lo hice. Deja de llorar y vamos a una mesa ¿quieres? – me respondió de manera burlona, y por alguna razón supe que era mejor dejar las cosas por la paz.

-ok. Gracias de todos modos.

-vale chico. De nada. – dijo con una linda sonrisa en la boca.

Mientras caminábamos hacia una mesa vacía, vi que mis hermanos tenían una cara de confusión genial. Aunque esa confusión estaba de diferente manera en cada uno. Rose tenia cara de enojo, la cual entendía ya que era bastante protectora (exagerada) en cuanto a mi bienestar. Emmett tenia cara que daba explicar que no entendía nada. Jasper simplemente estaba confundido. Pero lo que mas me extraño fue la cara que tenia mi hermana Alice; en sui rostros había dibujada una sonrisa, lo cual me daba algo de miedo, era la sonrisa que siempre ponía cuando tramaba algo.

Bella camino hacia una mesa vacía y con la elegancia característica de los vampiros se sentó en una de la sillas. Después de tomar uno de los lugares, me miro y me hizo una seña que indicaba que quería que me sentara, tímidamente arrastre la silla y me senté enfrente de ella.

-así que, cuéntame algo de ti. – trato de hacer conversación.

-pues, no se. La verdad no tengo ni idea por donde comenzar. – dije de manera pausada. Su presencia me ponía nerviosa.

-ok, entonces empezare yo ¿Qué te parce?

-si esta bien.

-bueno, por donde empezar. Mi nombre de humana era Isabella Marie Swan, naci en el año de 1905, entonces si calculas mi edad tengo alrededor de 109 años. Aunque fallo como mujer al revelarte mi edad.- después de lo que dijo, empezó a reír y era casi imposible no reír también.

-creo que me perdí del tema. Bueno como te decía, yo vivía en una familia clase media, éramos muy felices además de que éramos una familia pequeña, solo eran mis padres y yo. Bueno cierta noche yo salí a hacer unos encargos que mi madre me pidió que hiciera, aunque debo de aceptar que no era tan tarde.

Iba de regreso a mi casa, entonces unos tipos se me acercaron e intentaron quitarme las pocas joyas que llevaban puestas, me resistí y me hirieron. Es ahí donde me encontró Carlisle, el me llevo a su casa y me transformo, desde ese momento soy inmortal.

-y ¿Qué paso con tus padres? – pregunte asombrado por la historia que me estaba contando.

- ellos creyeron que estaba muerta ya que me buscaron y nunca me encontraron, tiempo después fui a verlos, aunque no me les acerque, pasaron los años y ambos murieron después en un accidente automovilístico, así que fui a su funeral.

- debió ser fuerte para ti ¿no? – le pregunte.

-si lo fue, pero con el tiempo comprendí que eso tenia que pasar en algún momento.

-si supongo que así es la vida.

-bueno deja seguir contándote. Después de unos años con Carlisle llego Esme, era una gran persona y pronto se convirtió en mi madre. Después de unos años llegaron los demás, hasta que llego el momento que me harte de la dieta de sangre animal, y me fui por mi cuenta.

Nada fue tan fácil como yo pensaba, aunque no todo fue tan malo. En mi tiempo como nómada conocí a un vampiro llamado Ethan, el fue muy bueno conmigo y me enseño muchas cosas sobre nuestra historia ya que vivió mucho tiempo en Italia. Lo que mi hizo desistir de la dieta tradicional fue una situación nada agradable, solo lo resumiré en que bebí de alguien que no lo merecía, y creo que hasta ahí es toda mi historia.

Quede impresionado por su historia, pero aun más por esa mirada de melancolía que tenia en sus ojos.

-bien ahora cuéntame sobre ti- dijo de manera interrogante.

Eso si era un conflicto para mi. Yo jamás hablaba de eso, a veces era muy difícil hablarlo con mi familia. Pero con Bella me sentí seguro, y una extraña sensación de confianza.

-no creo que sea una historia muy agradable.- dije tratando de que dejara el tema por la paz.

-creo que podría soportarla.

Tenia que empezar a relatar mi historia, me parecía injusto que ella me cuente su historia y yo no tenga el valor para abrir mi confianza a ella.

-ok. Pues mi nombre real es Edward Anthony Masen, tengo 17 años y fui adoptado a los seis. Mi historia no es muy agradable por la sencilla razón de que fui maltratado por mi padre. El se llamaba igual que yo, y me odiaba por que cuando mi madre Elizabeth me dio a luz ella murió. Algo que debes saber es que mi Masen adoraba a Elizabeth, y en cuanto ella murió nació el odio hacia a mi.

"es fácil saber el por que me odiaba tanto después de lo que acabo de decir. Vivir con Masen era el mismísimo infierno, al parecer al yo matar a su esposa merecía un castigo, y que mejor castigo que el físico. Eran golpizas enorme que me dejaban terriblemente mal, a veces simplemente no llagaba a casa en días pero para mi era mejor así.

Los insultos eran los que mas dolían, por que a pesar de todo era mi padre, casi nunca salía fuera de la casa. El era como mi maestro por eso nunca me llevo a la escuela, a veces no era necesario hacer algo malo, solo me golpeaba por que si.

Bueno tú te imaginaras el resto. El día en que todo acabo. Estaba sumamente ebrio, el no había llegado a casa desde dos días atrás, y me golpeo solo ´por que observaba el retrato de mi madre, la pesadilla empezó, pero algo cambio, pasaban cosas extrañas, por alguna razón Masen siempre me dijo que yo era el engendro de Satán o algo parecido, creo que estaba mas loco de lo normal. Siempre me castigaba encerrándome en el sótano por días enteros, era horrible. – de solo volver a recordarlo me puse nervioso. No tenia ni la mas remota idea de por que le estaba contando mi historia a prácticamente una desconocida.

-¿estas bien? – la voz de Bella me saco de mis pensamientos; pero al alzar la vista y ver sus ojos vi que eran negros.

-este… si. Y ¿tu lo estas? –pregunte con cuidado de no hacerla enojar, ya que con sus ojos negros intimidaba.

-si. Por que no sigues con tu historia.

-ok.- después de ver su mirada supe que era mejor no hacerla enojar. – bueno esa ultima vez me encerró en el sótano, le rogué que me sacara pero me ignoro. Los vecinos escucharon todo el alboroto, al oír mis gritos y los de Masen se asustaron y llamaron a las autoridades, me encontraron el sótano y me llevaron al hospital, después de eso me llevaron a un orfanato. Lo que paso después de eso fue mucho mejor. Un día llegaron Esme y Carlisle a hacernos el chequeo medico a todos los niños, Esme me vio y le guste mucho, y debo de admitir que a mi también, después de unos días llegaron con los chicos y me adoptaron.

La vida fue mucho mejor, supongo que en el cuidado de Masen ya estaría muerto, pero llegaron ellos y me dieron todo para tener una familia y una vida feliz.

-¿Qué paso con Masen? – pregunto Bella con un gruñido poco audible pero lleno de ¿coraje?

-pues lo que se es que fue detenido la tarde que me encontraron en el sótano, al parecer perdió el juicio que pusieron contra el, creo que le dieron 10 años de prisión fue lo mas que el pudo conseguir, le querían dar 25, pero ya sabes el dinero y las influencias pueden hacer.

-eso quiere decir que tiene poco que salió ¿no? – dijo con voz llena de rabia y uin leve toque de preocupación.

-pues supongo que si, pero con siete vampiros cuidándome las espaldas supongo que no tengo de que tener miedo. – dije como broma. Aunque era obvio que si tenía miedo.

-ocho. –la escuche decir de repente con voz contenida.

-¿disculpa? – le dije para que repitiera lo que había dicho. No entendía lo que quería decir.

-somos ocho, no siete. Yo te protegería también. – las palabras las dijo con tal fuerza y decisión que daban un poco de miedo.

-gra…gracias- a penas si pude decir esas palabras sin que se me rompiera la voz.

-de nada. Sabes que lo haría. – dijo viéndome a los ojos. – creo que debemos a ir a clases ¿Qué te toca ahora?.

-me toca comprensión lectora.

-bueno. Me toca gimnasia, nos vemos luego. Fue interesante platicar contigo. – me dijo y esbozo una sonrisa.

-para mi también fue un placer –dije mientras que con delicadeza tomaba su mano y dejaba un beso en ella. No se de donde demonios salió el valor para hacerlo pero se sentía también su piel fría y a la vez tan suave entre mis labios.

-eres extraño Edward, pero me agrada, nos vemos luego- dijo dándome un beso en mi mejilla, y fue la sensación mas gloriosa de todas.

Ella salió de la cafetería con una sonrisa en la cara mientras que yo recogía mis cosas y salía hacia mi clase.

Bella POV

Estaba impresionada con lo que Edward me decía, no podía creer lo que me estaba contando, ¿Cómo un padre puede hacerle eso aun hijo?, ¿Qué clase de monstruo le había tocado como padre a este ángel? ¿Cómo pudo sufrir tanto?

Las preguntas no habían abandonado mi cabeza durante todo el relato de Edward

- La vida fue mucho mejor, supongo que en el cuidado de Masen ya estaría muerto, pero llegaron ellos y me dieron todo para tener una familia y una vida feliz.

Al oír esas palabras sentí que mi muerto corazón se rompía. "al cuidado de Masen ya estaría muerto" "muerto" "MUERTO" esa malditas palabras no dejaban de sonar en mi cabeza. Ahora lo entendía yo no podía concebir mi existencia en un mundo donde el estuviese muerto.

El solo pensarlo me causaba un enorme dolor. Furia, eso era lo que yo sentía hacia Edward Masen al saber cuanto daño le había echo a este chico. Quería matarlo, matarlo de la manera más dolorosa e inhumana posible. Matarlo por lastimar al ángel que estaba sentado frente mí.

-¿Qué paso con Masen? –pregunte tratando de que el odio y enojo no fuese tan notorio.

-pues lo que se es que fue detenido la tarde que me encontraron en el sótano, al parecer perdió el juicio que pusieron contra el, creo que le dieron 10 años de prisión fue lo mas que el pudo conseguir, le querían dar 25, pero ya sabes el dinero y las influencias pueden hacer. –me contesto

-eso quiere decir que tiene poco que salió ¿no? – dije con una nota de preocupación. Ese maldito y estaba libre.

-pues supongo que si, pero con siete vampiros cuidándome las espaldas supongo que no tengo de que tener miedo. – contesto con una ligera sonrisa, pero el miedo estaba ahí, era casi imperceptible, pero estaba ahí.

-ocho. – dije con decisión y a forma de promesa, una que cumpliría con mi vida.

-¿disculpa? –pregunto con asombro en su rostro.

-somos ocho, no siete. Yo te protegería también. –esa era mi promesa, no dejar que nadie mas lo dañara.

-gra…gracias- contesto de manera nerviosa.

-de nada. Sabes que lo haría. – dijo viéndolo a los ojos. – creo que debemos a ir a clases ¿Qué te toca ahora? –pregunte tratando de cambiar de tema para calmarlo un poco

-me toca comprensión lectora.

-bueno. Me toca gimnasia, nos vemos luego. Fue interesante platicar contigo. –le dije, y vaya que había sido interesante.

-para mi también fue un placer –dijo mientras que con delicadeza tomaba mi mano y dejaba un beso en ella. Fue tan extraño sentir sus labios, pero a la vez fue hermoso, sus suaves labios y el calor que emanaba de ellos me hicieron sentir viva por primera vez en mucho tiempo.

-eres extraño Edward, pero me agrada, nos vemos luego- dije mientras le daba un suave beso en su mejilla. Amaba ese contacto, era tan dulce, cálido y delicioso.

Salí de la cafetería hacia el gimnasio, y me prometí a mi misma que nadie mas iba a lastimar a ese pequeño humano, ningún humano o inmortal, y eso me incluía a mi.

Edward POV

Me quede clavado en la cafetería de la escuela como dos minutos antes de que volviera a sonar el timbre, eso fue lo que despertó de mi transe. Definitivamente lo que paso con Bella fue extraño.

Salí de la cafetería prácticamente disparado, se me hacia tarde para mis clases, y perdería la hora. Iba corriendo tratando de no caerme, no quería que mi torpeza me costara un buen golpe y perder mi clase.

Cuando pase por el pasillo que me llevaría a las clases, sentí un fuerte golpe en el pecho, tanto que hizo que me cayera hacia atrás, cuando preste mas atención pude ver que una chica estaba enfrente de mi sentada en el piso sobándose la cabeza.

-Dios, lo siento tanto ¿Estas bien? – le pregunte preocupado. Mi torpeza costo que hubiera lastimado a la chica.

-este… si, discúlpame tu a mi, iba corriendo y no te vi. – dijo de manera apenada.

La ayude a ponerse de pie, y me di cuenta que era mucho mas bajita que yo, y era obvio que el golpe le había dolido mas a ella que a mi.

-pero ¿no te lastime? ¿Estas bien?- pregunte.

.si, no te preocupes.- la vi bien y vi que era una chica muy linda. Era bajita y su piel era bronceada, sus ojos eran de color café muy oscuro casi negros y su cabello era negro y cortado en capas que hacia que se erizara de las puntas aunque su cabello le llegaba por debajo de los hombros.

-¿hacia donde te dirigías? – le pregunte, ya que se veía que era nueva en la escuela.

-ni siquiera lo se, tengo clase de lectura o algo así- pregunto algo nerviosa.

-¿comprensión lectora?

-si, eso es, ¿sabes a donde tengo que ir?

-este si, yo tengo esa clase y estas hacia el lado incorrecto.- le dije tratando de hacer conversación con ella.

-¿podría ir contigo? No tengo ni idea a donde ir- pregunto con una sonrisa tímida.

-claro vamos.

-y ¿Cuál s tu nombre? – pregunto de manera cordial.

-soy Edward Cullen, ¿y tu? – pregunte, ni siquiera sabia quien era.

-soy Aline Black es un gusto conocerte Edward.

Siento la tardanza al actualizar pero espero que les guste este capitulo y como se va desarrollando la historia.

Gracias a todos (as) los que leen la historia y cientos de gracias a los que dejan un comentario, eso me anima mucho a seguir esta historia. Y como siempre digo, pueden dejar comentarios criticas algún consejo todo es aceptable

GRACIAS!

K