EL VERDADERO PODER
NOTA: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King
Bella POV
Veníamos en el auto de Edward y la canción que estaba sonando era muy hermosa, si fuera humana definitivamente ya estaría llorando. Esa canción describía los sentimientos que sentía por ese chico.
Por que como decía la letra, no había nadie que sintiera lo que yo siento por ese frágil humano, el había llegado a salvarme. El era mi maravilla.
-¿estas bien? – su voz me saco de mis pensamientos y me miraba ligeramente mientras conducía.
-si, lo estoy, pero ¿podrías poner la vista en el camino? – le dije por que prácticamente no estaba poniendo atención.
-ok. Supongo que ya me lo esperaba. – contesto el chico poniendo los ojos en blanco.
-¿y eso por que?
-fácil, por que cuando conduzco en compañía de alguien de la familia siempre me reprenden por la velocidad o por que a veces no tengo la vista en el camino. – dijo con una sonrisa. Eso definitivamente me lo esperaba, por el poco tiempo que llevo viviendo en la casa me e dado cuenta de que lo protegen demasiado. Y lo entiendo, supongo que al ser humano es más frágil, y a mi familia eso le preocupaba.
-los entiendo. Conduces muy rápido. Baja la velocidad. – le ordene, ya que iba muy por el limite de velocidad.
-eso no me lo esperaba. Un vampiro temiendo un accidente automovilístico. – dijo en tono sarcástico. – de todas maneras, si me estrello con un árbol lo único que te preocuparía es regresar caminando a casa.
-pero tu no regresarías. Así que ese es el punto. – dije ya enfadada. ¿Como se atrevía a decir semejante estupidez?
-jajá ok, acepto que fue una mala broma.
-pésima para mi gusto chico.
-y ¿Cómo te fue a ti el resto del día? – pregunto, supongo que para cambiar el tema.
-ya sabes. Lo de siempre, en gimnasia me tope con un par de adolescentes hormonales, mi profesor de química dijo lo mismo de siempre. Ya sabes una lata.
-jajaja adolescentes hormonales. – rio por lo bajo.
-¿Qué te hace tanta gracia?
-nada. Ya sabes considerando que yo soy un adolescente "hormonal", no se. Me causa un poco de gracia eso. – dijo con una sonrisa torcida.
-buen punto pequeño humano- dije mientras reía. Era muy fácil charlar con Edward.
-no me llames pequeño humano. Me hace sentir… pequeño – dijo mientras fruncía el ceño.
-bueno. Considerando que soy unas cuantas décadas mayor que tu. A mi me suena apropiado.
-no es apropiado. Es como si yo te llamara. Vampira anciana o Vieja vampira.
-¿vampira anciana? ¿Estas hablando enserio? Pues déjame decirte que hay vampiros mucho más "viejos" que yo – me hice la ofendida. Por que la verdad esta conversación era muy divertida.
-¿Por qué no solo lo dejamos en Edward y Bella?
-me parece bien Edward. – después de que le llame por su nombre recordé algo que haría aun mas divertida la conversación. – oye ¿Qué te parece si mejor te llamo Eddie?
- Dios, no serias tan cruel. Sabes que odio que me llamen así. – dijo con el ceño fruncido. Se veía tan adorable así.
-jajaja sabes que no. Solo que te ves lindo con el ceño fruncido. –la verdad no pensaba decirle eso.
-¿gracias? – me dijo alzando una ceja y ruborizándose.
-diablos, no hagas eso. – deje cuando empecé a sentir el ardor de la sed.
-¿hacer que?
-nada. Solo conduce. – le dije de mal humor. No podía creer que el olor de su sangre siga alterándome así.
Después de eso ninguno de los dos se animo a hablar. Solo se escuchaba de fondo la canción de claro de luna. Y el seguía conduciendo con la mirada puesta en el camino. En menos de 5 minutos estábamos entrando al camino que llevaba a nuestra casa. Y ambos seguíamos sin hablar. Mi garganta empezó a arder más, así que mi única solución fue abrir la ventanilla. Gesto que el noto pero ignoro como si no lo hubiese visto.
Llegando a casa estaciono el auto y me baje rápidamente. No sabía que me pasaba. En un momento estaba charlando con el y al otro estaba resistiendo las ganas de matarlo.
Rápidamente subí a mi cuarto. Y Edward se quedo en la sala mientras Esme lo recibía. Trate de enfocar mi oído para escuchar lo que estaba pasando abajo. Y no tarde en empezar a escuchar la conversación.
-te veo extraño hijo. – dijo Esme con voz angustiada. ¿Estaría enfermo?
-no tengo nada mamá. Solo estoy un poco cansado eso es todo.
-¿quieres comer algo hijo?
-no má, estoy bien. – dijo con voz desganada.
-¿te volvieron a molestar? – eso era mala señal. Eso me confirmaba que lo de las duchas no era la primera broma que le jugaban.
-no má, los de la broma están suspendidos. Además no ya te dije que estoy bien. – dijo Edward con tono cansado.
-puedes contarme lo que sea ¿lo sabes no? – Esme le dijo en el tono mas maternal que eh escuchado.
-si má, voy a subir un rato a mi cuarto a hacer mis deberes. – le dijo Edward mientras se escuchaban sus pasos en la escalera.
Escuche como cerraba su puerta y como puso música en su estéreo. Me acosté en mi cama y mire hacia el techo.
Aun no comprendía lo que me pasaba con ese humano. Cuando lo conocí sentí solo dos cosas deseo por su sangre y odio, Un odio profundo por desear tanto su sangre capaz de sacar mi bestia interior.
Después de que el odio hacia el había desaparecido, sentí que debía de protegerlo, de hacer que nada lo volviera a tocar. Pero ahora estoy confundida. No se que me pasa con el. Aparte de tener un instinto de protección hacia el. Siento que hay algo más. Y eso dejando de lado el deseo que aun tengo por su sangre.
Quien diría que un niño de escasos diecisiete años cumplidos podía hacer que sentimiento tan fuertes salieran de mi interior. Ese pequeño humano había cambiado la forma de ver el mundo que tenia antes.
-¡LLEGAMOS! – retumbo la voz de Emmett por toda la casa.
-no grites Emmett – le riño Alice molesta.
-chicos, llegaron. ¿Cómo les fue? – pregunto Esme.
-lo de siempre Esme. – respondió Jasper con tono calmado.
Decidí bajar a saludar a mis hermanos, quería saber quien era la chica que salió con Edward en el gimnasio. Y estoy casi segura que Alice ya sabia quien era ella.
-chicos. ¿Cómo les fue en su clase extra? –pregunte de manera de saludo.
-hola Bella. Ya sabes la misma basura de siempre. – dijo Emmett con voz cansada.
-Edward. ¿Quieres comer? – Esme pregunto desde la cocina.
-si mamá. Ya voy para la cocina. – contesto Edward que hasta ese momento no había hablado. Se levanto del sillón y fue directo a la cocina.
-oigan. ¿Vieron a la chica nueva? – las palabras de Rosalie eran las que me interesaban. Hizo la pregunta que yo iba hacer desde el principio pero no sabia como.
-¿llego una chica nueva?
-claro que si Emmett, ¿no la viste en el almuerzo? – pregunto Rose un poco molesta.
-oh ya, hablas de la chica pequeña de lentes enormes que estaba sentada en la mesa del rincón.
-si Emmett, creo que hoy era su primer día. ¿Tú la viste Bella? – me pregunto Alice.
-no, ni siquiera sabia que había una chica nueva.- mentí, por que obviamente la había visto, y sentido las ganas de patearla y ni siquiera sabia por que.
-Dios la faltan unas buenas clases de estilo. –dijo Alice mientras se estremecía. – iba tan despeinada y su ropa.
-jajaja si es la chica de la cafetería, no se le da un aire a Ugly Betty1 . –Emmett como siempre con sus comentarios graciosos.
-¿de que hablan?- pregunto Edward mientras se sentaba en el sillón con un emparedado en las manos.
-la chica nueva, ¿la conociste?- pregunto Alice.
-a si, su nombre es Aline. Es agradable.- ¿agradable? ¿AGRADABLE? ¿La conoció por menos de 2 horas y le parecía agradable? La conoció por dos malditas horas.
-¿hablaste con ella?- Alice le pregunto muy interesada
-si, es raro que no lo hayas visto. Pero si esta en mi clase de Lectura y en la de Gimnasia.
-bueno Eddie hoy tienes algo nuevo que contarle a tu diario. Conociste a Ugly Betty.
-ja – ja eres tan estúpidamente gracioso hermanito.
-pues te debió de haber agradado bastante hermanito tanto que la defiendes. – estaba apunto de quitarle un brazo a mi hermano.
-eres todo un caso Emmy.
-¿tienes sed Belly?-me pregunto Emmett diciéndome el estúpido apodo que me puso. Supongo que vio mis ojos mas oscuros de lo normal.
- no Emmett.
-déjala en paz, esta apunto de matarte. – Jasper que seguramente sintió mis emociones le advirtió a Emmett.
El resto de la tarde pasó en tranquilidad, estuvimos viendo televisión en la sala. Mis padres salieron a pasear a Port ángeles. Y mis hermanos se fueron a sus habitaciones. Incluyendo a Edward
Yo me quede un rato en la sala ya que mis hermanos se habían ido. Intentaba ver la televisión pero ´para mi mala suerte no estaban pasando nada bueno. Seguí pasando en los canales hasta que encontré una película en uno de los canales.
Era de terror y al parecer era un poco antigua. Pasaban de la una de la mañana y estaba por terminar la película que estaba viendo.
Ya estaba en la parte final y debía de aceptarlo era muy buena la película. Aun mejor de las que están haciendo hoy día. Estaba concentrada en el final cuando escuche la respiración agitada de Edward. Esa era una mala señal.
No escuche a mis hermanos cerca del cuarto de Edward, así que decidí subir a verlo. No sabia si se sentía mal o estaba teniendo un mal sueño. De la nada sentí la preocupación de que el chico estuviera mal.
Al entrar a su habitación lo encontré como la noche después de la broma que le hicieron. Estaba sudando y en su rostro estaba marcado el miedo y la angustia.
Toque su cabello para intentar calmarlo un poco, estuvo así durante unos minutos.
-Bella. – cuando escuche su voz pensé que estaba despierto, baje mi vista y vi que seguía dormido aunque un poco mas calmado. – Bella. – su voz se volvió a escuchar. Estaba hablando entre sueños. Y la solo mención de mi nombre mientras el estaba dormido me llenaba el pecho de calidez y se podría decir que de felicidad.
No se cuanto tiempo me quede observando a Edward, estaba tan concentrada en sus facciones perfectas, en sus parpados cerrados, en toda su humana perfección. Cuando sentí una mano en mi hombro me sobresalte, y tuve miedo de despertar a Edward. Estaba tan metida en mis pensamientos que no había escuchado cuando alguien más entro.
Cuando voltee para ver quien entro vi que era Alice.
-¿Qué demonios haces aquí? – pregunte susurrando para no despertar a Edward.
-creo que eso te debería de preguntar hermanita.- me dijo con una mirada interrogante.
-no pensaba hacerle nada - conteste a la defensiva. Casi con un gruñido.
-eso lo se Bella. – contesto con una sonrisa.
- ¿entonces? – pregunte ya muy enfadada.
-se podría decir que me dio curiosidad. – me contesto con esa de "yo se lo que pasara pero de todas formas no te diré"
-¿Qué estas ocultando Alice?- cuando Alice ponía esa cara era por que era algo importante.
-nada, creo que eso te toca a ti descubrirlo.
-¿es sobre el chico verdad? – pregunte un poco mas fuerte.
-shh lo despertaras- me dijo a manera de regaño.- y solo te diré que esto apenas empieza, esta muy lejos de terminar. Bueno Bella te dejo.
Alice salió de la habitación con paso agiles y silenciosos. ¿Que habrá querido decir? ¿Que estaba lejos de terminar? ¿Qué tenia que ver yo y Edward en eso?.
Edward POV
Estaba corriendo por los pasillos de una enorme y descuidada casa. Ese lugar tan tétrico se me hacia conocido, pero aun no sabia con exactitud que era ese lugar. Mientras corría a mi paso se estrellaban y rompían cosas con un gran estruendo. Escuchaba la voz de un hombre que desgraciadamente conocía muy bien. Masen gritaba a toda voz. Gritaba con terror.
Mientras buscaba la salida choque con alguien que reconocí rápidamente.
-tenemos que salir – me dijo Aline con rostro preocupado y lleno de miedo.
-Edward. – la voz de Bella me llamaba desde el fondo de la casa.
-Bella. – trate de gritarle para que ella me escuchara.
-anda ya tenemos que irnos ya – me gritaba Aline mientras trataba de jalar hacia a fuera de la casa.
-Bella.- seguía gritando tratando de encontrarla.
-¡MALDITO ENGENDRO DEL MAL! – la voz de Masen se escucho por encima de mi voz.
Mi despertador empezó a sonar, cuando lo tome para apagarlo vi que ron las 6:20 y eso solo quería decir que no escuche la primera vez que sonó. Me metí a bañar y no me importo que el agua estuviera helada. Me duche en menos de 10 minutos. Cuando termine el suplicio de la duche de agua fría me acerque a mi espejo para afeitarme, al ver mi reflejo en el espejo.
Estaba terrible, enormes ojeras estaban bajo mis ojos, que estaban rojos por la falta de sueño.
Estaba realmente confundido. No sabía por que había soñado con Aline, a esa chica a penas la conocía. En cuanto a Bella presente en mi sueño no es extraño, ella estaba en la mayor parte de mis pensamientos. Pero era obvio que no era bueno que apareciera en mis pesadillas.
-¡EDDIE! ¿ESTAS LISTO? – maldita sea, que Emmett ¿no podía parar de molestarme siquiera por un día?
-¿Qué demonios quieres? – pregunte exasperado.
-no te enojes Eddie, Esme te llama a desayunar.
Solo le cerré la puerta en la cara y me puse lo primero que encontré de ropa, no tenía ganas de escoger nada decente.
Baje al comedor y vi que mis padres estaban platicando sentados en las mesa.
-buenos días- salude
-¿dormiste bien hijo? Tienes ojeras. – mi madre como siempre preocupándose.
Yo no sabia que contestar, era obvio que no había dormido bien. Pero no quería preocupar a mis padres. Le quite importancia al asunto mientras desayunaba un poco antes de irme a la escuela.
-si má, estoy bien. ¿Ustedes a que hora llegaron? No los escuche llegar.
-llegamos como a eso de las 3:30 am hijo.- contesto mi madre.
- ¿y que hicieron? – les pregunte para sacar platica y desviar la atención de mi falta de sueño.
-¿de verdad quieres saber campeón? – pregunto mi padre con una sonrisa picara en su rostro.
-por todos los cielos. Claro que no quiero saber. – les dije casi gritando.
-jajaja si me lo suponía campeón. Bueno ya ve a la escuela faltan 10 para las siete, hijo. Que te valla bien.
-este… si pá, hasta al rato.- me despedí mientras salía.
Mis hermanos ya estaban en el volvo y el mini Cooper de Bella ya no estaba.
Conduje con la mayor rapidez ganándome varios regaños de mis hermanos. Llegamos a la escuela en menos de 15 minutos, pero para nuestra suerte, había junta de maestros y las clases empezarían un poco después.
Mis hermanos se fueron a sus salones correspondientes ya que sus maestros ya habían terminado su junta.
Estaba en el estacionamiento esperando a que empezaran las clases. El auto de Bella estaba estacionado a unos autos del volvo, y no había salido de el. Estaba aun esperando fuera del carro cuando el estruendo de un motor me hizo voltear para saber de donde venia ese ruido.
El ruido venia del auto de Aline, la vieja camioneta entro al estacionamiento buscando un lugar de estacionamiento. Cuando al fin lo encontró vi que ella salía de la camioneta.
No se que paso, pero de un momento a otro Aline estaba en el suelo con todos sus libro tirados, rápidamente fui a ayudarla, ya que intentaba levantarse con una mueca de dolor.
-¿estas bien? ¿Te lastimaste? – le pregunte mientras le ayudaba a levantarse.
-auuu, si, ash- me dijo mientras se quejaba de dolor.
-¿no quieres ir a la enfermería? – le pregunte
-no chaval, estoy bien. ¿Podrías pasarme mis gafas?
Claro.- me agache y se las di.
-gracias ¡Rayos! – dijo de repente poniendo cara de molestia.
-¿Qué sucede?- pregunte pensando que se había lastimado.
-mi playera se mancho de lodo.- dijo viendo con pesar su playera negra con el símbolo de flash en el centro. Hoy igual que ayer llevaba una playera de súper héroes encima de una playera blanca de manga larga. Sus pantalones de mezclilla y sus tenis.
-¿pero tu estas bien? – volví a preguntar. La caída si había sido fuerte.
-si chico. – dijo Aline mientras ponía su mano en mi mejilla, para tranquilizarme.
- Edward.- La hermosa voz de Bella llena de molestia se escucho detrás de mí.
Continuará…
Bueno aquí esta un nuevo capitulo de esta historia. Muchas gracias a las que leen y comentan. Gracias. Ya saben se aceptan sugerencia, criticas constructivas, ideas. Cualquier cosa.
Espero que les agrade.
