EL VERDADERO PODER

Nota: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King yo solo pongo parte de la trama para crear esta historia.

[…] -me ibas a decir algo mas.

-yo hubiera muerto si te hubiera pasado algo.

Eso me dejo impresionado. Era obvio que ella no hubiera muerto literalmente.

-¿Por qué dices eso?

-por que no concibo mi maldita existencia sin ti Edward.

-¿de que hablas? –pregunte como estúpido. ¿Pero que quería? Me estaba diciendo que no concebía su existencia sin mí. ¿Me estaba queriendo decir que era importante para ella?

-nada. Olvida lo que dije. – me contesto cortante. Y aunque me cueste aceptarlo sus palabras y la forma en que las dijo me dolieron.

-Esme y Carlisle están muy molestos.

-no entiendo por que. Ellos sabían con quien estaba. – le dije rápidamente evitando que mi voz se cortara. ¿Por qué me lo tuvo que decir así? Y una mejor pregunta es ¿Por qué me siento tan mal?

-pero no en donde. ¿Cómo te fuiste a meter en ese lugar?

-nunca me preguntaron a donde iba. Además tampoco sabía que teníamos la entrada prohibida ahí. – eso era mas que obvio, si las leyendas del señor Black no bastaban la actitud de mi hermana me lo confirmaba todo.

-¿Por qué dices eso? ¿Te hicieron algo? – me pregunto rápidamente.

-no me hicieron nada. Pero contaron las leyendas de su tribu, y era más que obvio.

-si esa mocosa estúpida no te hubiera insistido en ir esto no hubiera pasado.- eso si me molesto.

-¡Deja de llamarla así!- me enfade por la manera en que llamo a mi pequeña Alee. ¿Qué demonios estaba pensando? Aline no es MI pequeña Alee.

-¡Y tu deja de defenderla! ¿Qué demonios tiene de especial? – me dijo Bella casi gritando mientras sus manos se tensaban en el volante.

-¡Ella es especial!- conteste sin pensarlo.

El auto freno de la nada. Y aunque tenía el cinturón de seguridad el movimiento hizo que me doliera el cuello. Ella se me quedo mirando fijamente con esos ojos negros y fríos. Su expresión era de coraje y otro sentimiento que no pude descifrar. Sus ojos negros como la obsidiana me taladraban e intimidaban.

-¡Tu y tu maldita amiga se pueden ir al demonio!- me dijo mientras algo parecido a un sollozo salía de su garganta.

El auto se puso en movimiento mientras que el volante sufría las consecuencias del enojo de Bella. Y yo me sentía miserable, me dolía el rechazo de Bella. Decir que solo la veía como a Rose o Alice, seria decir la mas grande de las mentiras. Ella para mi era más. Mucho más que una simple hermana.

Decir que era atracción física era una blasfemia aun peor. Ella era mas que eso. Más que un simple capricho de adolescencia, ella era para mi todo. Sus cambios de humor me ponían tenso pero a pesar de eso me hacían sentir bien, solo por el simple hecho de ser ella.

Y ahí estaba, tan hermosa, tan imposible, tan lejana, tan ella. Y también estaba yo. Tan humano, tan insignificante, solo era yo, y ella era mi sueño. Sin aviso alguno una lágrima salió de mis ojos. Me sentía tan estúpido tan mal.

Llegamos a la casa donde todas las luces estaban prendidas. Bella bajo del auto y se adentro en la casa, yo solo la seguí.

-¡Edward! Dios, estaba tan preocupada. – me madre me recibió hecha un manojo de nervios.

-vale má, tranquila. – trate de calmarla un poco.

-¿estas bien hijo? – me pregunto mi padre mientras me miraba de arriba abajo intentando encontrar alguna herida.

-si papá. Todo esta bien.

-¿Por qué no nos dijiste que era en la reservación de La Push? Me diste un susto de muerte cuando desapareciste de mis visiones.- me riño Alice que estaba en los brazos de Jasper.

-yo no sabia que no podía ir. Nunca mencionaron nada del tratado que hicieron cuando llegaron aquí.

-¿Cómo sabes eso? – pregunto mi papá nuevamente preocupado.

-contaron las leyendas antiguas. Y estaba esa del tratado con los "fríos".

-pero no te hicieron nada.- afirmo Rosalie que venia saliendo de la cocina.

-no. A demás me dijo el jefe que no lo considerarían una violación al tratado por que yo no sabia nada. – le dije para tranquilizarlos un poco.

-¿conociste al líder de la tribu? – pregunto Esme aun mas preocupada.

-si. De hecho el es el padre de Aline. – en cuanto vi las caras de asombro de mis hermanos y padres supe inmediatamente que debí de haber cerrado la boca.

-así que el papi de Ugly Betty es el jefe de los Quileute.- Emmett dijo para "aligerar" el ambiente.

-esta bien Edward. Lo importante es que estas bien.- dijo mi padre ignorando el comentario de Emmett.

-¿puedo subir a dormir? – les pregunte a mis padres para ya subir a dormir.

-ve hijo que descanses. – me dijo mi papá mientras me revolvía el cabello.

Me despedí de mi familia (claro con una excepción). Y subí a mi cuarto, este día se había convertido en un terrible fracaso. Cuando entre a mi habitación y saque las cosas de la pequeña mochila que había llevado para transportar la cámara y la grabadora vi que había un estuche de CD color negro. Cuando lo abri cayo un pedazo de papel mal doblado. Y supe que era de Aline.

Cullen

Escucha la canción, solo viene una pero es algo así como un cover que yo hice así que no esperes mucho. Espero te guste.

Detrás de la nota estaba escrita la letra de la canción. Que como era de esperarse estaba en Español. Saque el CD de su estuche y lo puse en mi reproductor de Cd portátil. Alice aun no entendía por que aun usaba ese artefacto que según mi hermana era más viejo que ella.

Cuando le puse reproducir a la canción. En verdad me sorprendí. En una ocasión ella me había dicho que sabia tocar la guitarra, pero no pensé que lo hiciera tan bien

Desperté a media noche y grite tu nombre sin motivo
Si solo somos amigos porque es que tengo este vacio
Si lo que siento por ti tiene que estar escondido
No sé cómo voy a olvidar algo que nunca ha sucedido

Por cuánto tiempo más podre guardar este secreto
Algún día me atreveré a decirte todo lo que siento
No puedo soportar tenerte tan cerca y tan lejos
No puedo soportar tenerte tan cerca y tan lejos

Porque será que tu amistad la siento como un castigo
En otro tiempo y lugar esto sería tan distinto
Será que ahora pienso que siempre es mejor lo prohibido
No sé cómo voy a olvidar algo que nunca ha sucedido

Por cuánto tiempo más podre guardar este secreto
Algún día me atreveré a decirte todo lo que siento
No puedo soportar tenerte tan cerca y tan lejos
No puedo soportar tenerte tan cerca y tan lejos

Solo entendí partes de la canción. No se por que se empeñaba en confundirme con música así. Ni siquiera sabía el español básico. Solo podía distinguir algunas palabras de lo que decía la canción. Pero algo si tenía que admitir. Aline cantaba muy bien. Aunque a veces remarcaba algunas palabras tenia un buen acento.

Escuche la canción un par de veces hasta que supe que no iba a durar mucho tiempo despierto apague el aparato e intente dormir.

Bella POV.

Sentía ganas de llorar. Mi único impedimento, mi maldita inmortalidad. En verdad aborrecía mi naturaleza. Jamás en mis años de inmortal desee con tantas ansias volver a ser un humano.

El era mi problema, el saber que el pequeño humano que amaba con locura no podía ser para mi me dolía. Mejor dicho me mataba.

Todas las noches iba a verlo dormir. Mi familia no se oponía, ni siquiera Rosalie. Ellos confiaban en que no le haría daño. Emmett y Jasper no decían nada al respecto y eso me hacia sentir bien.

Cuando subí a verlo, vi que estaba mas tranquilo que otras noches. Ver su rostro lleno de belleza me hacia sentir aun peor. No podía entender que el estuvieran tan lejos de mi.

Y tenia que aceptarlo, su "amiga" era la mas indicada para estar con el. Ella era tan humana, que yo no podía competir con eso, yo solo soy un horrible monstruo que lastimaría a Edward a la más pequeña de las oportunidades.

Por esa razón odiaba a Aline, ella podía darle todas las cosas que yo no le podía dar a Edward. Con ella todo seria tan fácil.

-te amo tanto mi pequeño humano. – susurre junto a si oído.

-el lo sabe Bella. – la voz de Alice susurrando desde la puerta.

-solo déjame en paz Alice.

- no puedes rendirte así nada mas. No puedes lastimarlo así.

- lo dañare si no me aparto de el. – le dije casi en un sollozo, y me abrace de ella.

-no te lastimes. Ni lo lastimes así. El te ama. – me dijo Alice mientras me abrazaba.

Edward POV

Odiaba levantarme en las mañanas. Simplemente lo detestaba. ¿Pero que mas podía hacer? Me levante de la cama, y me metí a bañar.

Era la rutina de todos los dias. Despertarse, ducharse, desayunar e ir a la escuela. Desde ayer en la noche no había visto a Bella. Lo cual indicaba que aun estaba molesta. Mis hermanos ya me esperaban en la puerta asi que salimos de casa para ir al instituto.

El camino fue aburrido, hoy mis hermanos no habían abierto la boca, y mis hermanas iban en el asiento de atrás charlando sobre cosas de chicas. Al llegar a la escuela vi que el auto de Bella ya estaba estacionado en el lugar de siempre.

Las clases aun no comenzaban y los alumnos estaban dispersos por todo el estacionamiento. Yo esperaba a que Aline llegara para agradecerlo lo del disco.

-¿esperas a Betty Wolf? - me pregunto Emmett

-enserio hermano, si no fueras prácticamente indestructible ya te hubiera pateado el trasero desde hace mucho- conteste molesto.

Mi hermano solo se rio, como era de esperarse. Después de unos cinco minutos, se escucho por el estacionamiento la ruidosa camioneta de mi amiga. Después de estacionarse. Yo empecé a caminar hacia ella. Quería molestarla como siempre lo hacia cada vez que no me escuchaba llegar. Bajo de su camioneta y empezó a ver con curiosidad las llantas de su camioneta.

Yo estaba cerca como a unos tres metros de su auto, cuando algo inesperado pasó. La furgoneta de Tayler empezó a derrapar sobre el hielo. Yo claramente vi que con la trayectoria que tenia la furgoneta de iba a chocar contra el auto de Aline. Pero sobre todo iba a chocar con la parte de atrás. Donde estaba mi amiga.

Ella iba a morir, ella no podía morir, mi mejor amiga no podía irse. Ni siquiera lo pensé. Solo corrí para quitarla del camino del auto que iba a matarla. Cuando la empuje fuera del alcance del auto, vi como todo el auto iba estrellarse en nosotros.

Pero no paso. El auto se tambaleo un poco y volvió a su posición rompiendo sus vidrios por la fuerza. Cuando dejo de tambalearse el auto mi cabeza empezó a doler. Dolía mucho.

-¿Cómo hiciste eso? – escuche la voz de Aline que me veía con sus ojos abiertos de para en par.

-¡Duele! – grite ignorando su pregunta.

-¿¡Como hiciste eso!? –la voz de Aline se hacia lejana mientras yo sentía el suelo frio debajo de mi.

-¡CALLATE NIÑA! – escuche la voz de Bella gritarle a Aline. No sabía como había llegado hasta donde estábamos nosotros. Abrí mis ojos y la vi. Estaba a mi lado mientras en su rostro estaba dibujada una mueca de preocupación y dolor.

-¿Qué te pasa Edward? ¿Qué TIENES? – la preocupada voz de Bella se distorsionaba.

Sentí sus manos frías en mis sienes. Su tacto era suave y aliviador. Pero el dolor no paraba.

No se cuanto tiempo paso, solo se que en uh momento se empezó a escuchar el sonido de la ambulancia. No se cuanto tiempo paso. Pudieron ser minutos u horas. Solo escuchaba las palabras llenas de angustia de Bella y los sollozos de Aline.

Bella POV

Cuando pude ver cuando la camioneta estaba a punto de estrellarse contra Edward y su amiga corrí desde la planta alta del edificio hasta el estacionamiento. Justamente cuando yo estaba a unos metros del inevitable accidente. Vi como la camioneta se detuvo de la nada. Como si alguien la hubiese empujado con tal fuerza que se tambaleo.

Los vidrios del auto se estrellaron. Todo fue tan rápido que yo me tarde unos segundos en reaccionar, hasta que escuche como la chica grito.

-¿Cómo hiciste eso? – cuando llegue al lugar vi que Edward estaba tirado en el suelo mientras se sostenía la cabeza con sus manos.

-¡Duele!- cuando escuche su grito sentí que me moría.

-¿¡como hiciste eso!? – la mocosa no dejaba de decir eso.

¡CALLATE NIÑA! – me estaba empezando a hartar. Cuando le dirigí una mirada, vi que estaba sangrando un poco de su cara. Supongo que algunos vidrios la lastimaron.

Cuando volví mi vista a Edward vi que abría sus ojos que estaban antes fuertemente cerrados, lo que vi me asusto mucho. Sus ojos estaban rojos y llorosos, como si llevase varios días sin dormir.

-¿Qué te pasa Edward? ¿Qué TIENES? –le pregunte desesperada mientras ponía mis manos en sus sienes en un intentando de aliviar su dolor.

Pasaron varios minutos mientras Edward se retorcía de dolor, Aline lloraba y mis demás hermanos intentaban alejar a los curiosos del accidente.

Llegaron dos ambulancias y una patrulla, en una camilla subió a Aline que alegaba que estaba bien mientras intentaba huir de los paramédicos.

En otra se llevaron a Edward. Rosalie fue con el en la ambulancia. Mientras Alice le marcaba a Carlisle y Jasper a Esme. Yo ni siquiera los espere. Me subi a mi auto y meneje lo mas rápido que el motor me lo permitió.

Llegue al hospital casi al mismo tiempo que las ambulancias y vi como bajaban a mi pequeño humano, que iba haciendo gestos de dolor, mientras lo metían a urgencias. No pasaron ni 5 minutos cuando mis hermanos llegaron en el volvo. Todos estaban serios y claramente preocupados.

-¿vieron lo que paso? – pregunto Emmett

-claro que vimos lo que paso. Esa camioneta casi mata a nuestro hermano.- le contesto Alice molesta.

-no hablaba de eso. La camioneta se detuvo así nada más.

-eso es imposible Emmett- Jasper le contesto cortantemente.

-lo se. Pero no pueden negar que fue extraña la manera en que se detuvo.

-¿¡como esta!? – escuchamos el grito de Esme desde la entrada de urgencias.

-aun no sabemos nada Esme. – conteste antes que mis hermanos.

-¿Qué fue lo que paso?

-te lo diremos pero no te alteres. Una camioneta casi arrolla a Edward y a su amiga. – Alice empezó a explicar.- Ambos estaban bien y consientes cuando llegaron aquí. Solo se los llevaron para revisarlos, la chica tenía unos cortes nada más.

Esme obviamente no se quedo tranquila con lo que le dijimos. Pero por lo menos no empezó a hacernos preguntas sobre todo. A los treinta minutos aun no nos decían nada sobre Edward, era extraño que Carlisle no hubiera salido ´para decirnos como estaba,

Nadie le sorprendió que a los cuarenta minutos de la llegada de Esme, llegaran los "parientes" de Aline. En urgencias se aparecieron dos tipos grandes y un hombre en silla de ruedas. Los tres tenían rostros acongojados y preocupados. La espera era eterna.

-familiares de Aline Black. – escuchamos que un doctor llamo a los familiares de Aline. Se acerco a ellos una vez que los identifico y al ver sus rostros de alivio supe que la chica estaba bien.

-¿sabe como esta mi hijo? – Esme detuvo a hombre antes de que de nuevo entrara por la puerta.

-no se preocupe señora Cullen. Carlisle esta atendiendo a su hijo.

Al poco rato salió Carlisle de la puerta de donde atendían a Edward. Por su rostro supe que el estaba bien. Lo cual me lleno de paz.

-¿Cómo esta mi bebe? – pregunto mi madre mientras abrazaba a Carlisle.

- el esta bien, esta descansando justo ahora, al parecer llego con un pequeño dolor en la cabeza, pero ya esta controlado.

-¿y la chica como esta? – pregunto Esme una vez que supo que su hijo estaba bien,.

-ella esta un poco herida. Supongo que por los vidrios, pronto será dada de alta.

Después de que supimos que el estaba bien, mi madre entro a verlo. Ella no demoro demasiado ya que al parecer Edward se había quedado dormido y Esme no había querido despertarlo.

Mis hermanos se fueron a la casa, sabían que no podían entrar a ver a Edward todos a la vez así que se fueron, tranquilos al saber que el estaba bien. Solo yo me quede.

Algo me decía que Esme y Carlisle ya sospechaban lo que yo sentía por Edward, y aunque era obvio que se darían cuenta (por algo eran como mis padres) . Así que no insistieron en que yo me fuera a la casa.

-¿quieres pasar a verlo?- pregunto Carlisle.

-¿se puede?

-claro hija. Vamos, supongo que quieres verlo.- yo asentí feliz. Mientras caminábamos se me ocurrió preguntarle a Carlisle si la chica seguía en el lugar.

-no. Ella fue dada de alta hace un rato, eta en cajas me parece. – eso me alegro un poco. Por lo menos no tendría que verla.

Caminamos por el lugar donde tenían a los recién ingresados. Había varias camillas pero casi no había gente. Al llegar al cubículo vi que solo había dos camillas, en una estaba Edward, y la otra estaba vacía, supuse que ahí habían atendido a la chica. Cuando vi a Edward, me sentí mucho mejor, aun estaba algo pálido y parecía dormido, pero eso no menguaba su belleza, era tan perfecto.

-te dejo Bella, déjalo descansar. – me dijo Carlisle mientras revolvía el cabello de Edward y después me dio un beso en la frente para salir del cubículo.

Me quede un rato observándolo. Era interesante verlo dormir. Una vez Emmett me pregunto si no me cansaba de verlo. Mi respuesta fue un No. Esa vez fue la única que mi hermano hizo un comentario sobre lo que hacia.

-¿Qué haces aquí? – escuche la voz de Edward desde la camilla, ni siquiera me di cuenta de cuando despertó.

-vine a verte. – conteste rápidamente

-pensé que no era una de tus personas favoritas.- me dijo bajando la mirada. Sus ojos seguían rojos y cansados.

-lo que dices es estúpido.- le dije molesta,

-pero es cierto.- afirmo con voz extraña.

-no lo es.- me acerque mas a el.- estuve muy asustada. Creí que tu…- mi voz se rompió.

-¿Por qué eres tan complicada? – me pregunto mientras se sentaba en la camilla y me veía a los ojos. – a veces siento que simplemente me odias, y después me dices esto. ¿A que estas jugando?

-yo… yo no estoy jugando a nada Edward.

-claro que lo haces, conmigo.- me dijo mientras agachaba su mirada. Se veía tan triste que de inmediato me odie. Yo era la culpable de su tristeza.

No la pensé. Solo tome su rostro entre mis manos y lo bese. Nuestros labios se movían lentamente, y esa era la experiencia increíble que jamás había tenido. Me sentí feliz, completa, viva.

Cuando me separe de el, vi que sus ojos brillaban con admiración y ¿amor? Esperaba con toda mi alma que fuera amor. Aunque sea solo una milésima parte del amor que yo sentía por el.

-entiéndeme pequeño humano. Te amo más que a nada. Daría mi existencia por ti. Jamás jugaría contigo.- le dije mientras pasaba mi mano por su rostro. – te amo.

Sus ojos estaban viéndome fijamente mientras una sonrisa empezó a formarse en su rostro.

-Dios, no puedo creerlo. – susurro mientras me veía a los ojos con sus hermosas esmeraldas.

-créelo, te amo. Me canse de alejarme de ti, simplemente ya no puedo.-dije mientras besaba sus mejillas.

-yo también. Te amo Bella. – dijo para después volver a estampar sus labios en los míos.

Alice POV

Esme me llamo para que regresara al hospital para llevar ropa limpia para mi hermano. Mie madre era un poco exagerada cuando se trataba de su bebe. Bueno tal vez todos éramos exagerados cuando se trataba de mi hermanito. Antes de salir de casa mientras estaba recogiendo del cuarto de mi hermano lo que mi madre me pidió, llego la visión que estaba esperando desde hace un buen rato.

En esa visión estaban mis hermanos Bella y Edward en el cubículo de hospital. Hasta que mi hermana dijo la palabras que marcarían el inicio de un nuevo futuro para ellos,

-Créelo, te amo. Me canse de alejarme de ti, simplemente ya no puedo.- mi hermana besaba el rostro de Edward con adoración. Verlos asi de felices me hizo sentir bien, el futuro era extraño, pero al fin tenia razón. Yo una vez le dije a Bella que su historia estaba apenas empezando.

Después de la visión tan "tierna", me fui al hospital, no quería hacer esperar a mi hermano, conduje rápidamente hacia el hospital, supuse que Esme ya estaría desesperada por sacar a su bebe del hospital.

Aparque el auto y entre con la bolsa que traía los objetos de Edward. Camine hacia la sala de espera donde estaba Esme, pero antes de llegar a donde estaba ella, me encontré con Aline, la amiga de mi hermano.

Estaba sentada en una de las sillas con su cara escondida entre sus rodillas. Su cabello estaba amarrado en un desordenado chongo, y por los sonidos que salían de su pecho supe que estaba llorando.

-¿estas bien?- le pregunte cuando me senté a lado de ella.

-si.- fue lo único que dijo aun sin levantar el rostro.

-¿Por qué lloras? ¿Puedo ayudarte? – le pregunte mientras ponia mi mano en su espalda.

-no lo creo. Pero gracias Alice. - levanto su rostro y vi que definitivamente había llorado. Sus pestañas estaban pegadas por las lagrimas y sus ojos estaban rojos y anegados en lágrimas. Y esa tira que protegía un corte en su frente la hacia ver mas indefensa. Era extraño ver a una chica que por lo regular esta sonriendo llorar. Por lo poco que la conocía, parecía ser una chica de carácter fuerte.

-¿pasaras a ver a Edward? – le pregunte.

-no. esta vez no. oye Alice no es por ser grosera, pero tengo que irme, nos vemos luego. Dijo mientras se paraba y empezaba a caminar.

-¿quieres que te lleve a algún lugar? – le pregunte. No podía permitir que se fuera así, si algo le pasaba Edward no me lo perdonaría.

-no. gracias pero mi papá me esta esperando y…

-Aline. Vámonos ya.- escuchamos el grito de un tipo enorme, y lo mas importante, cuando el llego cerca de donde estábamos empezó a apestar a cachorro mojado. Si definitivamente los lobos habían regresado.

-nos vemos luego. – dijo mientras se marchaba con el tipo enorme, pero antes de irse el chucho me miro con odio. Simplemente genial.

Edward POV

El día que había comenzado como una pesadilla, se convirtió en un hermoso sueño. Bella me amaba, y yo la amaba a ella, me sentía tan feliz, por un extraño milagro ella me amaba.

-¿en que piensas? – me pregunto después de estar en silencio un buen rato solo acariciando nuestras manos que estaba unidas.

-en lo afortunado que soy. –conteste mientras besaba su cabello.

-te amo.- me dijo mientras besaba mi mano.

-yo mucho mas Bella.

-hijo al fin te darán el alta y… - mi padre entro sin avisar, rápidamente Bella y yo nos soltamos, y mi padre nos miro nervioso.

-este… perdón. Ehh, en un rato viene tu madre para ayudarte. – dijo rápidamente y salió des cubículo.

Mi madre llego a los diez minutos y me ayudo a ponerme algo más cómodo de ropa, para salir del tedioso hospital. Bella se fue a casa en su auto y yo me fui con mis padres en el mercedes de mi papá, el pidió la tarde libre para estar conmigo. Lo cual yo considere algo exagerado.

-me alegro por ustedes. – soltó mi madre desde el puesto del copiloto.

-¿eh? – fue lo único inteligente que logre soltar.

-nos dimos cuenta campeón, recuerda, somos tus padres y te conocemos bien. Me dijo mi padre mientras me sonreía.

Yo no conteste nada, y mis padres gracias al cielo no dijeron nada más,

Llegue a casa, y mi madre me preparo algo de comer, Rosalie me dio un sermón, por haber sido irresponsable y ponerme entre Aline y el auto.

Subí a mi cuarto para descansar un rato y tomar una ducha. El día había sido pesado, y yo francamente quería descansar.

Mientras me duchaba empecé a pensar en lo que había pasado con Bella en el hospital. No entendía que había visto en mí.

Ella era hermosa, inteligente, era casi un ángel. Yo era un mocoso de diecisiete años, torpe, común y definitivamente no era nadie digno de Bella. Mientras me afeitaba y me veía al espejo, se me hacia algo mas increíble que Bella hubiera visto algo bueno en mi.

Frente a espejo pude visualizarme más, y seguí sin ver algo interesante. Hasta que preste atención a mi torso desnudo. En mi pecho, había una de las tanta cicatrices que Masen me hacia cuando me golpeaba. Recordé como me había hecho esa.

Una tarde que Masen había llegado Tomado, se molesto conmigo por que había tirado un vaso, el me había puesto su cigarrillo en mi pecho, llore, patalee y el seguí sin detenerse.

Recordé el dolor, la impotencia, el miedo pero sobre todo el odio que le tenía a ese maldito. Lo odiaba con todo mi ser, ese maldito hijo de…

CRAHS

Mi espejo exploto, sin mas simplemente exploto en pedazos pequeños, mis pensamientos hacia ese hombre fueron interrumpidos por el estruendo que causo el cristal.

-HIJO. ¿ESTAS BIEN? –escuche que grito mi madre desde la sala. Era obvio que había escuchado el estruendo.

-SI MAMÁ.- grite con voz temblorosa para que me escuchara.

Puse mi vista en los cristales que habían caído sobre el lavabo, cuando los vi, se empezaron a mover, ¡se empezaron a mover solos!

Dios ¡que estaba pasando conmigo!…

¡Hola! Aquí les traigo otro capitulo de esta historia. Lamento mucho el retraso pero les seré sincera, la inspiración se me fue durante algunos días, era desesperante, pero creo que esta vez regreso pronto. Lamento mucho la demora y espero que les guste este capitulo. Gracias a los que comentaron en el capitulo anterior. Enserio me animaron a escribir este capitulo, que creo que es el mas grande de los que eh escrito de esta historia.

Enserio muchísimas gracias, por tomarse unos cuantos segundos y dejarme un comentario. Eso me ayuda muchísimo. Espero que este capitulo les guste, va dedicado a ustedes y a todos los que se pasan a leer e invierten un rato de su tiempo para leer esta historia.

Ya saben, críticas, comentarios, sugerencias, todo es aceptable, y recuerden que con sus correcciones y sugerencias me ayudan mucho.

¡Gracias!